SOLO PARA ADULTOS X - Voces reales

SOLO PARA ADULTOS X - Voces reales

By StarlyComedy
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SOLO PARA ADULTOS X - Voces reales episodes

  • Con Megan Jones y Nikki Brooks.
    Estaba cursando la prepa, apenas comenzaba mi despertar sexual, en realidad, ya había despertado, pero era muy mojigata y me daba miedo tener sexo, por lo que le meten a uno de basura en la cabeza, de la virginidad y ese tipo de estupideces, pero eso no evitaba que me pusiera caliente y que me llamaran la atención los chicos, me gustaba ver porno y tocarme pensando en que me estaban cogiendo, había un chico en particular llamado Héctor que me encantaba, era el que todas querían y me parecía fuera de mi alcance, yo era una chica muy insegura a pesar de que era un manjar en esa época.
    Héctor jugaba futbol y mis amigas y yo comenzamos a ir a ver los partidos y echarle “porras”, no iban muchas personas así que el comenzó a platicar con nosotras después de los partidos e iniciamos una amistad, a mí me encantaba verlo sudado y sin camisa, a veces ni escuchaba lo que decía porque me perdía en la fantasía de ser tocada por sus manos, de morder sus labios y que metiera su lengua en mi boca, me imaginaba hincada chupando su pene, ese chico me ponía muy caliente con solo verlo.
    Al final del año Héctor era muy amigo de todas nosotras, salíamos juntos a todas partes, creció la confianza y nos comenzó a contar sus aventuras con las chicas, nosotras encantadas escuchándolo e imaginando que éramos las protagonistas, recuerdo como mis calzones quedaban empapados cada que Héctor nos contaba sus historias, él no tenía novia, era un "Don Juan" que solo usaba a las chicas y eso me daba miedo, porque no quería perder mi virginidad con alguien así, yo en ese tiempo tenia ideas románticas como buena adolescente, pero a la vez moría por que me cogiera.
    Tenía tiempo pensando cómo hacer para que Héctor se fijara en mí, así que comencé a maquillarme un poco, mande a recortar mis faldas para no parecer tan mogigata, compré bras push up y empecé a usar blusas más ajustadas, trataba de imitar a las chicas que se cogía.
    Un día estábamos en clase de química y estaba súper aburrida, así que comencé a fantasear con Héctor metiendo su mano debajo de mi falda, chupando mis pezones y mis manos agarrando su pene, me empecé a poner muy caliente, así que discretamente deslice mis calzones hacía un lado cruce mis piernas y comencé a apretarlas para estimular mi clítoris, si me estaba masturbando en plena clase, estaba en las nubes cuando escuché al profe Roberto hablándome bajito.
    -¿te sientes mal? -
    yo estaba a punto de llegar al orgasmo y no le puse mucha atención.
    –eh? Si… no… no profe-
    El profe Roberto era un tipo muy alivianado y amigable, siempre estaba pendiente de los alumno y todos lo queríamos mucho porque se preocupaba por nosotros, era un señor como de 55 años, alto, robusto, con una pnza al frente, usaba lentes y tenía una barba que no dejaba ver mucho su rostro, pero siempre la tenía arreglada, era un hombre muy pulcro, siempre iba muy planchado y olía bien, usaba un perfume discreto, era de esos hombres que no llaman la atención, era más del tipo nerd.
    –creo que tienes fiebre- dijo en un tono burlón
    Me tomó por la barbilla, su mano era tan grande que me cubría la mitad del rostro con ella, estaba áspera y la piel se sentía gruesa, sus dedos eran gordos y largos, sentir su mano sujetándome así me hizo mojarme más, no entendía porque, me sentí confundida y un tanto culpable, no me atrevía a mirarlo, pensé que se iba a dar cuenta, pero me levantó el rostro hacia el, guiñándome el ojo y con una sonrisa de complicidad me dijo despacio:
    -no hagas eso aquí-
    Su comentario me hizo regresar a la realidad, m olvidé del orgasmo que casi alcanzaba.
