Había una vez...Un cuento, un mito y una leyenda

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Había una vez...Un cuento, un mito y una leyenda episodes

  • 163. El ermitaño

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    Había una vez un monje ermitaño que vivía en lo alto de un peñasco rocoso a las afueras de el pueblo. Según la costumbre el monje ermitaño debe encontrar a  su sucesor antes de morir  ya que si no escogia el mismo su sucesor su gruta de ermitaño se tendría que cerrar cuando moriera y se perdería la continuidad histórica de su orden de ermitaños. El maestro escogío a un joven monje que deseaba tomar el camino que su maestro habia vivido durante años. Parte del proceso era que el discípulo comprendiera como es la vida del ermitaño y como se relaciona con aquellos que viven en el pueblo cercano. 

    Un día el discípulo se acerco a la gruta donde vivía el ermitaño y le pidió que si lo dejaba presenciar sus entrevistas con los habitantes del pueblo que iban allí a preguntarle por sus consejos. El monje le permitiría asistir pero con una sola condición. El discípulo no podría por ningún motivo hablar y tendría que permanecer inmóvil y en total silencia mientras los asistentes le hacían preguntas al maestro ermitaño. 

    Al llegar la mañana un hombre con cara triste y angustia visible subió lentamente a sus gruta y sentándose frente al maestro ermitaño le pregunto 

    -Maestro, ¿Dios existe? 

    -Sí -fue la lacónica respuesta. Ahora vete. El hombre sonrio y se marcho. 

    En la segunda visita fue una mujer que subió el camino rezando a cada paso y repitiendo las oraciones aprendidas. 

    La mujer  también preguntó:

    -Señor, ¿Dios existe?

    -No -fue en esta oportunidad la contestación. Ahora vete. La mujer regreso por el camino con su cara descompuesta por la respuesta. 

    En una tercera visita un joven preguntó: 

    -Maestro, ¿Dios existe?

    En esta ocasión, el Maestro guardó silencio, y el joven se marchó sin una respuesta a la pregunta formulada. 

    El discípulo, desconcertado por la extraña conducta del Maestro, no pudo por menos que preguntarle: 

    -Señor, ¿cómo puede ser que a tres preguntas iguales hayas respondido de modo diferente cada vez? Yo no se que pensar de tus respuestas ante la mas trascendental de las preguntas que un hombre puede hacerte  

    -Lo primero que has de saber -contestó el Maestro- es que cada contestación va dirigida a la persona que pregunta y por tanto no es para ti ni tampoco para nadie más, y lo segundo es que he respondido de acuerdo con la realidad y no con las apariencias. 

    En el primer caso se trataba de un hombre en el que mora la divinidad pero que ahora vive un momento de oscuridad y duda, por eso he querido apoyarlo. 

    El segundo caso se trataba de una mujer beata apegada a las formas externas de la religión tanto que ha descuidado a su familia por atender el templo, y por ese motivo es bueno que aprenda a encontrar a Dios entre los suyos. 

    El tercer caso se trataba sólo de alguien que ha venido a verme por curiosidad y sencillamente ha improvisado esa pregunta como podía haber hecho cualquier otra. Y la pregunta no merecía una respuesta. 

     

     

    5 min
  • 162. El caminante (Infantil)

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    Habia una vez un viajante que  des pues de varias horas  caminando bajo el sol pasó por una pequeña granja, la única que había en muchos kilómetros a la redonda. El olorcillo a cocido llegó hasta su nariz y se dio cuenta de que tenía un hambre de lobo. Llamó a la puerta y el dueño de la casa, bastante antipático, le abrió.

    – Buenas tardes, señor.

    – ¿Quién es usted y qué busca por estos lugares?

    – No se asuste, soy un simple viajero que va de paso. Me preguntaba si podría invitarme a un plato de comida. Estoy muerto de hambre y no hay por aquí ninguna posada donde tomar algo caliente.

