Había una vez...Un cuento, un mito y una leyenda

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Había una vez...Un cuento, un mito y una leyenda episodes

  • 318. El ataud

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    Habia una vez un hombre llamado Manuel que habia nacido y crecido con un extremado concepto del orden. Manuel desde pequeño era muy organizado y metódico con sus útiles del colegio y su ropa. Su ropa tenia que estar perfectamente planchada y sus zapatos siempre estaban alineados el uno con el otro. De niño manuel organizaba todos los útiles del colegio por colores y formas y siempre tenia el pupitre del colegio impecable. Manuel no permitía que ningún niño de su clase le tocara sus lápices de colores o sus cuadernos.

     

    Con el tiempo Manuel fue volviéndose mas y mas cuidadoso y siempre tenia un entorno de estudio organizado hasta el minimo detalle. Su letra era tan perfecta que los palitos de las letras era siempre, pero siempre perfectos y el espacio entre las letras exactamente igual para todas las letras. 

     

    Sin embargo, posiblemente debido a esto Manuel se fue volviendo muy grosero en el trato con sus amigos y asi nunca permitia que ninguno de ellos estuviera desorganizado o mal vestido en el colegio y siempre los estaba criticando. 

     

    Cuando estaba en la universidad, Manuel se destacaba por su orden y debido a esto cuando termino de estudiar fue contratado en una empresa de construcciones para que supervisara el trabajo de los otros. 

     

    Despues de unos meses trabajando allí, Manuel era el más odiado de los supervisores ya que estaba siempre pendiente de cada uno de los detalles de los trabajos de los empleado a su cargo. Es de decirse que cada uno de los empleados sufria ya que en un ambiente de construcción era difícil mantener el orden requerido por Manuel y este a su vez se fue volviendo mas exigente y déspota en el trato con sus empleados. 

     

    Pese a estar trabajando en un ambiente tan propicio a la suciedad  y al desorden como la construcción, pero a Manuel no le importaba y les exigia a todos tener  todos sus utensilios de trabajo limpios permanentemente y sus overoles perfectamente limpios. 

     

    Cada mañana, medio dia y tarde, Manuel hacia formar a todos los empleados y los revisaba y si alguno tenia algún instrumento sucio o su ropa de trabajo, les deducia un dia de salario por cada infracción. Era sin duda un jefe déspota y duro. 

     

    Cuando lo cuestionaban porque trataba tan duro a sus empleados, el simplemente decía que todo en su vida era orden. Y que en la construcción todo debía ser igual,  ya que las paredes debían erigirse perfectamente perpendiculares a el piso y los pisos debían ser perfectamente horizontales. Y efectivamente todo era asi cada cuarto de cada piso, de cada edificio en que Manuel era supervisor estaba perfectamente medido y perfectamente construido. Nunca, pero nunca habia nada que disonara y que no estuviera perfectamente construido. Si el detectaba algo mal construido, se encargaba personalmente de que fuera demolido y construido de nuevo. Y a aquellos que habían participado en la construcción los hacia trabajar horas adicionales, sin paga, para reparar hasta el mas minimo detalle.

     

    Es de decirse que si bien Manuel lograba cuadrados perfectos, paredes perfectas, pisos perfectos, trabajar con el era para muchos un infierno y muchos de sus empleados literalmente lo detestaban. 

     

    Manuel por el contrario se sentía muy a gusto con su trabajo y frecuentemente se paraba al frente de los edificios verificando que todo absolutamente todo estuviera bien alineado y que nada estuviera fuera de posición. Solo así podía irse a dormir tranquilo. 

     

    Sin embargo, un dia mientras estaba en la obra de un edificio un pequeño temblor de tierra movio un ladrillo en lo alto de uno de los pisos y este cayo con tan mala suerte que Manuel estaba en ese preciso momento debajo de la vertical que  que siguiendo las exactas leyes de la física el ladrillo recorrio para caer sobre su cabeza mat

    8 min
  • 317. La flores de Arroz (Malasia)

