No nos engañemos, a medida que uno se va haciendo mayor se va dando cuenta de que hay pocas cosas que se puedan considerar realmente nuevas en este mundo. Desde luego, como veremos, el pecado es lo más reiterativo y monótono que hay en la vida. Como se dice tantas veces: –Piensa mal y acertarás–. Realmente la mayor parte de los gestos y las palabras de las personas están simplemente explicadas por su interés egoísta o egocéntrico. No hay nada nuevo. Las personas se mueven desde el principio una y otra vez por esas mismas aspiraciones, ambición y codicia. Y como vamos a ver también, lo único que nos muestra claramente la Biblia, la palabra de Dios, es la acción de Dios. Su intervención haciendo todas las cosas nuevas por medio de su hijo Jesucristo. Por lo tanto del ser humano no podemos esperar nada, pero de Dios lo podemos esperar todo. Ciertamente que por muchas que sean las buenas intenciones, el ser humano sigue repitiendo los mismos errores, tropezando en la misma piedra. Pero lo que no podemos esperar de los hombres lo podemos esperar de Dios.
... Podcast de Jose de Segovia sobre Génesis, Cap. 25 19-35