SOLO PARA ADULTOS X - Voces reales

SOLO PARA ADULTOS X - Voces reales

By StarlyComedy
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SOLO PARA ADULTOS X - Voces reales episodes

  • Nami, Luffy y Zoro hacen un trío en el barco.
    -¡Hola Laura! ¿Cómo estás?
    Otra vez la misma historia de siempre, conversación vacía y sin llegar a ningún sitio. Silencio por mi parte como respuesta a ese mensaje. Aún así, la pantalla del móvil se volvió a iluminar.
    - ¿Te apetece que cenemos esta noche?
    Yo sabía que mi respuesta debía ser negativa, pero mis dedos se morían por contestar un sí a esa pregunta. Con Hugo había empezado a disfrutar de las relaciones, de mi sexualidad, a conocer mi cuerpo… Pero no, no podía ser. Después él desaparecía y no volvía a dar señales de vida en una semana.
    - ¿Laura?
    Pensé en eliminar los mensajes y buscar la opción de bloquear contacto, pero un calor insoportable en mis mejillas me impidió hacerlo.
    - ¡Hola Hugo! Bien… he estado liada esta tarde… ¿tú qué tal?
    - Con muchas ganas de verte… Prometo llevarte a un sitio que te va a encantar.
    - Hugo…no sé si es buena idea que nos volvamos a ver.
    - Únicamente a cenar Laura… de verdad.
    Yo ya sabía cómo iba a acabar aquello antes de que empezara. Pero el rubor de mis mejillas fue bajando hasta llegar a mis dedos, que atinaron a escribir un torpe…’ bueno, vale’.
    - Genial, te recojo en una hora y media.
    Durante esos noventa minutos, me dediqué a arreglarme cuidadosamente para sentirme la mujer más sexy del mundo. Era verano y hacía calor, pero decidí ponerme un vestido largo con abertura en el lateral, que dejaba entrever mi figura y el moreno de mis piernas. Por supuesto, la ropa interior también la elegí con picardía, aunque intentando convencerme a mí misma de que únicamente la iba a ver yo al volver a casa. Me dejé el pelo suelto, me puse el carmín granate y me subí a las sandalias. ¡Lista!
    Frente al portal de mi casa, Hugo me esperaba a las nueve y media, tan puntual como siempre. Estaba especialmente guapo. Ese dorado del sol de julio todavía le marcaba más las facciones y le resaltaba esa sonrisa que me dejaba sin aliento.
    - ¡Qué bien te sienta el verano!- dijo mientras buscaba la dirección del restaurante en su móvil.
    El trayecto fue incómodo. Era una mezcla entre deseo y rechazo a partes iguales. El vino blanco que elegimos para cenar nos ayudó a suavizar la situación.
    - Estás preciosa, Laura. Es tenerte delante y perderme.
    Intenté desviar el tema, pero sus ojos me devoraban y, muy a mi pesar, los míos hacían lo propio con él. Aguantamos la cena sin prácticamente tocarnos, quizás algún roce nervioso de manos, pero nada más allá.
    - Es pronto todavía – dijo cuando salimos del restaurante.
    - Conozco un sitio cerca de la playa donde podemos ir a tomar algo- propuse sin pensar en las consecuencias.
    Nos dirigíamos hacia el bar, cuando de repente me cogió por la cintura y me plantó un beso de película. Pero no fue un beso de comedia romántica. Nuestros labios se encontraron con desespero, nuestras lenguas se perdían en cada recoveco. Saboreamos cada momento de ese beso como si fuese el primero y a la vez el último que nos fuéramos a dar. Seguimos caminando hacia el bar, pero ya estábamos perdidos.
    Nos pedimos un par de copas y nos sentamos en el sofá más alejado que había. Como era verano y estábamos al lado de la playa, a nuestro alrededor había mucho turista que no entendía nuestro idioma… ¡y menos mal! Nuestra conversación fue subiendo de tono…
    - Laura, por las noches sueño que te tengo en mi cama. Que te desnudo lentamente y busco todos los lunares de tu cuerpo con mi lengua. Después te vendo los ojos y tú te dejas llevar…
    - Hugo, por favor, para. No sabes lo mojada que estoy ya.
    - Déjame comprobarlo.
    Aprovechó que la mesa de nuestro lado se levantó a pagar para meter su mano por la abertura de mi vestido y comprobó que no mentía.
    - Dame tu ropa interior y déjame que me la quede toda la noche- me susurró al oído.
    El rubor volvió a mis mejillas, pero me apetecía jugar. Me dirigí al cuarto baño y me miré al espejo. En mis ojos vi deseo, ganas de llegar hasta el final. Deslicé mis braguitas negras de encaje por mis piernas y las metí con fuerza en mi puño. Estaban empapadas.
    Sus ojos recorrieron todo mi cuerpo cuando salí del baño. Se pararon a la altura de mis caderas y sus labios sonrieron complacidos. Abrí su mano y allí dejé mis braguitas junto con un consentimiento implícito de querer explorar una vez más su cuerpo.
    Seguimos besándonos. El cuello, el lóbulo, los labios…. Mi excitación (y la suya por lo que pude palpar) empezó a resultar insoportable, por lo que decidimos irnos de allí. En cuanto entramos al coche, metió su mano en mi entrepierna y yo...me dejé llevar.
    - No, no. No tan rápido- dijo sonriendo.
    Y arrancó. Yo quería matarlo en ese momento, pero entonces, llegamos a un semáforo en rojo. Y su mano volvió a mí. Verde de nuevo. Ese placer intermitente todavía me excitó más. El camino hasta mi casa es una avenida muy larga con una decena de semáforos… y en cada uno íbamos investigando nuestro cuerpo de maneras diferentes. No pensamos que no estábamos solos en la ciudad, pero nos dio igual. Cada semáforo en ámbar era una nueva oportunidad de dejarnos llevar y sentir el placer de tocarnos.
    Cuando pensé que no podía más, llegamos a mi portal. Ni siquiera esperamos a subir. Puso punto muerto y me cogió en brazos. Me arrancó el vestido y besó mi pecho con ímpetu, sintiendo el ardor de mis pezones. Mientras tanto, yo buscaba su pene con impaciencia, ansiosa por meterlo en mi boca y hacerle gritar de placer.
    - ¡Para, estoy a punto! - gritó de repente.
    Entonces me senté sobre él y dejé que me penetrara. La respiración se aceleró y terminó convirtiéndose en un jadeo. Agarré su pelo mientras me hundía en sus caderas. Él estaba a punto de llegar y yo también, ya nos conocíamos de sobra. Mis brazos lo rodearon y los dos perdimos el control. Mis mejillas ardían y sus manos temblaban. Estábamos empapados en sudor y saliva.
    ...
    - ¡Hola Laura! ¿Te apetece cenar en un tatami esta noche? Tengo algo que devolverte que encontré en el bolsillo de mis pantalones - me escribió una semana más tarde.
    7 min
  • Les cuento sus primeros cuernos.
    Como muchos, nunca pense que llegaría a escribir un relato en una pagina de este tipo, siempre crei que eran solamente fantasías hasta que a mi me ocurrio.
    Soy un hombre casado de 46 años de edad ahora, mi aún esposa tiene 32, digo aún porque pese a que me puso los cuernos todavía sigo con ella.
