Debemos acostumbrarnos a la idea de que Dios no siempre está delante de nosotros, dirigiendo nuestro camino, o al lado, muchas veces tendrá que hacerlo desde nuestras espaldas, desde atrás, para impulsarnos, por eso Isaías 30:21 dice: Entonces tus oídos irán a tus espaldas estas palabras: Este es el camino, camina por él. Dios te impulsará a ser justo.