Había una vez...Un cuento, un mito y una leyenda

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Había una vez...Un cuento, un mito y una leyenda episodes

  • 203a. Blanca Nieves - primera parte (Versión Millenials)

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    Había una vez el CEO de un conglomerado de empresas muy importante en la region. El CEO un hombre amable había estado casado con una dama de alta sociedad pero desafortunadamente ella había muerto dejando una hija en común. La hija una bella niña había recibido de parte de sus padres el nombre blanca nieves. Nombre que simplemente era un reflejo de el color de la nieve recién caída y que en ningún caso pretendía ser un reflejo de la nociones discriminatorias que los colores tenían en esa sociedad y que la niña realmente no tenía conciencia por su corta edad. 

     

    Su padre pronto se vio envuelto en una relacion sentimental con una cuchibarbie que vio en el viejo millonario una manera rápida de subir de estrato económico que le justificara las eternas horas en el gimnasio y los costosos tratamientos de botox mensuales. 

     

    El padre de blanca nieves ocupado por los series de viajes internacionales que debía realizar por su cargo como CEO dejo a la niña bajo la supervision de su compañera sentimental y esta obsesionada por mantener la belleza que anteriormente tenia cuando era joven se dedicaba a sesiones diarias de masajes, cremas, humectantes, etc. 

     

    La Compañera sentimental obsesionada por su belleza diariamente entraba a Facebook y mirando los perfiles de todos las personas que conocía trataba de identificar si alguien era mas bella que ella y tenia un asesor de imagen con el que diariamente tenia una reunión por Videochat para evaluar nuevas estrategias de preservación de la belleza y al que siempre al terminar la sesión le preguntaba: Amiguito, amiguito en el Zoom dime de todas tus seguidoras en Instagram quien es la mas bella. 

     

    Y el Asesor de imagen, todos los días le respondia que era ella era la mas bella. Acto seguido ella cerraba la sesión de zoom y feliz se iba para el gimnasio. 

     

    El tiempo paso y algún día la Compañera sentimental del CEO le pregunto 

     

    Amiguito, amiguito en el Zoom dime de todas tus seguidoras en Instagram quien es la mas bella. 

     

    OK Boomer, debo decirte que ayer sin el animo de parecer un stalker entre por random al Instagram de tu hijastra, la llamada Blanca Nieves (que te digo se tiene que cambiar el nombre por algo mas Catchi), y he de decirte que ella esta wow. So nice. Yo te diría que ella es hoy tiene mas SWAG  que tu simplemente estas cancelada. Su estilo, su porte, en fin tengo un crush por ella ella puede convertirse en una influencer total

     

    La Compañera sentimental se sintió out con los comentarios de su amigo le dijo 

     

    MEah realmente me cambiaste el Mood. E inmediatamente cerro la sesion de Zoom y se marcho furiosa para su sesión de Heat Yoga

     

    Durante sus meditaciones la Compañera sentimental pensó en un solución. En la dark web había conocido alguien que se especializaba en Cancelar personas si se le pagaba con Bitcoins. Lo contacto y le pidió que hiciera desaparecer a su hijastra. La bella Blanca Nieves. 

     

    El especialista rápidamente comenzo a hackear cada uno de los perfiles de la bella joven y comenzó a cerrar cada una de las  cuentas de blanca nieves en las redes sociales. Cerro sus cuentas Instagram, Twitter, Snapchat, tinder, Youtube, Whatsapp, tumblr, Vine y Tiktok. Pero Cuando trato de hackear la cuenta de  Facebook  de blanca nieves se dio cuenta que como buena millenial  blanca nieve no tenia cuenta abierta en Facebook.

     

    Al día siguente cuando blanca nieves tomo su celular para trolear a una amiga, se dio cuenta que no existía mas. Todo su existencia digital había desaparecido, ya no tenia seguidores, no tenia amigos, no tenia haters, nadie la estaba troliando y peor aun no podia ver ningún meme del día. No era nadie. 

     

    Todos sus apps habían desaparecido de su celular y sus cu

    10 min
  • 202. Los libros

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    Habia una vez un hombre que solia ir  a la biblioteca todos los días. El hombre un avido lector le encantaba recorrer los inmensos pasillos de aquella enorme e infinita biblioteca en busca de algun libro que le colmara sus deseos de saber algo más. Despues de muchos años de recorrer los diferentes secciones de la biblioteca y de deambular por los sótanos donde se almacenaban muchos de los libros que ya no se prestaban a los visitantes, el hombre pensaba que poco lo podía sorprender. 

