En la naturaleza, nada es totalmente bueno ni totalmente malo: todo depende de la medida. En este episodio exploro la enseñanza alquímica que repiten las plantas venenosas y la vida diaria por igual: lo que puede herir, también puede sanar. Desde Paracelso hasta las emociones que cargamos en silencio, este viaje revela cómo el fuego, el agua, el amor, el miedo y hasta nuestras propias sombras se transforman en medicina cuando aprendemos a usarlos con conciencia. Un recordatorio de que el límite, el “no” y la dosis justa también son actos profundos de sabiduría.