No podemos dejar de lado la guerra que se está librando en Irán. Estados Unidos e Irán han protagonizado un intercambio directo de fuego en el Estrecho de Ormuz.
Según diferentes fuentes, el primer ataque fue iraní, dirigido a tres destructores estadounidenses que cruzaban el estrecho hacia el Golfo de Omán. La Marina de Estados Unidos interceptó todos los proyectiles y no sufrió daños.
En respuesta, las fuerzas estadounidenses destruyeron los medios de ataque iraníes, y poco después Washington respondió con bombardeos contra infraestructuras militares iraníes.
El episodio eleva de forma significativa la tensión en Ormuz, una vía clave para el comercio energético mundial, y confirma que la escalada militar entre ambos países ya ha entrado en una fase abierta.
Debacle de los partidos tradicionales en las municipales del Reino Unido
Las primeras cifras de las elecciones municipales en el Reino Unido apuntan a una debacle de los partidos tradicionales.
El Partido Laborista del primer ministro Keir Starmer sufre pérdidas significativas en los primeros recuentos, mientras que Reform UK, la formación populista liderada por Nigel Farage, gana terreno con fuerza.
El escrutinio apenas ha comenzado, pero el resultado ya anticipa un fuerte castigo al bipartidismo.
Los comicios afectan a más de 11 millones de votantes y a más de 5.000 cargos locales en Inglaterra, Gales y Escocia.
Aunque Starmer no se juega el cargo de forma directa, la votación se interpreta como un referéndum sobre su liderazgo, en un contexto de fuerte desafección política.
Los conservadores tampoco logran capitalizar el desgaste del Gobierno y continúan perdiendo apoyos, hasta el punto de quedar relegados a posiciones marginales en algunos consejos.