    Hace 4 meses que empecé a sospechar que ella escondía algo, sobre todo cuando la veía hablar por telefono, la escuchaba y la muy puta no demostraba si era hombre o mujer el interlocutor, si le preguntaba decía que era una amiga, pero no, quien estaba del otro lado de la línea era nada más que su ex.
    A diferencia de otros que escriben sus relatos ocultando los nombres de los autores, yo no lo hare, dire los nombres para que si ella algún día lo llega a ver se entere que la exhibi.
    Mi nombre es Saul, ella se llama Adriana; mide 1.60m, pesa 62 kg, piel blanca, pelo largo un poco más de los hombros, piel blanca, nalgona, se depila por completo su conejito y aunque tiene unos pechos pequeños son bastante bonitos y muy ricos cuando uno los tiene en la boca.
    Pues bien, a los hechos, todo sucedió en el mes de diciembre, aunque en ese entonces no sospechaba nada, sino hasta enero del presente año, cuando la escuchaba hablar por telefono y en su tono se le denotaba emocionada, como dirigiendose con mucho cariño con quien hablaba.
    Para enero, un jueves por la noche tuve que quedarme a trabajar en la sala y tan pronto se entero, ella tomo el telefono y se fue a la habitación, pero entonces yo sospeche algo y lleve una grabadora activada para retirarme y que ella se confiara, entonces si, grabe todo y me entere de lo que pasaba, pero obviamente no escuchaba lo que su ex le decía.
    Parte de la grabación decía así:
    – Hola amor, como estas, no podia llamarte porque estaba en la sala con mi esposo.
    – Si, te extraño, ¿en serio me harias todo eso que dices?
    – Me acuerdo cuando lo hicimos por primera vez, sólo a ti te di mi culito, ni a mi esposo se lo he dado.
    – ¿En serio vas a venir a visitarme?, tendría que buscar una excusa para salir de casa sin que mi esposo se entere.
    – A mi me encantaría estar otra vez en us brazos y sentirte todo dentro de mi, que me la metas toda y me hagas gritar de placer, tu sabes que soy muy gritona cuando me excito.
    – Bueno, entonces el viernes nos vemos, nos enviamos mensajes, al fin que todos los estoy borrando incluyendo las llamadas que nos hacemos.
    Llegado el viernes, ella no tuvo necesidad de buscar un pretexto para salir, pues ese día yo sali de casa muy temprano para trabajar, así que con toda la confianza se fue a su cita, pero no supo que en su bolso deje activada la grabadora para tener evidencia de todo, así fue como me entere que si se acostó con el, la verdad es que no me lo esperaba, crei que solo sería una fantasia o que jugaba en las llamadas telefonicas con su ex dándole alas para que se emocionara.
    Pero no, de ahi que luego escuchara la grabación en la que deduje primero se vieron en un restaurant o cafe y escuche lo siguiente:
    – Hola chiquita como has estado.
    – Bien, ultimamente no dejo de pensar en ti.
    – Sabes que te tengo muchas ganas quiero estar contigo a solas, hacer el amor y metertela por todos lados.
    – Ahhh de por si ya venia excitada imaginando, y con lo que me dices me mojo más.
    – ¿En serio corazon, que te pusiste bajo el pantalón?
    – Me puse una tanguita chiquiita de esas que siempre te gustaron.
    – mmmmm me muero de ganas por quitartela con mi boca, ¿te parece si nos vamos a un lugar donde podamos estar solos?
    – Sí, vamonos.
    Despues escuche el abrir y cerrar de una puerta, sonidos de una pelicula porno y hasta que volvieron a hablar.
    – Dejame ver esa tanguita cielo, aunque me gustaria más ver lo que esconde.
    – Es tuyo papacito, lo que tu quieras, pero tu también dejame ver lo que escondes.
    Al parecer ambos se desnudaron y de inmediato iniciaron los jadeos.
    – Mamita pero que rica estas, mmmm quiero comertelo, pero quiero que tu me la mames primero, como tu sabes.
    – ¿Todavía te acuerdas?, pues te la voy a mamar mejor aún, para ponertela bien dura y que me la metas toda, quiero sentirla en todos mis agujeritos.
    – Si, te la voy a meter en tu rico bizcochito y tu culito no se me escapara, quiero sentirlo de nuevo apretando mi verga.
    – Ahhhh papi estoy muy caliente, mira que mojada estoy, metemela no seas malo.
    – Lo que tu pidas, te la metere toda ahora, pero ponte de perrito para ver tu culito al mismo tiempo.
    – Si papi, dale, cogeme como una perra, soy tu puta.
    – Toma puta, tragate mi verga, ahhhh que ricooo, voy a meterte un dedo en el culo.
    – meteme lo que quieras pero no te detengas, ni mi esposo me coge así, mmmm, que rico me lo hacesss.
    Así fue como me entere que era un cornudo, pero pese a ello y luego de las discusiones con mi esposa la perdone, y aunque ella jura que no ha vuelto a tener contacto con su ex yo tengo mis dudas, por eso es que me atrevi a escribir este relato, porque ahora me excito mucho imaginando que se la estan cogiendo en algun hotel y quien sabe, a la mejor ya no solo coge con su ex y hasta a sus amigos les da el culo y bizcocho.
    6 min
  • Jovencita recuerda experiencia lesbica.
    Siempre me habían dicho que la marihuana era un sentenciador sexual, o algo así. Ella quería fumar mucho conmigo; fuimos a su casa y en su cuarto pusimos música a todo volumen, fumábamos y nos reíamos a carcajadas de cosas absurdas que nos habían pasado, nos recostamos en su cama, estábamos muy locas e imaginábamos figuras en su techo, ella imaginaba estupideces y yo en medio de mi locura no podía dejar de reírme, así que me recosté sobre su hombro para poder pensar en otra cosa.
    – Lincy te sientes bien?-
    – No, yo estoy muy loca-
    – Mucho? O es video tuyo?-
    – No amor, te lo juro es enserio, estoy muy loca-
    – Ven recuéstate encima de mi estomago-
    Así que ella se sentó y acomodo una almohada en la cabecera de la cama para recostarse, y yo me recosté en su estomago. Ella comenzó a consentir mi cabello y mi cabeza, tenía uñas largas, en realidad se sentía delicioso, comenzó a susurrar:
    – Tu eres muy hermosa, y no lo digo porque quiera algo contigo, solo quiero que lo sepas-
    – Lo se, no te preocupes, pero igual pues tú también eres muy bonita… Amor enserio tu no tendrías nada con algún hombre?-
    – No Lincy, ellos no sabes satisfacer a una mujer!-
    – Uhs! Como me vas a decir que no saben hacerlo, de pronto no lo has intentado con alguien que en verdad te haga sentir plena!-
    – No linda, lo hombres no me hacen las cosas igual de ricas a como las hace una mujer. Entre mujeres sabemos lo que queremos-
    – No … yo no creo eso!-
    – Tendrías que probar para darme la razón-
    – Uy yo no sé!… Igual no tengo la confianza con ninguna mujer como para hacerlo o proponérselo.
    – Lincy yo te lo haría muy rico-
    – Jajajaja, eso sonó muy enserio-
    – Te estoy hablando enserio amor-
    – Y como seria eso?-
    Así que ella baja mi cabeza de su estomago y en cuestión de segundos se recuesta encima mío y con su boca junto a la mía, dice:
    – Solo es cuestión de conocer bien a la otra persona, y yo sé que es lo que te gusta a ti preciosa.
