Páginas Oscuras

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By Javier MatesanzArtsBooks
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Páginas Oscuras episodes

  • #230 El sombrío tercer piso de Ellen Glasgow
    El sombrío tercer piso es un relato de fantasmas de la escritora norteamericana Ellen Glasgow (1873-1945), publicado originalmente en la edición de diciembre de 1916 en la revista Scribner's Magazine, y luego reeditado en la antología de 1923: El sombrío tercer piso y otros relatos.
    El sombrío tercer piso, probablemente uno de los mejores cuentos de Ellen Glasgow, relata la historia de la señorita Randolph, quien es contratada como enfermera por el doctor Roland Maradick para ocuparse de la delicada salud de su esposa. No obstante, la señorita Randolph comienza a sospechar de los supuestos síntomas de su paciente. Quizás no esté enferma en absoluto, tal como insiste en diagnosticar su esposo.
    De hecho, las alucinaciones de la señora Maradick tal vez sean visiones, o recuerdos, de su hija Dorothea, quien falleció en circunstancias misteriosas, y cuyo fantasma parece acechar el tercer piso.
    El sombrío tercer piso de Ellen Glasgow posee algunas similitudes interesantes con el clásico de Charlotte Perkins Gilman: El tapiz amarillo. En ambos casos se nos sitúa en una supuesta casa embrujada, donde dos madres son tratadas como locas, cuando en realidad simplemente sufren una honda depresión tras la muerte de sus respectivos hijos.
    Análisis de: El Espejo Gótico
    http://elespejogotico.blogspot.com/2019/03/el-sombrio-tercer-piso-ellen-glasgow.html
    Texto del relato extraído de:
    http://elespejogotico.blogspot.com/2019/03/el-sombrio-tercer-piso-ellen-glasgow.html
    Musicas:
    - 01. PGM Misterio Autor: Antonio Muñoz Guirado en colaboración con Jim Bryan y Brendan Brown - Cedida en exclusiva para este programa de Relatos de Misterio y Suspense.
    -02. Creepy horror song music box piano simphony loreleis lullaby
    Nota: Este audio no se realiza con fines comerciales ni lucrativos. Es de difusión enteramente gratuita e intenta dar a conocer tanto a los escritores de los relatos y cuentos como a los autores de las músicas.
    1 hr 14 min
  • #229 Un pedazo de lienzo de Anthony M. Rud
    Un pedazo de lienzo (A Square of Canvas) es un relato de terror del escritor norteamericano Anthony M. Rud (1893-1942), publicado en la edición de abril de 1923 de la revista Weird Tales.
    Un pedazo de lienzo, narra la historia de Hal Pemberton, un pintor controvertido, perturbado, quien se encuentra encerrado en un manicomio a causa de un crimen atroz; de hecho, el último de una larga cadena de muertes que le permitieron, desde su problemática juventud, alcanzar una especie de inspiración diabólica en cada una de sus obras.
    ¡¡¡¡SPOYLER!!!!
    Desde joven, Pemberton entendió que su inspiración tenía un precio, cuyo costo era saldado con sangre y sufrimiento. Al comienzo se limitaba a torturar pequeños insectos —escarabajos, en su mayoría—. Luego, su ambición lo llevó a buscar seres más complejos: un conejo, una yegua, y con cada nueva obra, en la cual retrataba esos espantosos tormentos, aumentaba su ansia. Entonces conoció a la mujer de su vida, Beatrice.
    Esta noción acerca de la naturaleza de un asesino, cuyas acciones parecen tener algún tipo de correspondencia con su comportamiento en la infancia —torturando y matando pequeños animales—, también está presente en otro relato de la misma edición de Weird Tales. Nos referimos al cuento de Farnsworth Wright: El demonio de las serpientes (The Snake Fiend). Resulta curioso, al menos, que ambos autores hayan llegado intuitivamente a la misma conclusión en una época muy anterior a los perfiles psicológicos.
    Un pedazo de lienzo de Anthony M. Rud es un relato interesante, aunque también hay que decir que el argumento es bastante simplista. Esencialmente se trata de la narración de una serie de incidentes, cada vez más sangrientos, a través de los cuales el artista canaliza su talento. Muchos de los sucesos son predecibles, excepto el giro final.
    Quizás uno de los puntos más flojos de Un pedazo de lienzo de Anthony M. Rud, el cual se esparce por buena parte del Pulp de aquellos años, es la monotonía de un recuento casi ininterrumpido de las experiencias del protagonista. Si bien esto proporciona una perspectiva interesante, impide la presencia de cualquier diálogo significativo; con lo cual solo vemos a Pemberton tal como él se ve a sí mismo.
    En el caso de Un pedazo de lienzo esto funciona bastante bien. Después de todo, estamos en presencia de un lunático, de un asesino, de manera tal que la narración, al ser contada desde su propio ego, carece de ambigüedades. Esto puede inhibir la intertidumbre, el misterio, pero termina siendo eficaz, al menos dentro de los parámetros del género.
    53 min
  • #228 Poseidos por demonios de Catherine Corwe
    Poseídos por demonios (Possessed by Demons) es un relato de terror de la escritora inglesa Catherine Crowe (1803-1876), publicado como parte del capítulo VI de la antología de 1848: El lado nocturno de la naturaleza (The Night Side of Nature).
