Hay mujeres que aprendieron a ser fuertes…
no porque quisieran,
sino porque no hubo otra opción.
Mujeres que crecieron sin una figura masculina presente,
sin una referencia clara de protección, guía o estabilidad emocional.
Y entonces… se construyeron solas.
Se cuidaron solas.
Se defendieron solas.
Se resolvieron solas.
Y el problema no fue volverse fuertes…
el problema fue tener que hacerlo demasiado pronto.