El nuevo modelo de negocios de la industria de manejo de activos financieros tiende a sustituir los ingresos devengados por comisiones, por los generados por el otorgamiento de préstamos contra haberes y el cobro de comisiones por dirigir los volúmenes transaccionales a los intermediarios bursátiles interesados en recibirlos.
Este modelo emergente de negocios necesita un gran volumen de clientes, lo que ha favorecido la captación de pequeños inversionistas, que no siempre tienen una adecuada educación para incursionar en los mercados de capitales. Aunque la democratización de los mercados financieros es deseable, cuando se hace con inversionistas desinformados puede ser contraproducente.