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Había una vez un Un caballero que había sido educado con todas las normas de respeto por la iglesia y que se había encomendado a su Dios como ningún otro. Este hombre era pues el más piadoso de los hombres, pero si sus costumbres eran puras y buenas su alma no lo era. Este hombre había cometido muchas vilezas ya que siempre se dejaba llevar de sus pasiones. El hombre vivía en un eterno dilema entre las enseñanzas de sus antepasados y la iglesia y sus deseos humanos.
Después de pasar años viviendo esa doble vida, el caballero decidió acudir donde un clérigo para que lo confesara y asi finalmente salir de sus pecados. El clérigo que conocía claramente el alma de aquel caballero por medio de las confesiones que había recibido de otras personas en la región, temía que aquel hombre que posaba de tener una actual perfecto y claro no tuviera la fortaleza para enderezar su vida. Asi que decidido a enderezar el alma de aquel caballero, decidió probarlo colocándole una penitencia difícil de cumplir.
El caballero se confeso piadosamente, pero cuando recibió la penitencia, se dio cuenta que no sería capaz de cumplirla y por lo tanto le aclaro al clérigo que el no podría cumplirla ya que su alma era débil en ese aspecto.
El clérigo le cambio la penitencia pero aún el caballero le confeso que el no seria capaz de cumplirla. El clérigo de nuevo le cambio la penitencia pero el caballero de nuevo le dijo que no podría cumplirla. Exhausto con el proceso finalmente el cura le dijo.
Dime tu que penitancia serías capaz de cumplir.
El caballero pensando le dijo.
—En mi finca hay un manzano que da unos frutos tan ácidos y miserables que
jamás pude comerlos. Si estáis de acuerdo, sea mi penitencia que durante mi vida no
pruebe una sola de esas manzanas.
El clérigo oyendo esto se dio cuenta que la penitencia no tenia ninguna dificultad, pero igualmente sabía que en el alma humana todo aquello que es prohibido llega a ser gracias a la acción del Diablo, una terrible tentación difícil de rechazar. Y sabía que el alma de aquel caballero no era muy fuerte y pronto sucumbiría pese a la acidez de las manzanas.
Conocedor del alma humana y del alma de aquel caballero acepto y le dijo.
—Por todos tus pecados te impongo que jamás comas a sabiendas los frutos de aquel árbol de manzanas que crece en la entrada de tu hacienda. So pena de que si lo haces Dios te castigara con la pena mayor.
El caballero se marchó feliz ya que sabía que la pena que el sacerdote le había puesto no era difícil de cumplir. Al fin y al cabo la pena se le había ocurrido a el y era claro que nunca sentiría deseo de incumplirla
Pero el árbol estaba allí en un sitio que cada vez que entraba o salia de su finca tenía que verlo. Asi cada que el pasaba frente a el árbol recordaba que había recibido la orden sagrada de no probar los frutos de aquel árbol de manzanas acidas y desagradables. Y como lo sabía el sacerdote con el recuerdo y la prohibición el diablo siempre hacia la tentación mayor.
Con los días aquella tentación se fue volviendo más y más fuerte y un aciago día el caballero paso frente al árbol y vio una bella y fulgurante manzana a la altura de su mano y tal como lo había hecho aquel que tento a la primera mujer hoy tentaba a aquel caballero. Y sin saber porque lo hacia y sabiendo que el sabor de aquella manzana era terriblemente acido arranco con un movimiento la manzana.
Y se sentó debajo de aquel árbol de manzanas con la manzana en la mano, mientras en su alma se debatían con fiereza las reglas de cumplimiento religioso que sus antepasados le habían enseñado frente a el cumplimiento de una penitencia y la tentación abrazadora de probar lo que estaba t
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Habia una vez un continente llamado atlantida. Este continente era el más desarrollado y avanzado de todos los continentes. Los atlanteniences vivían en una sociedad de gran lujo. Todos ellos vivían con las comodidades que ningún otro pueblo sobre la tierra pudiera vivir. Los alimentos nunca escaseaban porque en vastas llanuras habían grandes cultivos que servían para satisfacer las necesidades de los habitantes de la atlantida.
En la Atlantida existían cientos de lugares de recreación y todos y cada uno de los habitantes tenía el placer de asistir a alguno de ellos cuando lo deseara. Ademas era tal el progreso que todos los habitantes tenían trabajo. No había desempleo y todos trabajaban donde querían y de acuerdo a sus conocimientos y habilidades.
Para lograr el desarrollo sostenido, se había ofrecido a todos los habitantes el acceso a la educación gratuita. De esta manera estaba garantizado el estudio desde muy niño hasta edad adulta y todos los habitantes recurrían a dicho servicio sin pensarlo dos veces.
