Hoy somos, espiritualmente, llevados al monte, en Galilea, por el evangelista Mateo, quien nos ayuda a pensar en el hondo significado de la Ascensión del Señor. Allí, en el Monte, Jesús Resucitado se muestra, se revela, y el evangelista indica que «al verlo lo adoraron, pero algunos dudaban». Yes que siempre es posible, ante la Revelación divina, acogerla o no, creer o dudar. El Señor respeta absolutamente la libertad del hombre, Él no se impone, más bien invita, convoca. Bendito sea el Señor, que nos ha permitido creer! Hoy pidamos que siempre acojamos su Revelación en Cristo, pidamos ser capaces de postramos y adorar, reconociendo a Jesús como Señor y Dios, como comenzaron a reconocerle los primeros discipulos después de la Resurrección.