    – Enserio crees conocerme tan bien?-
    – Déjame demostrártelo.
    Ella bordea mis labios con la punta de su lengua y me besa cautelosamente (Me sentía muy rara, no era la primera vez que me besaba con una mujer, pero si era la primera en la que tendría relaciones sexuales con una, pero maldito morbo no me permitía detener las cosas, tal vez todo lo que había hablado de hacerme sentir mucho placer era cierto, y la verdad no quería dejar de disfrutarlos por estereotipos sociales, además besaba delicioso). Sus manos comenzaron a pasearse por mi cuerpo, las sentía en mi abdomen, en mi cola y en mis senos; todo comenzó a tornarse delicioso, me gustaba como me tocaba, cogió mis manos y las hizo descansar sobre sus senos.
    – Te gusta esto lincy?-
    – La verdad me siento muy rara, pero no me desagrada-
    – Si quieres dejamos las cosas hasta acá-
    Le di la vuelta, ella estaba sobre mi, ahora era yo quien quería estar encima de ella, bese su boca mientras halaba su cabello con delicadeza y me deslizaba hacia su cuello; usaba un perfume delicioso, podía estar loca, pero todo me estaba empezando a gustar más de lo que me debería gustar; ella llevaba una blusa escotada, baje mis manos tome sus senos y los junten con fuerza para pasar mi lengua por medio de ellos, y así me entretuve un rato, me encantaba tocarla y verle la cara, que cara tan deliciosa ponía mientras besaba sus senos.
    – Preciosa, pensé que nunca habías estado con una mujer!-
    – Nunca lo he hecho-
    – Uhs, para ser tu primera vez lo haces muy bien-
    Maldita sea, creo que empecé a mojar. Esto en realidad es muy raro, normalmente lubrico mucho y con mucha facilidad, pero es tan raro lubricar por el morbo que siento por esta mujer. No aguante mas, y levante su blusa, tenía un abdomen precioso; pero ella decide voltearse; ahora es ella quien está encima mío, pasaba sus manos por mi vagina, intentando excitarme ( Tal vez no sabía lo excitada que ya estaba) y decide quitarme la blusa y seguidamente el sostén; tomaba mis senos y los masajeaba escalofriantemente delicioso y besaba mis pezones, paso la lengua por la mitad de ellos y con besos marco un línea desde mis senos hasta mi pelvis; sube la mirada, como si pidiera permiso para seguir, no le dije nada, pero creo que mis gestos reafirmaron mi decisión.
    Quería que me hiciera sentir lo que nunca había sentido. Desabrocho mi pantalón y lo bajo hasta que nos deshicimos de él; ese día tenia lencería hermosa, un cachetero negro medio transparente con encajes morados alrededor, me besaba la entrepierna y mordía mi vagina tan delicioso pero encima de mi cachetero, quería quitármelo … quería que ella sumergiera su lengua hasta que no pudiera mas.
    Ella bajo mi cachetero y me miraba a los ojos, me hacía sentir muy cómoda, bajo su mirada y masajeò mi clítoris con su lengua ( Que deliciaaaaaaaaa, solo pensaba en lo rico que se sentía que te hicieran sexo oral); su lengua era puntiaguda, extrañamente lo hacía sentir más delicioso, bajo su lengua y con movimiento circulares rodeo mis labios menores, una y otra vez, mientras su dedo índice masajeaba mi clítoris; repentinamente sumerge su lengua dentro de mí, entraba y salía, entraba y salía, la movía espectacular, moje tanto como jamás lo había hecho y de pensar que todo era por lo que ella me hacía sentir, aleja su cara y se quita el pantalón, luego su tanga, usaba una tanga rosada que hacia juego con su sostén; me inclina de frente y cruzamos las piernas así que empieza a rosar su vagina con la mía… (Era delicioso, cada vez mojaba más rico, cada vez me excitaba mas), en la misma posición yo inclinaba mis dedos dentro de ella y ella gemía, las dos empezamos a sudar, me enseño varias poses y rosaba su vagina tan delicioso junto a la mía, fue una sensación bastante difícil de explicar, la recosté ya sudadas y algo cansadas y bese su pelvis, resbale mi lengua, molestaba su clítoris fuertemente, pero conservando la delicadeza que me encanta que tengan conmigo, ella respiraba fuerte, baje mi lengua y realizando movimientos circulares estuve dentro de ella, la acaricie por varios minutos, subí hacia su clítoris con mi lengua y metí mis dedos descaradamente dentro de ella y ella comenzó a gritar:
    – Ush Lincy, que delicia, No Lincy me vas a hacer venir.
    Escuchar eso, fue tan rico que intente masturbarla como a los dioses y fue cuestión de segundo para sentir presión en mis dedos y lubricante en mi mano, verla temblando, sudando, halando su cabello y respirando tan fuerte como podía.
    10 min
  • Con el profe de educación física.
    Sonó el timbre para el cambio de clase, guardé mis útiles emocionada y me puse la pantaloneta ajustada de educación física, el profesor era realmente excitante, alto, ancho, moreno, con buenos músculos, con una sonrisa fina y unos ojos de autoridad que me volvían loca. Me peiné de forma provocativa, dos colas a cada lado, puse debajo de la camisa deportiva blanca un brasier color salmón que resaltaba a primera vista y salí al gimnasio y allí estaba él, era precioso.
    -Buenos días Alicia, empieza a correr alrededor de la cancha como tus compañeros.
    Asiento con la cabeza mientras hago caso a sus instrucciones. Él prosiguió con su clase, quería que hiciésemos una rutina de saltos y algunos movimientos raros que desconocía pero me encantaba no entender muy bien la clase ya que podía pedir su ayuda, levanté la mano:
    -Si, Alicia.
    -Eh no entiendo muy bien la rutina.
    Se dirigió a mí y con tono suave tomó mis caderas indicándome los movimientos que debía hacer, primero era un salto dando un aplauso sobre mi cabeza para luego agacharme y tocar mis pies, de éste modo contar hasta 10 y repetir el procedimiento, quiso alejarse al ver mi rutina completa
    - Profe, no logro llegar hasta mis pies. - Le dije aun mirando hacia abajo tocando mis rodillas.
    Sé que para él fue inevitable no observar mis glúteos expuestos bajo mi pantaloneta, se demoró un poco en procesarlo y se hizo detrás de mi tomando mis caderas y "ayudándome" a bajar hasta mis pies. En su intento logré sentir su pene un poco duro, e intencionalmente me corrí un poco para atrás, él recorrió mi espalda y tocó mi hombro para sentirme mejor, a lo que correspondí. Se apartó de mí
    -Lo haces muy bien, sigue así.
    Continuó con su clase como si nada hubiera sucedido.
    A los dos días teníamos nuevamente la clase de educación física, me puse mi jardinera intencionalmente pues ese día no sería práctica, debíamos llevar nuestros cuadernos para tomar notas. Me ubiqué en el último puesto esquinero, saqué un bombombum color rojo, desabotoné mi camisa y subí mi jardinera a la altura de mis glúteos; cuando él se dio la vuelta después de estar escribiendo en el tablero, sus ojos se tallaron en mí, le sonreí pícaramente y seguí acariciando mi pierna desnuda mientras los demás tomaban nota, puse el caramelo en mis labios y lo rodeé con mi lengua y luego lo introducía en mi boca, dejé caer saliva sobre mis pechos ligeramente salidos por la camisa de botones, observé su sudadera en la entre pierda y joder, lo estaba excitando, le sonreí, peiné mi cabello, y abrí mis piernas, pudo de éste modo notar mis bragas rojas que por la humedad se hacían a un lado, pasé la punta del caramelo por entre mi vagina ahora un poco abierta para él y luego lo lamí como si fuera su mismo pene. Sentí un escalofrío desde mi nuca por toda mi espalda y retomé mi cordura. Creo que fue la clase más larga que hemos podido tener juntos, sonó el timbre para la salida y todos salieron apresurados, yo guardé mis cosas con paciencia, fui la última en salir del aula.
