Fernando Escalante, malagueño, 36 años. A pesar de sus problemas con la vista, dibuja desde que tiene memoria. De niño destacaba en sus clases artísticas y los volúmenes en el espacio o el dibujo técnico no tienen secretos para él. La miopía, astigmatismo, nistagmus, fotofobia y un trastorno de la retina, todo sumado, no frena su vena más artística: hacer retratos por encargo, dibujar paisajes y minuciosas ilustraciones, todo a un palmo del lienzo.