Amalia Iglesias, que también es ensayista y periodista cultural, es una gran conocedora de la obra y la vida de María Zambrano, es artífice, además, de una sólida obra poética. Su primer libro, Un lugar para el fuego (premio Adonais 1984), supuso la irrupción en el panorama poético de la lengua española de una voz intensa cuya autenticidad residía, sobre todo, en poseer una escritura poética trascendental y verdadera, instauradora de sentido, ajena por completo a la estética dominante.