Muchas mujeres han visto la necesidad de abandonar su país en la mayoría de los casos para salvar a sus hijos de la barbarie y empezar una vida diferente en otros países, con otras costumbres y con otros idiomas. En España, en nuestra Andalucía, en nuestros pueblos y ciudades se han abierto muchas puertas para acogerlas.
Después de los primeros momentos de acogida, de saludos, obsequios y servicios se plantea la realidad de una nueva vida para estas familias. Hay que empezar a vivir, conociendo costumbres, alimentación horarios y sobre todo un nuevo idioma.