    -no…, si profe.. , perdón estaba distraída-
    contesté con la cara roja de vergüenza, el profe sonrió y continuo la clase.
    Durante el resto de la tarde estuve recordando la sensación de las manos del profe sobre mi cara y después me llegaba una sensación de culpa, pero no olvidaba sus dedos grandes y gruesos, sus manos ásperas sobre mi cara, abarcandola casi por completo, mi vulva palpitaba, nunca me habían atraído los hombres mayores, pero ese hombre despertó algo en mi y esa noche obtuve el orgasmo que tenía pendiente pensando en las manos del profe Roberto.
    Paso un tiempo y Hector comenzó a responder a mis coqueteos, ya nos habíamos besado en varias ocasiones, pero no había pasado de eso, ya que siempre había mirones en la escuela, eso sí, después de las sesiones de besos yo terminaba con mis calzones súper mojados, ahora, con mi experiencia, me doy cuenta que Hector no besaba tan rico, pero en ese momento con mi inexperiencia me ponían a tope.
    Una tarde después de clases Hector me llevo a la parte de atrás de los salones, junto al estacionamiento de maestros, me sentó en una jardinera y comenzamos nuestra sesión de besos cachondos, estuvimos así un rato y no me di cuenta que estaba oscureciendo, de pronto sentí una mano deslizarse por debajo de mi blusa, unos dedos apretaron mis pezones yo gemí, Hector levantó mi blusa, saco mis pequeñas tetas y comenzó a chuparlas y morderlas, en momentos me excitaba mucho y de pronto los mordía tan fuerte que me bajaba la calentura, pero yo quería seguir, tenía tiempo soñando con eso, él estaba como loco, chupaba, mordía y succionaba y yo gemía despacio, sentía como mi vagina se hinchaba poco a poco, sentía el hormigueo alrededor de mi vulva, los dedos de Hector hicieron a un lado mis calzones, luego los puso en mi entrada y comenzó a frotar torpemente mi clítoris, yo gemí un poco y abrí más mis piernas, esperando recibir el placer que anhelaba, pero en vez de eso sentí los dedos de Hector entrar en mi vagina y sus dientes casi me arrancaron el pezón, yo grite de dolor.
    -Buenas noches jovenes, es un poco tarde para que sigan por aquí- se escuchó decir a unh ombre
    Héctor dio un salto hacia atrás, en un instante el profe Roberto estaba a un lado de nosotros, no lo ha
    bíamos visto llegar, Héctor se asustó mucho, abrió los ojos como platos y se echó a correr; cuando reaccione estaba con las piernas abiertas y la blusa por encima de mis tetas enfrente del profe.
    -muchacho idiota-
    murmuró cómo para si el profe, me echo un vistazo discreto, sentí la sangre subir a mi cara, me baje la blusa, cerré las piernas, él desvió su mirada.
    - ¿Te hizo daño? –
    Mi pezón me dolía horrible, mi vagina también, pero mi orgullo más, sentí un nudo formarse en mi garganta, no le podía contes la vergüenza que sentía.
    - ¿te hizo daño, el te forzó a esto?, te escuché gritar, ¿quieres ir a la dirección?-
    -No profe, por favor-
    Me tape la cara y me eche a lloar despacio, pensé que el profe Roberto me llevaría a la dirección pero no lohizo, sentí como se sentó a un lado de mí.
    -ya, no llores, si no quieres ir está bien- me puso una mano en el hombro.
    -sí… no… por favor no diga nada, si llaman a mis papas me matan- dije desesperada entre sollozos.
    -Está bien, está bien, tranquila, ya vete a tu casa- dijo levantandose, -y ten más cuidado de con quién decides experimentar tu sexualidad, los chicos a esta edad son muy torpes y no saben tratar a las damas-
    Su comentario me hizo sentir más vergüenza, solo asentí con la cabeza, dí un salto, me eché la mochila al hombro y me fuí de prisa de ahí sin decir nada más.