La salud era igualmente gratuita y bien apoyada por una enorme red de hospitales y servida con toda clase de médicos, enfermeros y técnicos. Todos podían encontrar un servicio médico inmediatamente y de gran calidad.
Por ultimo cuando los atlanteniences era de edad avanzada, el estado se encargaba de su soporte económico y además les ofrecia recreación, salud y cuidados hasta el día que como se dice popularmente pasaran a mejor vida. Mentiras en este caso no podría decirse así porque el nivel de vida era tan bueno que no se podría imaginar una vida mejor.
Pero algún día uno de los científicos que tenía la atlantida se reunió con un funcionario de el ministerio de protección ambiental y le advirtió que según un estudio que el venia desarrollando desde hace varios años, el continente tenía que enfrentar un catástrofe enorme. Sus estudios sugerían que había una falla geológica en el continente y que esta falla podría colapsar en cualquier momento causando el hundimiento de todo el continente.
El funcionario de el ministerio de medio ambiente, redacto un informe y luego se lo envió a su jefe, y este después de leerlo se lo envió a su jefe inmediato. El jefe del jefe del investigador decidió comunicar el hallazgo con el subsecretario del ministerio y juntos decidieron reunir un comité consultor que analizara los resultados de aquel estudio. Después de un tiempo identificando quienes serían los participantes, comenzaron las reuniones del comité consultor y después de múltiples reuniones durante varios meses decidieron que era necesario consultar con otros grupos multidisciplinarios que analizaran sus conclusiones.
Diligentemente, se buscó quienes serían los grupos que pudieran participar en este grupo multidisciplinario y como sería la logística necesaria para reunirlos. Después de meses de identificación de aquellos participantes, finalmente se logró tener una primera reunión del grupo multidisciplinario. A el inicio de la reunión fue invitado el académico que había encontrado la anomalia y este se preparó lo mejor que pudo y comenzó a exponer lo que había encontrado y sus conclusiones.
A medio camino en su exposición uno de los integrantes del grupo interdisciplinario levanto la voz y le pregunto.
Cuenteme de que región de el continente viene usted. . El académico le dijo que venía de una región alejada de los centros urbanos. Inmediatamente se oyó un murmullo condescendiente por parte de los integrantes de la comisión interdisciplinaria y otro se levanto y le pregunto que el a quien representaba. El académico le contesto que el no representaba a nadie. Otro integrante le pregunto si tenia algún padrino político que lo apoyara… El dijo que no conocía ningún político. De nuevo se oyo un murmullo en la comisión
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Había una vez un mundo australiano en el que el canguro tenía cuatro patas como todos los otros animales. Sin embargo, cuentan los antiguos habitantes que todo cambio un día.
Ese día un canguro se encontraba durmiendo bajo la sombra de un árbol cuando sintió que alguien se acercaba. Abriendo los ojos vio un hombre que armado de una lanza se acercaba. Era un cazador. El hombre buscaba un animal grande que pudiera llevar para su aldea donde lo esperaban los otros habitantes.
Cuando el canguro abrió los ojos vio aquel ser que nunca había visto. Le llamo la atención que este ser caminaba en dos patas y que en su mano tenía un palo con una punta muy afilada. Además, se dio cuenta que el se movía muy lentamente como si quisiera ocultar sus pasos y no ser oído.
El canguro se puso en alerta inmediatamente. Su instinto animal le decía que aquel ser de dos patas no tenía buenas intenciones. Al verlo tan cerca el canguro decidió ponerse a correr y levantándose corrió para alejarse de aquel cazador. El humano alzo la vista y vio como aquel animal corría por la pradera australiana.
Sin embargo, su intención era la misma, necesitaba cazar aquel animal para llevar comida a su familia y los habitantes de la aldea. Y comenzó a correr detrás de aquel canguro que con sus cuatro patas se alejaba. El hombre con sus dos piernas fuertes y musculosas se iba acercando a el canguro que con sus cuatro patas no podía correr más rápido. Era claro para el canguro que las cosas se estaban poniendo complicadas.
Después de algunas horas, el canguro se sentía cansado y agotado y veía que el cazador todavía lo seguía persiguiendo. Afortunadamente la noche cayo y el canguro pudo esconderse en unos matorrales. Sin embargo, el hábil cazador sabía que tenía que esperar que saliera el sol para continuar la persecución. Así que encendió una pequeña hoguera para calentarse y esperar el amanecer.
