Orden de traslado

Orden de traslado

By Ezequiel ZaidenwergArtsBooks
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Orden de traslado episodes

  • Principios de febrero (Estela Figueroa, por Carlos Battilana)

    No.

    El hermoso verano

    no ha terminado aún.

    Nos queda un mes para estarse en los patios

    y descalzarnos

    mientras charlamos

    de esto y aquello

    sin ton ni son.

    Todavía habrá hombres de brazos tostados

    en las calles

    de la ciudad envuelta por la noche

    brotada toda

    como un lazo de amor.

    No.

    No me sostengas que no voy a caerme.

    Sólo se caen las estrellas fugaces

    y yo -te dije-

    quiero permanecer.

    Un hombre es bueno para una noche.

    Cuando amanece es un reflejo dorado

    sobre la cama donde se toma café.

    Y es agradable el olor que deja.

    Dura todo un día.

    Pero no toda la vida.

    Luego hay que descansar.

    El libro de Kavafis y el de Pavese

    sobre la mesa de luz.

    Hay que aminorar la marcha.

    Sentarse un rato a solas

    en el sillón del patio.

    Mujeres: tendríamos

    que aprender de los gatos.

    Cómo agradecen el tazón

    que rebosa de leche!

    Falta para el otoño.

    Que nos encuentre intactas.

    Sin habernos negado

    a estas pasiones

    que cada tanto

    asaltan.

    2 min
  • ¿Cómo quedarán mis manos? (Estela Figueroa, por Santiago Venturini)

    ¡Cómo nos persiguen

    los muertos!

    Aunque escondamos sus fotos.

    Aunque saquemos de la casa sus ropas.

    Aunque intentemos obligarlos

    al rincón oscuro del silencio

    cómo vuelven…

    Durante el día

    intervienen en nuestras conversaciones

    y hablan por nuestra boca

    palabras violentas.

    Hay quien elige nuestra ropa

    y quien nos empuja hacia la casa

    adonde no pensábamos volver.

    Qué ansiedad nos transmiten

    en nuestras enfermedades.

    Y como las flores apretadas

    entre las hojas de un libro

    o como la carta que amarillea

    con qué paciencia nos esperan.

    ¿Son lo que entra en el instante

    en que el pensamiento se abre

    al esplendor del verano?

    ¿Esa sensación de brisa

    son?

    ¿Ese miedo repentino que la acompaña?

    Sólo de noche

    cuando dormimos

    los muertos están quietos.

    Ya la llave giró en su cerradura

    y ellos —como perros sin dueño—

    se echan ante la puerta.

    ¿Cómo quedarán mis manos

    cuando muera?

    ¿En qué gesto inmóvil

    como si un silencioso pintor

    las hubiera acomodado?

    ¿Tratando de agarrar la taza de té frío

    o la flor que un amigo piadoso traería

    para endulzar la convalecencia?

    O simplemente una a cada lado de mi cuerpo

    hermanas como han sido

    siempre

    de mi vida

    —poco propicias a la caricia

    poco propicias al golpe

    siempre distantes de mis emociones...—

    Compatriotas,

    júzguenlas con benevolencia.

    Déjenlas como queden

    no las fuercen al gesto del perdón.

    Piensen que fueron las manos de una niña

    que ya murió,

    de una muchacha tímida

    que murió también.

    Y si quedaran crispadas:

    piensen que su vida

    —como la de ninguno de ustedes—

    fue fácil.

    2 min
  • Las caras de mis hijas después de la inundación (Estela Figueroa, por Ferny Kosiak)

    Es cierto eso que dicen.

    Uno le da importancia a las cosas
    después que las perdió.
    Día tras día
    hago el enorme esfuerzo
    de reparar algo.
    La foto de Florencia
    en el jardín de infantes.
    Los bordes blancos
    carcomidos por la humedad.
    Salvo su cara
    la recorto con cuidado.
    La coloco en el pequeño portarretratos redondo
    que ahora está entre mis libros nuevos.

    Con la foto de Virginia es más difícil.

    Estaba enmarcada entre dos vidrios
    y con un marco gris.
    Lo recuerdo. Cerca del ventanal. En el comedor.

    No resistió la fuerza del agua

    la podredumbre del Salado.
    Parecía un ángel
    -que Dios tenga de mi
    misericordia-.
    Ahora parece una cara con lepra.

    2 min
  • Enferma (Estela Figueroa, por Selva Almada)

    Si es que la dulce estrella de la noche

    deja caer su luz

    y no la vemos

    .qui.n no se siente crédulo

    para creer en un destino cierto

    al que indagar

    también con labios muertos?