    Iba caminando hacia la parada del autobús, con la mirada hacia el piso, pensando en lo que el profe me había dicho, él tenía razón, Héctor no sabía tratar a una mujer, sus manos eran torpes y lo que me hizo no se parecía a lo que el nos contaba que hacía con las chicas, estaba metida en mis pensamientos cuando un auto se detuvo cerca de mí.
    -la calle está muy sola, ¿Quieres que te lleve a tu casa? - grito el profe Roberto
    Abrió la puerta y me hizo una seña con su mano para que subiera, no lo pensé mucho, entré al auto y arrancó.
    - ¿A dónde te llevo? -
    -Se puede ir por esa avenida hacia el centro y ahí le voy diciendo-
    Me sentía todavía muy apenada por lo que había visto el profe, pero mis pensamientos seguían en torno a lo que m había dicho, así que me arme de valor y le dije:
    -profe ¿podríamos hablar de sexo?-
    El profe se puso un poco nervioso, pero sin perder su postura de profesor me dijo:
    -no sé si sea el más indicado, pero si quieres hacerlo con gusto podria tratae de resolver tus dudas-
    Preguntó si queria beber algo, dije que si, nos detuvimos en un Starbucks, compramos bebidas y regresamos al auto, el paró en un jardín cercano y me dijo que si bajamos para hablar, le dije que prefería quedarme en el auto para que nadie escuchara la conversación.
    -¿a qué se refiere con que los chicos de mi edad no saben tratar a una mujer?-
    Le solté sin preámbulos, un poco sorprendido pero sin perder su postura y seriedad me dijo:
    -Cuando se es jóven uno es muy impetuoso y no se tiene experiencia, los chicos no saben que una mujer trata con delicadeza, ustedes son como guitarras se les debe saber tocar para que salga una bella melodía-
    Su respuesta me pareció muy sensual, me imaginé siendo tocada como guitarra por sus manos gruesas y ásperas, mi entrepierna se mojó.
    -Las mujeres son muy sensibles y receptivas, una estimulación correcta puede provocar mucha excitación y llevar al orgasmo, pero una estimulación excesiva puede lastimarlas-
    Las palabras que salian de su boca me causaban palpitaciones en la vagina, "estimulación", "excitación", "orgasmo", mis pezones se pusieron duros, de pronto aquel hombre me pareció tan sensual, el olor de su perfume me invadía y comencé a recordar la noche en que me dí placer pensando en él.
    Él seguía hablando mientras yo pensaba en todo eso ya sin prestar mucha atención a lo que decía, mi vagina se comenzó a hinchar y humedecer.
    -¿Te hace sentido algo de lo que dije?-
    Me reí un poco, - creo que tiene razón- yo esperaba sentir rico con Héctor pero no fue así, el me mordió y me lastimó mucho, mire-
    Lo dije mientras levantaba mi blusa y mi bra, dejando afuera mis tetitas, luego señale mi pezón mordido; el profe abrió los ojos como platos, enteabrio la boca y se lamió los labios, su reacción me hizo ponerme más caliente.
    -Si me imagino que aún te duele, se ve rojo- me dijo con la voz un poco temblorosa
    El no dejaba de ver mis tetitas, así que mee hinque en el asiento del auto y las acerque a su cara.
    -si duele mucho- dije poniendo mi bebida fría sobre mi pezón adolorido y este se puso duro, -mire- le dije.
    -ya tápate niña - dijo el profe, tratando de recomponerse.
    -¿no le gustan mis tetas?, ¿Son muy pequeñas?- le dije de forma traviesa, buscando provocarlo.
    -no es eso, es que no es apropiado y te pueden ver-
    -pero no hay nadie en la calle, le dije apretando mis pezones frente a su cara-
    Entonces sentí sus manos aparentandome las tetitas, lengua tocó mi pezón, la deslizaba gentilmente llenadome con su saliva y lo apretaba con suavidad entre sus labios, eso me gustó mucho, sentí un hormiguero en mi entrepierna.
