Poemas Peruanos

Poemas Peruanos

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Poemas Peruanos episodes

  • Antonio Cisneros - Memorias de Punta Negra
    Después de medio siglo, regresan esas playas amarillas de grandes remolinos y tumbos transparentes.Ahora puedo ver el rostro de la Virgen (Estrella Vespertina, Ancla de Salvación) entre los cables de la electricidad. Una casita, a medio construir, bendita con botellas de cerveza y el sacrificio de algún modesto buey. Ahora puedo ver las aves migratorias que vuelven a las torres del mercado medio siglo después. La bomba de agua. Un inmenso camión de coca-cola y los acantilados creciendo entre las ratas y las veredas Puedo ver muchas cosas, es verdad. Pero tan sólo los grandes revolcones en la arena, con mi primer amor, ocupan el paisaje tembloroso. Dos cuerpos de alabastro, pegajosos como una lagartija, repletos de mugidos. Igual que la rompiente en la neblina.
    2 min
  • Martín Adán - Ottava Ripresa
    - No eres la teoría, que tu espina
    Hincó muy hondo; ni eres de probanza
    De la rosa a la Rosa, que tu lanza
    Abrió camino así que descamina
    - Eres la Rosa misma, sibilina
    Maestra que dificulta la esperanza
    De la rosa perfecta, que no alcanza
    A aprender de la rosa que alucina.
    - ¡Rosa de rosa, idéntica y sensible,
    A tu ejemplo, profano y mudadero,
    El Poeta hace la rosa que es terrible!
    - ¡Que eres la rosa eterna que en tu rama
    Rapta al que, prevenido prisionero,
    Roza la rosa del amor que no ama!
    2 min
  • La tortilla - Carlos Germán Belli
    Si luego de tanto escoger un huevo,
    y con él freír la rica tortilla
    sazonada bien con sal y pimienta,
    y del alma y cuerpo los profundos óleos,
    para que por fin el garguero cruce
    y sea ya el sumo bolo alimenticio
    albergado nunca en humano vientre;
    ¡qué jeringa! si aquella tortilla
    segundos no más de ser comida antes,
    repentinamente una vuelta sufra
    en la gran sartén del azar del día,
    cual si un invisible tenedor filoso
    le pinche y le coja su faz recién frita,
    el envés poniendo así boca arriba,
    no de blancas claras ni de yemas áureas,
    mas un emplasto sí de mortal cicuta.
    2 min
  • Blanca Varela - Monsieur Monod no sabe cantar
    Audio obtenido gracias a la http://www.lamajadesnuda.com/
    Blanca Varela - Monsieur Monod no sabe cantar
    querido mío
    te recuerdo como la mejor canción
    esa apoteosis de gallos y estrellas que ya no eres
    que ya no soy que ya no seremos
    y sin embargo muy bien sabemos ambos
    que hablo por la boca pintada del silencio
    con agonía de mosca
    al final del verano
    y por todas las puertas mal cerradas
    conjurando o llamando ese viento alevoso de la memoria
    ese disco rayado antes de usarse
    teñido según el humor del tiempo
    y sus viejas enfermedades
    o de rojo
    o de negro
    como un rey en desgracia frente al espejo
    el día de la víspera
    y mañana y pasado y siempre
    noche que te precipitas
    (así debe decir la canción)
    cargada de presagios
    perra insaciable ( un peu fort)
    madre espléndida (plus doux)
    paridora y descalza siempre
    para no ser oída por el necio que en ti cree
    para mejor aplastar el corazón
    del desvelado
    que se atreve a oír el arrastrado paso
    de la vida
    a la muerte
    un cuesco de zancudo un torrente de plumas
    una tempestad en un vaso de vino
    un tango
    el orden altera el producto
