Según Un Curso de Milagros, una teología universal es imposible, pero una experiencia universal no sólo es posible, sino necesaria. Wayne Dyer definió el proceso espiritual como una forma de vivir más elevada, en conexión con el infinito, una reverencia que en libertad, nos regresa al amor que somos. Con gratitud exploramos esta Senda cuyos frutos se reconocen por la Alegría que de ellos, se desprende. Que en este interludio estival sigamos conectando con ese Ser que nos espera que paciencia infinita. Hasta la próxima temporada. Gracias, gracias, gracias.