Entramos en una época del año donde cada fin de semana hay una carrera, un triatlón, una carrera de montaña... ¡Cómo mola, eh!
La alimentación de la noche antes a este acontecimiento puede ser determinante, no solamente para personas que buscan el mejor rendimiento sino para las que simplemente nos gusta cruzar metas y exigirnos un poco.
Todos los alimentos de la cena debes estar acostumbrado a utilizarlos, es decir, no comas nada nuevo.
Esta ingesta tiene que ser rica en carbohidratos complejos-simples (abundar más los complejos): arroz, patata, pan, pasta, masa de piza, avena...
Alimento proteico de fácil digestión: atún, pollo, pavo, soja,...
La hidratación es clave por lo que puedes utilizar agua o bebidas isotónicas. La cantidad de esta dependerá de tu tasa de sudoración
Es importante no ingerir alcohol, alimentos de difícil digestión y fibra en esta ingesta con la finalidad de no tener problemas gastrointestinales durante la competición
Y lo más importante: prueba diferentes cenas durante los entrenamientos con la finalidad que llegues al día de la competición sabiendo cual es la cena que mejor te sienta.