    Muertos porque no hablan…

    .Qui.n no se vuelve pobre

    pobre de una pobreza inanimada

    y quiere que por esos labios muertos

    nos cuente el tiempo ido

    c.mo es que se fue?

    .Qui.n no se vuelve rico

    de una riqueza turbia y estancada?

    Cuando la dulce estrella de la tarde

    deja caer su luz y no la vemos

    quien est. solo en casa

    enferma más cuando las puertas crujen

    porque nadie va a entrar.

    Sordo: al canto de los pájaros

    lo escucha y no lo entiende.

    Mudo: su propio canto le es ajeno.

    2 min
  • Chocolate (Rita Dove, por Ceci Ruppel)
    Fruta de terciopelo, exquisito cuadrado
    que entre el pulgar y el índice
    sostengo y huelo:
    cómo me anestesiás
    con tu espeso agasajo.
    Si no te como rápido,
    te empezás a fundir entre mis dedos.
    Buscador de placeres, si te dejo:
    alto enchastre.
    Humo nudoso, golpecito oscuro
    de tierra y noche y hoja,
    por probarte
    cualquier mujer se desmoronaría
    gustosamente. Ya
    basta de cháchara: estoy lista para
    enamorarme.
    1 min
  • Deseo (Cecilia Pavón, por Juan Martín Grazide)

    ¿Cuántas formas de deseo existen? ¿puede ser que tantas?

    ¿No podría llegar un milagro, a través del cual yo cerrara

    los ojos y simplemente te encontrara besándome y eso

    cargara sobre sí la marca de la eternidad o el infinito?

    Pero debe haber tantos deseos como formas: cuadrado,

    con forma de flecha, redondo, triangular, con puntas,

    con aristas, vertical, deshecho, inanimado.

    Todavía recuerdo el momento en que el amor parecía

    posible: mes de noviembre, aire luminoso, un muchacho

    dormía conmigo,

    hablábamos en la cama mientras fumábamos marihuana

    y tabaco mezclados, él me tomaba la mano

    bajo las sábanas.

    Hace seis meses que no he besado a nadie.

    Seis meses sin hacer el amor. Tengo 27 años,

    desde los 18, nunca antes me había pasado.

    Mi cuerpo en estado de alerta, podría usar muchos verbos

    para describirlo paredes que se levantan

    y que vienen a poblar especies de hiedras mentales.

    Es otoño, lamento que se acerque el invierno.

    Siento que me deben un verano.

    3 min
  • Versión (Fogwill, por Atala Romero)

    Will will fulfill the treasure of thy love

    Ay, fill it full with wills and my will one...

    W.S.


    Se vuelve hacia la nada y vuelve a mí

    y en mí se vuelve nada este deseo

    sed de niebla que niega ser allí

    para afirmarse en el aquí que creo.

    Pensada sed: nombrándola viví

    y ví niebla en los signos donde hoy leo

    dos nombres en el nombre que de mí

    solo nombra un desear no ser deseo.

    Ser sed de hacer que al no cesar saciada

    sea saciada en mas sed y crezca haciéndose

    como la niebla entera ya colmada

    de sí y de luz oculta un mundo yéndose.

    Desear ser sed: volverse sed deseada

    ser toda sed vivida en sed viviéndose.

    1 min
  • Atrapa al pez dorado (David Lynch, por Germán Arens)

    El deseo para una idea es como el cebo. Cuando pescás tenés que ser paciente. Cebás el anzuelo y después esperás. El deseo es el cebo que atrae a los peces, a las ideas.

    Lo lindo es que cuando atrapás un pez que te gusta, incluso aunque sea chiquito - un fragmento de una idea -, ese pez te va a conducir a otro pez y todos se van a enganchar en el primero. Ya estás en marcha. Muy rápido se van acumulando cada vez más fragmentos y emerge el cardumen. Pero todo empieza con el deseo.


    (fragmento)

    1 min
  • Pronta entrega (Virus, por Ezequiel Zaidenwerg)

    Recordando tu expresión

    Vuelvo a desear
    Esas noches de calor
    Llenas de ansiedad

    Sofocado por el sueño y la presión

    Busco un cuerpo para amar
    La distancia va perdiendo su espesor
    Pronta entrega, por favor

    Me puedo estimular

    Con música y alcohol
    Pero me excito más

    Cuando es con vos

    Siento todo irreal
    Cuando es con vos
    Siento todo irreal

    3 min

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