El canguro sabía que pronto saldría el sol y que el cazador continuaría persiguiéndolo decidió que si no cambiaba la estrategia caería en manos de aquel ser lo trataba de capturar y matar. Escondido en su matorral sabía que tendría que salir del matorral sin hacer ruido. Sus cuatro patas no eran de mucha ayuda ya que producían mucho ruido. Lentamente fue apoyándose en sus patas traseras y levantando sus patas delanteras. Y vio como haciendo esto podía caminar sin producir ruido. Despacio despacio fue saliendo de aquel matorral y una vez se encontró en la pradera vio que caminar en dos patas era genial. Caminando en dos patas podía ver más lejos. Sin embargo, su caminar era muy lento y pensó que posiblemente podría saltar para ser más rápido.
Y con dedicación intento e intento hasta que finalmente con la practica pudo saltar cada vez con mayor agilidad y cada vez más lejos. Y así después de algunos minutos su cuerpo se acostumbró a saltar en dos patas manteniendo las otras dos en el aire. Y cuentan que cuando el cazador despertó, vio como en la pradera australiana aquel animal que había perseguido se estaba escapando rápidamente ya no corriendo sino saltando con sus patas delanteras al aire. Y con tristeza bien que ahora este canguro era mucho más rápido que antes.
Cuando el canguro regresó a la llanura reunió a todos los demás canguros y decidido le enseño a todos los demás canguros como levantarse apoyado en sus dos patas traseras y como levantar sus patas delanteras y después saltar. Y así desde épocas remotas los canguros comenzaron a saltar con sus dos patas traseras y estas se fueron volviendo fuertes y agiles y en cambio sus patas delanteras que ya no utilizaban para correr se fueron volviendo corticas y débiles. Y los cazadores australianos vieron que los canguros podían saltar grandes distancias y recorrer más de 70 kilómetros por hora. Absolutamente inalcanzables. Y así los canguros pudieron vivir libres y felices en Australia.&
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Había una vez un autor llamado Ernesto. Ernesto había estado buscando crear una obra maestra de la escritura. Tenía claro que en su obra el personaje principal debía ser totalmente real y creíble. Durante años había dedicado incontables horas a estudiar detalladamente el comportamiento de los humanos para así decantar lentamente los trazos más reales que se pudieran plasmar en un papel.
Su novela narraba las vicisitudes de un hombre cualquiera, en un lugar cualquiera, en un tiempo cualquiera y las posibles situaciones que la fortuna pudiera traerle, pero más importante hacia un recorrido en las reacciones que las circunstancias pudieran llegar a crear sobre la psiquis y el comportamiento del personaje.
Sentado frente a su máquina de escribir comenzaba a describir como un hombre llamado Raúl, de 40 años de edad, viviendo en un pequeña ciudad se encontraba sin trabajo y pese a buscar afanadamente con que vivir, todas las esperanzas de conseguir un sustento básico no era más que una quimera. Después de describir como Raul afrontaba la llegada inminente de la pobreza y como su angustia le iba llenando de desespero, Ernesto el autor entendió que debía profundizar aún más en el alma humana.
Con dedicación decidió que su personaje Raúl, debía sufrir las penas propias de una enfermedad. Y con dedicación comenzó a escribir en su máquina de escribir como Raul sufría día a día de los penosos dolores de una enfermedad intratable y crónica. Así Raúl debía pasar por incontables visitas al doctor y al hospital donde todos los días recibían peores diagnósticos.
De nuevo en su novela Ernesto describía las penas en el alma y el cuerpo que aquel Raúl enfrentaba.
Emocionado Ernesto veía como su personaje se iba desarrollando y como de las teclas de su maquina de escribir iba surgiendo un personaje con multiples facetas, un personaje con una naturaleza humana real.
Luego Para profundizar aún más en la naturaleza humana, Ernesto decidió que aquel Raul debía sufrir aún más, así que en su novela Raula era abandonado por su esposa y sus hijos y se quedaba solo sin quien lo apoyada o siquiera lo escuchara cuando quería simplemente quejarse de su mala suerte. En la historia Raul veía que aún las personas más cercanas optaban por darle la espalda y dejarlo abandonado a su mala suerte. Este era un golpe duro para Raul y Ernesto debió profundizar aún más para poder describir la desesperanza, la angustia y la furia que el abandono le causaba.
Con tal personaje trágico y destrozado era un reto para Ernesto llegar más allá, pero decidido coloco en la historia de Raúl una nueva circunstancia. Como resultado de una serie de malos entendidos, Raul es llevado a la comisaria de la ciudad y es acusado de asesinato. Un asesinato que el no cometió, pero que algunos testigos afirman que si fue el asesino.
Pese a que inicialmente y mientras se desarrolla el juicio, Raul es dejado libre, Ernesto describe en su novela como este decide poner fin a todas sus mala fortunas y acabar de una vez por toda con la vida del único culpable de sus desgracias.