    El granjero no se compadeció y para quitárselo de encima le dijo en un tono muy despectivo:

    – ¡Pues no, no puedo! Son las cinco y mi esposa y yo ya hemos comido ¡En esta casa somos muy puntuales y estrictos con los horarios, así que no voy a hacer ninguna excepción! ¡Váyase por donde vino!

    El hombre se quedó chafado, pero en vez de venirse abajo, reaccionó con astucia; justo cuando el granjero iba a darle con la puerta en las narices, sacó un billete de cinco pesos del bolsillo de su pantalón y se lo dio a un niño que jugaba en la entrada.

     

    – ¡Toma, guapo, para que juegues! ¡Si quieres otro dímelo, que tengo muchos de estos!

    El granjero vio de reojo cómo el desconocido le regalaba un billete de los gordos a su hijo y pensó:

    – “Este tipo debe ser rico y eso cambia las cosas… ¡Le invitaré a entrar!”

    Abrió la puerta de nuevo y con una gran sonrisa en la cara, le dijo muy educadamente:

    – ¡Está bien, pase! Mi mujer le preparará algo bueno que llevarse a la boca.

    – ¡Oh, es usted muy amable, gracias!

     

    Aguantando la risa, el viajero pasó al comedor y se sentó a la mesa ¡Había echado el anzuelo y el pez había picado!

    Mientras, el granjero, un poco nervioso, entró en la cocina para hablar con su mujer. En voz baja, le dijo:

    – Creo que este desconocido está forrado de dinero porque le ha regalado a nuestro hijo un billete de cinco pesos  ¡y le escuché decir que tiene muchos más!

    – ¿En serio?… Pues entonces no podemos dejarle escapar ¡Tenemos que aprovecharnos de él como sea!

    – ¡Sí! Vamos a intentar que esté lo más contento posible y ya se me ocurrirá algo.

    El granjero y su mujer adornaron la mesa con flores y sirvieron la comida en platos de porcelana fina que se sintiera como un rey, pero el viajero sabía que tanta atención no era ni por caridad ni por amabilidad, sino que lo hacían por puro interés, porque pensaban que era rico y querían quedarse con parte de su dinero ¡El plan había surtido efecto porque era lo que él quería que pensaran!

    – Señora, este es el mejor arroz con pollo que he comido en toda mi vida ¡Tiene usted manos de oro para la cocina!

    – ¡Muchas gracias, me alegro mucho de que le guste! ¿Le apetece un café con bizcocho de manteca?

    – Si no es molestia, acepto encantado su invitación.

    – ¡Claro que no, ahora mismo se lo traigo!

    El postre estaba para chuparse los dedos y el humeante café fue el colofón perfecto a una comida espectacular.

    – Muchas gracias, señores, todo estaba  realmente delicioso. Y ahora si me disculpan, necesito ir al servicio… ¿Podrían indicarme dónde está?

    – ¡Claro, faltaría más! El retrete está junto al granero; salga que en seguida lo verá.

    – Muchas gracias, caballero, ahora mismo vuelvo.

    Y dicen las malas lenguas que todavia estan esperando al viajero. 

    5 min
  • 161. El honor

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    Había una vez un rey que en uno de sus viajes vio una tierra que le gustaría poseer. Cuando llego a su palacio mando a llamar al dueño de la tierra. El dueño era un campesino reconocido por todos como un hombre sabio y noble. Cuando el campesino llego a la presencia del rey, el rey directamente le dijo. 

    Tu buen hombre, me han dicho que tienes unas tierras que yo quisiera poseer. Te ofrezco a cambio un terreno donde tu quieras 10 veces más grande a cambio de tus tierras. 

    El campesino miró al rey y le dijo. 

    Lo siento mucho su majestad pero no puedo cambiarle mis tierras porque estas me fueron heredadas por mi padre y a mi padre se las dejo su padre y a su padre su padre. Durante muchas generaciones estas tierras han permanecido en la familia. 