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     |   |   Hace mucho tiempo, una mujer llamada Mak Kantan  que vivia con su hija, Melur, y ambas  eran conocidas por hacer el kuih más delicioso de la aldea. El kuih es un pedazo de comida que usualmente se hace de arroz en malasia. Un día, mientras preparaban el kuih, escucharon un sonido de llanto. Descubrieron que la voz provenía del arroz esparcido en el suelo que sus vecinos habían arrojado hacia el patio trasero de Mak Kantan y Melur". ¿Por qué lloras, arroz?", preguntó Mak Kantan. "Estoy triste de que los humanos no me aprecien", respondió el arroz. "Soy su comida. Pero en su lugar me tiran". Mak Kantan y Melur sintieron la decepción del arroz. Así que recogieron cada grano de arroz del suelo. Habiendo reunido un tazón de arroz, lo formaron en forma de flores. Las flores de arroz daban una fragancia dulce y persistente. Vendían las flores de arroz junto con el kuih. Debido al dulce olor de las flores de arroz, eran populares entre los aldeanos. A partir de entonces, Mak Kantan y Melur guardarían todo el arroz sobrante de sus vecinos para hacer flores de arroz que vendían en el mercado. Un día, Mak Kantan quiso presentar la flor de arroz al rey, Raja Amirul Alam. Sin embargo, los guardias los detuvieron en las puertas del palacio". Esas flores de arroz no son lo suficientemente hermosas para el rey", dijeron los guardias mientras cerraban las puertas. Mientras Mak Kantan y Melur estaban en las puertas del palacio, la princesa, Puteri Puspa Sari, caminaba por el jardín. ¡Qué dulce olor en el aire!" Puteri Puspa Sari dijo con deleite. Siguió el olor pero no pudo encontrar de dónde venía. "Quiero ese dulce olor", se dijo a sí misma. Pero un momento después el olor había desaparecido. Su anhelo por el dulce olor la llevó a una extraña enfermedad. Raja Amirul Alam estaba muy preocupado por su amada hija. "Mi querida hija, buscaré ese aroma para ti para que te recuperes al instante", prometió el rey. Pasó un mes, pero Raja Amirul Alam no encontró el olor en ninguna parte de su reino. Mientras tanto, Puteri Puspa Sari seguía enfermo. Su belleza se estaba desvaneciendo rápidamente y el rey estaba más preocupado que nunca. Un día, Raja Amirul Alam pasó por la casa de Mak Kantan. Tenía curiosidad por la chica que recogía el arroz sobrante que la gente había tirado. Vio cómo la niña convertía el arroz en forma de flores". ¡Qué dulce olor en el aire!", Dijo el rey mientras estaba parado afuera de la casa de Mak Kantan. Notó que el dulce olor provenía de las flores de arroz". Hija mía, cuéntame la historia de las flores de arroz y el dulce olor que dan", preguntó el rey. M elur le contó la historia de cómo hicieron flores de arroz con el arroz sobrante. Esto impresionó mucho al rey". Te invitaré a ti y a tu madre al palacio. Trae contigo las flores de arroz. Creo que su dulce olor es lo que mi hija había estado anhelando", dijo Raja Amirul Alam. Así que madre e hija se dirigieron al palacio donde presentaron las flores de arroz a Puteri Puspa Sari. "¡Este es de hecho el dulce olor que quería!" exclamó la princesa. Rápidamente se recuperó de su extraña enfermedad al oler las flores de arroz". Mak Kantan y Melur, trajeron de vuelta la salud de mi hija debido al dulce olor de las flores de arroz que hicieron. Te invito a vivir en el palacio como recompensa", declaró el rey. A partir de entonces, Mak Kantan y Melur vivieron en el palacio donde hicieron flores de arroz para mantener feliz a la princesa.
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     

     

    7 min
  • 316. Un mal día

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    Habia una vez un hombre que habia despertado con el pie equivocado. Desde que se despertó aquel dia todo parecía suceder mal. Cuando se fue a banar el calentador del agua se habia descompuesto y le toco bañarse con agua fría. En su nevera se habia acabado la leche y el café, asi que no tenia como hacerse un café como todas las mañanas. 

     

    Al salir al trabajo, el dia lluvioso lo acompaño por las 23 calles hasta su oficina y antes de entrar un carro paso raudo empapándolo de agua. En su oficina lo esperaba su jefe mal humorado que al verlo llegar tarde y con la ropa toda mojada lo amenazo de echarlo del trabajo. 

     

    Aquel dia, muchos de sus clientes lo llamaron a cancelarle las ordenes de compra, asi que en un solo dia veía como sus ingresos del mes se habían casi desvanecido por completo. Finalmente, al terminar el dia tenia un único consuelo. Ir al bar donde podría desahogar sus penas con algunas copas de vino. 

     

    Al salir vio como otro carro pasaba y le dejaba caer mas agua sobre sus zapatos ya de por si arruidanos por la caminata del dia bajo la lluvia. 

     

    Despues de recorrer varias cuadras llego finalmente a un bar que se habia encontrado en el camino. Nunca habia entrado allí, pero la rabia de las frustraciones del dia lo invitaban a entrar lo antes posible. 

     

    El bar era un antro oscuro y maloliente pero su desesperanza lo llevo a entar y llegar hasta la barra. Pidio un trago y en el momento que lo iba a tomar sintió que un dedo le tocaba la espalda. Dandose vuelta vio una mujer que se alejaba lentamente  y empezaba a subir por las escaleras internas del edificio. 

