Recayente

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By Pista GalgodromoArts
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Recayente episodes

  • El Escultor de Rocas
    Tomó el cincel, lo acomodó sobre lo que debía ser la nariz, levantó el otro brazo, con el que cargaba el martillo, el taller era complaciente, se podía escuchar caer la cera recorriendo las velas, desgarrándolas, la pequeña luz bailaba sobre la silueta de su trabajo: los pies delicados, las piernas cubiertas por un manto que dejaba los hombros descubiertos, los pliegues tallados con cuidado, los brazos, los finos senos, la postura natural que tantos años le llevó conseguir, el cuello largo y el rostro sin terminar.
    8 min
  • Mariano, el Hombre
    Mariano apenas había llegado. En cuanto entró se descalzó y poco después desnudó por completo.
    Caminó hacia el baño, abrió la regadera tomando la llave con fuerza, como si estuviera sosteniendo al mundo de su puño para que no cayera en el abismo de su universo.
    El agua se empezó a dividir a su salida, una parte en el tupido gotear de la regadera y otra en el vapor que llegó al espejo, las paredes y finalmente al techo donde se formaron gruesas gotas que cayeron también al piso.
    7 min
  • Whisky en el Aeropuerto
    Sólo soy un tipo dispuesto a ir a donde el camino me arroje, esta es una de las historias.
    Al día siguiente fui por Cecilia al aeropuerto, no encontré tránsito, llegué temprano, me metí al bar y pedí algo. No vi cuando Isabel se sentó a mi lado y ordenó al barman lo mismo que yo estaba tomando.
    8 min
  • La Mujer de la Carretera
    Una mujer fumaba mirando por la ventana hacia la carretera y unos cerros más allá, llevaba un vestido rojo, botas negras y el cabello suelto, negro también. Una mano le temblaba y con la otra sostenía el cigarro, había ceniza en el piso, como si hubiera olvidado que estaba fumando. Esta es la historia del encuentro, del diablo y de la suerte.
    8 min
  • Beatriz
    Una mañana lluviosa se despiertan dos personas, Beatriz, tan sola y tan cierta y Max, que escucha la música y la culpa le pesa sobre la espalda.
    9 min
  • 10 El viaje
    A Magali le bebieron del vientre mientras en la radio se escucha a Carolina, eso y la luz entrecortada era lo que estaba al fondo, después de haber llegado, al fin, de ese largo viaje; aquel del que no regresaron todos los que se fueron, dos meses antes.
    Susana se quedó en el campamento porque dijo que nunca había visto nada tan triste, tristísimo, y luego, dos días después de haber agarrado las mochilas, Juan dijo que regresaría porque era cierto, aquel campamento había sido la imagen más triste que él también había visto y no quería tenerla solo como recuerdo porque, cierto, nada se iba a arreglar, pero de menos quería tener ese espectáculo con movimientos continuos, que se repitieran sin cansancio.
    6 min
  • 8 Jessica y el tigre
    Jessica tenía tatuado un tigre en la cintura. Era un buen tatuaje y era una buena cintura.
    Pocas personas lo habían visto, y sólo Liz y Alfonso lo habían besado en una especie de encuentro sexual con algún ritual de por medio.
    Un día Jessica abrió las cortinas de su casa, tenía ventanales; cuando las cortinas se abrieron Jessica estaba completamente desnuda, los brazos libres y el tigre suelto por aquella casa. Enfrente estaba el departamento de Cristina y Manuel, que, viendo a aquella mujer se les despertó la lujuria y comenzaron a arrancarse la ropa como si hacía años no hubieran fornicado salvajemente. Quizá era cierto.
    8 min
  • 9 Nubes Rojas
    Eran días lluviosos, justo como lo son ahora. Las casas estaban abandonadas, los padres divorciados. La comida rápida, el pantalón de mezclilla y la camisa de franela, las botas, la soledad.
    Uno pertenecía a pandillas donde se buscaba, mas que rebeldía, alguna forma de identificarnos con el mundo, sólo que no lo sabíamos.
    Todos éramos artistas de la calle con una depresión naciente. Enfurecíamos en silencio al ritmo de cucharas frenéticas y al calor de los primeros cigarrillos.
    7 min
  • 7 La playa
    A las diez de la mañana, en la playa, antes de que el mar se levantara y lo tragara en una ola descomunal, José recordó el día en que había llegado al ponto.
    Había sido un año atrás, al llegar después de un día de viaje caminó desde la central de autobuses, lo esperaba Marcelinda, loca como un torbellino por la espera, lo recibió con dos girasoles, un cuaderno con pasta de madera y una botella de rosado espumoso.
    7 min
  • 6 Lucy
    "Dale a un hombre una máquina de escribir y se convertirá en escritor"
    En ocasiones un hombre tiene una relación íntima con su máquina de escribir, una relación que lo lleva a dejar palabras, oraciones y cartas.
    Esa tarde, con el cielo cayendo en llanto, Luis tomó a Lucy y comenzaron, letra por letra, a escribir lo que Luis tanto había evitado escribir.
    Una vez había leído la frase: Escribe lo que sea, menos una nota de suicidio.
    7 min

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En la decadencia de este personaje se encuentra su virtud.