    El rey se enojo y le dijo. 

    Como te atreves a decirme que no me cambiaras tu tierra por una tierra 10 veces mas grande. No ves que me estas faltando al respeto. Te recuerdo que yo soy tu rey. 

    El campesino miró al rey y le dijo. Yo se reconocer su majestad que me hace un gran favor y que su oferta es tentadora, pero mi honor familiar no me permite hacerlo. Lo siento. 

    El rey, aun enojado, le dijo. 

    Te recuerdo que como rey he destruido países enteros y mis ejércitos se han apoderado te miles y miles de terrenos cientos de veces tu terreno. Sabes que es la cólera de un rey. 

    El campesino parado frente al rey le dijo. 

    No se su majestad 

    El rey le dijo. La cólera de un rey -Son millones de cadáveres y a sangre corriendo por mil leguas a la redonda como un rio y  miles de personas llorando la muerte de un ser querido 

    El campesino, miro al rey y le pregunto . Sabe usted mi rey que es la cólera de un campesino de honor

    -¿La cólera de un campesino de honor? Es perder su dignidad y marchar descalzo golpeando el suelo con la cabeza.

    -No -dijo el campesino- esa es la cólera de un hombre mediocre, no la de un hombre de honor. Cuando un hombre de honor se ve obligado a encolerizarse, solo habrá dos cadáveres y la sangre correra cinco pasos. Y, sin embargo, un reino entero se vestirá de luto y un reino entero llorara la muerte de un rey. 

    Hoy es ese día.

    Y se levantó, desenvainando la espada, mientras sus guardias apenas comenzaban a acercarse.

    El Rey se enpalidecio y saludando  humildemente y dijo:

    -Maestro, vuelve a sentarte. He comprendido que es el honor. 

     

    5 min
  • 160. El nudo Gordiano (leyenda Griega)

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    Había una vez un campesino en la antigua grecia llamado Gordio. 

    Un día vio que un cuervo se había posado en la vara de su carro de bueyes. Como el cuervo seguía instalada en la vara, sin inmutarse, entonces Gordio decidió dirigirse a Telmiso en Frigia , como se llamaba en esa época la actual Anatolia (Turquía),  porque allí había un oráculo confiable para preguntarle qué podía significar esto.

    Antes de atravesar la puerta de entrada a la ciudad, encontró a una bella joven que poseía el don de la profesia. No bien vio el carro con el cuervo, le dijo a Gordio que debería ir directamente a ofrecerle sacrificios a Zeus y le pidió que la dejara acompañarlo.

    Ellos no sabían que el rey de Frigia había muerto subitamente y como no tenía hijos no se conocía al sucesor.

     

     

    Cuenta la  leyenda, cuando los habitantes de Frigia, la actual Anatolia (Turquía), decidieron elegir a un nuevo rey y decidieron Pare ello consultar  al oráculo, y la respuesta que obtuvieron fue que quien estaba predestinado a ser el rey de Frigia entraría por la Puerta del Este.

    Cuando los frigios preguntaron cómo podrían reconocerlo, el oráculo les respondió que sería un hombre a quien un cuervo se posaría en su carro. Los frigios, atendiendo a las indicaciones recibidas, esperaron pacientemente hasta que un día vieron aparecer por la Puerta de Este un hombre con un carro y un cuervo que se posaba en él. Entonces, llenos de alegría, se acercaron a él y preguntaron entusiasmados por su nombre y también por sus posesiones, pues esperaban fueran dignas de un rey. Sin embargo, Gordias, era un sencillo campesino cuyas únicas propiedades eran su carro y dos bueyes. Los frigios, sorprendidos, no se atrevieron a contradecir las palabras del oráculo y nombraron sin dudarlo al campesino Gordias rey de Frigia.

