Parte de la obra poética de Enriquez ha sido musicada y escenificada a través de los espectáculos: “De aquí y de allá”, con el músico marroquí Nizar Liemlahi, y “Poesía para desafinados”, con el cantautor y compositor argentino Luis Otero.
En febrero de 2012 creó el grupo Almedit y el espectáculo de poesía, música, proyección y mimo “El silencio del sonido”, donde se crea una nueva percepción de las emociones a través de proyecciones y de la unión de tres instrumentos musicales poco usuales: el arpa, la flauta turca ney y la percusión africana del djembe, todo ello con los inspirados versos de Pedro Enríquez.