'Vivir en casa' es el nombre de un innovador proyecto de la Universidad de Málaga que va a permitir a personas mayores y dependientes seguir viviendo en su hogar, perfectamente atendidas gracias a la tecnología. Un equipo de investigadores malagueños están inmersos en la actualidad en una primera fase, que durará dos años, en la que en un piso piloto están recreando una casa real, completamente domotizada e inteligente, dotada de múltiples aparatos, que irán probando en esa especie de casa laboratorio. Entre las tecnologías usadas, están los sensores, Colocados en lugares estratégicos, avisan si a la persona le pudiera pasar algo preocupante. Por ejemplo, en la puerta, pueden detectar si se ha dejado abierta; en salón y habitación, alertar de si la persona pasa largo tiempo quieta, señal de una caída o un infarto. Los robots son otros de los grandes aliados. Los hay de sobremesa, que pueden recordar cuándo tomar la medicación, el ménú que toca o hacer una llamada a un familiar, o incluso, acompañar en el paseo diario. Otro artilugio muy útil que está ya totalmente desarrollado por profesores de Tecnología Informática malagueños es un andador provisto de láseres, que estudia el modo de caminar, y puede ayudar así a una terapia de rehabilitación, e incluso puede detectar una enfermedad psicomotriz, como el parkinson. Todos los aparatos se están creando con elementos no complejos para que su precio sea asequible, así como su reparación. Todo lo que se pruebe en ese piso piloto, será testado luego, ya de manera real, durante un año, en las viviendas de quince personas mayores malagueñas. Y si todo sale según lo previsto, al finalizar toda la investigación, tras tres años, se habría conseguido una casa perfectamente adaptada para nuestros mayores, que se ofrecería para residencias y viviendas particulares.