    En señal de agradecimiento, aquel campesino, ofreció a Zeus su carro al que ató una lanza con un complicado  nudo cuyos cabos se escondían en el interior y que, según cuenta la leyenda, nadie era capaz de desatar. Sin embargo, aquel que lo consiguiera, según el oráculo, estaba predestinado a ser el conquistador de toda Asia.

    Gordias, convertido en rey, fundó la estratégica ciudad “ Gordio”, que alcanzó su mayor esplendor durante el reinado del rey Midas,  hijo de aquel campesino Su extraordinaria riqueza se dice que venia de un don del el dios Dionisio en agradecimiento a su hospitalidad con su padre adoptivo y leal compañero Sileno, le había otorgado el poder de convertir en oro todo cuanto tocara. Aquello, que en un principio colmó de satisfacción al ambicioso rey, pronto se convertiría en una maldición, cuando se transformaban en #oro también todos los alimentos que tocaba. Siendo consciente el rey #Midas de que era imposible alimentarse, pidió al dios ser liberado de aquel don. Para liberarse, según cuenta la tradición, tuvo que bañarse en el río Pactolo, y por ese motivo sus arenas eran de oro. 

    Sin embargo, Frigia, durante el f

    6 min
  • 159. Ricitos de Oro (Version Millenials)

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    Había una vez una familia de osos que vivían después de cruzar las fuentes de agua contaminadas que la ciudad deja y  en lo mas profundo de bosque, mas allá de toda huella de la civilización depredadora. Estos osos vivían antropomórficamente en una cabaña construida de material extraído del bosque nativo contraviniendo las normas de preservación de la naturaleza. 

    La familia de osos vivían una existencia que  usualmente las  familias heterodoxas e ideológicamente excluyentes construyen para crear una  apariencia de armonía. En esta familia el papa oso era el jefe autoritario de la familia, la mama osa hacia de sumisa y abnegada compañera sin mayor capacidad de decisión y criterio y el niño sobreprotegido y sin voz propia al que dominaban ideológicamente llamándolo aun bebe oso. Es decir Vivian una vida de familia de clase media con acceso limitado a recursos e ideologías progresistas que los llevara a cuestionar su existencia. Algunos otros animales del bosque incluso los consideraban una familia de Fachos. 

     

    Un día mientras se encontraban en su casa de interés social con una clara construcción antropomórfica para una familia de osos del bosque, la mama oso  cumplía con las tareas cotidianas y subyugantes de cocinar para toda la familia mientras el papa oso veía Netflix en la sala y sus hijo bebe oso jugaba Fortnite aprovechando el ancho de banda del internet que les acababan de instalar por fibra óptica. Después de terminar de cocinar el desayuno del día que consistía en un plato de avena orgánica, no gluten, rica en antioxidantes  y que les ayudaba a mantener la ingesta calórica produciendo una sana sensación de llenura, llamo al papa osos y bebe oso a que se sentaran a la mesa recordando que la practica de comer juntos ayuda a mantener la comunicación familiar y ayuda a la salud mental de los hijos durante sus años de crecimiento. 

     

    El papa oso, con modales que solo una bestia podía tener grito. La temperatura de esta avena esta demasiado alta y es difícil de consumir por lo tanto dejémosla aquí hasta que se enfrie y mientras tanto salgamos a recorrer el bosque nativo para ver que proteína podemos encontrar que acompañe esta comida tan poco fat. Mama oso acostumbrada a aquellas manifestaciones machistas y trogloditas de su marido acepto acumulando mas resentimiento en su yo interior y el bebe oso simplemente acepto porque aun no había sacado las uñas literalmente. 

     

    Al salir de la casa los 3 osos fueron observados por una niña con piel baja en melanina y de pelo ensortijado debido a una permanente que se había hecho recientemente  y rubio debido a una combinación de peróxido de hidrogeno y tinte de diversos tonos. La niña orgullosa de su cabellera salió del bosque ondeándola, y mirándose en un lago se dijo a si mismo por algo me llaman  ricitos de oro . Se paro frente a la caballa antropomórfica de los osos y se tomo una foto frente a la puerta que luego publico en Instagram colocando. WTF. me encontré esta casa de unos Boomers y su hijo. Voy a crash en su casa. LOL.