    error del maquinista
    podrida técnica seguir viviendo tu historia
    al revés como en el cine
    un sueño grueso
    y misterioso que se adelgaza
    the end is the beginning
    una lucecita vacilante como la esperanza
    color clara de huevo
    con olor a pescado y mala leche
    oscura boca de lobo que te lleva
    de Cluny al Parque Salazar
    tapiz rodante tan veloz y tan negro
    que ya no sabes
    si eres o te haces el vivo
    o el muerto
    y sí una flor de hierro
    como un último bocado torcido y sucio y lento
    para mejor devorarte
    querido mío
    adoro todo lo que no es mío
    tú por ejemplo
    con tu piel de asno sobre el alma
    y esas alas de cera que te regalé
    y que jamás te atreviste a usar
    no sabes cómo me arrepiento de mis virtudes
    ya no sé qué hacer con mi colección de ganzúas
    y mentiras
    con mi indecencia de niño que debe terminar este cuento
    ahora ya es tarde
    porque el recuerdo como las canciones
    la peor la que quieras la única
    no resiste otra página en blanco
    y no tiene sentido que yo esté aquí
    destruyendo
    lo que no existe
    querido mío
    a pesar de eso
    todo sigue igual
    el cosquilleo filosófico después de la ducha
    el café frío el cigarrillo amargo el Cieno Verde
    en el Montecarlo
    sigue apta para todos la vida perdurable
    intacta la estupidez de las nubes
    intacta la obscenidad de los geranios
    intacta la vergüenza del ajo
    los gorrioncitos cagándose divinamente en pleno cielo
    de abril
    Mandrake criando conejos en algún círculo
    del infierno
    y siempre la patita de cangrejo atrapada
    en la trampa del ser
    o del no ser
    o de no quiero esto sino lo otro
    tú sabes
    esas cosas que nos suceden
    y que deben olvidarse para que existan
    verbigracia la mano con alas
    y sin mano
    la historia del canguro -aquella de la bolsa o la vida-
    o la del capitán encerrado en la botella
    para siempre vacía
    y el vientre vacío pero con alas
    y sin vientre
    tú sabes
    la pasión la obsesión
    la poesía la prosa
    el sexo el éxito
    o viceversa
    el vacío congénito
    el huevecillo moteado
    entre millones y millones de huevecillos moteados
    tú y yo
    you and me
    toi et moi
    tea for two en la inmensidad del silencio
    en el mar intemporal
    en el horizonte de la historia
    porque ácido ribonucleico somos
    pero ácido ribonucleico enamorado siempre
    5 min
  • Emilio Adolfo Westphalen - El mar en la ciudad
    ¿Es éste el mar que se arrastra por los campos,
    Que rodea los muros y las torres,
    Que levanta manos como olas
    Para avistar de lejos su presa o su diosa?
    ¿Es éste el mar que tímida, amorosamente
    Se pierde por callejas y plazuchas,
    Que invade jardines y lame pies
    Y labios de estatuas rotas, caídas?
    No se oye otro rumor que el borboteo
    Del agua deslizándose por sótanos
    Y alcantarillas, llevando levemente
    En peso hojas, pétalos, insectos.
    ¿Qué busca el mar en la ciudad desierta,
    Abandonada aun por gatos y perros,
    Acalladas todas sus fuentes,
    Mudos los tenues campanarios?
    La ronda inagotable prosigue,
    El mar enarca el lomo y repite
    Su canción, emisario de la vida
    Devorando todo lo muerto y putrefacto.
    El mar, el tierno mar, el mar de los orígenes,
    Recomienza el trabajo viejo:
    Limpiar los estragos del mundo,
    Cubrirlo todo con una rosa dura y viva.