     

    Aquella mujer era una visión maravillosa para sus ojos frustrados y decidido se levanto de su puesto en la barra y se dirigió hacia las escaleras. Despues de subir varios pisos llego a un corredor oscuro que terminaba en una puerta oscura y de apariencia macabra y vio como la mujer entraba por aquella puerta, mirándolo de reojo antes de cerrar la puerta. . El jadeando después de subir las escaleras llego finalmente a la puerta y sintió el peso enorme de aquella puerta de madera y el pequeño picaporte, decidio abrió la puerta y con gran dificultad pudo abrirla ya que la puerta era realmente pesada y gruesa. y entro en aquel oscuro cuarto. No podía ver mucho y solamente veía la figura esbelta de la mujer que lo esperaba allí adentro. 

     

    De pronto sintió que la puerta se cerraba tras de si y se encontró a oscuras en una habitación pequeña, sin ventanas. Pero sentía los ojos de aquella mujer. Su deseo crecía a cada momento y solo deseaba sentirla. 

     

    De pronto oyo que la mujer dijo. Caramba esta puerta se cerro y no hay picaporte al interior. 

     

    Con horror el hombre se acerco a la puerta y verifico que efectivamente la puerta estaba cerrada y no habia forma de abrirla. 

     

    Mirando a la mujer dijo. 

     

    No me faltaba mas en este dia tan horrible. Todo me ha salido mal desde que me levante, y ahora estoy atrapado en esta terrible habitación oscura. Mi único consuelo es que ambos estamos juntos aquí atrapados ya que nos han encerrado aquí a  los dos. 

     

    La mujer sonrio y con voz suave le dijo mientras atravesaba la puerta cerrada con llave… A uno solo. 

     

    6 min
  • 315. El gallo (Infantil)

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    Habia una vez 3 seres que vivian confortablemente en el cielo. Estos eran el sol, la luna y un gallo. El sol era el encargado de salir a iluminar los campos y proveer la energía que los hombres y los animales necesitaban para vivir. En cambio la luna y el gallo se pasaban todo el día esperando a que el sol regresara y simplemente se dedicaban a la tarea de mantener el cielo en buen estado. 

    Una mañana el salo salió como siempre a calentar la tierra y la luna y el gallo como todos los días se quedaron organizando el cielo. Pero aquel dia el gallo que era muy buena vida simplemente se acostó en una nube sin hacer nada y en cambio la luna se dedico a limpiar y organizar las estrellas.  Despues de un rato la luna se dio cuenta que el gallo estaba placenteramente dormido en una nube mientras ella tenia delante de si millones de estrellas que limpiar y le pidió al gallo que le ayudara. 

    El gallo medio dormido simplemente le dijo. Noo hermana luna si yo estoy muy contento aquí durmiendo y no quiero levantarme. La luna que era muy estricta le dijo. 

    Gallo. Levantate inmediatamente de esa nube y ayúdame a brillar las estrellas que ya pronto llega el sol y ellas tienen que salir rápidamente a iluminar la noche. 

    El Gallo simplemente se voltio hacia un lado y se quedo dormido. 

    La luna se enfurecio de ver como el gallo la habia ignorado y acercándose a el lo cogio fuertemente por la parte superior de la cabeza y lo levanto de la nube, al cogerlo la piel de la cabeza se volvió roja y se formo una cresta que hasta el dia de hoy todavía los gallos tienen. 

    La luna tomo al gallo y lo lanzo fuertemente hacia la tierra y del cielo callo un gallo con sus plumas todas desordenadas y una cresta roja. 

    Cuando el gallo trato de volar de regreso se dio cuenta que no podía volar mas que unos pocos metros y que la luna desde el cielo lo miraba recelosa. 

    Pasaron las horas y cuando llego el sol de su larga caminata por el cielo, saludo a la luna

     

    – ¡Hola, hermana luna como te ha ido durante el dia

    La luna  aun furiosa con el gallo le dijo 

    Muy mal. He estado todo el dia trabajando y el perezoso de nuestro hermano gallo se la paso durmiendo todo el dia en una nube y cuando le he dicho que me ayude se voltio y siguió durmiendo. 

    Vaya. Dijo el sol y donde esta ese sinvergüenza para ir a hablar con el. 

    La luna aun furiosa le dijo

    Pues lo mande para la tierra de castigo por desobediente. 

    El Sol enrojecio como solo el sol puede enrojecer en un atardecer y le dijo a la luna

     

    Hermana. Es el colmo lo que el gallo ha hecho. Todos debemos trabajar juntos y ayudarnos. Al gallo lo castigare. 

    De ahora en adelante el deberá ser el primero en levantarse y deberá cantar tan fuerte que sus cantos deberán llegar hasta el cielo y asi despertarme. Y tu, como castigo deberas salir todas las noches a acompañar a las estrellas e iluminar los campos. 