    -¡Alicia!
    Me detuve antes de salir, cerré la puerta cerciorándome de que nadie nos viese. Lo observé con cara de inocencia
    -¿Señor?....
    En ese momento se estremeció pidiendo que repierta, me acerqué al puesto de profesor
    -¡Señor!....
    - Mierda Alicia, me estás volviendo loco y es algo que no puedo permitir.
    Me levanté y me acerqué a él quitando la camisa solamente de mis hombros y mis pechos.
    -¿Por qué no?
    -Puedo perder mi trabajo por esto.
    -Nadie tiene por qué saberlo.
    Lamí mi índice y lo puse en sus labios en señal de silencio, acerqué su gruesa mano y también lamí su índice... Éste hombre perdió la cordura y me beso los labios de la manera más carnal que puede haber, me puso sobre el tablero borrando todos sus apuntes, puso mis manos sobre mi cabeza y arrancó de mi piel la camisa y el brasier, creo que el excitaba verme la jardinera, sacó su pene ya totalmente erecto y lo rosaba con la humedad de mis labios vaginales, gemía y eso le excitaba más, levanté su camisa y puse tocar pro primera vez su pecho, como tantas veces lo soñé, quería venirme incluso antes de que él me penetrara pero me controlé para disfrutarlo más.
    -Pídeme que te penetre Alicia, pídeme que te haga mía...
    -si, penétrame ya por favor.
    -Pídemelos más ¡Mierda! Ruégame.
    Lo empujé hacia la silla y sin aguantar un minuto más de excitación, me senté sobre su pene erecto, lo oí gemir, ¡oh, que deleite para mis oídos!, golpeó mi rostro con su mano abierta...
    -Eres desobediente.
    -Si, y ahora oblígame a que saque tu pene de mí, sonreí mientras me tomó por el cuello y beso mis labios cerrando sus ojos, era un maldito sueño, gemía sin miedo, como si nadie más me escuchara sólo él y en ese punto ya no nos importaba. Lo abracé haciéndolo sentir mis senos, mis pezones duros, mi sudor, mis gemidos en su oído.
    -Profe, voy a llegar...
    -Hazlo Alicia, hazlo ya.
    Mis senos brincaban, mis jadeos eran incontrolables y sus gemidos también.
    -Alicia llega ya o lo haré yo.
    -Hagámoslo junto
    5 min
  • 50 curiosidades sexuales sobre mí! Merce madurita.
    La mayoría de los psicólogos y consejeros matrimoniales estarán de acuerdo en que el sexo es una parte extremadamente importante de toda relación romántica, posiblemente la más importante, aunque no se suele admitir abiertamente. El sexo es algo que practicas con tu pareja y con nadie más (normalmente). Por supuesto, también podemos abrazar, hablar y besar a nuestra pareja para expresar nuestro amor, pero este tipo de cosas también las podemos hacer con nuestros hermanos, nuestra madre e incluso con los amigos. El sexo, por otro lado, es el acto definitivo que traza la línea entre los tipos de relaciones que tenemos con las personas. Además, el sexo como una expresión única de intimidad parece tener numerosos beneficios para la vida y la salud, como muchos estudios han demostrado: es un calmante del estrés, reduce el riesgo de cáncer (especialmente cáncer de próstata en los hombres), reduce el dolor en muchos casos , mejora el sueño e incluso puede curar el insomnio en algunos casos, mejora la piel y la salud en general. Además, el sexo es el medio natural de reproducción, que perpetúa la raza humana. En resumen, el sexo es la vida.
    Eso sí, hay una serie de hábitos que pueden dañar nuestra vida sexual, como darnos atracones con alimentos poco saludables.
    Si eres un adicto a la comida basura, estás llenando tu cuerpo con muchos carbohidratos refinados, azúcares simples y grasas saturadas y trans. Esto puede desacelerar el flujo sanguíneo y afectar lo bien que tu cuerpo puede funcionar durante las relaciones sexuales. Reduce este tipo de alimentos en tu ingesta e incrementa la cantidad de frutas, verduras y proteínas y te sentirás con mucha más energía para las relaciones sexuales.
    Todos deberíamos saber lo básico cuando se trata de sexo: tener el consentimiento del otro, usar protección en todo momento, respetar las necesidades de la pareja y divertirnos.
    Hay mucha desinformación sobre sexo, salud sexual y enfermedades de transmisión sexual. Tal vez hayas escuchado algo de lo que no estás seguro (por ejemplo, ¿puedes contagiarte de una ETS en el asiento de un inodoro público?).
    He aquí unas cuantas curiosidades sobre el sexo que quizá no conocías.
    6 min
  • ME COJI AL HERMANO DE MI NOVIO
    Cuando tenía 24 años andaba con Ezequiel, quien era un hombre muy guapo de 28 años de edad. Llevabamos 3 meses de novios, nos llevábamos muy bien, era poco el tiempo de relación pero él ya me había comentado que en algún momento quería casarse conmigo. Yo no le decía nada, para mi era una idea muy rápida. El sexo era excelente, sabía sacarme varios orgasmos en una sola noche.
    Un día me dijo que quería que su familia me conociera, y que quería aprovechar que sería el cumpleaños de su abuela, harían una comida familiar. Le dije que estaba bien. Me dio la fecha las cual sería 10 días después. Me dijo que quería ver la cara de sus primos al ver que andaba con una mujer como yo, que con la mayoría de ellos se llevaba mal. Le pregunté que como tenía que ir arreglada, me dijo que de lo más normal, que la fiesta sería en casa de la abuela. Lo único que me pidió es que llevará un pantalón de mezclilla lo más pegado que tuviera, que quería que todos supieran el culo que se andaba cogiendo.
    El día de la fiesta llegó, me puse el pantalón de mezclilla mas ajustado que tenía, mi culo resaltaba muchísimo. Cuando Ezequiel llego por mi me dijo que le gustaba mucho como me arregle, me dio una buena agarrada de nalgas, yo le agarraba su verga.
    Nos fuimos a la casa de su abuela, al llegar me fue presentando en su familia, todos los hombres estaban idiotizados con mis nalgas, sus tíos, primos y demás. Felicite a la abuela le di un pequeño regalo que compré. Después me presentó a su papá el señor tendría más de 70 años, un señor muy agradable. Después supe que Ezequiel fue un caso raro ya que su familia ya estaba bien formada pero su mamá se embarazó, su hermano más cercano tenía 11 años cuando nació, por lo cual ese hermano en esa fecha tendría 39 años. Después conocí a su mamá, la señora no me contestó ni el saludo, por lo visto le caí muy mal. Ezequiel se disculpó me dijo que su mamá jamás se portaba así, le pedí que no le diera importancia.