     

    Pero un día mientras recorría uno de los tantos cuartos de los sótanos, observo una puerta  que siempre había visto cerrada un poco entre abierta. El hombre se acerco lentamente y efectivamente se percato que la puerta no estaba cerrada como siempre. Lentamente la abrió y dijo. 

     

    Alooo hay alguien aquí. Nadie respondio e inquieto pensó que respetuoso como era de las reglas de la biblioteca, debía simplemente dejar la puerta como estaba y marcharse. Pero su instinto de explorador literario lo empujaba a adentrarse en aquella habitación de la que nunca había visto salir a nadie y que siempre permanecia cerrada. Alguien por error debió haberla dejado entreabierta. 

     

    La habitación de solo unos cuantos metros de área tenia básicamente un solo estante de libros y en el no mas que una docena de libros. Su corazón dio un vuelco. Había oído hablar como una leyenda de esto hace varios decenas de años. Alguien le había comentado que en aquella biblioteca se guardaban los libros imposibles, los libros que nadie nunca podría tener acceso para  leer.  El  había tomado esto como una leyenda mas. Pero allí estaba la realidad. 

     

    Con excitación se acerco al estante de libros y comenzo a tomar los libros. 

     

    Estaba un libro que alguna vez se cayo de un estante y sus palabras se desorganizaron y no había forma de volverlas a poner en orden.

     

    Había un libro con un indice tan extenso que requeria un índice que requería otro indice, que requeria un índice ya así sucesivamente.

     

    Había un libro que leia los rostros y los pensamientos de quienes pasaban sus paginas.

     

    Había un libro que contenia todos los pensamientos de su escritor durante su vida y que requería la vida integra del lector para ser leído. 

     

    Había un libro destinado a explicar otro libro que a su vez se dedicaba a explicar el primero.

     

    Había un libro que refuta a otro libro que demuestra que el primero esta en lo correcto. 

     

    Había un libro cuyo titulo era tan complejo que comprendia todo el contenido del libro

     

    Había un libro que daba tal impresión de la realidad que cuando se lee y se vuelve a la realidad esta parece mas bien la fantasia de un libro.

     

    Había un libro que solamente tenia validez la décima palabra de la página setecientos y que el resto de las palabras se han escrito para enconder la validez de aquella palabra. 

     

    Hay un libro cuyo protagonista escribe un libro cuyo protagonista escribe un libro cuyo protagonista escribe un y así hasta el infinito. 

     

    Y finalmente había un libro dedicado a demostrar la inutilidad de escribir libros. 

     

    El hombre absorto por la magia de encontrar estos libros no se dio cuenta que mientras el miraba con avides estos libros la puerta que solo se abria desde afuera se cerró. 

     

    Y dice la leyenda que los amigos de aquel ávido lector nunca volvieron a saber de el y 

     

     

     

     

     

     

    6 min
  • 201. El Anima Sola (Leyenda)

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    Habia una vez una señora muy poco devota que por cosas de la vida tenía una necesidad muy importante. Sus amigas  le habían dicho que cuando había una situación extrema se le debía pedir a las animas benditas del purgatorio por aquella necesidad. Las amigas rezanderas y asiduas visitantes de la misa diaria, conocían todo tipo de rezos, pero le decían que el mas efectivo era el rezarle a las animas del purgatorio. 

     

    Según la tradición se debía rezar una oracion que decía así. 

     

    Amen. Señor jesus, misericordioso, mira a estas almas que sufren por no poder estar aun a tu lado, te pido que perdones sus pecados y les permitar ver tu luz para que encuentren el camino hacia los cielos. Que puedan muy pronto sanar las deudas de sus almas y difrutar de las mieles de la gloria de estar en tu presencia para siempre. Dales señor el descanso eterno y libralas del fuego del infierno. 

     

    Y luego con mucho fervor, sabiendo que esta oración le llegaba a Dios, le podía pedir a las almas por algún favor especial.

     

    Las amigas de Misa le advirtieron, eso si, que cuando las almas hacen un favor siempre esperan a cambio que una vela sea encendida en la casa para que Dios las recuerde siempre. 

     

    La señora siguiendo las instrucciones de sus amigas rezo la oración y pidió por su necesidad y días después el milagro se  realizó y su  necesidad desapareció.

