Wall Street ya no cree en milagros. Ejecutivos y analistas de bancos de inversión afirman que si la Argentina logra un preacuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), podrá gozar de un rebote de corto plazo en el precio de los activos locales, aunque sin torcer el fuerte escepticismo previo por la falta de reformas importantes.
Meses después de que el ministro de Economía, Martín Guzmán, viajara a Nueva York para examinar el ánimo del mercado, el mensaje no ha variado demasiado: los inversores quieren ver la implementación del acuerdo antes de entusiasmarse, aunque por supuesto que no perderán la oportunidad del rally que se genere de la mano de un anuncio en los próximos días.
En diálogo con los expertos de Nueva York indicaron que el preacuerdo le dará más oxígeno a un Gobierno muy complicado por la falta de reservas internacionales, una inflación superior al 50% y un crecimiento que promete ser bastante anémico en 2022 luego del rebote fuerte del 2021.
¿Tiene fundamentos este escepticismo? La prueba para Wall Street es que, luego del canje 2020 con los bonistas, el Gobierno no avanzó en la resolución de los desequilibrios macroeconómicos, aumentó las trabas al movimiento de capitales y perdió capital político, con sus rivales internos y la oposición, para impulsar cambios que mejoren el humor de los inversores extranjeros.
Diego Ferro, fundador de M2M Capital, sostuvo que la concreción del acuerdo técnico “evidentemente le dará un poco de oxígeno al Gobierno, pero en el fondo no cambia la tendencia ya que el oxígeno se usa para seguir haciendo las cosas mal”.
Evidentemente el anuncio de un acuerdo le dará un poco de oxígeno al Gobierno, pero en el fondo no cambia la tendencia ya que el oxígeno se usa para seguir haciendo las cosas mal (Diego Ferro, M2M Capital)
De todos modos, Ferro aclaró que “obviamente los precios de los activos puede ser que reaccionen un poco, pero al no cambiar nada, subirán un poco y se quedarán ahí porque si bien se eliminó un riesgo, pensar que van a subir mucho” no parece un escenario probable.
Por su parte, Jorge Piedrahita, CEO de Gear Capital Partners, dijo que “el primer efecto es de alivio en el sentido que el país no se convirtió en un paria completo”.
“El segundo efecto será acotado, porque no es un un botón mágico que dicta el regreso de la confianza económica”, aclaró.
“Martin Guzmán, Alberto Fernández y la aprobación del Congreso -cualquiera que sea la forma que tome- pretenderán mostrar que el país cumplirá con los objetivos y medidas acordadas. Y el FMI pretenderá creerle a Argentina”, indicó.Los spreads se comprimirán -pero no mucho-, la bolsa tendrá una suba moderada a lo largo de unos días y luego regresaremos al sube y baja de la política local (Jorge Piedrahita, Gear Capital Partners)
En materia cambiaria, “la demanda por dólares seguirá siendo sostenida aun con el acuerdo. Sin el acuerdo será simplemente imparable”.
“Por el lado de la oferta tenés un buen comportamiento de las exportaciones y el ingreso de dólares sube a $7 u $8 mil millones en Mayo, Junio y Julio”, recordó.
Por el lado de la demanda de dólares y más allá de la demanda de importación, “continuara la fuga de capitales por la falta de confianza de los agentes económicos”.