    Y cuentan que desde esos días, aquel gallo con cresta roja se dedico a cantar a las primera horas de la mañana para que el sol salga a trabajar y que cuando la luna esta viajando durante las noches, el gallo de vergüenza se oculta en el gallinero para que la luna no lo vea desde lo alto del cielo. 

     

    6 min
  • 314. El Maiz (Leyenda Azteca)

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    Habia una vez un pueblo azteca que vivía en lo que hoy conocemos como mexico Este pueblo primitivo se alimentaba básicamente de raíces y de los animales que cazaban. Cuenta la leyenda que aquellos primeros aztecas pasaban hambre cuando la caceria no era suficiente y que las pocas raíces que podían comer no les alcanzaba. Sin embargo de las historias de sus antepasados creían que existía una planta dorada que se escondia detrás de las altas montañas que rodeaban la ciudad. 

     

    Durante muchas generaciones los aztecas habían tratado de superar las altura de las montañas pero estas no lo permitían debido a lo difícil del terreno y la altura y tamaño de ellas. Asi que reunidos los miembros de la tribu, le pidieron a los dioses que les separaran las montañas para asi abrise paso y poder enviar a los recolectores por aquellas granos dorados que les contaban las leyendas. 

     

    Los dioses no tenían el poder para separar las montañas, pero el mayor de los dioses, el dios Quetzacoatl los ecucho y de empeño en ayudarlos. Sabia que solo con la inteligencia podría superar a las montañas. 

     

    Con todo el amor que les tenia, les prometio que el iria a traerles los granos dorados y caminando se dirigió a los pies de las montañas. Cuando llego a ellas vio que estas eran efectivamente muy grandes y altas. Con su fuerza no podría moverlas pero con astucia y sabiduría podría logra conseguir el grano de maíz. 

     

    Alli frente a las montañas vio como una hormiga roja descendia con un grano de color dorado en su espalda y acercándose a ella le pregunto que donde habia conseguido aquello que llevaba en la espalda. 

     

    La hormiga roja  le conto como habia podido escalar las montañas y bajar al valle al otro lado. Le conto además que allí habia un sembrado de maíz enorme y como de todas y cada una de las plantas salía un vaina verde encerrando un ramillete de granos dorados. Le conto además que los pajaros y otros animales se alimentaban de dichos granos y que ella habia viajado hasta allí para tomar un grano que le sirviera de alimento. Quetzacoatl, maravillado con la historia decidio convertirse en una hormiga negra y logro convencer a la hormiga roja que le sirviera de guía para llegar al otro lado de las montañas y llegar hasta aquel alimento Dorado. 

     

     

    Con grandes dificultades Quetzacoal convertido en una hormiga negra y su amiga la hormiga roja superaron las dificultades del camino y finalmente llegaron donde iniciaban la plantas de maíz. Alli Quetzacoal tomo un grano de maíz con su boca y decidido regreso hasta donde se encontraban los azteca esperándolo. Despues de caminar muchos diás finalmente llego a la ciudad Azteca y allí deposito el grano de maíz y les enseño a sembar el grano. 

     

    Pasado el tiempo de aquel grano nacio una planta igual a las plantas al otro lado de las montañas y de esta salieron cientos de granos que igualmente recogieron y sembraron los granos de nuevo. Asi rápidamente cientos y miles de plantas comenzaron a aparecer en las tierras aztecas y a partir de estas plantas y su tratamiento ellos pudieron alimentarse y alimentar a sus animales. 

     

    Y cuenta la leyenda que con la llegada del Maiz el pueblo comenzó a crecer mas fuerte y poderoso y desde esas épocas comenzaron a venera la dios Quetzacoatl ya que fue el el que les obsequio el maíz.

     

     

    6 min
  • 313. El Cofre

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    Habia una vez un vagabundo que habia salido a recorrer la playas y de pronto vio que a lo lejos cerca a un acantilado habia algo que brillaba, curioso se acerco lentamente hasta que vio que en la playa debajo del acantilado habia un cofre medio enterrado que se habia descubierto debido al incesante golpe de las olas contra el acantilado. El vagabundo extrajo finalmente el cofre de madera y con una roca alcanzo a destruir el viejo candado que no permitia abrir la tapa del cofre. 

    Para su sorpresa descubrió que el cofre tenia cientos de monedas de oro y feliz comenzó a arrastrar el cofre hacia el borde del acantilado. Cuando llego a la parte superior comenzó a contar las monedas y no se dio cuenta que por el camino se acercaba un hombre en un fino caballo. El hombre era un rico comerciante que regresaba a su pueblo después de pasar varios días viajando. 

    El Rico vio como el vagabundo tenia pequeños montones de monedas de oro a su lado y avaricioso se acerco y le dijo.

    Donde  conseguiste ese tesoro, mi amigo. 