    Mis tetitas no llenaban sus manos grandes y gruesas, pero era una deliciosa sensación sentirlas tocandome, quería sentir más, me lance a besar al profe, me pegue en su boca y le metí mi lengua, el me tomo del rostro y me alejó
    -no seas tan impetuosa- jajaja
    Deslizó hacia atrás el asiento -sientate aquí- me dijo, señalando sus piernas, obedecí sin pensar, cuando me senté sobre de el sentí su bulto.
    Se acercó y me comenzó a dar un beso húmedo y suave, su barba me hacía sentir un cosquilleo, sus labios eran carnosos y estaban resbalosos, sentí su lengua en mi boca y yo la abrí un poco para dejarlo entrar, me penetró con ella y yo la comencé a chupar y lamer, era el mejor beso que me habían dado, mi cuerpo se estremeció, con una mano el me abrazo por la cintura para pegarme más a su cuerpo y con la otra acariciaba mis tetas que seguían al aire, apretaba mis pezones y los frotaba, yo sentí el calor invadiendo mi cuerpo, había muchas sensaciones que estaban por primera vez ahí, comencé a menear mi caderas contra su pene que comenzó a crecer, la tela de mis calzones me estimubaba, el me apretó más y levantó un poco su cadera para presionar mi vulva, entonces sentí como todo el calor de mi cuerpo se concentraba en mi clítoris que comenzó a llenarse de delciosos espasmos que me hicieron gemir de placer.
    El profe no espero a que regresara de mi orgasmo, metió su mano debajo de mi falda, me tocó la vagina empapada y dijo que quería probar todo eso.
    Me dijo que regresara a mi asiento, yo lo hice y me recosté, el encendió el auto y comenzó a conducir, yo estaba en el éxtasis aún, sentí su mano buscando mi vulva, para facilitarle el trabajo, me quite los calzones y levanté mi falda, entonces sus dedos gruesos comenzaron a frotar mi vagina y mi clítoris, me frotaba y después se chupaba los dedos -tu puchita sabe deliciosa- me decía, quiero comérmela toda, yo comencé a calentarme de nuevo.
    Llegamos a su casa, abrió el portón eléctricon -no te levantes- me dijo -no quiero que te vea nadie-
    estacionó el auto, bajó, me abrió la puerta y me ayudó a bajar, me llevó de la mano hasta la sala de su casa, me sentó en el sillón, se hincó frente a mi subió mi falda, yo abrí las piernas ofreciéndome a él, entonces sentí su lengua en mi vulva, un gemido salió de mi, nunca me había sentido así de excitada, abrí más las piernas, el beso mis labios vaginales, lamió mi clítoris, metió su lengua en mi vagina, los vellos de su barba me estimulaban también, el me comía la vagina de una forma tan deliciosa que yo estaba extaciada, gemia y me retorcía de placer
    -ahhhhhhhh, mmmmmmm, profe, ¿que me está haciendo?, ahhhhhhhhh, ahhhhhhhhhhhhhhhhh, siiiiiiiiiii-
    una ola de orgasmos llegaron uno tras de otro, su lengua no me daba tregua, se resbalaba en el torrente de jugos que salian de mi, era la primera vez que sentía esa maravilla, su lengua iba y venía hasta mi culito y bebía todos mis jugos, el alternaba la velocidad y rudeza con que me lamía y chupaba, de ves en cuando paraba para decirme lo rico que sabía y cuanto le gustaba como me mojaba, eso me prendía mucho más, ese hombre si sabía cómo calentarme, yo gemia cómo loca:
    -profe ¿Que me está haciendo? Se siente muy rico, me gusta mmmmmmmm-
    -ayyyyyy profe siiiiiiiii-
    -profe me voy a hacer pipí, ahhhhhh siiiiii, profeeeeeee-
    La vista se me nublo y me perdí en un delciosos orgasmo.
    Cuando abrí los ojos el profe estaba sentado en el sillón, complemente desnudo y con una enorme verga en su mano, pajeandose, mientras me apretaba las nalgas con la otra mano, yo abrí los ojos y mi mirada se clavó en su verga, estaba enorme, llena de venas y coronada por una cabecita roja y más gruesa, le salia un líquido por la punta.
