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Or


Si yo tuviera que escribir por obligación
intentaría un folletín de horror,
crimen y castigo por entregas
o una novela con amores incestuosos y
suicidios tramados como filigranas.
Si tuviera que cantar por obligación
remozaría algún viejo aire español
para desafinar hasta el delirio.
Si por obligación tuviera que sembrar legumbres
plantaría bulbos y ofrecería
solemnes ensaladas de azucenas.
Si me obligaran a reír mostraría la lengua
y haría carantoñas con los pies.
Si me obligaran a estudiar historia
me abalanzaría sobre la tuberculosis de Nefertiti
y la lascivia de Napoleón.
Si por obligación tuviera que amar
lloraría todo el día
entre bombón y bombón.
Si tuviera, en fin, que soñar por obligación
estructuraría estrictas pesadillas amatorias.
Frankenstein y yo.
Armando Bo y yo.
Le Prince Kalender et moi.
Frigerio Rogelio y la que suscribe.
Por ahora tejo guirnaldas
para mis mórbidos brazos.
No, no,
no, no.
Esperar a que llegue el verano
es tan insensato como quedarme aquí
apoyada sobre tarjetas postales de que disfrutaron otros.
El espíritu es una entidad contradictoria,
hasta maldita.
Elíjase el domingo
más triste y más feo del mes,
que habrá sido debidamente precedido
por un sábado tedioso,
vacío,
insultante.
Olvídense los amores trágicos,
la agigantada soledad
y la inestable condición de empleadita.
Olvídense también los vecinos de enfrente
y rechácense los llamados del chismoso balcón.
Diríjase, tiritando,
a la pileta de lavar,
previo transporte de toda la ropa sucia.
Inicie la labor
procurando tararear "La vie en rose"
o "Sus ojos se cerraron".
Sus vecinos aullarán.
La discordia interdepartamental
quedará así instaurada.
Inmediatamente eche mano del jabón
y de sus escasas fuerzas.
Observará, a continuación,
sobre la superficie mugrienta del agua
muchos desfachatados globitos o pompas.
Evite destrozarlos, nunca se sabe...
Cuando llegue a la etapa del enjuague
suspenda todos los cánticos y loas al Señor.
Escuche solamente los latidos de su corazón solitario.
Luego, a fin de que la tarea no resulte ingrata,
preste oídos a
esos ruiditos
delgados,
breves, angostos,
rítmicos:
sólo sus manos de usted son capaces de generarlos,
con la pacífica intervención del agua corriente.
Son los gorgoritos.
Disfrútelos, estimada señorita.
Comprenda que muy pocas lavanderas dominicales
y aun de las otras
han sido informadas sobre la
existencia de tamaña maravilla.
Examen exactitud exacciones no quiero verlo más
es venenoso y él lo sabe
Confitería con primer piso esto quiere decir
con montacargas esto quiere decir con billares
con soplones de la policía esto quiere decir
con baños dudosos con mozos ladrones ocasionales
Esto quiere decir con algún muerto invernal e intempestivo
esto quiere decir con plantas artificiales con miradas insolentes
busconas distraídas con miradas que se despidieron de mirar
esto quiere decir con cerveza con maní y aceitunas verdes
Esto quiere decir con cristales empañados
urgencia de toda índole esto quiere decir con
decepciones y estrategias renacimientos obstinados
Esto quiere decir luces que se apagan
persianas que se cierran el descanso del neón
la oquedad del espejo esto quiere decir que
llega la reina noche y hace lo suyo
Lo suyo lo tuyo y lo mío
Esto quiere decir por nosotros gran apiadada
Se me escurre como un pez, se me escurre como
un pez, felicidad, tonta. Siempre visita a
los otros. El camino no es el que tomé. El estanque
está sin agua, un incendio arrasó la arboleda
Y mi gato criollo, pura panza, puro instinto y
suspicacia está pupilo en otra casa porque no
fui buena madre, así como leen.
Tumba la la le le y olé y hola
El mar puede hacer locuras, puede ser delicado,
es capaz de tenderse a respirar como la seda
o de sembrar el caos hasta la orilla; puede hacer
regalos o mezquinarlo todo; puede crecer, bajar, echar
espuma como un frenesí de fuentes, o puede
endulzarte los oídos. Yo misma soy capaz de todo
eso y, no lo dudes, vos también, vos también.
Tan arduamente el mar,
tan arduamente,
el lento mar inmenso,
tan largamente en sí, cansadamente,
el hondo mar eterno.
Lento mar, hondo mar,
profundo mar inmenso…
Tan lenta y honda y largamente y tanto
insistente y cansado ser cayendo
como un llanto, sin fin,
pesadamente,
tenazmente muriendo…
Va creciendo sereno desde el fondo,
sabiamente creciendo,
lentamente, hondamente, largamente,
pausadamente,
mar,
arduo, cansado mar,
Padre de mi silencio.
para J.B.
Devolverte esta ola
es devolverte
el dibujo
en negativo
estriado, salpicado
de una capa más negra
y oscura de la mente
de la que es el emblema
No sólo de la furia creadora
de la espuma más blanca
el caldero de todo lo que vive
sino el vacío que subyace ahí
Al pensar en el mar pienso en la luz
que es encaje y aguja para el agua
que oleadas de visiones encabritan
penetrando en la gruta más profunda
Pienso en las vidas que tratamos de vivir
encerradas en nuestras escafandras,
cuerpos que se iluminan a sí mismos
al resguardo de toda turbulencia
y en cómo, de milagro, fracasamos
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