    El vagabundo se levanto y le dijo. Lo encontré en el fondo del acantilado y lo he sacado. Finalmente soy rico. 

    El rico, le  dijo . Ten cuidado por esta zona hay muchos ladrones, Si alguien te ve con ese oro te atracaran y te robaran y lo mas seguro es que te corten la cabeza. Si quieres podemos hacer los siguiente. Yo voy hacia el pueblo más cercano. Te puedo llevar el oro en las alforjas de mi caballo  hasta el pueblo y allí podre guardarte el oro en mi caja fuerte. Simplemente camina hasta el pueblo y cuando llegues allí pregunta por mi y te devolveré tu oro.

    Muy aliviado, el vagabundo aceptó el ofrecimiento y vio como el rico salía cabalgando en su caballo con su oro, mientras el caminaba lentamente hasta el pueblo que quedaba a varios kilómetros. Despues de pasar la noche caminando llego al pueblo y pregunto por la casa del rico y acercándose a ella toco la puerta

    El Rico salió a su porton y al abrir vio al vagabundo que le dijo. Señor vengo por mi oro. 

    El rico simplemente le dijo. Oro no se de que estas hablando vagabundo, vete de aquí y no me molestes. 

    El vagabundo enfurecido tomo inmediatamente al rico por el cuello y arrastrándolo lo llevo ante el juez del pueblo y sin tocar la puerta deposito al rico frente al juez diciendo. 

    Señor Juez. Ayer encontré un tesoro en un acantilado y este hombre me ofrecio esconder el tesoro en su casa para que no me lo robaran y hoy que he llegado a pedirle mi oro se niega a entregármelo y niega que lo tenga.

    El juez miro al vagabundo y le pregunto. Esa acusación es muy seria para con este ilustre caballero de nuestro pueblo. Digame tiene usted algún testigo de lo que esta diciendo. 

    Testigo. No señor juez, Cuando saque el cofre de oro del acantilado, no habia nadie alrededor. Solamente estaba yo allí con el mar. 

    El Juez sonrio y mirando seriamente al vagabundo le dijo. Pues ve y dile al mar que venga aca y testifique aquí en el tribunal que lo que tu estas diciendo es verdad. 

    El vagabundo se sorprendio de la solicitud del juez y salió del tribunal mientras pensaba que hacer. 

    El juez que veía como el vagabundo salía cabizbajo del tribunal, miro al rico que era un viejo conocido de el. Y le dijo.

    Don Roberto, que le parece ese pobre vagabundo venir a acusarlo a usted que es tan respetado en el pueblo de haberle robado. 

    Cierto dijo Don Roberto. Vagabundo loco. Hoy llego a tocar mi puerta diciéndome que le diera oro.Pobre hombre. 

    El juez miro a don Roberto y riéndose le dijo

    —¿Piensas que tardará mucho? 

    —Podría llevarle mucho tiempo —replicó Don Roberto —. Ese acantilado esta a varios kilómetros de aquí.

    Finalmente, volvió el vagabundo, acalorado y enfadado, después de pasar varias horas meditando que hacer y le dijo al juez

    —Le pedí al mar que viniera hasta que&

    8 min
  • 312. El criminal

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    Habia una vez un hombre que vivía en un pueblo del sur de los estados unidos. El hombre había vivido allí desde que había nacido y cuando se hizo adulto trabajaba en el campo recogiendo algodón en las plantaciones. El hombre un dia de agosto salió de su trabajo y al pasar por una casa se acerco a hablarle a una joven que se encontraba en la puerta. La joven con algo de desprecio se regreso al interior de la casa y dando un alarido llamo a su padre. El padre corrió desde el interior de la casa y abalanzándose sobre aquel hombre parado fuera de su casa lo sometio contra el barro de la calle. 

     

    Despues de amarrarlo lo llevo ante el sheriff del pueblo y este lo encerro en una celda oscura en espera de ser juzgado. El periódico del pueblo mostro la foto de aquel hombre aterrorizado bajo el titulo Terrible criminal ha sido capturado en operativo liderado por un valiente ciudadano. 

     

     

     Al dia siguiente fue llevado ante el juez que rápidamente lo condeno a pena de muerte. El reo fue llevado a prisión después de ser examinado por un medico que al examinarlo lo encontró en perfecto estado, pero le encontró un pequeño dolor en un brazo debido al golpe recibió por el padre de la muchacha, un dolor en un pie, un poco de rasquiña por los grilletes que le habían colocado en la base de sus pies y manos y un caso avanzado de vitíligo que se mostraba en sus brazos y rodillas. Por lo demás el hombre estaba en perfectas condiciones para recibir la pena máxima. 