    Al final conocí a sus hermanos eran 4 dos mujeres y dos hombres, el menor de ellos se llamaba Gustavo, me pareció muy guapo, dueño de una mirada seductora. No era muy fuerte pero se veía que hacía ejercicio. Los 4 estaban casados, después conocí sus parejas. Todas de lo más normal, menos la esposa de Gustavo era una señora muy gordita, fea y odiosa. Tenían un hijo.
    La fiesta era un poco aburrida, y se sentía la mala vibra, nadie se llevaba bien con nadie. En algún momento empezaron a bailar. Ezequiel me sacó a bailar pusieron una cumbia yo movía de mas las nalgas, algunos me veía con disimulo, otros me veían con mucho descaro.
    La fiesta seguía aburridísima, en algún momento que mi novio tuvo que ayudar a uno de sus tíos, me aleje. Empecé a mandarle mensajes a una amiga, estaba atrás de una columna y unas plantas, cerca de ahí se paro con una señora que era su hermana, quien le preguntó porque estaba tan enojada. La mamá de Ezequiel le dijo que a mi se me veía lo puta a kilómetros de distancia, y después que como podía ponerme a bailar como una puta en una fiesta donde apenas estaba conociendo a su familia, que de seguro engañaba a Ezequiel con el primero que pasará.
    Ellas fueron con los demás y yo salí de ese pequeño escondite. Por lo visto la señora tenía buen ojo, pues inmediatamente se dio cuenta de lo puta que soy.
    Ya en la tarde, y después de un aburrimiento extremo, nos fuimos. Me llevó a mi casa, me dijo que el próximo lunes su casa estaría vacía, el solo vivía con sus papás. El lunes era festivo, me dijo que podríamos darnos una buena cogida. Le dije que pasará temprano por mi para tener todo el día.
    El lunes, como le había pedido paso temprano por mí. Pasamos por algo de desayunar y nos encontramos a un amigo de Ezequiel. Estuvimos platicando con el por varias horas, dieron las dos de la tarde. Llegamos a su casa, se suponía que estaríamos solos pero estaba de visita su hermano Gustavo.
    Gustavo nos dijo que su esposa y su mamá habían ido a comprar unas cosas para su negocio, a él le dio flojera y prefirió quedarse. Él se metió a dormirse un rato en un cuarto, mi novio y yo nos resignamos a no tener sexo ese día.
    El papá de Ezequiel le llamó y le dijo que tenía que ir a su negocio, pues les llevarían unos productos que estaban esperando. Ezequiel se enojo, me dijo que lo esperara que no se tardaba.
    Paso como media hora, cuando me habló para decirme que las personas que irían al negocio tardarían más. Me dijo que mejor me fuera a mi casa. Colgué el celular cuando Gustavo se me apareció, me preguntó por su hermano, le dije lo que había pasado, que yo ya me iba.
    G –Quedate un rato a hacerme compañía.
    P –Esta bien pero solo un rato, porque tu hermano tardara muchísimo.
    G –Pamela, te quiero decir algo, por favor no te enojes.
    P –No me enojo, dime.
    G –Que suerte tiene Ezequiel, eres una muy mejor demasiado hermosa, que no daría yo por tener una mujer así.
    P –Gracias, tu también eres guapísimo.
    Nos quedamos viendo, me jalo y comenzó a besarme, el como me abrazaba, como juntaba sus labios con los míos me tenía muy caliente. Bajo sus manos a mi culo, lo apretaba fuertemente.
    G –Que nalgas tienes Pamela.
    P –Agarramelas, sientelas.
    Yo le agarre el pene, era de un tamaño normal. Ya empezaba a ponerse duro. Me quito la blusa y el brassier, me chupo los senos, daba pequeños mordiscos a mis pezones.
    P –Sí así Gustavo, que rica lengua.
    G –Vamos al cuarto Pamela, ya te la quiero meter.
    Fuimos a un cuarto, el se quito la ropa, yo hice lo mismo. Me hinque, tomé su verga y me la metí en la boca, le chupe cada parte de aquel pedazo de carne. Mi lengua jugó su la cabecita del pene, mis labios apretaban fuerte aquella verga, y moviéndolos sobre ella, lo masturbaba.
    Él me la sacó, se sentó en la cama, me hizo meterme sus verga sentándome frente a él. Sentí como me llenaba, mi vagina ya estaba muy mojada, agarrándome de la cintura me hizo bajar y subir de su pene.
    P –Así Gustavo, así dame verga.
    G –Muevete así, sigue moviéndote.
    P –Sí cógeme, que rico coges.
    Estuvimos así un rato, yo me daba de sentones sobre su pito, el me abrazó y seguimos con esos brincos. Sentí mucha excitación y era inevitable la llegada de mi orgasmo.
    P –Aaaahhhh me vengo, me vengo, eres un semental, cogete a tu puta, que rico cuñado me toco.
    Le moje toda la verga con mis jugos. Él seguía moviéndose, me hacía brincar en su verga aún, lo cual prolongo el placer de mi orgasmo.
    P –Sí cuñadito enseñame que eres un hombre, dame verga.
    G –Ve como me tienes Pamela, con la verga bien parada, hace mucho que no tenía una puta como tú.
    P –Pues aprovecha, sacate las ganas de coger a una puta.
    G –Quiero dártela por ese enorme culo.
    P –Damela, méteme la verga en el ano.
    Me baje de él, me puse sobre la cama en la posición de perrito con las piernas bien abiertas. Él se puso atrás de mi, apunto su pene a mi ano, sin lubricarme me metió más de la mitad.
    P –Aaaahhhh, me hubieras lubricado.
    G –Ya no lo hice, ahí te va lo demás.
    P –Aaaahhhh, ya me la metiste toda, ahora no te muevas, deja que mi ano se acostumbre.
    Él esperaba impacientemente, no quería que me lastimara. Gustavo me acariciaba las nalgas, creo que a todos los hombres les fascina mi culo. Yo empecé a moverme, sacaba más la mitad de aquella verga de mi culo, después la metía otra vez. Él me dijo que se quería mover también, no aguanto más y empezó a cogerme muy rápido el culo. Yo sentía cierta incomodidad pues apenas me estaba acostumbrado, pero a él no le importo.
    G –Que culo más rico.
    P –Cogetelo.
    Ya no me quedaba de otra más que tratar de acostumbrarme rápido y disfrutar. Él gemía, me tomaba de la cintura para llevar el ritmo de la cogida. Yo también gemía, la cama brincaba, la cabecera daba fuertes golpes contra la pared, todos los ruidos de esa sesión de sexo eran ensordecedores. Mientras más excitados estábamos se abrió la puerta del cuarto, eran mi suegra y la esposa de Gustavo. La señora grito que yo era un puta, la esposa le grito a Gustavo que le cortaría los huevos, yo me quede muy asombrada, me habían descubierto teniendo sexo con mi cuñado. La esposa de Gustavo salió corriendo, la señora salió tras ella, azotando fuertemente la puerta, escuchamos otra puerta por lo visto su esposa se fue a la calle, otra puerta se azotó, debía de ser mi suegra que fue a seguir a su nuera.
    Nosotros seguíamos en la misma posición que nos encontraron, lo que paso después me dejo en shock, Gustavo comenzó a moverse, me seguía cogiendo.
    G –Si ya nos descubrieron y voy a tener problemas por lo menos me voy a venir en tu ano.
