Quizás todos hemos conocido personas que a nuestro parecer son manipuladoras, dramáticas, ansiosas, y que eventualmente, evidencian ciertas crisis existenciales, arguyendo que se sienten vacías, depresivas, aburridas. Son personas fáciles para el llanto, la tristeza, y que en conflictos se vuelven irritables, ofensivos, agresivos. Personas que por demás terminan alejando a sus seres queridos y parejas, sumiéndose en un intenso dolor, con variadas manifestaciones psicosomáticas, percepciones irreales, y en casos extremos, intentos de suicidio.