     

    Ricitos de oro entro y encontró la mesa con los 3 platos de la avena orgánica y recordando que en la ultima visita donde el alergólogo no le había encontrado ningún agente alérgico hacia la avena decidió probar el plato grande, pero este estaba muy caliente así que dijo. Ohh my god.  Too hot. Siguió con el plato mediano y después de probar la avena dijo no way jose… todavía muy caliente. Probo el plato pequeño y estaba goood … Así que OMg this is so good. Y se lo digirio todo. 

    Después paso a la habitación anexa y encontró tres camas, cosa que le pareció extraño porque realmente no es sano para el desarrollo mental de los niños que duerman en la misma habitación que sus padres y además el hecho de haber 3 camas indicaba que el papa oso y la mama oso dormían en camas separadas, indicio de que había aun dife

    9 min
  • 158. Nisagie (Mito Zapoteca - Mexico)

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    Habia una vez en el mundo Zapoteca solamente dos ciudades. La ciudad del cielo y la ciudad de la tierra. Y solamente dos reyes. El rey del cielo y el rey de la tierra.

     
    Los dos reyes de aquel tiempo eran amigos, porque el rey del cielo ignoraba el derecho de conquista. Era poderoso: le obedecían sin protestar el sol, la luna y las estrellas. Y si lo hubiera querido, la tierra sería esclava suya. Pero él ocupaba su tiempo en ordenar su reino, ya por medio de sus numerosos súbditos, ya trabajando el mismo. Tenia un hijo y el rey de la tierra una hija. No puede decirse como era el príncipe; pero la princesa, dicen los que la conocieron, que era tan bonita que anulaba la razón de ser de las flores. Los dos crecían sin saber que un día, por ellos, sus padres iban a reñir.

    Cuando la princesa de la tierra creció y el príncipe del cielo maduró. El rey del cielo quiso casar a su hijo. Y no pensó en ninguna de sus súbditas, sino en la doncella de la tierra. Y como era ley que el padre debía pedir la esposa para los hijos, el rey del cielo, sin consultar la voluntad del príncipe, mando a llamar a las biniguendas que eran las mensajera que servían al rey y les pidio que bajaran  a la tierra a pedir la mano de la princesa. Tomando las palabras del, las biniguendas salieron por la puerta iluminada de una estrella y tomando la luz que bajaba hacia la tierra cabalgaron sobre un rayo de sol  hasta llegar con el amanecer a la ciudad de la tierra. 
    Como las biniguendas eran seres sabios no necesitaban preguntar donde era el palacio del rey de la tierra y llegando a el y sin tocar la puerta, porque además de ligeras y sabias eran prodigiosas, llegaron hasta donde estaba el rey. Ante él, una de las biniguendas, la de mayor edad, expresó la voluntad de su rey. El rey de la tierra mandó llamar a su hija. La princesa oyó el deseo del soberano del cielo, con la cabeza baja y sin decir una palabra. Su silencio escondía un secreto. Ella amaba a un criado del palacio y le había prometido que no casaría con otro que no fuera él. Su padre, el rey de la tierra que la quería como solamente un padre puede querer a su hija y que le conocía cada mirada sabía que la princesa no estaba de acuerdo con aquella unión con el príncipe del cielo Así fue que no dio respuesta y le dijo a las embajadoras del cielo que el daría a conocer a su rey la voluntad de su hija. Y las doncellas celestes desaparecieron silenciosas.

    Despues de hablar con su hija, El rey de la tierra mando sus propias  biniguendas misteriosas, ligera y prodigiosas para que subieran hasta las alturas  a comunicarle al Dios del cielo su respuesta. Su hija no se casaría con el príncipe porque estaba enamorada de un plebeyo de la tierra. 