    Poseídos por demonios, verdadero clásico entre los cuentos de Catherine Crowe, desarrolla, bajo la forma un artículo, distintos casos de posesión demoníaca. No se trata esencialmente de un relato de demonios, y menos aún de un relato de exorcismos, sino más bien un repaso por los casos históricos más estremecedores.
    En este sentido, Poseídos por demonios —y por tal caso todas las historias vertidas en El lado nocturno de la naturaleza, que se anticipó a la parapsicología y el estudio de los fenómenos paranormales— emplea los típicos recursos de la literatura gótica; combinados con observaciones pseudocientíficas, metafísicas y espirituales.
    Resulta lícito afirmar que Poseídos por demonios prefigura de algún modo los estudios científicos realizados en el siglo XX respecto de esta inquietante posibilidad, cuyos casos más conocido, el de Annelise Michel y Robbie Mannheim, que a su vez darían vida a una vasta bibliografía.
    Texto del relato extraído de:
    http://elespejogotico.blogspot.com/2018/03/poseidos-por-demonios-catherine-crowe.html
    Análisis: http://elespejogotico.blogspot.com/2018/03/poseidos-por-demonios-catherine-crowe.html
    Nota: Este audio no se realiza con fines comerciales ni lucrativos. Es de difusión enteramente gratuita e intenta dar a conocer tanto a los escritores de los relatos y cuentos como a los autores de las músicas.
    35 min
  • #227 El Tarn de Hugh Walpole
    El Tarn es un relato de terror del escritor británico Hugh Walpole (1884-1941), publicado originalmente en la edición de octubre de 1923 de la revista Success, y luego reeditado en numerosas antologías, entre ellas: La gorra negra; El espino plateado; Un siglo de historias de fantasmas y Fantasmas en aldeas rurales.
    El Tarn, uno de los mejores cuentos de Hugh Walpole, relata la historia de Foster, un escritor que visita a un viejo conocido, Fenwick, en su remota casa en el Distrito de los Lagos. Ha oído que Fenwick le guarda rencor y está ansioso por arreglar las cosas. Pero Fenwick no está de humor para hacer las paces; de hecho, en las apacibles aguas del Tarn se entrega a voluptuosas fantasías, como retorcer lentamente el cuello de Foster.
    ¡¡¡¡¡¡SPOILERS!!!!!!
    En la superficie, El Tarn de Hugh Walpole es una brillante historia de celos [en este caso, literarios] y venganza, pero debajo hay más, mucho más. Fenwick, el protagonista, es autor de una novela que ha fracasado rotundamente, mientras que su amigo, Foster, escribió una basura sentimental que resultó ser un éxito. Desde ese momento, Fenwick fantasea con asesinar al despreocupado Foster, a quien culpa de su propio fracaso. Con la intención de reconciliarse [y acaso para regodearse en su victoria], Foster se invita a sí mismo a la casa de Fenwick en el Distrito de los Lagos ingleses, donde se presenta con un falso sentido de la modestia, admitiendo, claro, que tiene algo de talento, «pero no tanto como dice la gente», antes de jactarse de sus premios literarios, sus viajes a Italia y Grecia, y sus ganancias [«Por supuesto, cien libras no es mucho»].
    Fenwick lo soporta en silencio, aparentando cierta amistad y receptividad, pero en secreto piensa «en lo agradable que sería hundir los ojos de Foster en su cabeza, muy, muy profundo, haciéndolos crujir, dejando las cuencas vacías, abiertas y ensangrentadas». En este contexto, Fenwick invita a Foster a dar un paseo por un Tarn: un pequeño pero profundo lago en la base de una colina [el término deriva del escandinavo tjörn, el cual describe un pequeño lago de montaña sin afluentes visibles.]. Allí, por fin, Fenwick consuma su venganza al estilo de Edgar Allan Poe. De hecho, Fenwick y Foster bien podrían ser sustitutos de Montresor y Fortunato de El barril de Amontillado. Al igual que Montresor, Fenwick solo busca reparar lo que él considera un agravio: el éxito de Foster.
    El tercer personaje de este notable relato de Hugh Walpole es el Tarn, este pequeño pero profundo lago en el regazo de una colina. Es un lugar remoto, y de algún modo parece ejercer una influencia nefasta en Fenwick, como si presionara en su resentimiento para darle ese empujón necesario para pasar de la fantasía a realmente asesinar a Foster:
    [«¿Sabes por qué amo este lugar, Foster? Parece pertenecerme especialmente, tanto como tu gloria y fama y éxito parecen pertenecerte a ti. Yo tengo esto y tu tienes aquello. Quizás al final estemos a mano después de todo.»]
    Fenwick lleva a Foster hacia un embarcadero y lo ahoga en las sombras del profundo Tarn. De camino a casa, cree que alguien [o algo] lo sigue; incluso cree que su misterioso perseguidor podría ser el propio Tarn «resbalando, deslizándose por el camino». Esto no lo perturba demasiado. Después de todo, Fenwick es un hombre solitario que disfruta pasar el tiempo en el Tarn, pero no encuentra paz esa noche. A la madrugada, el Tarn parece manifestarse en su propio dormitorio, inundándolo, arrastrándolo hacia abajo y, finalmente, ahogándolo. Por la mañana, la criada descubre el cuerpo de Fenwick y una simple jarra de agua volcada.