    -ya habías visto una de estas- me dijo
    Moví la cabeza hacia los lados
    -¿Quieres agarrala?-
    No conteste, solo lleve mi mano hacia ese monstruo de verga, la agarre torpemente y el puso su mano encima de la mía
    -asi- me dijo, mientras marcaba el ritmo para que lo pajeara, yo lo hice con gusto, quería complacerlo y hacerlo bien
    -quiero que te la comas-
    de inmediato me hinque frente a él, le di unas lamidas torpes a su cabecita
    -abre tu boquita muñequita- me dijo acariciando mi barbilla
    -mojate los labios bien-
    lo hice, me agarró por el cabello y me acerco a su verga enorme, yo obedecí y me prepare para recibirlo, él me la metió toda de golpe dando un gemido, yo me la trague sin chistar, sentí como me golpeó en la garganta, mis ojos lloraron, pero aguante porque quería darle placer a ese hombre.
    -ahhhh si muñequita, que rica boquita tienes, siiii-
    Escucharlo decir eso me excitó mucho, así que comencé a moverme al ritmo que el me marcó, sentí el sabor fuerte de su pene y me gustó, disfrutaba de mamar aquella verga enorme
    -aprietala con tus labios nenita- me decía, y yo lo hacía encantada.
    -chupala suave muñequita, asi, mmmmmmm-
    Trate de hacer exactamente lo que el me decía, escuchaba sus gemidos y eso me ponía más y más caliente, así que me deje llevar por mi deseo por ese hombre, bebía el líquido que le salia, sentía sus venas haciendo saltar mis labios cuando entraba y salía, lo mojaba con mi saliva que escurría hasta sus huevos, agarraba su verga con mis dos manos que apenas cubrían la mitad de su tronco y seguia mamando, lamiendo y chupando…
    -aaaaahhhhhhh si muñequita, que rico-
    sentí como las venas de esa verga se hinchaban más, se puso más dura y comenzó a palpitar, la sentía más apretada en mi boca y escuchaba gemir al profe, quería hacerlo disfrutar tanto como él a mi, así que abrí mi boca más para poder comérmela toda, la metí hasta mi garganta
    -aaaaahhhhhh, aaaaaaahhhhhh, siiiiiii-
    gimió el profe, mientras me empujaba la cabeza para que me entrara toda su verga, su lechita comenzo a llenarme la garganta, era mucha y estaba espesa, pero sabía deliciosa, yo me sentía como toda una puta, mi puchita escurría de lo excitada que estaba, la sentía hinchada y deseosa de sentir algo dentro de ella.
    El profe me soltó la cabeza y pude salir a respirar, su lechita se me escurria entre los labios y yo trataba de tratarla toda recogiendo la con mis dedos.
    -¿Te gustó?-
    Asentí con la cabeza mientras seguía saboreando la lechita que tenía en mi boca.
    -eres una muñequita muy caliente, tienes una boquita muy rica y apretadita, lo hiciste muy bien-
    Me sentí feliz de escuchar eso.
    -vamos a descansar un poco, tráeme un vaso de agua-
    Me dijo mientras se dejaba caer sobre el sillón, yo obedecí, bebió el vaso de agua, yo otro y estuvimos en silencio por un rato, después me incorporé y me arregle la blusa.
    -¿Ya te quieres ir?, todavía te falta otra lección- me dijo
    Sonreí
    -Quitate todo, quiero verte desnuda-
    Obedecí
    -Parate aquí enfrente-
    Lo hice
    Me tocó, acarició y beso por cada rincón, mientras me decía lo rica que estaba, que era un dulce bombón y que me quería comer toda, mi piel se erizaba con sus caricias y con sus palabras, mi cuerpo se calentó de nuevo y mi vagina escurria en jugos, sentía un dolor muy rico en la entrada de mi puchita de lo excitada que estaba, el profe me sentó en sus piernas, de espaldas a él, besaba mi cuello y mi espalda mientras tocaba mis tetas y apretaba mis pezones, abrió sus piernas para que las mías se abrieran y acarició mi humedad, yo gemí y arquie mi cuerpo hacia atrás, abrí más mis piernas ofreciéndome a él.