     

    En aquel estado del sur de Estados Unidos  la justicia era lenta y el hombre fue encerrado esperando que el alcalde se comunicara con el fiscal del estado, para que este certificara la pena de muerte impuesta a aquel hombre y finalmente se comunicara con el gobernador para que este finalmente firmara la orden de ejecucion de aquel reo. 

     

    Como era constumbre al reo se le facilito un abogado pagado por el estado para que este comenzara a coordinar las apelaciones del caso, pero este abogado que vivía en la capital del estado poco interés tenia de ir hasta aquel lejano pueblo a hablar con su cliente, así que entre las demoras de la fiscalía, el alcalde, el gobernador y el defensor de oficio el tiempo fue pasando y aquel reo se fue quedando en su celda olvidado de la justicia.Y el tiempo paso y nadie absolutamente nadie lo visitaba y aquel hombre resignado a su suerte veía como el tiempo pasaba y vivía como si todo se hubiera congelado. Solo su vitíligo avanzaba. 

     

    10 años después, el hombre recibió una visita de un representante de una organización que decía velar por los intereses de los presos, el visitante cuando entre a su celda le pregunto que por que estaba allí, el hombre le conto que lo habían apresado solamente por saludar una mujer en la calle. Incredulo el visitante pidió que le permitieran llevarlo ante el juez al dia siguiente y efectivamente el juez lo recibió. El juez no recordaba al hombre y menos su figura y extrañado mando que le trajeran el expediente del reo. 

     

    Cuando le fue entregado dijo. Que tamaña injusticia se ha cometido con usted señor, yo y mi juzgado le piden disculpas por todos los atropellos de todos estos años y es claro que usted merece salir inmediatamente de la cárcel y que la pena de muerte debe ser inmediatamente invalidada. Ya mismo envio un emisario donde el gobernador del estado que debe cancelar oficialmente la orden. Y al otro dia el emisario llego con la orden de perdón firmada por el gobernador y el periódico publico al otro dia como la mayor injusticia se había cometido en ese pueblo y se ofrecieron a pagar por un desfile de carroza de desagravio y se decidio que todo el pueblo debería indemnizar económicamente al hombre. Y en primera pagina salió la foto de aquel hombre sobre una carroza llena de flores y guirnaldas mientras todo el pueblo lo saludaba y su cara sonriente con sus enormes

    7 min
  • 311. El Dios Jano (Enero) - Mito Romano

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    Había una vez en el antiguo lasio, luego parte de la antigua roma en lo que hoy conocemos como Italia un rey llamado Cameses. A las costas de Lasio llego un barco un hombre desterrado de la Antigua región de Tesalia en Grecia. Este hombre llamado Jano viajaba con su esposa Camasena. El rey Cameses al oir de la llegada de aquel extranjero lo mando a llamar a su presencia y después de entrevistarse con el lo invito a vivir en el Lasio. Jano, un hombre con una gran ambicion decidio fundar su propia ciudad llamada Janiculo El rey Cameses acogio con agrado la presencia de aquel extranjero y juntos se aliaron para reinar sobre los habitantes del Lasio. 

     

    Años después Cameses murió y dejo a su amigo Jano como rey de Todo el Lasio. Jano un hábil administrador hizo crecer la región y llevo a una época de prosperidad, justicia y paz. Como rey de el Lasio invento las monedas y debido a esto las monedas mas antiguas romanas llevan la figura de Jano en una de sus caras.

     

    Un dia, cuenta el Mito, que llego a el Lasio el Dios Saturno, expulsado por su hijo Jupiter y Jano, un hombre justo, lo recibió y lo acogio mientras Saturno se recomponía antes de fundar Saturnia en la cumbre del capitolio. 

     

    Cuando Jano murió, el Dios Saturno, lo convirtió en Dios Romano y como Jano había demostrado una gran capacidad de gobernar a partir de la historia de su pueblo y de proyectar el futuro del mismo lo entronizo como el dios de el cambio y las transformaciones simbolizándolo con dos caras que miran en sentido opuesto. Asi el nuevo Dios Jano se empezó a representar con una cara que mira reflexivamente hacia el pasado y otra con ojos inquisidores hacia el devenir del futuro. Para los romanos este dios comenzó a representar el cambio y las puertas que miran el pasado y el futuro o las puertas que dejan ver el interior y el exterior.

     

     

    Cuenta la leyenda que en el año 753 antes de cristo cuando Romulo reinaba la antigua Roma sus hombres escasos de mujeres decidieron raptar a las mujeres e hijas de la tribu vecina de los sabinos y estos al descubrir el rapto decidieron atacar y recuperarlas inmediatamente, los sabinos al mando de el guerrero Titus tatius rodearon a roma y comenzaron a escalar las murallas de protección y Jano ya convertido en Dios decidio proteger a roma lanzando un chorro de agua hirviendo sobre los Sabinos y provocándoles su huida 

     

     

    Posteriormente durante el reinado de el segundo rey romano llamado  Numa Ponpilio en el año 700 antes de cristo fue construido el primer templo a Jano y este rey ordeno mantener las puertas del templo abiertas siempre que roma estuviera en paz y cerradas cuando estuvieran en guerra.

