En Pocovisión, Jonathan Pocoví nos recuerda que existen dos mundos: el grande, el que te viene dado, y el pequeño, el que construyes. El mundo grande no puedes controlarlo, pero el pequeño —hasta cierto punto— sí. Y es precisamente ese mundo pequeño el que puede aportar más felicidad a tu vida si te esmeras en cuidarlo.
Hablamos de crear un espacio seguro, un centro de gravedad, una base desde la que poder transformar después todo lo que haya que transformar, y a la que regresar siempre que lo necesitemos.
Pocoví le pone música a esta reflexión: “Prender la luz” y habla de defender la alegría, como decía Benedetti, y de echar un cable a tierra, en palabras de Fito Páez.
Escuchar audio