    En el alma del rey del cielo hubo un estallido de ira que no podía contener y su primer instinto fue retirarle el Sol, la luna y las estrellas a los habitantes de la tierra. Pero conciente de su poder y que podría hacerles mucho daño a los Zapotecas decidió que era más fácil desterrar al prebeyo, al fin y al cabo su propósito era simplemente que la princesa se casara con su hijo y no existiendo el plebeyo tendría que casarse con el. Cuenta el mito que sin saberse com,  ni a la sombra de que día, lo sacaron de la ciudad para llevarlo al cerro Danibacuza (cerro que bosteza) y cuando el cerro estaba bostezando lo arrojaran por la boca hasta las profundidades. 


    En una casa de la ciudad la madre del plebeyo lloraba largamente la desaparición de su hijo y en el palacio la novia adolorida no podía parar de llorar su dolor de no encontrar a su amado. Un día después de mucho llorar, desconsolada, dio la espalda al palacio y al río, y corrió por los montes buscándolo.


    El rey del cielo veía todo lo que ocurría en la tierra. La huída de la princesa lo enfureció, y se propuso entonces sí, castigarnos. Con cólera Suprimió la lluvia, mantuvo el sol en medio del cielo y afiló&

    9 min
  • 157. Eco (Mito Griego)

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    Habia una vez en la antigua grecia un grupo de Ninfas de las montañas que vivian en las montañas y las cavernas. Las Oreades como se llamaban estás Ninfas se encargaban de proteger los bosques y las zonas rocosas de las montañas de grecia. Un día nació una ninfa con una cualidad especial. Tenía una voz especialmente bella. La ninfa era hija de un mortal y una ninfa y por eso no sería inmortal como las demás Ninfas. Su nombre era Eco y su voz era tan bella que las musas griegas quedaron prendadas de su voz y decidieron ellas mismas encargarse de la educación de aquella ninfa. Cuenta la leyenda que entre Euterpe la musa de las música y las canciones y Polimnia, la musa de los cánticos y la poesía religiosa fueron moldeando la bella voz de la ninfa Eco y que la misma Euterpe, la musa de la música y las canciones le enseño a tocar los instrumentos musicales y especialmente la flauta. 

    Eco creció así en un ambiente donde sus voz, sus artes y su belleza la hacían sobresalir sobre las otras ninfas. Un día el Dios Zeus bajo del monte olimpo a las tierras de las ninfas del bosque para seducirlas, pero su esposa Hera que sabía las pretensiones de su esposo lo siguió hasta las montañas. Allí se encontró con Eco y esta para cubrir al dios supremo comenzó a cantar de una manera tan bella que Hera se olvido de su marido y se quedó simplemente deleitándose de las tonadas de la ninfa Eco. Al final de la jornada Hera se enteró que su Zeus había estado con las ninfas y comprendió que Eco la había estado entretuviendo para que no persiguiera a Zeus mientras se divertia con las otras ninfas. Furiosa decidió castigar a la ninfa  y le dijo ESA LENGUA TUYA, POR LA QUE HE SIDO ENGAÑADA, TENDRÁ SU PODER REDUCIDO Y DISFRUTARÁ DEL USO MÁS BREVE DEL HABLA. 

    y le quito el control sobre su voz permitiéndole repetir unidamente la ultima palabra que oyera, así no podría verbalizar nada hasta que otro lo hiciera y no podría quedarse callada cuando otro hubiera hablado antes. La maldición la hacia repetir todo lo que oyera pero solamente la ultima palabra. 