     Hasta esas épocas el calendario romano solo tenia 10 meses, pero Numa Pompilio decidio agragar dos meses antes del inicio del año que se realizaba en Marzo y asi este nuevo mes de inicio recibió el nombre de Januario en honor al dios del cambio y de las puertas de entrada y salida.  (january en ingles y Enero en español) 

     

    Y asi para los romano Jano se convirtió en uno de los primeros dioses en ser adoptado y representa los comienzos y los fines marcando además el fin de un año y el inicio del siguiente. Su figura representa un hombre mirando en direcciones opuestas al mismo tiempo en una de ellas sin barba mirando hacia el pasado y en la otra con barba mirando al futuro como custodio permanente del tiempo y el universo.  

     

     

    7 min
  • 310. Todo Pasa

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    Había una vez un rey que se consideraba el hombre mas afortunado del mundo. Este rey había nacido y crecido en un palacio ya que su tátara abuelo, su bisabuelo, su abuelo y su padre habían sido reyes. Cuando su padre murió el heredo el reino y todas sus riquezas. Durante los primeros años el rey se había dedicado a los placeres de reinar y a amasar riquezas a partir de los impuestos que le imponía a sus súbditos. 

     

    El Rey que había recibido una educación propia de la realeza, le gustaba rodearse de gente culta y sabia. Por lo tanto estaba siempre trayendo a su corte gente que demostrara una inteligencia superior. 

     

    Un día paso por allí un viejo sabio que pidió entrevistarse con el rey y después de varios días de espera fue recibido finalmente por el rey. 

     

    El rey vio como un viejo de andar cansado entraba en el salón de audiencias mirando altivamente al rey e ignorando a todos los otros allí presentes. El Rey,  incomodo por la mirada de aquel viejo, mando a uno de sus soldados a que lo detuviera antes de que se acercara mas. 

     

    El viejo cuando sintió los brazos del soldado sobre el dijo. 

     

    Su majestad, no tengáis miedo, he venido a verlo porque le traigo el mas sabio consejo que hombre alguno pueda recibir. 

     

    El rey que siempre estaba habido de recibir sabios consejos le contesto. 

     

    Toda mi vida me he rodeado de hombres sabios e inteligentes. Como tu un humilde hombre extranjero puede decir que tiene el mas sabio de los consejos. Recuerda además que yo soy el mas rico de los seres del reino y tengo todo el reino a mi servicio. Nada me falta y nada necesito que no pueda tener inmediatamente. 

     

    El viejo mirando altivamente al rey le contesto. 

     

    Solo te puedo decir que he recorrido todos los reinos vecinos y he visto todo lo que esta allí sucediendo y como resultado solo te puedo dar un consejo. 

     

    Intrigado el rey le dijo. Te ordeno pues que me digas tu consejo. 

     

    El viejo sonrió y le dijo. Mi consejo su majestad es simple y dice así, En este mundo Todo pasa. Y luego se dio vuelta y abandono la sala de audiencias.

     

    El Rey sorprendido soltó una carcajada sonora y dijo. Viejo loco. No le permitáis volver por aquí. 

     

    Momentos mas tarde, desde las murallas de la ciudad comenzaron a sonar las trompetas de alerta y todos los guardias comenzaron a avisar de una invasión por parte de un reino vecino. El reino había sido invadido y a las puertas de la ciudad un gran ejercito se había presentado. En breves horas la ciudad había sido tomada y el rey había huido de su palacio montado en un caballo sin ningún guardia que lo acompañara pero protegido por el bosque vecino. 

     

    El rey cabalgo duran días y cuando salió de su reino se encontró una vieja cabaña donde atemorizado trato de refugiarse. Al tocar la puerta le abrió el viejo sabio que días antes había ido a su palacio. El rey entre llantos le conto humildemente que había sucedido después que el había abandonado el palacio y como había perdido todo lo que la vida le había dado, sus riquezas, su palacio, y sus súbditos. El Viejo después de escucharle le dijo. 

     

    Su majestad solo puede decirte lo que ya alguna vez le había dicho. En este mundo todo pasa. El rey desconcertado solo lloro. 

     

    El rey vivió mas de un año con el viejo sabio en la pequeña cabaña y ambos se hicieron grandes amigos, hasta que un día un heraldo llego acompañado con un puñado de soldados. El heraldo le informo al rey que el ejercito invasor había tenido que abandonar el reino y que todo los habitantes del reino estaban reclamando su presencia de nuevo como rey. 