     

    Pero la señora, en la alegría de aquel milagro olvido encender un velon por las almas del purgatorio. 

     

    Cuenta la leyenda que algunas noches después en la vieja puerta de la casa donde vivía la señora en aquel viejo pueblo de calles empedradas, Sono un golpe seco. La señora que vivía sola se asomo por el agujero de la puerta y vio una mujer en la sombra. Siendo una mujer caritativa abrió la puerta vio que la mujer afuera se convirtió en una sombra que entro a su casa arrastrando unas cadenas. 

     

    Y aquella sombra le dijo 

     

    Mi nombre es Celestina y estoy condenada a el purgatorio por toda la eternidad por no haber ofrecido agua a Jesus en el calvario. Yo estaba encargada de refrescar a los mártires y aquel día después de ofrecer el agua a Dimas y Gestas los dos ladrones me negué a ofrecer agua a nuestro señor Jesucristo debido a las presiones de romanos y judíos. Por esto estoy condenada a vagar constantemente condenada a sufrir de sed y calor en las llamas del purgatorio. 

     

    Las animas venditas me envían a recordar su deber a  aquellas que no pagan sus deudas encendiendo una vela por las almas alli en espera por la gracia de Dios. 

     

    La señora presa de terror corrió a la cocina y sacando una vela, la encendió y regreso con ella a la sala donde vio como una figura rodeada de llamas Salia por su puerta hacia la calle, mientras el sonido de las cadenas que colgaban de los brazos del anima hacían eco contra las paredes de aquel callejón y los perros comenzaban a ladrar en todo el pueblo. 

     

    Dicen en el pueblo que por las ventanas de aquella casa se ve siempre una vela encendida todas las noches y se oye una mujer rezando por el bien de las animas del purgatorio y su representante el anima sola. 

    6 min
  • 200. El hombre puntual

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    Había una vez un hombre que había llegado a la estacion del tren una bella mañana de abril. El hombre en sus sesentas vivía solo en un pequeño apartamento en el centro del pueblo y todas las personas que lo conocían sabían que era una persona de habitos muy bien establecidos y puntuales. 

     

    Todos los días el hombre salía a la misma hora a comprar el pan y siempre tomaba el mismo camino hasta la panadería. Los domingos puntualmente salía a misa y siempre tomaba el mismo camino de ida y vuelta a la iglesia. Nadie en el pueblo sabía a que se dedicaba pero reconocían que tenia ingresos suficientes para vivir sin preocuparse. 

     

    Aquella mañana el hombre había salido de su apartamento  30 minutos antes y se había instalado en la estación del tren.

     

    La estación de este pueblo generalmente despoblada puesto que por aquel tramo de las vía ferrea solamente pasaba un tren diario a las 11 de la mañana y este tren, siempre puntual, nunca se detenia en aquel pobre y polvoriento pueblo. 

     

    La estación era pues un vago recuerdo de mejores tiempos.

     

    Aquella mañana el hombre en sus sesenta se paro con anticipación en la estación faltando 5 minutos para las once y comenzó a mirar el reloj de la pared de la estación con ansiedad. El tiempo pasaba y  con cada segundo su ansiedad se iba incrementando. 

     

    4 minutos para las 11… su rostro se veía mas y mas desencajado. 

    3 minutos para las 11… Comenzó a mirar a todas partes y veía como el acceso a la plataforma estaba abandonado. 

    2 minutos para las 11. Su talante ya estaba totalmente perdido y comenzaba a maldecir. La gente no aprende a ser puntual, la gente debería ser mas responsable. Se decía mientras miraba a su alrededor. 

    Faltando un minuto para las 11 vio que un hombre se acercaba. Finalmente su corazón comenzó a tranquilizarse. El hombre se acerco y mirando al hombre en sus sesentas le dijo. 

    Disculpeme la demora, para que me cito aquí. Las ultimas palabras casi no se distinguían gracias al sonido atronador que las ruedas del tren hacían a medida que se acercaba al lugar donde se encontraban los dos hombres. 

    5 segundos para las 11. El hombre en sus sesenta con alivio y  con un movimiento rápido y bien calculado, alcanzo a empujar al otro hombre bajo las ruedas del tren que con precisión de reloj pasaba a la 11 de la mañana todos los días y se para si mismo se decía. 

     

    La gente no entiende la importancia de la puntualidad. 