    El Tarn de Hugh Walpole es un cuento muy bien logrado. Hace lo que hace de una manera clásica, y lo hace muy bien, con un estilo elegante y evocador, sobre todo en cuanto a la ambientación y la descripción de los pensamientos homicidas de Fenwick. Lo más desconcertante aquí es el Tarn, que en cierto modo es como el Genius Loci de Clark Ashton Smith; es decir, un egregore o espíritu elemental que presiona sobre las debilidades mentales de su víctima, en este caso, el resentimiento de Fenwick [ver: Los Tulpas y el Horror: nos acecha lo que pensamos]. La manifestación final del Tarn, además de ser innovadora, acaso simboliza el arrepentimiento [no reconocido] de Fenwick por haber asesinado a su único amigo. En cierto modo, la escena final de El Tarn parece ser intencionalmente una versión sobrenatural del final de El corazón delator.
    En este sentido, hay que decir que Hugh Walpole era un escritor familiarizado con la fama, moviéndose en los mismos círculos que Henry James y Joseph Conrad; por lo que es probable que también haya estado familiarizado con los celos de Fenwick.
    La mayoría de los relatos de Hugh Walpole poseen elementos autobiográficos, por ejemplo, el protagonista suele ser un escritor con una relación conflictiva con un colega. Por supuesto, lo sobrenatural siempre está presente [en este caso, en la figura incierta del Tarn], pero debajo siempre hay un entramado de sutilezas psicológicas en la relación entre dos hombres que, además, son escritores. Este escenario de aislamiento entre dos hombres también está presente en Señora Lunt (Mrs. Lunt), así como los sentimientos conflictivos entre dos hombres, acaso inspirados en las intensas [aunque discretas] relaciones sentimentales de Hugh Walpole con otros escritores. Esto, creo, es lo que constituye buena parte de la corriente subyacente de tristeza y añoranza en los relatos de Hugh Walpole.
    El Tarn, sus insondables profundidades reprimidas que emergen de repente, claramente resuenan en la homosexualidad de Hugh Walpole en una época en la que serlo era ilegal.
    [«Detrás de ese escarpado pico enorme, negro, como si tuviera un instinto de poder voluntario, alzó la cabeza. Cada vez más inmóvil en estatura, la forma siniestra se elevó entre las estrellas y yo, y aún así, porque eso parecía, con un propósito propio y un movimiento medido, como un ser vivo, y caminó tras de mí.»]
    La cita anterior no es de Hugh Walpole, sino de William Wordsworth, el cual versifica una epifanía mientras rema a través de un lago y percibe el paisaje imbuido de una misteriosa vida propia, tangible, pero incomprensible, enfatizando su propia insignificancia como ser humano ante la naturaleza; aunque bien podría tratarse de una descripción de Fenwick de los horrores manifestados por el Tarn. Pero Wordsworth, en vez de asesinar a alguien, se sintió transformado por esta extraña experiencia:
    [«Durante muchos días mi cerebro funcionó con un vago e indeterminado sentido. Sobre mis pensamientos colgaba una oscuridad, llámese soledad o abandono. No quedaron imágenes agradables de árboles, del mar o del cielo, ni colores de campos verdes; sino formas enormes y poderosas que no viven como los hombres; se movían lentamente a través de mi mente durante el día, y eran un problema para mis sueños.»]
    Fenwick, el protagonista de El Tarn, no menciona a Wordsworth, pero sería difícil creer que un autor británico no estuviese familiarizado con sus escritos, sobre todo porque Fenwick se ha enclaustrado en el Distrito de los Lagos, en una casa cerca de Ullswater, y parece ser el tipo de hombre que, a pesar de repudiarlos, volvería a los escritores románticos para reflexionar sobre los fracasos de su vida.
    La influencia de Wordsworth en El Tarn también está presente en la forma en que Fenwick percibe el paisaje [las nubes son «ejércitos fantasmales», las colinas detrás de Ullswater se extienden sobre el «pecho de las llanuras»]. A pesar de todos sus intentos de sofisticación urbana, Fenwick está enamorado de ese paisaje, de «esas curvas, líneas y huecos», y constantemente lo personifica, como cuando menciona las «nubladas colinas púrpura, encorvadas como mantas sobre las rodillas de un gigante yacente». Foster, mucho más insensible, también percibe esa presencia, pero desde otra constitución emocional y psicológica. Para él, las colinas solo son extrañas en el crepúsculo, «como hombres vivos». Donde Fenwick ve belleza, Foster ve una amenaza, aunque no puede articularla claramente.