    Yo sabía que mi relación con Ezequiel se acabaría, que jamás su familia perdonaría esto, además yo no quería nada serio con él, así que le dije a Gustavo.
    P –Vamos cabrón llename el ano de leche, dame verga mi macho, soy tu puta.
    Los dos nos movíamos muy rápido la cama volvió a crujir y la cabecera a golpear contra la pared.
    P –Aaaahhhh dame verga, dame más duro, rómpeme el culo.
    Gustavo se vino dentro de mi ano, cuando acabo todavía me dio algunas metidas y sacadas. Se quito de mí y me dijo que nos vistiéramos rápido.
    Él salió a buscar a su esposa, yo me fui a mi casa. Unos días después le hablé a Ezequiel, jamás quiso hablar conmigo, me daba igual tenía varios novios, y además tenía muchísimas vergas que sabía que en cuanto yo quisiera me cogerían como verdaderos machos. Hasta el día de hoy no lo he vuelto a ver,ni a mi cuñado, ni a su familia, que más da yo estoy casada, aunque tengo curiosidad por saber que paso entre Gustavo, su hermano y su esposa, habrá acabado mal o bien.
    8 min
  • Sonidos de sexo
    Es jodidamente maravilloso incluso hacerte esa pregunta. Es, desde luego, nada operativo, nada real, nada, al final. Es una historia con tantas vertientes como tu imaginación; la del dueño de ella y la de las tremendas y reales ganas de que exista. Pero en realidad, es una historia insostenible. Porque es imposible vivir sola y únicamente para el juego, por desgracia.
    Jugamos todo el rato… a no ser quienes somos, a luchar por lo que realmente no nos interesa, a pretender ser más felices de lo que sabemos, y por supuesto, a poner nuestro cuerpo en el tablero.
    Jugamos a desnudarnos, a poseernos, a doblegarnos o a dominarnos. Jugamos, jugamos, y sin embargo, raramente disfrutamos realmente de ello. Hasta que el contrincante nos mira a los ojos, y esa mirada, de repente, nos llega al coño, buah, sin entender qué ha pasado. Porque nuestro coño (o vuestra polla) son los órganos más inteligentes que poseemos.
    Y si ellos hablaran, y si ellos rularan todo esto, buah, que diferente sería.
    Iván y yo jugamos a todo, y con todo. Y fue la mejor partida posible. Con un apoteósico final, como no podía ser de otra manera.
    Porque cuando tus fichas son tus órganos y ellos responden a tus sensaciones, joder, ahí sí que se apuesta todo.
    Sumisa yo, dirigente él. Seguíamos utilizando nuestra ofi como escenario. Habíamos sorteado jefes, reuniones, emails, y conquistado almacenes, cuartos de baño y recónditos pasillos. Habíamos decidido que merecía la pena y estábamos en ese punto en el que ya nada de lo rutinario lo era.
    Mi sexo, mi culo, mis pechos y mi boca se habían entrecruzado con reglas, bolis, pizarras, mesas, sobres, secretarias, papeles, en fin…
    12 min
  • Polvazo en en barco.
    Nunca he escrito un relato pero la experiencia que viví el verano pasado creo que merece dedicarle este tiempo y compartirlo con todos vosotros.
    Debido a mi trabajo, soy una persona que viajo mucho y tengo contacto con mucha gente. Con la mayoría de mis clientes tengo una relación estrictamente profesional, pero conociendo a cientos y cientos de clientes, de distintas regiones y países , al final ya por pura estadística, encuentras algunos que tienes más afinidad que otros, sea por la misma semejanza de aficiones o por simplemente compatibilidad de caracteres.
    Simón es uno de esos clientes-amigos que llevas toda la vida trabajando con él y después de muchos años se puede decir que hay una estrecha relación personal y profesional. Es de origen Libio, pero lleva toda la vida viviendo en Menorca, podríamos decir que es un nativo de la isla debido a la cantidad de años que lleva, pero igualmente le sigue gustando mantener sus orígenes árabes.
    Hoy en día es un empresario muy respetado en la isla, sus inicios fueron muy difíciles pero con su esfuerzo y dedicación ha conseguido una calidad de vida que le permite tener los antojos que desea. Tiene 52 años pero la verdad es que los lleva muy bien, se nota que toda la vida ha hecho deporte, no es muy musculado pero se le ve fuerte, es alto y grande, lógicamente algo de barriguilla se le ha quedado pero ya firmaría a su edad estar como él.
    Está casado con Vanesa, no sé exactamente la edad que tiene pero debe tener 3-4 años menos que Simón, ella es de Ibiza y como no se conocieron hace muchos años en una de esas fiestas de locura de Ibiza. Tiene el pelo castaño, largo, y ondulado aunque a veces, como mujer presumida que es, se lo he visto alisado, también es alta y toda la vida ha hecho triatlones con lo cual también tiene un cuerpo muy bonito para su edad. No es especialmente guapa pero es muy agradable y muy sociable.
    Algunas veces cuando viajaba a Menorca por la noche habíamos quedado los tres para cenar. Una de las cosas que más me gusta de ellos es su humildad y sencillez, y eso es muy difícil de encontrar en personas de estatus económico alto, nunca te habían hecho sentir incomodo por temas económicos.
    La verdad es que era unos de esos sitios que cuando te tocaba viajar no te importaba ir, porque ibas a encontrarte con amigos.
    Una de las noche cenando Simón me propuso que viniera con mi pareja, a pasar un fin de semana que tenía ganas de conocer a Sofía.
    Sofía es mi pareja desde hace muchos años tiene 37 años, es una preciosidad, es una morenaza, con melena larga, a veces ondulado a veces liso, como es estilista se lo va cambiando de vez en cuando aunque siempre con muy buen gusto, tiene una maravilla de cuerpo muy bien definido, delgada pero con curvas, no tiene unos grandes pechos pero los tiene muy bien colocados, si se le pusiera un bolígrafo debajo de su pecho siembre se le caería, los tiene bien firmes, tiene un culo redondo y muy bonito es una de las partes de su cuerpo que más me gusta aparte de otras que ya os iré comentando.
    Volviendo a la cena con Simón, la verdad es que me pareció una buena idea, además creía que se llevarían bien, conocía muy bien a los dos y sabia que tenían muchas cosas en común que podían comentar.
    Simón me propuso venir en primavera antes del verano, que se llenara de gente y que podíamos coger su barco e ir dar vuelta por toda la isla parando en las distintas calas idílicas que hay por allí.
    Cuando se lo comente a Sofía le pareció una idea fantástica, a ella le encanta la playa y sobre todo pasar un fin de semana de relax en pareja y más, si teníamos la posibilidad de ir en un barco para nosotros solos, bueno y con Simón y Vanesa.
    Fuimos un fin de semana de mediados de Junio, es la típica época que hace buen tiempo y estas deseando ir a la playa porque desde el verano pasado no la has tocado.
    Sofía estaba un poco nerviosa porque no sabía muy bien que llevar para un fin de semana de ese tipo, barco, playa, cena en Menorca, etc.. según ella cada ocasión merecía una atuendo diferente y eso la estresaba un poco. Había que sumarle el hecho de no conocer a Simón y Vanesa, que hacía que su nivel de estrés aumentara.
    Salimos el sábado por la mañana, el madrugón fue considerable pero la ocasión merecía aquel esfuerzo, solíamos hacer aquel tipo de madrugones para ir a las cursas o entrenos de running, ¿Cómo no lo íbamos hacer, para un viaje de placer como este?.