Cuando llego el momento de poner el punto final a su novela, Ernesto escucho un toque urgente en su puerta y sin haber puesto aquel punto final se acerco a la puerta y apenas la abrió un certero puñal atravesó su corazón y allí cayo muerto inmediatamente.
Cuando los investigadores encontraron a Ernesto vieron que junto a su cuerpo había una nota que decía…. Maldito. Yo quiero vivir mi propia vida… Raul.
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Habia una vez en los tiempos del esplendor maya, una vieja hechicera que vivía en la vivía en la ciudad de Kabah, cerca de Uxmal, Esta hechicera deseaba tener un hijo que la acompañase en la vejez. Y un buen día tuvo la ocurrencia de envolver en un paño un huevo de gallina y depositarlo en un rincón de su choza. Algún tiempo después, con gran sorpresa de las gentes de la comarca, del huevo salió un niño, tan extraordinario, que aprendió rápidamente a andar y a hablar como un hombre. La hechicera estaba muy orgullosa de su hijo y no se apenó cuando al cumplir el año el niño dejó de crecer.
Pasó el tiempo, y el enano de Uxmal conservó la reputación de su gran talento. Llegó un día en que quiso descubrir el misterio que encerraba el fogón de la bruja. Ésta se pasaba a su lado largas horas y parecía cuidar de él de una manera especial. Apenas salía de casa; solamente lo hacía por poco tiempo, cuando iba a buscar agua. Un día el enano hizo un agujero en el fondo del cántaro, y mientras la bruja intentaba inútilmente llenarlo, cogió un pico y cavó en el fogón, encontrando al poco rato un maravilloso tunkul y una sonaja.
Sorprendido por el hallazgo, tocó ambos instrumentos, y un penetrante y agudo sonido se dejó oír en todos los alrededores. La vieja reconoció al momento los instrumentos que lo habían producido, y dejando el cántaro, corrió apresuradamente a su casa. Pero el enano no quiso confesar lo que había hecho y atribuyó el extraordinario ruido a un graznido del pavo.
Según una antigua profecía, el que tocase el tunkul maravilloso se apoderaría del trono de Uxmal. El Rey, que oyó tan singular sonido, queriendo hacer frente a su destino, envió emisarios en busca del tocador. Consiguieron éstos dar con el paradero del enano y llevarle a la presencia real. Entonces el Monarca le desafió de la siguiente singular manera:
Te voy a retar a tres pruebas,” le dijo el Gobernante. “La primera: construye un camino blanco, largo, y recto.” El Enano regresó corriendo a su casa llorando y pidiendo ayuda. Su madre le aconsejó: “Regresa y pide al Gobernador que ponga la primera piedra en el camino, y verás lo que pasa.” Y así lo hizo. El Gobernador puso la pesada piedra con mucho esfuerzo, y otro tanto hizo el Enano cuando llegó su turno. Asistido por los poderes mágicos de la vieja, el enano pudo completar el sac be’ fácilmente, conectando la ciudad de Uxmal con la ciudad de Kabah. El Gobernador, furioso con el Enano, le dio un segundo reto: “Esta noche debes levantar una casa más alta que ninguna otra del lugar; si no está terminada al amanecer, morirás.” El enano regresó nuevamente a su casa llorando, pero su madre lo consoló y puso a dormir. Al día siguiente el Enano despertó acostado sobre la pirámide más grande de del lugar. Al ver la bella y alta estructura, el Gobernador, aún más furioso, hizo llamar al Enano para darle el tercer reto. “Ve por tres cocoyoles,” le ordenó el Gobernador. Nos golpearemos con esas duras semillas hasta que uno de nosotros triunfe.”
Llegó el día señalado para éste, y ante un público numeroso, el enano, según se había convenido, subió el primero a la plataforma. El Rey esperaba verle sucumbir al primer golpe y quedar así libre de él; pero la vieja hechicera había colocado bajo su cabello una placa de pedernal y pudo soportar la prueba sin la menor consecuencia. El Rey, sobrecogido de terror y deseoso de ganar tiempo, planteó al enano una serie de adivinanzas que fueron contestadas con sorprendente exactitud, aumentando el asombro de los presentes. Y cuando el soberano de Uxmal, no pudiendo retardar más el momento fatal, sufrió la prueba que él mismo había ideado, sucumbió al tercer golpe. La profecía había quedado cumplida.
Todos lo declararon vencedor, y el Enano se convirtió en gobernante del lugar.