    Hay una sutil alusión al cuento de hadas en El Tarn de Hugh Walpole, más precisamente a la historia del ratón de campo y el ratón de ciudad [ver: Los cuentos de hadas y una Teoría sobre la Imaginación]. En este sentido, Foster es el sofisticado ratón de ciudad que sabe cómo jugar el juego, mientras que Fenwick es el ingenuo ratón de campo que cree que la vida se rige por méritos y esfuerzo. No es casual que Fenwick se haya exiliado en el Distrito de los Lagos y viva en una relativa penuria; menos aun que experimente algo de comodidad mental en el aislamiento físico y cultural. Después de todo, codearse con otros escritores en Londres solo le recordaría su fracaso.
    La psicología de toda la situación planteada en El Tarn es intrigante. Según Fenwick, su fracaso es totalmente atribuible a Foster. De alguna manera, éste último siempre ha logrado superar a Fenwick, tomando la dirección de una revista aquí, logrando que su novela sea mejor recibida por la crítica [y publicándola en la misma semana que la de Fenwick]. Al mismo tiempo, la exagerada admiración de Foster por el trabajo de Fenwick no parece del todo sincera; de hecho, parece motivada por el deseo de ser admirado él mismo por alguien que evidentemente lo detesta [«odiaba que alguien pensara mal de él; quería que todos fueran sus amigos»].
    De los dos hombres, Fenwick es el más emocionalmente consciente de su Sombra Jungiana. Reconoce la intensidad de su odio por Foster y que no es seguro que se encuentren, es decir, no confía en ser capaz de controlar sus impulsos homicidas. En cuanto a si realmente no quiere amigos, como él afirma, es menos claro. Tengo la sensación de son dos personas profundamente diferentes, pero igualmente vulnerables, que bien podrían haber sido amigos en diferentes circunstancias [ver: Freud, el Hombre de Arena, y una teoría sobre el Horror]
    El vínculo de Fenwick con el Tarn es tal que afirma: «un día me imagino que también me tomará en su confianza y me susurrará sus secretos», mientras que Foster ni siquiera sabe qué es un Tarn, y cuando lo ve solo lo describe como «muy agradable» y «muy bonito. Esta falta de apreciación es significativa. A pesar de su deseo de amistad [auténtico o fingido], Fostr realmente tiene poca idea de lo que mueve a Fenwick. Por otro lado, no hay indicios de que Fenwick planeara asesinar a Foster cuando sugiere que den un paseo nocturno hasta el Tarn, aunque no hay duda de que alberga pensamientos y fantasías violentas. Sin embargo, los pensamientos y las fantasías están lejos de la acción, sobre todo en alguien que ha intentado mantenerse alejado, incluso físicamente, de la fuente de esa violencia.
    Uno inmediatamente relaciona al Tarn con el Genius Loci, pero la historia de Clark Ashton Smith establece una relación causal distinta, aunque ligeramente complicada, entre el lugar y la persona [ver: Genius Loci: el espíritu del lugar]. Incluso en Los Sauces ('The Willows), de Algernon Blackwood, se insinúa una especie poder sobrenatural detrás de los eventos [ver: La Llamada de lo Salvaje]. La historia de Hugh Walpole es mucho más ambigua. Por un lado, puede ser que la obsesión de Fenwick con Foster lo impulse a asesinarlo en el Tarn, justo cuando este último confiesa su miedo al agua y relata una experiencia infantil traumática, en la que unos muchachos mayores casi lo ahogan. Es decir, no hay indicios de que Fenwick supiera esto antes de sugerir el paseo al Tarn. Sin embargo, sus fantasías sobre Foster constantemente implican una una acción física directa.
    Hugh Walpole es ambiguo incluso en el modus operandi del crimen. Fenwick primero pone sus manos alrededor del cuello de Foster, y luego lo empuja al agua. ¿Cómo funciona esto exactamente? En cualquier caso, una vez cometido el crimen, Fenwick es «consciente de un alivio cálido y lujoso, un sentimiento sensual que no era pensado en absoluto». Rodeado por un silencio que adquiere atributos humanos, Fenwick parece estar en comunión con el propio Tarn [«miró fijamente a Fenwick a la cara con aprobación»]. El Tarn se ha convertido en «el único amigo que tenía en todo el mundo». Hasta se podría decir que es la soledad lo que lo ha vuelto loco:
    [«Tuvo la más extraña fantasía, pero su cerebro latía tan ferozmente que no podía pensar: que era el Tarn el que lo estaba siguiendo, el Tarn resbalando, deslizándose a lo largo del camino, estando con él para que no se sintiera solo.»]
    A partir de entonces, todo alrededor de Fenwick, cada sonido, insinúa culpabilidad y remordimiento. El clic de la puerta de su dormitorio al cerrarse sugiere el sonido metálico de una celda que se cierra. Sus sentidos se están derrumbando. Dos candelabros le recuerdan la voz de Foster, «lloriqueando con su miserable lamento centelleante». Luego, finalmente, al despertar en la noche, encuentra que su habitación se llena silenciosamente de agua. ¿Qué es lo que lo sujeta del tobillo, luego de los muslos, finalmente presionando sus globos oculares? ¿Acaso al ahogarse uno siente como si estuviera siendo estrangulado o ahorcado? ¿Esto tiene que ver con las manos de Fenwick alrededor del cuello de Foster antes de arrojarlo al Tarn?