    -muñequita tu puchita está hichadita y muy mojada-
    Me dijo mientras me acercaba a su verga enorme, sentí su cabecita resbalandose en la entrada de mi puchita virgen.
    -¿Alguien a entrado en ti?-
    -No- le dije a media voz
    Entonces se detuvo de golpe
    -Creo que tenemos que parar- me dijo
    Yo me voltee hacia él
    -no por favor- le dije buscando sus labios con los míos
    -no quiero que pare- dije mientras frotaba su verga con mi humeda vagina.
    -no entiendes muñequita, te puedo lastimar, estás muy cerradita y mi verga está muy grande-
    Pero yo estaba muy caliente para escucharlo, abrí más mis piernas, levanté las nalgas, agarre su verga con una de mis manos y la puse en mi entrada, sentí como se abrieron mi labios y como su cabecita entró un poco cuando intenté sentarme en el, pero el dolor me hizo detenerme, solté un pequeño quejido y me levanté de inmediato.
    El profe me abrazo, busco mis labios y me dió un beso húmedo, sentía su respiración pesada y fuerte, estaba muy excitado, lo sentía en sus caricias y en su lengua que entraba y salía de mi boca, en sus labios mordiendo los míos, en sus manos tocando mis tetas, en sus dientes dando mordiscos en mis pezones, mi excitación subió con la de él, yo seguía frotandome contra el tronco de su verga, mi vagina seguía hinchándose y cada ves estaba más mojada, se escuchaba como mis jugos escurrían.
    El profe me besó en el cuello, luego se acercó a mi oído
    -me tienes muy caliente mi dulce putita, te mueves muy rico y mi verga quiere entrar en ti-
    Yo sentía lo mismo, quería tener todo ese trozo de carne dentro de mi.
    -profe, quiero que me coja, aunque me duela, quiero que usted sea el primero que entrar en mi-
    -ahhhhhh mi perrita caliente-
    Alcanzo a decir antes de ponerse como un loco desesperado, me besó con fuerza, me agarró de las nalgas con una mano y me levantó, se agarró la verga y la apuntó a mi entrada, yo sentía que mi puchita iba a estallar en cualquier momento, me abrace de su cuello y me pegue a sus labios, el cruzo sus brazos por mi espalda agarrándome por los hombros.
    -aaaaaaaaaahhhhhhhhhhh- -profeeeeeee- -aaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhh-
    Grite cuando me empujó hacia su verga enorme y me la clavó de un solo golpe; sentí un dolor muy intenso, me estaba partiendo a la mitad con ese monstruo, pero ese dolor se mezclo con la energía sexual acumulada en mi vulva, que explotó en un torrente de fluidos que mojaron aquella verga gigante, me retorcí y pegué más mi pelvis contra la del profe para prolongar más el placer.
    -ahhhhhhh, siiiiiiiii, mmmmmmmm-
    Sentía mi vagina contraerse y presionar aquella verga palpitante.
    -ahhhhhhhhhhhh siiiiiiiiiiiiiiiii mi perrita-
    escuché gemir al profe, antes de que su lechita inundara mis entrañas; me apretaba las nalgas contra el y me mamaba las tetas como un desesperado, mientras yo me contoneaba sobre su verga recibiendo su rico orgasmo que se unió al mío, nos dejamos arrastrar por la ola de espasmos que invadieron nuestros cuerpos, esa maravillosa noche, cuando el profe Roberto me dió la más deliciosa lección de placer.
    8 min
  • Quieres instrucciones para venirte a chorros cogiéndome por el culo.
    Quedamos toda la familia un Sábado por la tarde para dejar a los pequeños en un parque infantil, y nosotros poder tomar unas cervezas tranquilamente. No teníamos prisa así que calleron bastantes cervezas, pero mi cuñado bebió mucho más que los demás, y se cogió un buen pedo, lo que provocó entre mi cuñada y el una fuerte discusión. Al punto que las mujeres se fueron solas un rato y nosotros intentamos que se le pasara la borrachera. Cuando nos volvimos a juntar decidieron que esa noche dormirían sus hijos y ella en nuestra casa y el en la suya.
