Este domingo, Estados Unidos e Irán han anunciado un histórico acuerdo para poner fin a la guerra y reabrir el estratégico estrecho de Ormuz. El pacto llega tras más de 100 días de un conflicto que ha causado graves perturbaciones en el mercado global del petróleo. Irán ha confirmado el anuncio de Trump acerca del acuerdo de paz y la reapertura del estratégico punto marítimo.
Pakistán, que ha ejercido como mediador, ha comunicado que ambas partes firmarán un memorando de entendimiento el próximo viernes 19 de junio en Suiza para cesar todas las hostilidades. El acuerdo ha sido impulsado por el presidente estadounidense, Donald Trump, quien presionó para que el anuncio coincidiera con su 80 cumpleaños.
El conflicto se inició el pasado 28 de febrero con una ofensiva de Estados Unidos e Israel en la que murió el líder supremo de la República Islámica, el ayatolá Alí Jameneí. Su sucesor, su hijo Mojtaba Jameneí, respondió con ataques y con el cierre del estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% del crudo mundial.
Sin embargo, a quien no le cuadra este acuerdo es a Israel, cuyo rechazo ha sido unánime. El ministro de Defensa israelí ha asegurado que no tienen intención de retirarse del sur del Líbano y que continuarán con los ataques, que desde marzo han causado cerca de 4.000 muertos en suelo libanés.
Para analizar esta compleja situación, el programa 'La Linterna' de la Cadena COPE, con Ángel Expósito, ha contado con Aquilino Cayuela, catedrático de ética y política en la Universidad CEU Abat Oliba. Según Cayuela, la postura de Israel es clara: "Israel, yo creo que esta guerra, su idea es llevarla hasta el final".
El objetivo principal, según el experto, es "neutralizar todo lo que queda de las milicias proxy iraníes" en Líbano, en referencia a Hezbolá, para así "tener un dominio completo de la situación". Cayuela enmarca la guerra actual en el contexto del ataque de Hamás del 7 de octubre, el cual considera que fue "motivado por Irán".
Aunque Estados Unidos ha apoyado a Israel, la administración Trump se dio cuenta de que "no le convenía seguir adelante con esta guerra". La principal razón fue la capacidad de Irán para "cerrar el estrecho de Ormuz, repercutiendo enormemente en la economía mundial", lo que empujó a Washington a buscar un acuerdo de paz.
Cayuela sostiene que, si bien la presión de Israel y de los "lobbies judíos en Estados Unidos es muy fuerte", la administración Trump lleva tiempo buscando "la manera de salir de este conflicto". Sin embargo, "Israel, por supuesto, no tiene, yo creo, ninguna intención de salir", lo que califica como "lo más inquietante de la situación presente".
El catedrático explica que Israel ha conseguido "[debilitar enormemente la situación de Hezbolá]", pero no se detendrá. Atribuye esta perseverancia a una mentalidad histórica que busca, como el rey David, "sacar las guerras fuera de las fronteras de Israel" para fortalecer el reino. La negociación entre EE. UU. e Irán hay que cogerla con pinzas.
"Yo creo que Israel, hasta que no tenga la seguridad de que fuera de su territorio, es decir, que tienen un dominio lo suficientemente amplio en el Líbano para que no puedan tener ninguna amenaza, no va a cejar", afirma Cayuela.
Pese a todo, el experto se muestra "cauteloso". Reconoce que "el empeño de la administración Trump es importante" para pacificar la zona, pero señala que el intento de debilitar al régimen iraní ha fracasado. "Yo creo que ahora mismo hay más apoyo interno en Irán al propio régimen o más unidad que la que había", sostiene.
Finalmente, Cayuela advierte que "no va a ser fácil llegar a un acuerdo de paz en todos los sentidos". La condición definitiva para una paz duradera, concluye, dependerá de la cuestión nuclear: "Si vuelven a poder tener un dominio de la situación del proyecto nuclear iraní, yo creo que por lo menos podemos tener un tiempo de paz en este en este gran conflicto".