Todo ser humano posee en su profundidad o espíritu la fuente que le permite liberarse de las causas de preocupaciones y la valentía para comprometerse con la transformación.
Los pensamientos no razonables, procedentes del Ego, desencadenan emociones de arrebato y son capaces de enturbiar nuestro propio ser de luz y gobernarnos, pensamientos como:
la necesidad absoluta de ser amados,
las exigencias de perfeccionismo,
los errores de la censura de uno mismo, de los demás y del mundo,
la parálisis a que nos someten nuestros miedos no razonables,
los peligros del hedonismo a corto plazo,
las faltas cadenas de nuestro pasado,
las recriminaciones y las quejas ante una realidad muchas veces dura,
la inacción y la pasividad ante el sufrimiento. (Auger, 1987).
¿Por qué no darle importancia en la vida, a la energía de amar, de crear y de comprender, a partir de la aceptación de nosotros y del mundo como es?
lo que sí podemos hacer ahora es no continuar sometiéndonos a las creencias del pasado, a esas falsas creencias que nos hacen ver al mundo dominados por los juicios y las valoraciones, que nos lleva a compararnos y a darnos “estima” a partir de nuestro mundo exterior: logros, profesión, lugar en la sociedad. ¿Por qué no empezar a ver nuestro verdadero valor en el hecho de ser seres integrantes del Universo? Y así dejar de sabotearnos día a día, sin descnaso hasta undirnos en la desesperanza y la desgracias.
Recuerda SerLuz: Tu hoy es su pasado de mañana. (Ellis, 1961).
Comienza ahora a crear un presente libre y despejado.
En esta práctica iniciaremos conectando con la calma implícita del Ser, a través de Anapana. Luego profundizaremos en las cadenas del pasado que crean miedo y sufrimiento para empezar a liberarlas a través de su reconocimiento, observación desde el testigo ecuánime y elección de vivir libres del pasado.