Agradece a este podcast tantas horas de entretenimiento y disfruta de episodios exclusivos como éste. ¡Apóyale en iVoox! Antes que se inventara Netflix, HBO o Internet... Antes que existieran los teléfonos móviles, e incluso mucho antes de la llegada de las cadenas privadas de televisión a España, existía un espacio único, diferente, una especie de paraíso en la Tierra.
En sus comienzos, eran lugares exclusivos. No todo el mundo podía formar parte de tan selecto y distinguido club. Al igual que una secta, tenías que ser recomendado por un amigo y, acto seguido, desembolsar un buen pellizco de dinero para entrar a formar parte de él.
Pero, en un breve espacio de tiempo, se multiplicaron como setas en otoño y se propagaron como una potente y mortífera enfermedad viral por todo el país. Ya no había barrio que no tuviera tres o cuatro en sus calles.
De esta forma, perdieron su exclusividad y parte de su glamour. Muchos se convirtieron en auténticos antros de barrio. Entonces, ya no tenías que ser recomendado ni tener dinero, sino que bastaba presentar tu carnet para apuntarte a cuantos quisieras.
Pero, a nosotros, los niños y niñas nacidos el siglo pasado, poco nos importaba su exterior o si olían a ambientador barato o estaban poco cuidados. A fin de cuentas, nuestra generación creció con el cuento de que la belleza estaba en el interior y, desde luego, si había un lugar donde se cumplia ese refrán a pies juntillas, era aquí.
En su interior, convivían en completa armonía el terror, el sexo, el amor, el crimen, el humor, la fantasía, el misterio... Todos juntos, pero no revueltos. Cada uno esperando pacientemente la llegada de algún incauto que picara su anzuelo (en forma de carátula) y decidiera llevársela a su casa durante 24 horas.
Para muchos, aquellas salas eran una continuación de nuestros hogares. Fuera como fuese, tenían un encanto y una magia especial. Y no existía un lugar mejor para los amantes del séptimo arte. Nunca, hasta entonces, hubo tanto talento e inspiración por centímetro cuadrado.
Sí, queridos frikilósofos, hoy en Frikilosofía, hablaremos de... LOS VIDEOCLUBS.
De los videoclubs de barrio.
De la primera y última película que alquilamos.
De la enigmática y excitante Sala X.
De la piratería...
Con las opiniones de nuestros queridos e ilustres frikilósofos: Elena Rubio Guerrero, Juan Carlos González Sánchez, Paco Alberola y Miguel Ángel Sánchez-Migallón.
Y, como siempre, nuestras secciones fijas:
- ”Frikilósofos por el mundo”, con Queco y Pablo.
-”La opinión de Adrián y Héctor”, por dos jóvenes de 14 y 12 años que nos darán su punto de vista siempre fresco y diferente al nuestro.
Y la participación de Charly Álvarez y Luis Gómez, quienes, con sus reflexiones, pondrán la guinda al pastel.
Todo lo que vamos a hablar en este programa son nuestras opiniones y vivencias. Ninguno nos creemos con la verdad absoluta en los temas que debatimos, ya que simplemente son puntos de vista que queremos compartir con vosotros, siempre desde el respeto y la libertad de expresión.
Te invitamos a FRIKILOSOFÍA, tu canal de comunicación en positivo, para que dejes por un momento tus problemas aparcados y te unas a nosotros para pasar un buen rato de tertulia, POSITIVIDAD, HUMOR Y BUEN ROLLO. ¿Te apuntas?
Bienvenidos a vuestra máquina del tiempo en formato podcast, Bienvenidos a... ¡Frikilosofía! Mi nombre es Tomás García Baringo y esto es Frikilosofía… ¡ARRANCAMOS! Escucha el episodio completo en la app de iVoox, o descubre todo el catálogo de iVoox Originals