La Semana Santa en la provincia de Albacete tiene un sonido particular. Entre el son habitual de cornetas y bandas de música, el repique de los tambores queda ensalzado por encima de todo lo demás. Seco, percusivo y en ocasiones atronador, en las localidades de Hellín y Tobarra se ha levantadado una seña de identidad en torno al culto a este instrumento en los días que preceden a la Pascua. Este sintonía, y la concentración de miles de tambores repicando al mismo ritmo están considerados Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. Las tamboradas llevan reproduciéndose sin interrupciones desde hace más de 120 años, y levantan una expectación creciente