    5 min
  • 199. El nacimiento del Amor (Mito Griego)

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    Había una vez un mundo griego donde el dios Urano, la personificación del cielo, cubrió a la diosa Gaia, la personificación de la tierra y con ella engendro los 12 primeros dioses, los llamados titanes. Entre ellos estaba el titan Cronos, que reemplazaria a su padre Urano mas adelante. (pero esa es otra historia). Gaia que sufria con la forma como Urano la maltrataba convenció a su hijo menor Cronos que tomara una hoz y con ella cortara los genitales de Urano. Cronos obedecio a su madre y después de cortar los genitales los lanzo al mar donde estos se unieron con la espuma del mar. Y de esta unión nacio la mas bella de las diosas. La diosa Afrodita – La diosa de la belleza. 

     

    El día que afrodita nació en las playas de lo que hoy es la isla de Chipre los dioses decidieron celebrar el acontecimiento con un gran banquete. Al banquete invitaron a todos los dioses excepto a Penía, la diosa de la pobreza que no pudo entrar y fue dejada afuera en las puertas del banquete. 

     

    Penía deseosa de poder comer algo del banquete, veía como los otros dioses disfrutaban de las fantásticas viandas y del delicioso vino, mientras ella mendigaba por algo que comer. Entre los invitados estaba el Joven Poros, el dios de la abundancia e hijo de la prudencia. El Joven Poros totalmente embriagado por el exceso del néctar de los dios, sale del banquete y borracho se echa a dormir en el Jardin donde lo ve Penia. 

     

    La pobreza, necesitada de los recursos para sobrevivir, decide aprovecharse del joven Poros y concebir con el un hijo, Y aprovechando que el dios de los recursos esta totalmente borracho lo abraza y se une a el para en ese mismo instante tener un hijo con el. 

     

    El niño, fruto de la unión de Penia, la pobreza y Poros, la abundancia, será llamado Eros, El dios del amor.

     

    Su salvaje concepción y nacimiento el mismo día en que nacía la diosa afrodita, le dotaría de algunas características muy distinguibles.

     

    El amor por haber nacido en el momento que nacia la diosa de la belleza nace con una marcada tendencia a sentirse atraído por la belleza. 

     

    De su Madre la pobreza, hereda, la capacidad de vagar por el mundo mendigando, caminando descalzo y durmiendo a la intemperie en las puertas de las casas y en el borde de los caminois , mientras que de su padre, el dios de los recursos, le viene la idea de poder alcanzar la plenitud haciendo gala de todos los recursos necesarios y es a la vez valiente y audaz para tratar de alcanzar lo bueno y lo bello.

     

    Dice Platon que el amor no es ni inmortal ni mortal, y que puede puede florecer y vivir y morir el mismo día, pero que gracias a la naturaleza recursiva de su padre volver a recobrar la vida inmediatamente. Pero condenado por las características de su madre, frecuentemente lo que consigue con el poder de su padre se le escapa. 

     

    Y cuenta el Mito que el amor,  hijo de la carencia y la abundancia, de la indigencia y la riqueza, de la ignorancia y la sabiduría, vaga por el mundo buscando la belleza, y para ello entra en el corazón de los humanos para mendigar como un pobre frente a las puertas de su amado o amada mientras utiliza cualquier recurso y artimaña para lograr entrar el corazón de aquel o aquella que quiere obtener. Y siempre volverá a vivir si muere en el intento.

     

    6 min
  • 198. El Zorro y el León (Infantil)

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    Había una vez un zorro que vivía en el borde de una selva. Un día el zorro decidió adentrarse en la selva y explorar que había allí. Cuando había recorrido unos cuanto metros se encontró de frente con un León.

     

    El León que era tan fuerte que todos los animales le temían y emprendían fuga cuando lo veían y al que nadie se atrevía a enfrentarlo o simplemente mirarlo a los ojos, tenia la idea que todos los animales tenían que tratarlo con máximo respeto. 

     

    Cuando vio que el Zorro no lo reconocía y que no se inclinara para saludarlo, como lo hacían los otros animales se enojo. Pero el zorro que nunca había vivido en la selva no sabía quien era el león y menos que el era el Rey de la selva. 

     

    El León muy ofendido le dijo.

     

    Oye tu…. No sabes acaso quien soy yo.

     

    Mmmm no dijo el zorro. Realmente no. 