     

    El rey feliz de oír la noticia monto en su caballo, y como agradecimiento&

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  • 308 e. La canción de Navidad (Charles Dickens) 5/5

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    Scrooge estaba de nuevo en su habitación. Al darse cuenta de que seguía vivo, pensó, con júbilo, en todo el tiempo que tenía por delante para convertirse en menor persona. Estaba tan nervioso y alegre que no sabía lo que se hacía y movía su ropa de un lado para el otro, doblándola y desdoblándola sin ton ni son.

    Por la ventana se coló el alegre tañer de las campanas de las iglesias. ¡No sabía ni qué día era, pero qué alegría y qué gozo colmaban su alma. Se asomó a la ventana y descubrió un soleado y radiante día, un día frío que invitaba a bailar. ¡Magnífico!

    – ¡Eh, oye, muchacho! -le gritó a un chico que pasaba por la calle. – ¿Sabes decirme qué día es hoy?

    El chico no pudo contener su asombro.

    – ¿Cómo que qué día es hoy, señor? ¡Es Navidad!

    – ¡Navidad! No me la he perdido. ¡Así que todo ha ocurrido en una sola noche! ¡Magnífico! ¡Sensacional!

    – Muchacho, ¿sabes si en la pollería de la esquina siguen teniendo ese inmenso pavo en el escaparate?

    – ¿Ese que es tan grande cómo yo? Sí, todavía está.

    – ¡Qué maravilla! ¡Qué chico tan divertido! Sí, ese mismo. Te diré algo: si vuelves con el mozo de la tienda y me lo traéis, te daré un chelín. ¡Y si vuelves en menos de cinco minutos, recibirás media corona!

    Tan pronto escuchó aquello, el muchacho echó a correr calle abajo.

    – Lo enviaré a la casa de Bob Cratchit – se dijo Scrooge, muerto de risa, mientras bajaba las escaleras. -Abulta el doble que el pequeño Tim.

    Al poco vio aparecer al muchacho, seguido por el mozo que, a duras penas, cargaba con el enorme pavo.

    – ¡Es imposible que lo lleve usted solo hasta Candem Town! – dijo Scrooge -¡Tiene que coger un coche de alquiler!

    El señor Scrooge pagó al muchacho, al mozo y al cochero, sin parar de reír.

    – ¡Feliz Navidad! ¡Próspero Año Nuevo! – Le deseaba a todo el mundo, mientras caminaba por las calles, tan llenas de gente como le había enseñado el Fantasma de las Navidades Presentes.

    Por el camino, al verle tan feliz y radiante, cuatro personas le desearon feliz Navidad. Además, dio una generosa limosna a los mendigos que se cruzaron en su camino y le perdonó la deuda con él contraída a un cliente empobrecido que se encontró por el camino. Así, llegó a casa de su sobrino. Entró directamente, como solo hace alguien de la familia.

    – ¡Fred! -Llamó.

    Al verlo, su sobrina política dio un respingo.

    – ¡Por todos los Santos! ¿Quién es? – exclamó Fred.

    – Soy el tío Scrooge. Vengo a comer. ¿Puedo pasar?

    Todos le ofrecieron a Scrooge una calurosa bienvenida. La cena fue muy divertida, cantaron, bailaron, rieron y jugaron a “Las Veinte Preguntas”, pero esta vez Scrooge estaba allí de verdad. Aquella estupenda comida de Navidad era real. La fiesta se alargó hasta bien entrada la noche, pero, aún así, Scrooge madrugó mucho a la mañana siguiente. ¡Quería estar en la oficina antes que Bob para cazarlo llegando tarde! ¡Y desde luego, lo consiguió! Ya que su empleado llegó dieciocho minutos y medio tarde.

    Bob se quitó el sombrero y el abrigo, entró sigilosamente, se sentó en su silla y se puso a trabajar rápidamente, deseando que el señor Scrooge no se hubiera percatado del retraso.

    – ¡Vaya, vaya! – gruñó Scrooge, fingiendo la voz que tenía antes. -¿Cómo se atreve a llegar tarde?

    – Lo siento mucho, señor. Ayer festejamos hasta tarde y…-se disculpó Bob, tembloroso. -No volverá a ocurrir.

    – ¡Desde luego que no volverá a ocurrir! – continuó fingiendo el señor Scrooge. Y dándole un amistoso codazo, concluyó: – … porque ¡le voy a subir el sueldo!

    Bob dio un salto hacia atrás, asustado. Pensó en defenderse con la regla que tenía en el escritorio, con pedir ayuda a gritos. ¡El señor Scrooge se había vuelto loco! ¡Quién sabía lo que era capaz de hacer!

    – ¡Feliz Navidad, Bob! – dijo, y le abrazó. – Le deseo toda la felicidad que le he robado estos últimos años. Le subiré el sueldo, ayudaré a su familia… esta

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