Creado por el belga Adolphe Sax en 1864 para la música clásica, el jazz lo convirtió prácticamente en un símbolo por excelencia, hoy la marca francesa Selmer fabrica los más saxos mas reputados del mundo. Si un pianista sueña con acariciar las teclas de un Steinway, el sueño de un saxofonista es estrechar en sus manos un Selmer. Entre los objetos fetiches que el astronauta francés Thomas Pesquet se llevó al espacio, figura un Selmer fabricado especialmente para la misión.