     

    El león que era muy orgulloso le dijo, alzando la voz. 

     

    Yo soy el Rey de la selva. Como te atreves a pasear en mi territorio y como te atreves a no arrodillarte o inclinarte cuando estas frente a mi presencia. 

     

    El zorro, que era bastante inteligente entendió que su vida dependía de su respuesta y así dijo.

     

    Mmm Ya veo que eres un rey, pero realmente no me deberías gritar. Porque yo soy el mas poderoso de los animales y tu solamente eres rey aquí en la selva. Yo por el contrario tu deberías arrodillarte ante mi. 

     

    El León, que nunca había visto que alguien le hablara así, se sintió irritado y confundido al mismo tiempo y solo alcanzo a decir

     

    Que dices tu…. Como te atreves a hablarme así y levantándose en sus patas traseras mientras con sus patas delanteras sacaba amenazaba al zorro rugio con toda su fuerza. 

     

    El zorro solamente dijo…

     

    Mmmm muy impresionante, pero te dire que no me asustas, yo soy mas poderoso que tu y tengo como demostrártelo. Acompañame a la aldea vecina donde viven los hombres y veras que poderoso soy yo.

     

    El León que sabia que los hombres tenían lanzas y algunas veces eran muy peligrosos, no quería acercarse a la aldea, pero el zorro lo reto una vez mas y le dijo. 

     

    Mmmm. Atrevete para que te convenzas quien es el mas poderoso

     

    El León que ya estaba tocado en su orgullo, Ok vamos.

     

    Y el zorro dijo. Si tienes miedo no te preocupes, solamente necesitas pararte detrás de mi que yo te protejo. 

     

    Y ambos salieron del bosque rumbo a la aldea. 

     

    El zorro que conocía muy bien la aldea, porque allí solía ir para robar alguna que otra gallina cuando tenía mucha hambre, sabía que había una pequeña colina que miraba directamente a la aldea y que los aldeanos a esa hora estarían sembrando cerca de la aldea. Así que se dirigió allí con el león y se paro con el León en lo alto de la colina donde los aldeanos los alcanzaran a ver. 

     

    Y efectivamente, cuando los aldeanos que estaban en el campo vieron aparecer en lo alto de la colina, la figura enorme del león, con su melena. Salieron corriendo asustados y llamando a todos los habitantes se escondieron y se encerraron en sus casas. 

     

    Y el Zorro dijo. Ya vez, los aldeanos son muy poderosos pero mi presencia los asusta y dejan todo tirado y corren a sus casas de solo verme. Como puedes ver soy el mas poderoso de todos los seres. 

     

    El león que no era muy inteligente, se creyó lo que le decía aquel zorro y arrodillándose ante el temeroso le dijo 

     

    Perdoneme la vida su majestad. Y Dandose vuelta corrió de nuevo a la selva huyendo de aquel poderoso zorro. 

     

    Aprovechando que los aldeanos se habían escondido en sus cazas El zorro diviso unas cuantas gallinas sueltas  y dirigiéndose hac

    6 min
  • 197. La taza de Té (Cuento Japones)

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    Había una vez un maestro Zen que era reconocido por su sabiduría. El maestro Nan-IN vivía en un templo en lo alto de una montaña y allí solamente lo visitaban sus alumnos. El maestro tenía tal prestigio porque era capaz de enseñar a sus alumnos las artes y la sabiduría Zen a partir de las cosas sencillas. 

     

    Un día lo visito un académico que quería que quería conocer los secretos de la sabiduria Zen. El académico se presento a las puertas del templo y espero allí hasta que fue recibido amablemente por el maestro Zen quien lo hizo pasar a su humilde recinto. 

     

    Allí el académico vio que la habitación sin ninguna decoración solo contenía una pequeña mesa y sobre la mesa una pequeña jarra de te y dos tazas vacías. 

     

    El maestro invito al académico a sentarse frente a una de las tazas de vacías y luego el mismo se sentó frente a la otra taza. 

     

    El Académico comenzó a explicarle rápidamente al maestro quien era el y que posición tenía en la comunidad universitaria de su región y como estaba deseoso de entrevistarse con el para  poder llevar a su comunidad nuevos conocimientos y habilidades basadas en la filosofia Zen. 

     

    El maestro después de escuchar los argumentos del joven académico tomo la jarra con te y con movimientos lentos comenzó a servir el te en la taza dispuesta para el visitante. La taza se fue llenando lentamente y cuando llego al tope el maestro, sin inmutarse, continúo dispensando el te sobre la taza de te llena. 