El enano gozó por algún tiempo de su nueva situación. Se construyó un suntuoso palacio, que hoy se llama Casa&
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Había una vez en un antiguo mundo griego una dios llamado Zeus que había construido un entorno lleno de dioses. En dicho mundo donde vivía Zeus vivían además otros dioses que compartían el monte olimpo. Y debajo de ellos vivían en la tierra el hombre.
El titan Prometeo desarrollo un afecto especial por los humanos y tratando de mejorar las condiciones de vida de aquellos hombres subió hasta el olimpo y le robo el fuego a los dioses y se los llevó, desafiando la orden de Zeus de no suministrarles el fuego a ellos ya que estos lo utilizaban para comer la carne y solo le dejaban a el los huesos.
Furioso Zeus decidió castigar ese acto y para ello le ordeno a Hefestos el hábil artesano que le hiciera una figura de arcilla semejante a las diosas inmortales. Luego le infundio vida y acto seguido le ordenó algunos que le dieran un regalo a dicho ser.
Así afrodita la diosa del amor y la belleza, le regalo cabellos hermosos, piel suave y tersa. Artemisa le regalo le dio juventud eterna y una agilidad sin igual. Atenea la doto con las artes relacionadas con el telar para que se adornara y la inteligencia y la astucia para entender lo que los hombres no podían, Hermes la doto de la capacidad de seducción y la mentira. Hera le dio la capacidad de mantener orden en el hogar y las gracias le obsequiaron las artes del baile y el canto. Asi poco a poco aquel ser creado por Hefestos se fue convirtiendo en una mujer con multiples virtudes.
Después de recibir todos estos regalos, Hermes la acompaño hasta la tierra y se la ofrecio como regalo a Epimeteo, hermano de Prometeo, pero este que habia sido advertido por su hermano que no le recibiera ningún regalo a Zeus, se negó a recibirla. Zeus, furioso encadeno a Prometeo en las montañas del caucaso y ordeno de nuevo que se le ofreciera pandora a Epimeteo pero esta vez con una bella caja
Epimeteo encantado recibió esta vez la bella mujer, llamada pandora y recibió igualmente la caja. Sin embargo Hermes le advirtió que por ninguna razón fuera abrir la caja. Que esta debia permanecer sellada.
Y asi la mujer pandora que recién habia sido creada por los dioses llego a habitar el mundo de los hombres y su esposo Epimeteo feliz vivía con ella ya que ella le alegraba la vida. Sin embargo dentro de las características de aquella mujer estaba la curiosidad. Y de solo ver que en su casa estaba la caja enviada por Zeus, quería conocer su contenido. Pero Epimeteo se negaba a abrirlo ya que lo habia prometido.
Una mañana que Epimeteo habia salido, la curiosa pandora se acerco a aquella caja cerrada y decidida a conocer su contenido la abrió, e inmediatamente comenzaron a salir de ella todas los bienes y todos los males. Los bienes salieron inmediatamente volando de regreso hacia el olimpo y en cambio los males comenzaron a vagar por las tierras de los hombres. Y así la asustada pandora vio como todos aquellas plagas y tormentos saltaban dispuestos a hacerle miserable la vida a todos en la tierra. En medio de el susto de ver lo que había provocado Pandora logro cerrar la tapa de la caja cuando el ultimo de los bienes trataba de escaparse. La esperanza. La cual nunca pudo escaparse y aún vive entre los hombres. Por eso sin importar cuales son los males y las desgracias que el hombre vive siempre esta la esperanza con el.
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Había un vez un matrimonio de dos jóvenes que se querían mucho. Un dia el esposo que era un hacendado muy reconocido en el pueblo salió a recorrer sus tierras y se despidió de su esposa como usualmente loa hacia cada que tomaba el caballo para hacer el recorrido.
La esposa conocía muy bien el itinerario de su marido y sabía que lo primero que hacia era visitar las zonas de siembra y luego salía a los potreros mas alejados para observar y vigilar el ganado de tenía. La esposa por su parte se quedaba en su casa cuidando de las gallinas, las ovejas y de el ordeño diario
Aquel aciago dia la esposa había comprometido a su esposo a que regresara al medio dia ya que ella le quería preparar un almuerzo muy especial. Despues de algunas horas pasado el medio día, la esposa vio que su esposo no llegaba y pensó que el finalmente se había olvidado de su cita de volver temprano. Continuo pues con sus labores diarias en la casa y cuando el sol comenzó a caer se paro en la parte de atrás de la casa a atisbar la llegada de su marido. Con la luna ya alumbrando la noche, la esposa se preocupó aún más ya que su marido nunca se quedaba por la noche en los campos.
Decidida a encontrar a su marido, la joven tomo una linterna de gas que tenía y se adentro en la profundidad de sus campos buscando a su marido.