    Acostamos a los chicos y mi mujer y mi cuñada se quedaron en la cocina despellejandole, mientras yo me fui a la cama. Los que conocéis mis relatos sabéis que tengo una pequeña aventura con mi cuñada, pero aquella noche no era para intentar hacer nada.
    Como a las 04:00 me desvelé así que decidí irme al sofá ha jugar con el teléfono ha ver si me entraba sueño de nuevo. A los 10 min alguien entró al baño, por lo que decidí apagar el teléfono para que nadie viera que estaba allí. De repente una figura sale del baño a oscuras y se acerca a mi, y en voz baja me dice que ya me había visto. Era mi cuñada.
    Yo: Si, me he develado y me he venido para no molestar a tu hermana.
    Ella: Yo tampoco puedo dormir, no paro de darle vueltas...
    Estuvimos como una media hora hablando del tema hasta que se pronto me dice:
    Ella: ¿Sabes que? Que le jodan!!!! No voy a llorar más por un jilipoyas como el.
    Yo: Eso es lo que tienes que hacer, vivir tu vida, toda gira al rededor de el, nunca le he visto hacerte un detalle...
    Y de pronto me suelta la bomba: Quiero follarte aquí y ahora!!!
    No me dió tiempo a reaccionar cuando ya la tenía a cuatro patas en el sofá sacándome la polla de los calzoncillos. Mientras me la ponía dura a lametazos yo intentaba convencerla de que no era buen momento con la familia dormida. Subió hasta mi cara, me dio un grandioso beso con lengua y me dijo: por favor, necesito relajarme y tú eres el mejor método. Según concluyo la frase volvió ha bajar a seguir poniendo dura mi polla. Que podía hacer, la verdad es que me puso muy cachondo, y todo aquello no habría pasado si mi cuñado no se hubiera cogido tal pedo... La agarré de los pelos la volví a subir hasta mi cara y la dije: de acuerdo, pero muy silenciosos y con mucho cuidado, y la devolví el beso con lengua.
    Bajo una vez más a polla ya bien dura, y se la metía hasta las garganta, desde mi posición poco podía hacer más que acariciarla. Así que decidí empezar a jugar con su culito. Me chupe bien chupado el dedo corazón y acaricie la entrada de su culo. Ella no paraba de subir y bajar la cabeza saboreando mi poya. Después de un buen rato decidí ser yo quien la comiera el coñito, pero decidí dar un paso más. La sentte en el sofá y la hice sentar encima de un cojín. La abrí de piernas comencé a comer ese delicioso manjar que tiene mi cuñada por coño, lo tenía muy húmedo así que era muy fácil jugar con el. Comencé a darle lametazos desde el culo hasta su clítoris, cada pasada con mi lengua la hacía estremecer de placer. No se sería la situación o el estar jugando con la entrada de su culo pero cada vez estaba mas cachonda. No me lo pensé y mientras mi lengua jugaba con su clítoris la metí la punta del dedo por el culo. No paraba de moverse, y cada vez enterraba más mi dedo en su culo.
    Nunca lo había echo para si leído al respecto de cómo hacerlo, así que mientras seguía lamiendola el coño empecé ha hacer circuitos con mi dedo para dilatar ese culito. Era la primera vez que lo hacíamos así que sólo contaba con excitarla y que se corriera en mi boca, cosa que ocurrió a los pocos minutos. Cerro las piernas atrapando mi cabeza, lamiendo sus jugos, y jugando con su culo.
    Ella: Joder cuñado, eres una caja de sorpresas, qué maravilla.
    Yo: Ya veo que te ha gustado tengo la cara llena de tus jugos.
    Ella: Trae que te los limpio.
    Y comenzó ha besarme y lamer toda mi cara, cuando terminó se volvió a agarrar a mi polla y una vez más comenzó a comermela, con la diferencia de que me dijo: mete otra vez ese dedo mágico por el culo. Había descubierto una forma maravillosa de ponerla cachonda!!!!