    3 min
  • Blanca Varela - La muerte se escribe sola
    la muerte se escribe sola
    una raya negra es una raya blanca
    el sol es un agujero en el cielo
    la plenitud del ojo
    fatigado cabrío
    aprender a ver en el doblez
    entresaca espulga trilla
    estrella casa alga
    madre madera mar
    se escriben solos
    en el hollín de la almohada
    trozo de pan en el zaguán
    abre la puerta
    baja la escalera
    el corazón se deshoja
    la pobre niña sigue encerrada
    en la torre de granizo
    el oro el violeta el azul
    enrejados
    no se borran
    no se borran
    no se borran
    1 min
  • Antonio Cisneros - El viaje de Alejandra
    El viaje de Alejandra
    Me veo (veo a mi padre Alfonso) sentado como un sapo sesentn al borde de la cama. El mar se bambolea y
    arrastra entre sus tumbos los ropajes brillantes de las v?rgenes locas y un lomo de ballena congelado. Alg?n
    avin retumba, en medio de la noche, como un temblor de tierra. Yo no s? qu? hora es. Slo s? que mi hija
    menor parti en la madrugada. Iba serena, con su mochila al hombro, y aunque acaba de cumplir los 23, parece
    un coat? adolescente. C?brela con tu manto, Madre m?a. Yo te la recomiendo. Es una joven bella y de buenas
    costumbres. No la pierdas de vista. Aunque los aires est?n endemoniados, como este cielo fiero al borde de mi
    cama. Es f?cil distinguirla. Tiene el pelo amarillo y no es muy alta. Por lo dem?s, camina con suma dignidad.
    Ahora ya no s? cu?ntos inviernos pasar?n para que vuelva a casa. Apach?rrala, Madre milagrosa. Que sean sus
    jornadas amables y propicias. Que los carabineros y guardias de frontera le sean bondadosos.
    2 min
  • César Calvo - Luna del Desamparo
    Luna del Desamparo,
    Poseída sobre las piedras en la madrugada,
    Mientras los automovìles, las suaves palabras cautelosas,
    El infinito peso de las máscaras.
    Eres también aquel instante,
    El tiempo que te niegas,
    Tus cabellos quemados en la hierba,
    Mi cuerpo sobre el tuyo,
    Tus esposos,
    Y el poema de Stevens como un biombo,de celofan,
    Tu casa, una guitarra.
    De tumbo en tumbo donde terminaré esta noche,
    En que muchacha, insome y sudoroso,
    Recordandote he de escuchar el alba,
    En tanto tu vuelas a tus compromisos,
    Te acuestas en la arena, pasa el tiempo,
    Te desplomas con alguien que ya ha muerto,
    Y te moja y despeina,
    Mientras habla también de vivir juntos,
    De exterminarse juntos.
    Ah... si una de estas noches regresaras
    Tropezando en el humo de los valses primeros,
    Sin hijos, sin afeites,
    Blanca, sola,
    Y yo, tras de tu puerta, tras de todas las puertas de la tierra,
    Como un zarpazo te tumbara sobre la alfombra de Persia
    Para siempre...Mi Señora.
    2 min
  • Carlos Germán Bello - Oh hada cibernética
    Oh Hada Cibernética
    Cuándo harás que los huesos de mis manos
    se muevan alegremente
    para escribir al fin lo que yo desee
    a la hora que me venga en gana
    y los encajes de mis órganos secretos
    tengan facciones sosegadas
    en las últimas horas del día
    mientras la sangre circule como un bálsamo a lo largo de mi cuerpo.
    1 min
  • Arturo Corcuera - Me distraigo asustando a los fantasmas.
    Me distraigo asustando a los fantasmas.
    Yo mismo seré un fantasma errante
    si acaso no lo soy ya.
    ¿Existo realmente?
    ¿Sueño que existo?
    ¿existo?
    ¿Y si existe este nada más que sueño?
    Quizás yo apenas sea el despertar de un sueño
    que para siempre de los jamases se quedó dormido.
    Materia de estrella, humus de un leño apagado.
    Anima solitaria deambulando en la tierra.
    Si la vida es sueño, sueño
    y no es ningún sueño que se me va la vida.
    ¿Muero para volver a soñar?.
    ¿Morir es despertar?
    ¿Es otra vez nacer o es acabar?
    ¿Qué nada fui antes de que naciera?
    ¿Qué vacío habitaba?
    ¿En la nada tenía rostro?
    ¿Volveré a tener rostro, el que tuve, en la nada?
    2 min

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