Una vez cruzado el establo donde estaban pastando algunas reses de ordeño, la joven comenzó a gritar el nombre de su marido, pero no recibía más que la respuesta de algún buho perdido en la oscuridad. Decidida siguió caminando hasta que llego a la parte baja del cerro que era el límite de su propieda y donde podía sentir la presencia de el ganado. Recorriendo la zona gritando el nombre de su marido pero no tenía ninguna respuesta. Desesperada se sentó en una piedra a llorar ya que entendio que su esposo había desaparecido.
Estando allí sintió que se acercaba un caballo y su corazón salto de la felicidad, pero para su desconsuelo, el ser que se acercaba no era su marido sino un ser que nunca había visto antes.
Este extraño se dirigió a ella con voz gruesa y le dijo.
Mujer que haces a estas horas de la noche en la base de este cerro y porque lloras. La mujer le contesto
Mi esposo ha desaparecido y lo he buscado por toda nuestros terrenos y no hay rastro de él. Ni siquiera su cuerpo he encontrado si este ha muerto.
El extraño le dijo.
Yo he visto a tu marido, móntate en mi caballo y te llevare donde el esta.
La mujer en medio del desespero, acompaño a aquel hombre pero inmediatamente se monto en el caballo perdió el conocimiento. Cuando despertó se encontró en la entrada de una cueva del cerro aledaño y vio que en la entrada de la cueva había un hombre similar a su esposo que le hacia señas para que lo siguiera.
Ella jubilosa se levanto y trato de llamarlo pero por mucho que lo llamaba este no le contestaba y seguía caminando hacia el interior de la cueva. Decidida decidio seguirlo dentro de la cueva y cuando entro vio que aquel hombre realmente no era su marido.
Días después unos campesinos que recorrían la zona encontraron el cuerpo muerto de el marido y con el cuerpo fueron a buscar a la esposa en la casa, pero esta no estaba y aunque por algunos dias la buscaron nunca apareció.
Llevaron el cuerpo a enterrarlo en el pueblo y todos se preguntaban donde estaría la viuda.
Cuentan en le pueblo que desde esa época se ha visto en el pueblo que en algunas noches de luna llena se ve una figura de una muchacha que baja del cerro al pueblo y que con un tul negro cubriéndole su cabeza y cara entra a rezar al cementerio y que justo antes de que salga el sol se regresa caminando al cerro.
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Había una vez en el norte de lo que hoy es Italia un reino muy rico y prospero. Los habitantes de aquella región de los Alpes vivían muy felices puesto que tenían todo lo que necesitaban. Todos excepto uno. El hijo del rey. Este príncipe que todo los tenía acogía dentro de si un deseo inalcanzable. Quería ir a la luna.
Un día, Este príncipe que le gustaba salir de cacería se perdió en el bosque y sin poder regresar a su castillo se acostó en un prado lleno de una flor roja llamada Rododendro. Durante la noche soñó que había una bella princesa que se encontraba rodeada de flores blancas y el galantemente le regalaba un manojo de Rododendros rojos. Cuando se despertó, el príncipe sintió la necesidad de recoger rododendros formando un hermoso ramillete de flores rojas. De pronto oyó algunas voces que provenían de lo mas alto de las montañas, así que decidido comenzó a caminar a la cima de aquel pico y pasando las altas nubes encontró que allí en lo alto de aquella montaña había dos hombres muy blancos y viejos. Estos se disculparon con el joven príncipe y le dijeron que eran habitantes de la luna y que se encontraban allí por error. El joven príncipe se emocionó mucho al oír la procedencia de aquello hombres y les dijo que su mayor anhelo en la vida era viajar a la luna. Los dos viejos, todavía apenados por haber sido descubiertos allí en la tierra decidieron llevar a aquel muchacho a la luna. Cuando llego a la luna, el joven vio que todo allí era blanco, las montañas blancas, los prados blancos, las flores blancas y los lagos blancos. Todavía con su ramo de flores rojas en su mano le pidió a sus acompañantes que lo llevaran a la presencia de el rey de la luna. El rey era un anciano con una larga barba gris y se encontraba acompañado de su hija e inmediatamente el príncipe la reconoció como la princesa que había visto en su sueño y como había soñado le regalo a la joven su manojo de flores rojas, que la joven acepto gustosa ya que nunca había visto nada de otro color.
Debido a su gesto galante el joven fue invitado a quedarse en la luna y el gustoso se quedo allí en el palacio mientras cortejaba a la bella princesa blanca de la luna.
