“Las sociedades tienen personalidad, ideas, energías. Aunque la conciencia colectiva no se muestre tan clara y determinada como la de un individuo, existe y puede obrar mediante actos colectivos que obedecen a ideas centradas en un reducido número de inteligencias...
Y en tanto que el pensamiento de una nación no está claramente definido, la acción tiene que ser débil, indecisa, transitoria. 'El sentido sintético es en la sociedad, y en particular en quienes la dirigen, la capacidad para obrar conscientemente, para conocer bien sus propios destinos'. Hay naciones en las que se observa por encima de las divergencias secundarias una rara y constante unanimidad para ‘comprender sus intereses’. Esta comprensión parece tan clara como la de un individuo que en un momento cualquiera, recordando su pasado y examinando su situación presente, se da cuenta precisa de lo que es o lo que representa”. Ganivet, de cuyo “Idearium español” se extraen estas palabras, instala aquí el sustrato de la abulia española: España no es capaz de lograr una síntesis de organización; los españoles seríamos incapaces, hoy todavía, de obrar proyectando un propio destino, dando lugar a que el bien común, el interés colectivo no se termine de alcanzar a resultas.
Música: intro, Overtura "La Favorita", de G. Donizetti; fondo, "Sinfonía fantástica", de H. Berlioz, trascripta para piano por F. Liszt.