    Simón nos estaba esperando en el aeropuerto, nos dimos un fuerte a brazo y por fin le presente a Sofía, Simón le pego un achuchón como si fuera su hija, y le dijo:
    - ¡Por fin! ¡La famosa Sofía! ya era hora de conocerte, con lo bien me habían hablado de ti, pero viéndote en persona han sido muy modestos en sus explicaciones. A ver date una vuelta que te vea.-
    Como si le estuviera bailando Simón la hizo girar 180º y le pego un buen repaso de arriba abajo deteniéndose en el trasero de Sofía, que como había comentado antes, cualquiera lo hubiera hecho. Si hubiera sido otra persona a lo mejor me lo hubiera tomado a mal, pero conociéndolo como lo conozco, se que fue una forma de cortar el hielo y crear un buen rollo desde el principio.
    Sofía se sonrojo un poco ante tanto alago, pero sé que en el fondo sentirse un poco especial y alagada le gusta.
    Nos sentamos en el coche y Simón dijo - ¡Oye! deja que Sofía vaya delante que a ti te tengo muy visto y así le enseño un poco la ciudad-.
    Como siempre a Simón le gusta organizarlo todo, pero la verdad es que se le da bien. Ese trayecto sirvió para que Sofía cogiera confianza y se sintiera como un amigo de toda la vida.
    Fuimos directamente al puerto donde nos estaba esperando en el barco Vanesa que se había adelantado para prepararlo todo.
    La verdad es que el barco era una pasada, tenía una especie de comedor con cocina que estaba muy bien decorado y pensado para todo tipo de detalles y un amplio camarote con una cama grande de matrimonio, me sorprendió que dentro de un barco pudieran caber camas de matrimonio tan grandes, y que encima de la cama tenía una amplia ventana que daba al exterior del barco. Le pregunte a Simón por el significado de esa ventana en el techo y me dijo:
    - ¿Eso? Pues ¿Para qué va a ser? Para hacer un polvo a la luz de la luna- dijo como si hubiera preguntado una tontería, aunque la verdad, pensándolo bien, la pregunta sí que fue un poco absurda.
    - Pero espera que no sabes lo mejor de esa ventana- Dijo Simón con cara de pícaro, se saco las zapatillas y se subió encima de la enorme cama y cerro como un tipo de persiana que dejaba de verse el exterior
    -¡Ta channn! un espejo. ¿Qué os parece?¿A que es un buen invento? Esto se lo pedí especialmente al fabricante del barco.
    La cara que debió vernos de sorpresa tuvo que ser espectacular porque se puso a reír y comento:
    - Esto es especial para cuando estas con una chica que tiene un buen culo y así, no piedras detalle de nada y ver cómo se le ponen las nalgas sonrojadas al darle unos cuantos cachetes, jajajajaja - Nos miro a los dos e hizo un giño a Sofía de complicidad queriendo decir tu eres una ellas.
    -Bueno os dejo que os cambiéis os pongáis cómodos, estáis en vuestra casa no os reprimáis de nada, voy a ayudar a Vanesa arriba.
    Salió y dejo la puerta abierta, la verdad es que toda la situación en un momento nos puso tontos a los dos, supongo por no esperar de repente a media mañana de un sábado salieran unos comentarios así de naturales y esporádicos que Simón había soltado como si nada.
    La verdad es que la habitación tenía un morbo espectacular, Sofía me comento. - Joder con el Simón este me apuesto en un momento muy cachonda, anda que si estuviéramos en nuestra casa ibas a salir vivo de esta habitación- me decía sonriendo, mientras se desnudaba para ponerse el bañador, iba a cerrar la puerta del camarote y Sofía me frena con la mano y me dice: -¿No ha dicho que como si estuviéramos en nuestra casa? ¿Tú en casa cierras la puerta para cambiarnos? - y me sonríe con esa sonrisa picara que pone a veces.
    La verdad es que Sofía tiene un punto de exhibicionista, en casa a veces, me dice que no cierre las cortinas porque le gusta pensar que nos pueden estar mirando el vecino de enfrente, nunca hemos visto que nadie nos mirara pero ya por pura estadística seguro que algún día alguien nos ha visto.
    Estábamos acabándonos de cambiar cuando me comenta Sofía: - Joder tiene que ser una pasada follar aquí, me encantaría.- Y sin pensarlo más me dice: - A ver ¿vamos a probar como seria ?.- Y sin más se tumba en la cama, solo llevaba la parte inferior del bikini: - Ven anda solo un momentito para ver como seria, ponte encima.- Me quede atónito no me esperaba esa reacción de Sofía, la verdad es que estaba siendo una mañanita de reacciones imprevistas, pero yo estaba muy excitado con toda esta situación y como me podía negar ante un cuerpazo como el de ella semi-desnudo invitándome a ponerme encima suyo.
    A mi aun no me había dado tiempo a ponerme el bañador y sin pensarlo dos veces me lance encima de ella. Nos besamos apasionadamente y empezamos a jugar en la boca con nuestras lenguas, que es un claro síntoma de que nuestro grado de excitación era máximo.
    No tarde ni dos minutos en bajar besar sus pechos, que se le habían puesto los pezones duros como piedras, yo siempre le digo que sus tetas son interactivas a medida que las acaricias, las besas, las mordisqueas ellas van poniéndose más firmes y más duras y a mí eso me pone a mil.
    De repente me sube la cabeza de mi momento mágico, me pone su boca en mi oreja y me susurra al oído: - Estoy muy malita, quiero que bajes abajo y me lo comas todo- No sé si fue el susurro, la forma como me lo dijo, esa respiración entre cortada o la situación en sí, pero no tarde ni dos segundos en quitarle la parte inferior del bikini.
    Estaba perfectamente depilada, lógicamente Sofía siempre ha cuidado esos detalles, y en una ocasión como esta no iba a ser menos. Siempre se lo depila como a mí me gusta, me parece que se llama ingles brasileñas, en verano las lleva más reducidas y en invierno un poco más anchas. De todas formas me encanta bajar al pilón (como decimos nosotros en broma) me vuelve loco me pasaría horas allí, me encanta, no es por exagerar pero yo no he visto ni en las películas porno, ni fotos de actrices un coño tan perfecto, esta todo en su sitio, parece que este por estrenar, tiene los labios carnosos pero sin ser exagerados, un clítoris juguetón e interactivo también, que se pone duro como una canica cuando jugueteas con el.
    Sofía no sé si por timidez, o porque no he conseguido hacerla disfrutar tanto como de otras formas, no es de las posturas que más le convenza, sé que no es un sacrificio, y nunca me lo ha negado pero lo hace mas por mi placer que por el suyo propio. Por eso me sorprendió que me pidiera que bajara allí abajo.
    Empecé a besarle por las ingles totalmente depiladas y suaves, con un olor a crema hidratante que su pongo que se había puesto esta mañana, seguí rodeando todos los rincones maravillosos de esa zona con mi boca y mi lengua, cuando de repente me coge la cabeza estirándome un poco de los pelos y me dirige directamente al su coño, estaba totalmente mojada como nunca lo había visto antes, sin soltarme la cabeza empezó a dirigirme los movimientos continuos de arriba abajo de izquierda a derecha, lentos pero acompasados, yo dejaba la lengua rígida y me dejaba llevar, tenía toda la cara empapada de mi saliva y sobre todo de sus delicioso jugos, la situación era tan indescriptible como inesperada, pero el momento de sexo que se estaba viviendo era único.
