Orden de traslado

Orden de traslado

By Ezequiel ZaidenwergArtsBooks
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Orden de traslado episodes

  • Ojos del mañana (Palo Pandolfo, en la voz de Martín Pérez)

    Viendo con los ojos del mañana

    siento el ritual digital en llamas.
    Antiguo el odio, el amor es moderno,
    ¿Cuándo pensás empezar?

    El factor tiempo en las estrellas
    y tu coraza se despelleja,
    un simple beso, el amor es moderno,
    Ultra-conectividad.

    Destino, desatino,
    el caos controlado,
    yo hago mi destino
    con todo lo que traigo.
    Transformo mi pasado,
    por eso estoy vivo,
    por eso estoy vivo,
    por eso estoy vivo.
    Estoy vivo, por eso estoy...

    Viendo con los ojos del mañana,
    mundo guerrero en las entrañas,
    ya conviviste, el amor ese enfermo,
    ¿Cuándo pensás despegar?

    Actividad mental
    en plena libertad,
    yo marco mi destino
    con todo lo que traigo.
    Transformo mi pasado,
    por eso estoy vivo,
    por eso estoy vivo,
    estoy vivo,
    por eso estoy vivo,
    estoy vivo.

    Destino, desatino,
    el caos controlado,
    yo hago mi destino
    con todo lo que traigo.
    Transformo mi pasado,
    por eso estoy vivo,
    por eso estoy vivo,
    por eso estoy vivo.
    Estoy vivo, por eso estoy...

    Estoy vivo,
    por eso estoy, estoy...
    Estoy vivo,
    estoy, estoy.

    2 min
  • El leñador (Palo Pandolfo, en la voz de Ivana Romero)

    Cargando mi hacha, subiendo la montaña

    Madera y acero es todo lo que llevo
    Caminos estrechos, pega el sol en el pecho
    Atada a mi espalda la leña llega a casa

    Respira el leñador

    Shiva, salud te tira el bien
    Respira el leñador
    Shiva, salud te tira el bien
    Y en el deleite ser

    Buscando madera, medianita y seca

    Que el monte regala, llegando a la quebrada
    El viento saluda, volando un tordo cruza
    Pajarillo negro matá mis malos pensamientos

    Respira el leñador

    Shiva, salud te tira el bien
    Respira el leñador
    Shiva, salud te tira el bien
    Y en el deleite ser
    Respira el leñador
    Shiva, salud te tira el bien
    Y en el deleite ser

    Títere en la luz, soy un títere en la luz

    Títere en la luz, soy un títere en la luz
    Títere en la luz, soy un títere en la luz
    Títere en la luz, soy un títere en la luz
    Títere en la luz

    Golpea, golpea, descarga verdadera

    En cada bajada el hacha dice un "mantra"
    Las voces del bosque, entonan un canto
    Llévate la leña, déjanos las penas

    Respira el leñador

    Shiva, salud te tira el bien
    Respira el leñador
    Shiva, salud te tira el bien
    Y en el deleite ser

    Títere en la luz, soy un títere en la luz

    Títere en la luz, soy un títere en la luz
    Títere en la luz, soy un títere en la luz
    Títere en la luz, soy un títere en la luz
    Títere en la luz

    Fosfoiden fosfoiden

    Dats yuri yuri foiden
    Fosfoiden fosfoiden
    Dats yuri yuri foiden
    Fosfoiden fosfoiden
    Dats yuri yuri foiden
    Fosfoiden fosfoiden
    Dats yuri yuri foiden
    Fosfoiden fosfoiden
    Dats yuri yuri foiden
    Fosfoiden fosfoiden
    Dats yuri yuri foiden
    Fosfoiden fosfoiden
    Dats yuri yuri foiden
    Fosfoiden fosfoiden
    Dats yuri yuri foiden

    Respira el leñador, el leñador


    Producción de sonido: Ezequiel Zaidenwerg

    4 min
  • Amor: practico el ritual (Palo Pandolfo, por Ceci Ruppel)

    Actué sigo actuando

    La vida es acción
    Lo duro atravesable
    La pasión camina desnuda entre la hierba

    Latido a latido
    Con el morro apretado
    Las manos bien abiertas
    Venís saltando las zanjas en el barrio

    Amor, práctico el ritual día a día
    Amor también podría decir noche a noche.

    Que suave luz se filtra por mis ojos
    Vemos todo, todo lo actuamos, teatro
    Instintivo de la gracia.

    Venus, tu amor
    Es tierra fértil
    Gacela ambarina en el suburbio
    Vas y venís bailando entre la niebla
    Con la mano azul de la luna
    Paloma, estrella blanca, sol.

    Amor, práctico el ritual día a día
    Amor también podría decir noche a noche.

    La línea se curva
    Como el contorno de una vasija
    Hecha por tus manos
    Tenemos ayuda
    Nuestro padre afuera construyó una casa
    La casa de la luz.

    Amor, práctico el ritual día a día
    Amor también podría decir noche a noche.

    Amor, amor, amor, amor...


    Producción de sonido: Ezequiel Zaidenwerg

    3 min
  • La hija del diablo se casa (Marosa di Giorgio, por Gabo Ferro)

    La hija del diablo se casa. No sabíamos si ir o no ir. En casa resolvieron no ir. Ella paseaba con la trenza brillando como un vidrio al sol. Vestido celeste. Y las pezuñas delicadísimas, cinceladas y de platino. Con los ojos un poco redondos, insondables, se paraba frente a cada uno, como publicitando, invitando, o, consciente e inconscientemente, amenazando. La hija del diablo se casa. Cerraron las puertas de mi casa. Pasado el mediodía resolví huir. Crucé por arriba de los jardines de fresias y junquillos tratando de no trozar ni uno de los ramos amarillos, de los que vivíamos; por ocultas veredas; creo que hice tres veces la misma senda, me perdía, y tuve miedo que, desde la casa, estuviesen espiando mi inútil vuelo.


    ¡Al fin toqué las puertas de los hornos! Pasaban platos con todas las escenas del amor erótico. ‘Invitan con la Carne’, dijo una voz que me pareció de una vecina; miré y, si era, estaba embozada. Y también servían niños no natos, cubiertos con azúcar. ‘Son riquísimos’. El tam tam celebratorio apareció adentro de la tierra y en un perpetuo crescendo, anuló las conversaciones y llegó al colmo. La hija del diablo, de pie junto a la pared, el pelo igual que el sol, entreabrió el vestido, las piernas, las pezuñas. Su himen cayó roto (se oyó un leve bramido) y corrió como una margarita entre nosotros. Alguien gritó: -¿Y el novio? -Se va por aquí. Es chiquitito.

    Cerré los ojos. Creo que cayó un aguacero. Huí arriba de los jardines, de los ramos amarillos; entraba en cada cueva y salía aterrada. Entré en mi casa. Mamá estaba fija en el mismo lugar, haciendo el mismo encaje. Sin levantar los ojos, comentó: -Pero, ¿qué haces? Andas por el jardín con estos aguaceros.

    4 min

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