     

    El joven académico perturbado vio como su taza se regaba y como el te comenzaba a caer sobre la mesa y como el liquido ya alcanzaba el borde de la mesa. 

     

    Extrañado le dijo

     

    Maestro, Maestro. Deje de echar te en mi taza esta ya esta llena y el se te esta derramando y perdiendo. 

     

    El maestro Zen levanto la mirada y le dijo al académico

     

    Al igual que esta taza, tu mente ya está llena de conocimiento, opiniones y especulaciones. De nada sirve que quieras venir a mi para aprender si tu taza continua llena. Hasta que no seas capaz de vaciar tu mente y venir sin conocimientos previos, ni yo ni nadie te podrá verter nuevos conocimientos en su mente. 

     

    Una taza solamente recibe líquidos cuando esta vacía. 

     

     

     

     

    4 min
  • 196. El Condor de los Andes (Leyenda Peruana)

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    Había una vez en las altas montañas de los andes suramericanos,  en la región del cusco, un campesino que tenía una hija muy bella que todos los días salía a recoger flores para su casa y a cuidar las ovejas de su padre. Un día la joven encontró un hombre vestido de un bello traje negro y collar blanco que se le acerco a preguntarle de quien eran las ovejas. La Joven le respondio que de su padre y el joven se retiro por el camino. 

     

    Al día siguiente el joven volvio al lugar donde se encontraba la bella muchacha y le trajo un pequeño regalo que ella agradeció. Despues de eso, día tras día el joven llegaba hasta la montaña donde se encontraba la joven y la acompañaba mientras cuidaba las ovejas  y después de algunos dias se hicieron amigos. 

     

    Un día la joven y el muchacho de vestido negro comenzaron a jugar a volar y el joven le dijo. Cierra los ojos y yo te alzare para que sientas que esta volando. 

     

    La muchacha cerro sus ojos y de pronto sintió que sus pies se elevaban de la tierra y sintio que el viento le daba sobre la cara y su pelo se movia al ritmo del viento. Cuando abrio los ojos vio que efectivamente estaba volando y que bajo sus pies estaban los verdes campos de las montañas de cusco. 

     

    La muchacha estaba volando sin saber como pero solo sentía que detrás de ella aquel muchacho la sostenia con sus brazos.

     

    De pronto llegaron a lo alto de una montaña y allí vio que había una cueva. La muchacha sintio que el muchacho la dejaba allí y dandose vuelta vio que aquel muchacho era realmente un condor de los andes. Grande, fuerte y majestuoso, con sus alas abiertas. 

     

    El condor le explico que el la amaba y que no la dejaría volver donde su padre. 


    Por un mes, dos meses, el cóndor cuidaba a la mujercita. Le daba toda clase de carne: carne asada, carne cocida. Cuando habían estado unos años juntos, ella llegó a ser mujer.

     

    La jovencita dio a luz un niñito, pero lloraba día y noche por su padre, a quien había dejado en la comunidad. “¿Cómo puede estar solo mi padre? ¿Quién está cuidando a mi padre? ¿Quién está cuidando a mis ovejitas? 

     

    Devuélveme al lugar de donde me trajiste. Devuélveme allá”, le suplicaba al cóndor. 

    Pero él no le hacia caso.

     

    Un día un picaflor apareció. La joven le dijo: “¡Ay, picaflorcito, mi picaflorcito! ¿Quién hay como tú? Tienes alas. Yo no tengo ninguna manera de bajar de aquí. Hace más de un año, un cóndor, convirtiéndose en joven, me trajo aquí. Ahora soy mujer. Y he dado a luz a su niñito”. 

     

    El picaflor le contestó: “Escúchame joven. No llores. Te voy a ayudar. Hoy día iré a contarle a tu papá donde estás, y tu papá vendrá a buscarte”. La joven le dijo: “Escúchame, picaflorcito. ¿Conoces mi casa, no? En mi casa hay hartas flores bellas, te aseguro que si tú me ayudas, toditas las flores que hay en mi casa serán para ti”.

     

    Cuando dijo eso, el picaflor volvió contento al pueblo, y fue a decir al padre de ella: “He descubierto dónde está tu hija. Está en el nicho de un barranco. Es la mujer de un cóndor. Pero va a ser difícil bajarla. Tenemos que llevar un burro viejo”, dijo el picaflor, y contó su plan al viejo.

