Las señales preocupantes sobre la euforia de la inteligencia artificial se acumulan. Entre otros indicadores destacan los siguientes: advertencias del BIS (Banco de Pagos Internacionales), conocido como el banco central de los bancos centrales; el auge de la IA de código abierto, especialmente de entidades chinas; la distorsión de los beneficios de algunos hiperescaladores por la revalorización de sus posiciones en empresas de IA no cotizadas y la posible infraamortización de los centros de datos.
Lee el artículo completo en r4.com.