    Si no fuera por Annie, la criada, que al parecer se refiere a los dos hombres, uno podría preguntarse si Foster realmente existe; o Fenwick, para el caso. El hecho de que ambos nombres empiecen con la misma letra, junto con la naturaleza intensamente antitética de los dos hombres, sugiere la escisión de un personaje en dos en algún momento [tal vez antes del inicio de la historia] y, de hecho, podría explicar la insondable sensación de soledad de Fenwick después del [aparente] asesinato.
    El final de El Tarn de Hugh Walpole abre una nueva línea de especulación sobre el punto de vista de la historia. Todo el tiempo se asume que es el de Fenwick, pero en la sección final algo más entra en juego. De hecho, ¿qué hacer con esa última línea?: «En la brisa, una ramita de hiedra golpeó ociosamente contra el cristal de la ventana. Era una hermosa mañana.» Una imagen tan común y, sin embargo, tan extrañamente amenazante. Al final, no sabemos más que al comienzo de la historia. Lo que parecía seguro se ha visto socavado. De hecho, cuanto más de cerca se examina la historia, más frágil se vuelve. Lo que inicialmente parecía tener sentido ya no encaja del todo, pero no está claro por qué podría ser así. Y ahí, en ese hueco donde las cosas no terminan de tener sentido, reside la exquisita rareza de El Tarn. Lo que parece tan ordinario, tan sencillo, se vuelve cada vez más extraño a medida que uno profundiza en ello. Lo cual nos lleva de vuelta a Wordsworth, tal vez, y esas «formas enormes y poderosas que no viven como los hombres» [ver: Tulpas, Seres Interdimensionales y una teoría sobre el Horror]
    Análisis de: El Espejo Gótico
    http://elespejogotico.blogspot.com/2022/03/el-tarn-hugh-walpole-relato-y-analisis.html
    Texto del relato extraído de:
    http://elespejogotico.blogspot.com/2022/03/el-tarn-hugh-walpole-relato-y-analisis.html
    Musicas:
    - 01. PGM Misterio Autor: Antonio Muñoz Guirado en colaboración con Jim Bryan y Brendan Brown - Cedida en exclusiva para este programa de Relatos de Misterio y Suspense.
    -02. Música de terror (sin copyright) - Creepypasta Aftermaths.
    Nota: Este audio no se realiza con fines comerciales ni lucrativos. Es de difusión enteramente gratuita e intenta dar a conocer tanto a los escritores de los relatos y cuentos como a los autores de las músicas.
    40 min
  • #226 El misterio de la campiña de Anne Crawford
    El misterio de la campiña es un relato de vampiros de la escritora inglesa Anne Crawford, baronesa Von Rebe (1846–1912), escrito en 1887 y publicado en 1891 bajo el título: Una sombra sobre la ola, y firmado con el seudónimo Von Degen.
    Los vampiros siempre estuvieron presentes en la herencia Anne Crawford, de hecho, fue hermana de Francis Marion Crawford, a quien también le debemos un verdadero clásico del relato de vampiros: Porque la sangre es la vida.
    A pesar de ser el único cuento publicado por Anne Crawford, El misterio de la campiña rápidamente se convirtió en un clásico del relato de vampiros.
    El misterio de la campiña relata un hecho tan sobrenatural como dramático: el hermano del narrador es atacado por una extraña mujer, pálida y seductora, cuyo apetito por la sangre solo puede ser equiparado por su metafórica voracidad sexual, tal como Anne Crawford la describe en el magnífico episodio donde la vampiresa es sorprendida en su sepulcro.
    En cierta forma, El misterio de la campiña presagia una escena que se repite tanto en las novelas de vampiros como en el cine: la vampiresa que descansa en su ataúd, fresca, con las mejillas rosadas, exuberante de vida, con un delgado hilo de sangre que fluye de la comisura de sus labios hasta perderse en la siniestra voluptuosidad de su escote.
    Análisis de: El Espejo Gótico
    http://elespejogotico.blogspot.com/2015/03/el-misterio-de-la-campina-anne-crawford.html
    Texto del relato extraído de:
    http://elespejogotico.blogspot.com/2015/03/el-misterio-de-la-campina-anne-crawford.html
    Musicas:
    - 01. PGM Misterio Autor: Antonio Muñoz Guirado en colaboración con Jim Bryan y Brendan Brown - Cedida en exclusiva para este programa de Relatos de Misterio y Suspense.
    -02. Unsettling slow horror ambience creepy and scratchy strings and scary bells for haunte SBA-346506616 combinado
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    1 hr 52 min
  • #225 La mascara de plata de Hugh Walpole
    La máscara de plata (The Silver Mask) es un relato de terror del escritor británico Hugh Walpole (1884-1941), publicado originalmente en la antología de 1933: La Noche de Todos los Santos (All Souls' Night), y luego reeditado en numerosas colecciones; entre ellas: Un siglo de historias de terror (A Century Of Horror Stories) y Ejes del miedo (Shafts of Fear).
    La máscara de plata, uno de los mejores cuentos de Hugh Walpole, relata la historia de Sonia Herries, una mujer fuerte e independiente que se compadece de un joven encantador que ha atravesado tiempos difíciles. ¿Se arrepentirá de haber dejado entrar a este siniestro extraño en su casa? [ver: El cuerpo de la mujer en el Horror]
    ¡¡¡¡¡¡SPOILERS!!!!!!