Con el tiempo el príncipe empezó a notar que su vista, que no estaba acostumbrada a la intensa luz plateada de la luna comenzaba a fallar y temeroso de quedar ciego, se sintió en la obligación de volver a la tierra. Pero enamorado como estaba de su princesa lunar le pidió al rey que le permitiera viajar con su hija a la tierra. El rey de la luna, apesadumbrado por perder a su hija acepto pues veía que su hija realmente amaba a aquel príncipe terraqueo.
El príncipe trajo finalmente a su hermosa prometida y se la presentó a su padre el rey y esta fue acogida en aquel reino. Ella por su parte había traído de regalo un manojo de flores blancas que sembró en las laderas de aquellas montañas y que hoy se conocen como las flores de la nieve o edelweiss.
La princesa sobresalió desde el principio ya que su belleza irradiaba una luz blanca y reluciente que era la admiración de todas las demás mujeres del reino. Pero no todo todo era perfecto.
La princesa adoraba la belleza multicolor de las flores, los prados, los ríos , los lagos y los cielos, pero el color oscuro de los altos picos de los Alpes le producían un temor profundo. Ella acostumbrada a que las montañas de su luna natal fueran blancas y brillantes encontraba que las oscuras montañas de aquel reino le ensombrecían el alma.
Con el tiempo aquella sombra se convirtió en enfermedad y desesperanzada de no poder ver de nuevo sus montañas blancas lunares a punto estuvo de morir. Solamente la intervención afortunada de su esposo el príncipe que la regreso de nuevo a la luna le salvo la vida.
Allí se recuperó, pero el recuerdo de su amado esposo no la dejaba ser feliz. Por su parte el príncipe tampoco podía encontrar la paz. Sabía el que no podría vo
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Había una vez en la antigua ciudad del Cairo un hombre que había tenido muchas riquezas, y con un alma muy generosa. Este hombre dedicado a socorrer a todos aquellos que pasaban a pedirle dinero y ayuda, fue perdiendo su fortuna poco a poco. Cuando perdió su fortuna solo le quedaba trabajar y una noche después de un arduo día de trabajo se recostó en el jardín de su casa junto a la fuente que tenía donde crecía una bella higuera. Y allí bajo la calidez de la higuera y el sonido fabuloso de su fuente de agua el hombre soñó que un desconocido le decía que debía levantarse y viajar hasta Persia a la antigua ciudad de Isfahán ya que allí encontraría una nueva fortuna.
El hombre sin nada que perder y esperanzado por aquel sueño decidió viajar hasta Isfahán que quedaba a mas de 150 días de viaje a camello. La ruta ardua y peligrosa tenia que recorrer múltiples ciudades y parajes escabrosos, pero la resolución y la fe de aquel hombre era mayor que la incertidumbre del viaje.
Tomando un camello inicio el viaje y efectivamente después de 150 días llego aquel hombre a una mezquita cerca de Isfahán y debido a la falta de dinero y su cansancio se escondió en el patio de una casa aledaña a la mezquita a dormir Durante la noche un grupo de hombres entro a la casa a robar, con la mala fortuna para ellos que uno de los dueños de la casa los escucho y alerto a todos en la casa y entre todos hicieron huir a los ladrones. La guardia de aquel distrito se hizo presente en la casa para investigar que había sucedido e hicieron una búsqueda exhaustiva en la casa y durante tal procedimiento encontraron acurrucado en una esquina del patio al viajero que venia de Egipto.
Extrañados de ver aquel forastero en el patio de la casa , el capitán de la guardia lo hizo apresar y lo llevaron a un calabozo oscuro en la ciudad.
Al día siguiente lo llevaron donde un juez y este le pregunto al egipcio.
Quien eres tu, de donde vienes y que haces aquí.
El hombre que era básicamente bueno e incapaz de mentir le contesto.
Yo vengo de la ciudad del Cairo y he viajado desde allí ya que un hombre se me apareció en un sueño y me dijo que viniera hasta Persia a la ciudad de Isfahán ya que aquí encontraría mi fortuna.
Ya estoy aquí pero mi fortuna pareciera ser una celda oscura en una cárcel de una ciudad extraña para mi.
El juez al oír esto se echó a reír. Y le dijo. Que hombre más tonto eres tu. Como es posible que hayas viajado tantos días desde tu ciudad debido a las instrucciones de un sueño.
Yo he tenido sueños similares y aquí estoy ejerciendo como juez. Te cuento que 3 veces he soñado con un hombre que me ha dicho que viaje hasta el Cairo y que allí encontraré una casa con un patio, una fuente y una higuera y que allí debajo de la higuera encontraría un tesoro enorme que me haría muy rico. Tan rico que jamás tendría que volver a trabajar. Y ya ves no soy ningún tonto y no he perdido mi tiempo de ir hasta el Cairo a buscar dicho tesoro que seguramente no existe.