     

    Fueron, llevando un burro viejo. Dejaron el burro muerto en el suelo. Y mientras el cóndor estaba comiendo el burro, el picaflor y el viejo ayudaron a la jovencita a bajar del barranco. 

     

    Después llevaron dos sapos: uno pequeño, otro grande, y dejaron los sapos en el nicho del barranco. Bajaron el viejo y su hija y fueron hacia el pueblo. 

     

    El picaflor fue donde estaba el cóndor, y le contó: “Oye, cóndor. 

     

    Tu no sabes que desgracia hay en tu casa”.

     

    “¿Que ha pasado?” el cóndor le preguntó“

    7 min
  • 195. El pueblo y el dragón

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    Había una vez un pueblo muy pobre que vivía a la sombra de un dragón de siete cabezas. El pueblo vivía atemorizado porque todos los días el dragón salía de su cueva y se dirigía hacia el pueblo. Durante su camino cada una de sus cabezas se iba comiendo de todo lo que iba encontrando a su paso. 

     

    Así si el dragón pasaba cerca a una granja con gallinas,  sus cabezas se movían ágilmente y cuando las gallinas salían despavoridas tratando de escapar de aquella presencia, las cabezas se las iban comiendo dejando solo unas pocas que se alcanzaban a escapar.

     

    Si el dragón pasaba por una granja de cerdos, las cabezas escogían los cerdos mas gordos y se daban un festín maravilloso, dejando solamente los cerdos flacos sabiendo que algun día estarían gordos y apetitosos

     

    Si el dragón pasaba por un sembrado de maíz, se sentaba cómodamente en el medio de la siembra y con sus siete cabezas se dedicaba a satisfacer su gula comiendo entre el 10 y el 30 % de lo cultivado. Así dejaba el resto del cultivo intacto para la próxima ocasión que pasara por aquel sembrado. Era un dragón muy sabio ya que sabia que no podía comerse todo en un solo día y que había que dejar comida para días futuros. 

     

    Cuando este dragón entraba al pueblo y caminaba con gran pompa por las calles del pueblo, cada una de sus cabezas iban escogiendo lo que le iba gustando y en un puro acto de pillaje se metían por las ventanas o puertas a las casas y con su boca tomaban los objetos que le llamaban la atención y con descaro se los llevaban a la cueva donde los depositaban para gusto y deleite de el ambicioso y vano dragón que le gustaba ver como crecía su riqueza de objetos. 

     

    El dragón, inteligente y sagaz, sabia que lo único que no podía comer o apoderarse eran los habitantes mismos del pueblo. Su padre le había contado que había una vez un dragon que había decidido comenzar a comerse a los habitantes de un pueblo y meses después murió de inanición y pobre porque se comió hasta el ultimo habitante del pueblo y así nadie volvio a sembrar cultivos ni a criar animales y los campos se despoblaron de alimentos. 

     

    Este dragón había aprendido la lección que le conto su padre y siempre tuvo como su mas importante regla la protección de la salud y bienestar de los habitantes del pueblo. Si otro dragón de otras tierras pasaba por el pueblo, el dragón con sus siete cabezas salía presuroso a atacar y ahuyentar al intruso para que no amenazara la vida de ninguno de los habitantes del pueblo. Debía proteger a quienes le proveían de sus alimentos y objetos. 

     

    Un día, los habitantes cansados de su pobreza y de ver como el dragón se comía sus cultivos y sus animales y como se apoderaba de muchos de los objetos de valor que alcanzaban a poseer, decidieron enfrentarlo. 

     

    Para ello decidieron seleccionar de entre todos los habitantes del pueblo 100 personas que formaran un comité que tomara decisiones de cómo enfrentar la amenaza diaria que representaba aquel dragón de siete cabezas. 

    Dentro de cada uno de los vecindarios que componían aquel pueblo cada persona que quisiera servir a la causa de protección del pueblo debía presentar su nombre y entre los habitantes de su vecindario se seleccionaba por voto directo quien los representaría en aquel consejo de ciudadanos de bien que tomaría decisiones para la protección contra el dragón de siete cabezas.

     

    Así el día de las elecciones el pueblo con gran alborozo selecciono 100 personas que se comenzaron a reunir en una blanca sala de reuniones especialmente construida para que deliberaran sobre las acciones que debían tomar para proteger su pueblo contra los abusos de aquel dragón de 7 cabezas. 

