La visita de Isabel Díaz Ayuso a México para atraer inversión extranjera ha desatado una tormenta política. La presidenta de la Comunidad de Madrid ha defendido el mestizaje y ha homenajeado a figuras como Isabel la Católica y Hernán Cortés, lo que ha provocado una dura reacción de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum. El gobierno mexicano llegó a boicotear la gala de los Premios Platino y amenazó con cerrar el hotel del evento si Ayuso acudía, en un gesto que ha elevado la tensión diplomática.
Durante su intervención, Ayuso recordó a la que considera "la mujer más poderosa de la historia, Isabel la Católica", cuyo legado, afirmó, "cambió la historia de occidente". Según la presidenta madrileña, gracias a ella llegaron protagonistas como "Hernán Cortés o Pizarro", y defendió que todo ese proceso histórico "solo se entendería desde el amor".
La respuesta de Claudia Sheinbaum fue inmediata y contundente, asegurando que quienes reivindican la conquista española "están destinados a la derrota". La presidenta mexicana se preguntó: "¿Para qué viene esta persona a México? ¿A qué la traen? [...] ¿Cómo creen que les va a dar legitimidad una persona que adore a Hernán Cortés? En México. Bueno, pues, están medio trasnochados".
Frente a esta polémica, el historiador mexicano Juan Miguel Zunzunegui, en una entrevista en el programa 'Fin de Semana' de Cristina López Schlichting, ha desmontado el relato del gobierno mexicano. Zunzunegui, que estaba presente en el acto de Ayuso, ha asegurado que la presidenta madrileña dijo la verdad, pero "hoy en día decir la verdad es un acto revolucionario". Aclara que no fue un homenaje a Cortés, sino "un homenaje a la evangelización y el mestizaje".
Zunzunegui ha calificado al ejecutivo de Sheinbaum como un gobierno de "su propia tribu" que no gobierna para todo el país. "Nuestros actuales gobernantes no son gobernantes de un país ni de un pueblo, son gobernantes de su propia tribu", ha sentenciado. El historiador ha llegado a catalogar estas prácticas como "fascismo puro y duro", donde "si no estás de acuerdo con el gobierno, seas mexicano o extranjero, el gobierno te echa encima todo el aparato".
El autor, cuyo libro sobre Hernán Cortés ha vendido más de 100.000 ejemplares en México, sostiene que hay "cualquier cantidad de mexicanos" con cultura y educación que tienen "muy claro que este país, mestizo hispanohablante y cristiano, no existiría sin Hernán Cortés". Considera que el gobierno asume que lo que piensa el jefe de estado "es lo que todo el pueblo piensa", pero subraya que "no es así".
Para Zunzunegui, el fondo del asunto responde al "objetivo profundo y perverso que tienen estos gobiernos populistas de izquierda", que es "destruir la historia, destruir la cultura, destruir el linaje". Afirma que al poder actual "le molesta que México sea lo que es", y aporta datos: un 94% de hispanohablantes nativos, un 96% de cristianos y una población que es "biológicamente, científicamente un país mestizo", como demuestra el ADN.
Este rechazo a la identidad real del país se debe, según el historiador, a que "esta gente lo que tiene es un proyecto" que "se tiene que construir sobre las cenizas de todo lo demás". Viven en una "falacia" donde "solo hay una versión posible de la historia, y es la que tiene el gobierno", ha añadido.
El historiador mexicano enmarca la polémica en una estrategia de distracción. Mientras el país sufre "100.000 muertes violentas al año" y acusaciones de ser un "gobierno narcoterrorista", se busca "concentrarnos en el pasado y en Hernán Cortés". Zunzunegui es tajante al afirmar que en México "jamás hubo una conquista militar" por parte de España.
Explica que Cortés llegó con 400 personas a un lugar que "no era un país", sino un conjunto de pueblos sometidos por los mexicas, que "sacan 10.000 corazones al año". Fueron esos pueblos oprimidos, como los tlaxcaltecas o los totonacas, quienes "eligen aliarse con Hernán Cortés". La toma de Tenochtitlan el 13 de agosto de 1521 fue obra de "un ejército de unos 100.000 guerreros", de los cuales solo unos "800 españoles" formaban parte.
Zunzunegui, autor del libro 'Hernán Cortés, encuentro y conquista', compara al conquistador con "Alejandro y con Julio César", describiéndolo como un "genio fascinante, carismático, inteligente, culto brillante, diplomático, negociador". Destaca que siempre buscó pactos de paz y que intentó evitar la destrucción de Tenochtitlan, pero los 100.000 aliados indígenas, que "llevan 100 años odiando a los mexicas", la destruyeron.
Finalmente, el experto critica el "simplismo" de los gobiernos populistas de reducir la historia a un cuento sobre "un paraíso original" arrebatado por "400 estúpidos españoles", una narrativa que se apoya en la ignorancia. Defiende que España construyó una civilización en un continente, con "100 ciudades en el siglo XVI", universidades y hospitales, y cree que es una de las "grandes hazañas" que los españoles deben conocer.