En cambio tu crédulo has seguido las instrucciones de un sueño y después de errar de ciudad en ciudad, cruzando el desierto, ríos y montañas has venido aquí a parar en una cárcel extranjera. Iluso y desatinado.
Vete de nuestra ciudad inmediatamente y que no vuelva a ver tu cara. Toma este par de monedas para tu regreso.
El hombre del Cairo tomo las monedas y recobrando su camello comenzó el duro y penoso viaje hasta el Cairo. Y pese a la dureza de los 150 días su corazón volvía lleno de jubilo.
Llegando a su casa, se dirigió inmediatamente a aquel patio, donde estaba la fuente de agua y donde se encontraba aquella higuera, y abriendo un agujero debajo de la higuer
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Había una vez en un mundo Zapoteca, mucho tiempo antes que se hiciera la luz un dios del rayo llamado Cosijogui, quien vivía en un hermoso trono acompañado de cuatro inmensas ollas de barro. Cada una de las ollas de barro eran cuidadas por un dios menor que tenía forma de lagartija.
La primera olla a los pies de Cosijoguim guardaba todas las nubes del mundo, la segunda era la encargada de proteger y conservar toda el agua, la tercera tenía todo el granizo del mundo y la cuarta olla de barro tenía todos los vientos que había en el mundo.
La tarea de aquellos dioses menores con forma de lagartija era mantener en secreto el contenido de las ollas de barro.
Un día Cosijogui se levantó de su trono y le dijo al guardián de la olla de barro. Despierta las nubes y ordénales que salgan de su olla.
Totalmente sorprendido por la orden de el dios mayor, este guardián llego a lo alto de la olla y la destapo. Inmediatamente de la boca de aquel jarrón comenzaron a salir nubes que pronto cubrieron el cielo y las nubes comenzaron a moverse libremente mientras su guardián menor comenzaba a saltar entre ellas formando relámpagos entre las nubes, que comenzaron a iluminar aquel mundo de oscuridad perpetua.
Luego el Dios Cosijogui, se levanto de nuevo de su trono y dijo. Guardian del agua, abre tu olla de barro y saca las aguas.
Y aquel guardián agazapado junto a su olla, salto presuroso y subió hasta la boca de aquel jarrón y de un movimiento brusco retiro la tapa. Y rápidamente comenzaron a salir todas y cada una de las gotas de agua, formándose una lluvia que comenzaron a caer estrepitosamente a la tierra llenándola de agua. Y todo esto sucedía mientras el guardián de las nubes saltaba alegremente entre las nubes formando rayos entre ellas.
Los habitantes de la tierra que nunca habían visto esto antes comenzaron a pedirle al dios que parara dicha tempestad ya que tenían miedo de morir ahogados si seguía cayendo agua sobre sus terrenos. Las mujeres de la tribu decidieron enviar una comitiva a rogar a Cosijogui que detuviera la lluvia.
Las mujeres mensajeras que subieron al cielo pasaron junto a las otras dos tinajas de barro y curiosas de su contenido, le pidieron al dios del rayo que abriesen las ollas y les mostrase su contenido secreto.
El dios sorprendido por dicha solicitud, y como castigo por la curiosidad de aquellas mujeres le ordeno al tercer guardián que abriera la tercera olla de barro. Y este salto sobre la tapa y levantándola dejo salir todo el granizo contenido en ella. Y aquel granizo comenzó a caer sobre la tierra como piedras azotando los cultivos, las casas, los animales y todos aquellos que vivían en la superficie de la tierra.
Y allí en la tierra todos los hombres vieron como sus plantaciones comenzaban a perderse, como sus casas se caían por el peso del granizo y como los animales, los pájaros y ellos mismos comenzaban a sufrir heridas por la caída repentina del granizo.
Aterrorizados y enojados contra el dios Cosijogui, todos los seres vivos de la tierra se reunieron e invocaron a pitao. El gran aliento y creador de todo. Pitao se compadeció de lo que estaban sufriendo los hombres y los animales y ordeno que las nubes negras del oriente se dispersaran y dejaran pasar al Dios Gabicha, el sol.
Y Gabicha apareció por el oriente, desplegando toda su energía y luz y Cosijogui el rayo sintió temor ya que aquel nuevo dios era mas poderoso que el mismo. Y cuando Gabicha llego a lo alto del cielo, ordeno que la ultima lagartija que protegía la cuarta vasija de barro la abriera.
La lagartija guardiana subió hasta la tapa de la olla y retirándola dejo salir todos los vientos del mundo. Y ellos fueron dirigidos por el dios Gabi
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