     

    Cuenta la leyenda que después de algunos meses el dragón murió de hambre  en su cueva y nunca se volvió a saber de el.&a

    7 min
  • 194. El origen del Arroz (Leyenda de Java)

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    Había una vez una isla donde su gente solamente comía Yuca. Esta isla que hoy llamamos la isla de Java no tenia otro tipo de alimento. Durante esas épocas al hombre se le permitía visitar el cielo caminando sobre las nubes y Los dioses y las diosas a menudo bajaban a la tierra para conversar con el hombre.

     

    Un día un joven fue al cielo. Dio la casualidad que mientras deambulaba por las tierras de los dioses vio a estos cenando alimentos que no había visto en la tierra. El joven no sabía que la comida que veía era arroz ya que en la tierra no existía esa planta. 

     

    El olor fragante del arroz hizo agua la boca del joven. ¡Cómo deseaba probar el delicioso arroz!

     

    Buscó una forma de conseguir su deseo. Fue a ver a la diosa Dewi Sri, la Diosa del Arroz y haciendo uso de su coraje le dijo

     

    "Dewi Sri, Diosa del Arroz. Ruego que me permitan permanecer un rato en el cielo. Permítame ayudar a plantar, y cocechar su arroz. Aunque solo consiga un puñado de arroz, quiero ayudar. Quiero probar este arroz, aunque sea un poco ”.

     

    Dewi Sri, que era sabia y bondadosa, estuvo de acuerdo. "¿Sabías que el arroz proviene de esta planta?" Ella le mostró una planta de arroz. "Puede trabajar aquí y aprender a ser agricultor y cultivar arroz".

     

     

     

     

    Cuán alegre fue aquel joven  al obtener permiso para permanecer en el cielo. Dewi Sri le enseñó al joven a plantar el  arroz. Primero ella le enseñó a arar el campo con una especie de herramienta para volcar el suelo llamada waluku.

     

    Luego ella le enseñó a ablandar la tierra con una rastra llamada garu.

     

    Después de ablandar el suelo, el joven aprendio a regar, cultivar plántulas, plantar y cosechar. Cuando la planta de arroz maduró, la diosa le mostró cómo cortar el tallo con un pequeño cuchillo de cosecha llamado ani-ani.

     

    Dewi Sri también enseñó al joven cómo machacar el arroz en un mortero de arroz llamado lesung. Cuando se hizo todo este trabajo, al joven finalmente se le permitió probar un pequeño puñado de arroz. ¡Estaba delicioso! Tal como lo había imaginado sería.

     

     

     

     

    El joven se quedo  en el cielo y aprendio bien el cultivo del arroz. También disfrutó de el delicioso arroz muchas veces.

     

    Pero después de varios años de arduo trabajo como granjero en el cielo, el joven sintió nostalgia de su hogar en la tierra. Anhelaba a su familia, parientes y vecinos.

     

    "Qué felices serían si la gente de la isla Java pudiera disfrutar de este delicioso arroz", pensó. "Al comer arroz, la gente podría volverse tan saludable y fuerte como los dioses".

     

    El joven se acercó a Dewi Sri y le pidió permiso para ir a la tierra a visitar a su familia y amigos, a quienes no había visto en mucho tiempo. Dewi Sri estuvo de acuerdo. Pero muy temprano en la mañana, sin el conocimiento de los dioses, el joven tomó varios tallos de arroz maduro. Los llevó con él a la tierra.

     

    Al llegar a la tierra, el joven plantó los granos de arroz tal como lo había aprendido en el cielo. El arroz creció rápidamente. Trabajó duro y sus plantas se desarrollaron bien.

     

    Tan pronto como tuvo una cosecha, dio semillas de arroz a todos sus vecinos y les mostró cómo plantar y cuidar el arroz.

     

    Finalmente, todos los lugares en la isla de Java se cubrieron con plantas de arroz. Cuando el arroz estaba maduro para su cosecha, un color amarillo dorado cubría toda la tierra de la isla de Java.

     

    Un día los dioses vinieron a visitar la tierra. Qué asombrados estaban al ver plantas de arroz dorado que se extendían en todas las direcciones. Se apresuraron a regresar al cielo e informaron a Dewi Sri. Los dioses estaban furiosos. El arroz solo estaba p

    9 min

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