    Estaba muy centrado en lo mío, cuando me vino a la mente pensar donde estábamos, y que estábamos haciendo. Hacía rato que notaba sombras y luces del sol que iban y se venían, entonces pensé en la dichosa ventana del techo. Me vino la a la cabeza la idea que nos podían estar viendo Simón y Vanesa desde arriba, intente levantar la cabeza para descartar esa posibilidad y seguir centrado en lo mío, pero Sofía discretamente no me dejo, y me dijo en voz baja: -Sigue rey por favor no pares- Poniéndome la mano delante de mis ojos sin la más mínima posibilidad de ver lo que podía estar pasando desde esa ventana.
    La nula visión de la dichosa ventana contrastaba radicalmente con la que tenia Sofía de la ventana, fue entonces cuando empecé a entender su grado de excitación, no sabía si era por la posibilidad de que, ellos se asomaran a mirar o porque ya lo estaban haciendo y no le importaba, al contrario, le excitaba aun mas. El hecho es que cualquiera de las dos opciones me hizo tener una erección descomunal.
    Sofía me dijo: -No aguanto más me voy a correr, no pares, sigue por favor - La verdad es que yo no hacía nada, era ella la que me iba dirigiendo, empezó a respirar cada vez más fuerte, por los sonidos me di cuenta que se estaba reprimiendo de gritar y empezó a morderse el labio inferior a arañarme la espalda hasta que no pudo más y pego un grito seco y dejo de mover mi cabeza y presiono mi cara contra su clítoris, yo estaba sumergido en una deliciosa pared empapada de líquidos y saliva que me estaban a punto de hacer estallar mi polla. No quería ni pensar la cantidad de liquido pre seminal que había dejado.
    Estuvimos un par de minutos sin movernos y nos levantamos para intentar volver a la normalidad como si nada hubiera ocurrido, cosa imposible por mi parte porque estaba con una erección tremenda.
    Ver la cara de Sofía de relajación después de su espectacular corrida y a la vez de total satisfacción es una de las cosas que más feliz me hace, y al a vez, más cachondo me pone. Esta vez su cara lo reflejaba mas que nunca, me sentí muy realizado, por fin, había conseguido que Sofía tuviera la misma cara de satisfacción que pone cuando juego con mis dedos dentro de su coño o cuando la penetro.
    10 min
  • Manoseada En El Autobús.
    Resumen
    Estaba en el bus..cuando subio una escolar,,el bus bien lleno..me le pegue poquito a poquito,,y la empece a sobar ..como ella era un poco bajita ,tenia que inclinarme un poco..pero yo al sentir que a ella le gustaba ,le dije despacito,,inclinate asi,mirando a la ventana para que te lo acomode mejor.lo que ella accedio en forma disimulada...en lo que se inclina un poco para arriba..se le subia la faldita escolar un poco mas...entonces no pude mas y le conecto el pene justito en el medio,,,y que la sobo riquisismo,,,,puse una mano mia a la altura de su cadera izquierda y la jalo mas asi a mi,,y realmente estaba en las estrellas..le pongo la verga bien caliente y ella me aguantaba toda la verga en su culito...le levanto la faldita poquito a poquito y le pongo el pene caliente en su rajita.........continuara.
    5 min
  • Mi cuñadito me lo hizo muy rico
    Soy una chica de tez blanca y para ser sincera soy muy simpática, tengo diecisiete años y la culpa de que yo relate esta historia es de mi cuñado.
    Mi hermana de 24 años se casó con una ricura de hombre de su misma edad, el mismo que se quedó viviendo por casi cuatro años a mis trece años el ya me gustaba mucho y siempre me sentaba en sus piernas y podía sentir su polla haciendo presión en mis nalgas y a esa edad me mojaba y se me calentaba mi conchita, pasó cuatro años y mi cuñado salió de nuestro hogar y se fue a vivir a otro lugar fuera de nuestra ciudad, salí de vacaciones de mi colegio y mis padres me preguntaron que a donde deseaba pasar mis vacaciones y sin tapujos dije "donde mi ñaña" y la lujuria era tan grande que solo de pensar lo que podía suceder mojé mis pantys.
    Una semana después de salir de mi colegio, viajé donde mi hermana, donde me recibió de una manera grandiosa y donde mi cuñado me dio un beso casi en la boca y me mojó mucho los labios, pasaron dos día y eran las once de la noche y llegué a escuchar unos gemidos que venían del cuarto de mi hermana y creo que como cosa del destino no habían cerrado bien la puerta del cuarto y me quedé anonadada de ver aquel mástil divino de mi cuñado que entraba y salía del túnel vaginal de mi hermanita, una polla de 22cm de largo como por 11/4 de ancho y brillaba de una manera que me quedé hipnotizada de ver cual hermoso miembro que la naturaleza le había dado a mi cuñadito, cuando vi que ya habían acabado aunque hasta ese entonces no sabía cuando se acababa, me retiré de allí quedando inquieta de ver tanta ricura sexual, esa noche no dormí y si lo hice fue pensando en ese momento que había vivido.
    Al día siguiente mi hermana se fue a una reunión de amigas donde se demoraría casi todo el día.
    Mi cuñado ese día llegó mas temprano de lo acostumbrado, y valla que me encanto que lo aya hecho, después de comer se fue al cuarto donde se quedó dormido (aparentemente), yo como buscando la oportunidad, entré a su cuarto según yo a hacerle bromas y donde por accidente me pegué con el respaldar de la cama y del dolor no pude contenerme y caí sobre su lecho y mis senos quedaron sobre su cara y mi cuñado sin disimular me dio un mordisco que perdí los estribos y lo besé en la boca, el me cogió de la cintura y me puso a horcajadas sobre él y me dijo que me iba acordar de él por siempre, me besó desde el cuello hasta los dedos de los pies, pero donde mas le agradó besarme fue en mi virgen flor sexual, donde me deleitó con su lengua y donde por primera ves sentía una sensación de verdad exquisita, él me pidió que le pagara de la misma forma en donde torpemente le mordisqueaba el precioso glande, después de largo rato de estar así el me pidió que me pusiera boca a bajo pero acostada, abrió mis piernas y se fue acomodando poco a poco hasta que su polla quedó justo en medio de mis labios vaginales, el me dijo que me iba a doler un poco pero que después gozaría, fue así que su polla empezó abriéndose camino, desgarrando mi carne y causando un dolor inaguantable, donde le pedí de favor que me sacara su herramienta pero no haciendo caso y mas bien de capricho lo hizo aún mas fuerte donde las lagrimas se me salían, hasta que por fin entró por completo y comenzó a embestirme con osadía y lujuria que me vine con un fuerte orgasmo mezclado de fluidos y sangre, después comencé a disfrutar de ese banquete sexual que mi cuñado me estaba dando por mi conchita sin experiencia, luego de un gran momento mi cuñado empezó a retorcerse como lo había visto con mi hermana y después se sacó su polla y me la metió de un solo zarpazo por mi culito donde me desgarró completamente y sin darme oportunidad a escaparme me lleno mi orificio mas pequeño con su majestuosa polla donde después de varias embestidas se corrió como rio dentro de mí que su leche caliente se derramó fuera de mi culo y me baño con ella por completo.
    Esa experiencia nunca olvidaré.
    11 min

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