    Avergonzada de su maldición la ninfa se retiro a vivir al campo y un día se encontró con el ser más bello que hubiera visto. Narciso. Narciso había nacido con el don de la belleza y cuando Eco lo vio quedo profundamente enamorada de él. Pero al tratar de acercarse a el este pregunto. Quien eres… eres eres respondio eco.. Que haces aquí pregunto narciso y eco solo respondio Aquí aquí. Fastidiado y horrorizaso Narciso que estaba enamorado de su propia imagen rechazo a la ninfa Eco. Y esta huyo hacia las montañas donde se oculto en las cuevas donde no pudiera llegar la voz de ningún ser. Con el tiempo Eco se fue marchitando y murió. Allí la encontró el Dios pan y ordeno a sus acompañantes que sus huesos convertidos en piedras se repartieran por todos los acantilados y cañones  del mundo. La diosa Gea se compadeció de la suerte de la ninfa Eco e hizo que cada uno de sus fragmentos conservara la voz. Voz que aun se oye en todos los acantilados y cañones repitiendo las palabra que escucha de los visitantes. La voz del Eco. 

    5 min
  • 156. El Soñador

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    Había una vez una hombre que decía que todo lo que soñaba se le hacia real. Este hombre alguna vez soño que se ganaba la lotería y al día siguiente se levanto y recorrió toda la ciudad buscando un lotero que tuviera el numero que había soñado durante la noche. Recorrió calles, parques y callejuelas tratando de encontrar el numero que había soñado horas antes. Finalmente a última hora, minutos antes de que cerraran los locales previos a la ejecución de la rifa encontró el numero que buscaba y lo compro. Al día siguiente se entero que el numero que había comprado había ganado. Presuroso fue a cobrar su premio y con el dinero se compro una casa en el mejor barrio de la ciudad y el resto del dinero lo guardo para vivir sin necesidad de trabajar. Sin embargo alguna vez alguien le había dicho afortunado en el juego desafortunado en el amor. Y así parecía ser porque años habían pasado y pese a su fortuna nunca había encontrado una mujer que se enamorara de el.

     

    El hombre sabia que todo lo que soñaba se le hacia realidad. Una noche soño que una mujer hermosa se presentaba ante el y que maravillada por el lo recogia y se lo llevaba a vivir junto a ella. El hombre que solamente tenia de gracia su dinero salió a recorrer las calles a fin de encontrar a la mujer de sus sueños y recorriendo calles, parques y callejuelas se dedico a buscar a la mujer de sus sueños, pero no la había encontrado. 

     

    Finalmente cansado se durmió sobre un banco de madera en una esquina de el parque de los artistas, pasadas varias horas se despertó y vio como un artista había aprovechado que el estaba dormido plácidamente para pintarlo sobre una de sus telas,  El artista le ofrecio el cuadro para la venta pero este lo rechazo al verse tan feo como era pintado en aquel lienzo. Era un retrato fiel de el pero recordó que tenia que encontrar a su amada que lo llevaría a vivir con ellas y se marcho. 

     

    Cuando salía del parque, antes de cruzar la esquina opuesta del parque, se giro para ver por ultima vez al artista que lo había pintado y vio como junto a el se encontraba la mujer de sus sueños, era exactamente como lo había soñado, bella, dulce, sonriente y natural. Ella era la que se le había aparecido en sus sueño la noche anterior. Y ella estaba allí precisamente en ese momento comprando el cuadro de su retrato al artista, y el hombre vio como su amada tomaba el retrato, se daba media vuelta y se marchaba por el oscuro callejón opuesto del parque de los artistas.

     

    5 min
  • 155. La creación según los Yoruba (Mito Africano)

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    Había una vez un mundo Yoruba donde no había una tierra firme. Existía el cielo que era gobernado por el Dios Olorum y el océano infinito gobernado por el dios Okun. Un día Ododua, el hijo del dios Olorum se presento ante su padre que se encontraba reunido con los otros dioses en el concejo de Dioses llamado Orisha.  Oduduwa  quería crear la tierra firme. El dios Olorum aceptó la petición y envió a Ododuwa  a ver a el mas sabio de los dioses del Orisha. El dios Orunmila, Dios de las profecías.  