    La máscara de plata de Hugh Walpole es una pequeña obra maestra del género, tanto es así que uno se pregunta cuáles fueron las razones por las que no logró el reconocimiento que indudablemente merece. Es cierto, la ejecución no es tan brillante como el argumento, e incluso este puede ser un poco predecible [al menos desde nuestro punto en el tiempo], pero de todos modos es un relato extraordinario.
    El argumento de La máscara de plata de Hugh Walpole podría resumirse brutalmente del siguiente modo: una mujer madura decide confiar ciegamente en un apuesto extraño, con consecuencias devastadoras para su vida. Suena como un cliché, y lo sería si no fuera por el profundo subsuelo de simbolismo psicológico que hirve debajo [ver: El cuerpo de la mujer en el Gótico]
    ¡Pobre Sonia Herries! ¿Pobre? Bueno, ella es una mujer independiente, soltera, de unos cincuenta años, bien posicionada en la alta sociedad, que disfruta de la vida saliendo con amigos y coleccionando objetos de arte. Sin embargo, siente que falta algo más en su vida; un significado más profundo, quizás:
    [«Sonia Herries era una mujer de su tiempo. Exteriormente era cínica y destructiva, mientras que interiormente era una criatura que anhelaba afecto y aprecio. Tenía el pelo blanco, cincuenta años, era activa, juvenil, podía dormir poco y comer menos; podía bailar, beber cócteles y jugar al bridge hasta el fin de los tiempos. Interiormente no le importaban ni los cócteles ni el bridge. Era sobre todas las cosas maternal y tenía un corazón débil, no sólo en términos espirituales, sino físicos. Cuando sufría, debía tomar sus gotas, acostarse y descansar. No permitía que nadie la viera en ese estado. Como las demás mujeres de su época, tenía el coraje digno de una causa mejor.»]
    La vida de Sonia Herries se ve invadida fatídicamente por un joven apuesto, un rufián, que sabe exactamente cómo jugar con sus necesidades afectivas. Henry Abbott primero se presenta a Sonia como alguien desesperadamente pobre, con una esposa y un bebé que sufren aún más que él. De mala gana, Sonia lo admite en su casa. Se declara asombrada por los conocimientos de arte que manifiesta el muchacho, quien, a su vez, está maravillado por una payasesca máscara de plata hecha por un maestro artesano. Sonia se dice a sí misma: «Nadie que se preocupara con tanta pasión por las cosas bellas podría ser un completo inútil». Tal vez no, respondemos, pero podría ser una persona vil [ver: El Machismo en el Horror]
    Más que ejecutar una insidiosa seducción, Henry Abbot literalmente comienza a ocupar espacios de la vida de Sonia, no solo emocionales, sino físicos. Comienza a presentarse en la casa de su víctima con su esposa e hijo, y hasta con sus cómplices, instalándose allí y reduciendo cada vez más el espacio habitable de Sonia, quien en este punto queda completamente aislada de sus amistades y viviendo a duras penas en el ático de la casa. Ella, literalmente, es como una mosca atrapada en una telaraña [ver: La Casa como representación del cuerpo de la mujer]
    Hugh Walpole es un maestro de la atmósfera y la ambientación, las cuales contrastan poderosamente con la voz del narrador, excepcionalmente tranquila. En este contexto, La máscara de plata es una historia poderosa e inquietante, que funciona perfectamente a nivel superficial [es decir, si consideramos a Sonia Herries solo como un caso de estudio psicológico], pero que adquiere mayor densidad y consistencia en sus aspectos simbólicos. Como caso de diván, Sonia exhibe una total falta de agencia. A pesar de lo que se dice a sí misma que es una mujer fuerte e independiente, en realidad permite que las personas y los eventos la dominen. Sin embargo, de algún modo logra reubicarse emocionalmente en este nuevo panorama, donde comienza a perder control de su vida, y de su espacio vital [ver: Casas como metáfora de la psique en el Horror]
    La máscara de plata de Hugh Walpole, insisto, es una pequeña obra maestra; y no seríamos injustos si la colocáramos a la misma altura de La lotería (The Lottery), El amante demoníaco (The Daemon Lover) y El hermoso desconocido (The Beautiful Stranger) de Shirley Jackson; o de El empapelado amarillo (The Yellow Wallpaper) de Charlotte Perkins Gilman. Pero creo que lo que más asombra es su extraordinaria similitud con el clásico de Julio Cortázar, Casa tomada, escrito once años después. Por otro lado, Henry Abbot recuerda poderosamente al [talentoso] señor Ripley de Patricia Highsmith.
    En efecto, La máscara de plata y Casa tomada tienen algunas similitudes notables. En primer lugar, ambas casas pertencen a familias adineradas, están ubicadas en áreas residenciales, y están habitadas por herederos que no han seguido la norma [ver: La Casa como entidad orgánica y consciente en el Gótico]. Sonia Herries [La máscara de plata] es tan solterona como Irene y el narrador [Casa tomada]. Sonia es invadida por un extraño, que poco a poco se va apoderando de las habitaciones de la casa hasta recluirla en el ático. Irene y su hermano también comienzan a abandonar progresivamente las habitaciones de su casa, pero aquí nunca conocemos a los intrusos; solo los escuchamos como ruidos imprecisos y susurros. En ambas historias, los protagonistas parecen resignados ante la apropiación de sus viviendas, casi como algo normal e irremediable en cierto punto.
