acompañamiento a los cristianos requiere pasar por multitud de
situaciones a veces con no pocos problemas. Pero aquí es donde se
muestra la Fuerza de Dios. Hoy celebramos a San Dionisio.
Perteneciente
a las Primitivas Comunidades Cristianas, fue un verdadero estímulo
para los fieles que le asignaron.
Su vida se desarrolla en el siglo II durante el gobierno del
Emperador Marco Aurelio. Consagrado obispo de Corinto, fue
un fiel servidor de las comunidades cristianas, a las que escribe
varias cartas donde les anima a vivir intensamente la Fe. San Eusebio
de Cesarea, escritor eclesiástico de ese momento, cuenta cómo
invita a vivir el amor de Dios a sus gentes.
Su
preocupación no solamente es por Corinto, su Iglesia, sino por las
otras comunidades para que . En los escritos se dirige al Papa San
Sotero. Aquí le explica el sufrimiento de las comunidades Orientales
al sentir cerca la persecución y el martirio de sus hermanos de
Occidente. También hace frente a las herejías.
Por ejemplo los
marcionitas, del gnóstico Marción.
Muchos eran los errores de esta desviación doctrinal, pero uno de
los principales fue el defender la distinción entre el Dios del
Antiguo y del Nuevo Testamento, además de difundir que existía un
dios bueno y un dios malo.
En algunos momentos sus fieles pasan por
penurias económicas y el Papa les ayuda, motivo por el que le
agradece su colaboración en bien de los necesitados. San
Dionisio muere en el año 180.
Es
considerado mártir por los griegos y todos los cristianos de Oriente
al sufrir mucho por la Fe y por el Evangelio de Cristo.