     

    El dios Orunmila le dijo a Oduduwa que para crear tierra firme necesitaría una bolsa donde colocar 5 objetos. Una cadena de oro, una concha de caracol llena de arena, una gallina blanca , un gato negro y una semilla de palmera. Los dioses le dieron el oro a Odudua para crear la cadena, mientras Orunmila le entregó el resto de los objetos que necesitaba. Cuando tuvo todo preparado Odudua ató la cadena a una gran nube, se hecho la bolsa a la espalda y comenzó a descender de lo alto del cielo hacia el mundo del océano. 

     

    Cuando Odudua llego al final de la cadena se dio cuenta que aun le faltaba mucha distancia para llegar a la superficie del gran océano, pero recordó las palabras del dos Orunmila que le había dicho que vertiera desde el cielo la arena que llevaba en la concha de caracol y que dejara caer la gallina sobre la arena. 

     

    Cuando la gallina cayó sobre la arena depositada en el océano, comenzó a escarbar y a dispersar toda la arena con sus cinco patas separando las aguas donde caía la arena. (siii las gallinas tenían antes cinco patas… pero eso es otra historia) y al dispersar la arena se comenzaron a formar los valles y las montañas. Sobre una de estas colinas Oduduwa salto y la llamo Ile ife. Desde allí podía contemplar como la tierra firme se extendía más allá de sus vista. Luego haciendo una agujero plantó la semilla de la palmera y esta creció en un abrir y cerrar de ojos y muchas mas semillas cayeron y fueron creciendo miles y miles de palmeras que se extendieron por toda la tierra recién formada. 

     

    Oduduwa se sintió muy orgulloso con su obra y se asentó a vivir en estas tierras con su gato negro. Con el tiempo Oduduwa comenzó a aburrirse y decidió excavar en la tierra hasta encontrar arcilla que tomo para moldear a los hombres y a las mujeres, mientras trabajaba en la creación del los hombres tomaba del vino de las palmeras. 

     

    Al otro día le pidió a el dios Olorum que le diera vida a las figuras que había creado el día anterior y cuando estas tomaron vida oduduwa vio que muchas de ellas que había creado mientras estaba borracho eran deformes y feas. Prometió que nunca mas volvería a beber y se dedico a crear seres perfectos. Cuando Olorum les dio la vida estos comenzaron a trabajar en la creación de la ciudad de Ile Ife.

     

    Oduduwa se convirtió en el protector de la humanidad y en especial de los deformes. Y todos los dioses del Orisha se sintieron felices por lo creado. Todos excepto Okun, el Dios del Oceano que nunca fue consultado de la creación de la tierra firme desplazando sus océanos. Y desde esa época siempre amenaza la tierra y sus habitantes con grandes olas tratando de recobrar el espacio robado por Oduduwa creando grandes inundaciones en la costa. 

    6 min
  • 154. La tortuga

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    Habia una vez una tortuga que llego a la meta jadeando y agotada. El trayecto recorrido le había parecido una eternidad, pero su llegada seria reconocida por la eternidad. Había comenzado aquella carrera sin mayores pretensiones y sin saber siquiera si llegaría y segura siempre que eran muy pocas las probabilidades de que llegara en primer lugar. Ahora después de haber pasado la meta se sentía orgullosa de sí mismo porque contra todos los pronósticos y contra todos aquellos que apostaron en su contra era ella la victoriosa. Había llegado de primera. 

    Sus primeros comentarios ante la prensa que presurosamente la habían abordado cuando cruzo la meta, ella cándidamente confesaba que realmente siempre temio perder, pues su contrincante siempre estaba pisándoles los talones. 

     

    Y en verdad así había sucedido, una diezmiltrilllonesima de segundo después como una flecha y maldiciendo a Zenon de Elea llegó el divino Aquiles. 

    3 min

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