    Por supuesto, Casa tomada es superior [sobre todo en la utilización de estos intrusos invisibles], pero La máscara de plata de Hugh Walpole prefigura asombrosamente el argumento de Julio Cortázar, y en sí mismo es un relato brillante por su originalidad.
    Análisis de: El Espejo Gótico
    http://elespejogotico.blogspot.com/2022/03/la-mascara-de-plata-hugh-walpole-relato.html
    Texto del relato extraído de:
    http://elespejogotico.blogspot.com/2022/03/la-mascara-de-plata-hugh-walpole-relato.html
    Musicas:
    - 01. PGM Misterio Autor: Antonio Muñoz Guirado en colaboración con Jim Bryan y Brendan Brown - Cedida en exclusiva para este programa de Relatos de Misterio y Suspense.
    - 02. Música de Terror Sin Copyright Creepypasta Darkest Child
    Nota: Este audio no se realiza con fines comerciales ni lucrativos. Es de difusión enteramente gratuita e intenta dar a conocer tanto a los escritores de los relatos y cuentos como a los autores de las músicas.
    42 min
  • #224 El Ataud de Plata por Robert Barbur Johnson
    El ataúd de plata (The Silver Coffin) es un relato de vampiros del escritor norteamericano Robert Barbour Johnson (1907-1987), publicado originalmente en la edición de enero de 1939 de la revista Weird Tales.
    El ataúd de plata, uno de los grandes cuentos de Robert Barbour Johnson, relata la historia de un guardián de cementerio que debe custodiar, noche tras noche, una cripta donde descansa un ataúd de plata, en cuyo interior se agita, famélico, un vampiro.
    SPOILERS.
    El ataúd de plata de Robert Barbour Johnson presenta esta idea inusual de un vampiro, miembro de la familia Holt, quien decide recluirse en un ataúd de plata, naturalemente, debido a que este metal parece tener algún tipo de propiedad profiláctica con los no muertos. En todo caso, para asegurarse de que no escapará, establece un fondo fiduciario para gestionar que la cripta, y especialmente el ataúd de plata, estén siempre vigilados.
    Esta tarea recae sobre otra familia, mucho más modesta, cuyos miembros se han encargado durante generaciones de vigilar el ataúd de plata. El último eslabón de esta tradición de custodios es quien relata la historia, por cierto, en un tono arcaico, casi victoriano, pero que de algún modo funciona muy bien en el marco del relato.
    A pesar de estas precauciones, el ataúd de plata comienza a agrietarse, y el vampiro escapa todas las noches para darse un festín con los niños locales. El guardián de la cripta, entonces, activa los recursos económicos de la familia Holt, y el ataúd de plata es reforzado con acero. El clímax de la historia se produce cuando el narrador y el visitante, último descendiente de los Holt, observan que el ataúd comienza agitarse. Se oyen gritos espantosos en su interior, como si el vampiro estuviese a punto de liberarse del todo, o de morir de hambre.
    El ataúd de plata de Robert Barbour Johnson explora algunas cuestiones muy interesantes, como la sensación de hambre insoportable que el vampiro debe experimentar en su prisión de plata, y también algunas preguntas: ¿Por qué Holt decide ser encerrado de este modo? ¿Por qué instruye a sus descendientes para que su cuerpo no sea mutilado, es decir, atravesado con una estaca, si su intención es morir, en última instancia, de hambre? ¿Acaso su intención es otra?
    Robert Barbour Johnson no hace demasiado por responder estas preguntas, y hace bien, creo, ya que todos esos cabos sueltos funcionan muy bien en la historia, que en definitiva es narrada por el guardián de la cripta, quien no conoce necesariamente las verdaderas intenciones del vampiro.
    Análisis de: El Espejo Gótico
    http://elespejogotico.blogspot.com/2020/04/el-ataud-de-plata-robert-barbour.html
    Texto del relato extraído de:
    http://elespejogotico.blogspot.com/2020/04/el-ataud-de-plata-robert-barbour.html
    Musicas:
    - 01. PGM Misterio Autor: Antonio Muñoz Guirado en colaboración con Jim Bryan y Brendan Brown - Cedida en exclusiva para este programa de Relatos de Misterio y Suspense.
    Nota: Este audio no se realiza con fines comerciales ni lucrativos. Es de difusión enteramente gratuita e intenta dar a conocer tanto a los escritores de los relatos y cuentos como a los autores de las músicas.
    33 min
  • #223 Corazones Perdidos de M. R. James
    Corazones perdidos es un relato de fantasmas del escritor inglés M.R. James (1862-1936), publicado en la antología de 1904: Historias de fantasmas de un anticuario.
    Corazones perdidos, uno de los mejores relatos de terror de M.R. James, combina con maestría los típicos ingredientes del género gótico: un joven huérfano, una mansión antigua y sombría, un tutor de extraños hábitos nocturnos, y dos fantasmas que vagan por el jardín a la luz de la luna, posiblemente los espíritus de dos niños muertos fallecidos en circunstancias misteriosas.
    Se dice que Corazones perdidos estuvo inspirado en una viaje de M.R. James a Irlanda. Algunos críticos aseguran que la figura de Abney, el nigromante que aparece en el relato, está basado en Thomas Taylor, un oscuro neoplatonista amigo de William Blake, aunque con evidentes diferencias entre ambos.
    El argumento de Corazones perdidos gira en torno a este inquietante sujeto: Abney, el tutor nigromante, quien investiga obsesivamente el antiguo culto de Mitra, buscando la forma de descubrir el secreto de la inmortalidad a través de ritos y blasfemos sacrificios.
    Análisis de: El Espejo Gótico
    http://elespejogotico.blogspot.com/2009/06/corazones-perdidos-mr-james.html
    Texto del relato extraído de:
    http://elespejogotico.blogspot.com/2009/06/corazones-perdidos-mr-james.html
    Musicas:
    - 01. PGM Misterio Autor: Antonio Muñoz Guirado en colaboración con Jim Bryan y Brendan Brown - Cedida en exclusiva para este programa de Relatos de Misterio y Suspense.
    - 02. [No Copyright Music] 1 Hour Of Horror Music | Best Halloween Music 2020 | Royalty Free Music |
    Nota: Este audio no se realiza con fines comerciales ni lucrativos. Es de difusión enteramente gratuita e intenta dar a conocer tanto a los escritores de los relatos y cuentos como a los autores de las músicas.
    31 min
  • #222 Entretenimiento de una velada de M. R James
    Entretenimiento de una velada —a veces publicado en español como: Una velada junto al fuego— es un relato de terror del escritor inglés M.R. James (1862-1936), publicado en la antología de 1925: Una advertencia a los curiosos y otras historias de fantasmas (A Warning to the Curious and Other Ghost Stories).
    Entretenimiento de una velada, uno de los relatos de M.R. James más notables, intenta recuperar la tradición inglesa de aquellas historias de fantasmas narradas por los ancianos a la luz del fuego.
    En este caso, el cuento es narrado por una abuela a sus nietos, y relata la historia de dos hombres que continúan practicando un antiguo culto pagano —que de algún modo nos recuerda a los mitos celtas, clasificados como brujería en la Edad Media—, y cuyas muertes parecen estar vinculadas con los sucesos misteriosos que ocurrieron después.
    Análisis de: El Espejo Gótico
    http://elespejogotico.blogspot.com/2009/11/entretenimiento-de-una-velada-mr-james.html
    Texto del relato extraído de:
    http://elespejogotico.blogspot.com/2009/11/entretenimiento-de-una-velada-mr-james.html
    Musicas:
    - 01. PGM Misterio Autor: Antonio Muñoz Guirado en colaboración con Jim Bryan y Brendan Brown - Cedida en exclusiva para este programa de Relatos de Misterio y Suspense.
    - 02. Musica de terror sin copyright - Creepypasta - This is Halloween - Music box
    Nota: Este audio no se realiza con fines comerciales ni lucrativos. Es de difusión enteramente gratuita e intenta dar a conocer tanto a los escritores de los relatos y cuentos como a los autores de las músicas.
    35 min
  • #221 EL FRESNO de M. R. James
    El fresno es un relato de terror del escritor inglés M.R. James (1862-1936), publicado en la antología de 1904: Historias de fantasmas de un anticuario.
    El fresno, uno de los mejores cuentos de terror de M.R. James, nos sitúa en Inglaterra, y relata la historia de una mujer, quien es descubierta mientras arranca algunas ramas de un viejo fresno. El dueño de la mansión donde está ubicado el árbol la denuncia, y la mujer es ejecutada. Tiempo después, una serie de hechos misteriosos comienzan a suceder en la mansión, de algún modo relacionados con el fresno, especie de lápida arbórea que custodia los restos de la mujer, y le permiten un vehículo para manifestarse en el plano real.
    En este sentido, El fresno ha sido alternativamente clasificado como un relato de brujas, un relato de vampirsmo, aunque desde aquí preferimos situarlo entre los grandes relatos botánicos de terror del período.
    Análisis de: El Espejo Gótico
    http://elespejogotico.blogspot.com/2009/07/el-fresno-mr-james.html
    Texto del relato extraído de:
    http://elespejogotico.blogspot.com/2009/07/el-fresno-mr-james.html
    Musicas:
    - 01. PGM Misterio Autor: Antonio Muñoz Guirado en colaboración con Jim Bryan y Brendan Brown - Cedida en exclusiva para este programa de Relatos de Misterio y Suspense.
    - 02. underworld - Jon Presstone - https://www.storyblocks.com/audio/search/witch+terror+music?media-type=music&sort=most_relevant
    Nota: Este audio no se realiza con fines comerciales ni lucrativos. Es de difusión enteramente gratuita e intenta dar a conocer tanto a los escritores de los relatos y cuentos como a los autores de las músicas.
    39 min

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