    Estaba a punto de correrme y la avise de lo que venía, y me dijo aguanta un poco más. Me llevo a la cocina, se apoyó en la encimera y me dijo hazlo con cariño, como tú sabes. No me lo podía creer!!!! Me ofrecía su culo, ni su marido había llegado a eso. Llene mi poya bien de saliva y la introduje la punta, quería undirsela hasta el fondo, pero sabía que si lo hacía mal se acabaría para siempre. La agarre de las tetas y comencé a jugar con ellas, notaba como se relajaba e iba entrando cada vez más. Estaba que explotaba.
    Ella: correte dentro de mi, ahí si te dijo.
    Me besó en la boca y comencé a correrme dentro de su culo. Cuando termine la bese la espalda, nos vestimos y ahora sí me volví a la cama a dormir otro poco. Habíamos arriesgado mucho y todavía nos podían pillar.
    8 min
  • Venezolana traviesa.
    Recuerdo como ayer mi primera vez, Alex era mi vecino, algunos años mayor que yo, digamos que yo estaba en primaria y el ya en secundaria, nuestras familias eran amigas y como buenos vecinos, jugábamos a diario.
    El me platicaba todo lo relativo al sexo, pues en la secundaria ya era tema común, me mostraba mujeres, me decía de que tenían sexo, lo que era el sexo y como los hombres le metían el pene a las mujeres por su “colita”, yo escuchaba atento y me llamaba mucho la atención.
    Un día llegó a ver con una colección de comics, eran de superman, de los orígenes de superman o algo así, me decía que eran ediciones especiales y valían mucho, que eran un tesoro y las había conseguido, yo quedè impresionado y le dije que si por favor me las prestaba, el me dijo: Te las dejo, así nada más y yo no podía creerlo, ¿De veras tenia tanta suerte? Claro Paquito, yo te las dejo, solamente que tienes que hacer algo a cambio me dijo… ¿Qué podrá ser? Podemos jugar todos los días a los novios, yo le dije que como se jugaba y me dijo que me iba a enseñar, comenzó a tocarme las nalgas por encima de mi short y el comenzó a tocarse su v3rga por encima del suyo, me comenzó a besar el cuello, y me hizo tocar su p3ne durísimo, vamos a jugar a los novios Paquito, pero voy a ser el novio y tu la novia, vamos a la lavadora, yo no entendía por que me decía eso, sin embargo nos dirigimos para allá; llegando a la lavadora Alex empezó a buscar en ella, comenzó a desenvolver ropa de mi mamá (Yo vivía con mi mami y mi papà trabajaba fuera) y aún me sorprende lo que encontraba, medio escondido entre la ropa normal, estaban tangas de encaje, cacheteros, ligueros y brasieres a juego, muy muy sexis, todos ellos con un fuerte olor y algunos todavía mojados con “cosita blanca” , en esos momentos no comprendía pero ahora entiendo, que aunque mi mami estaba sola en casa, no le faltaba algún amiguito que la dejaba llena de l3chita varias veces por semana, pero bueno, no pierdo el tema.
    Alex sacó la lenceria de mami y me pedia ponérmelas, yo me quitè mi ropita y comencé a arreglarme para el, la tanguita, el brasier y algúna faldita o blusita, mi mamà se llama Dolores, conocida como Lolis y todo mundo decía que yo, a esa edad, tenía la voz idéntica a ella:
    Vamos Lolis, sácamela del short
    Yo me agachè y saque su “cosa” del short y estaba durísima, el era moreno, flaco y ya a su edad velludo, recuerdo que lo tenía grueso y algo largo, nada exagerado pero comparado con el mío a su edad, un monstruo, ahí me enseñó a chupárselo: Agarralo con tus manitas, jalalo para atrás y para adelante y cuando la cabecita quede afuera la besas, la chupas y pasas tu lengua, me indcaba, la verdad es que yo le agarre gusto y disfrutaba mucho comiéndosela, su sabor no me desagradaba, sacaba su cabecita, la lamia, pasaba mi lengua por sus testículos, riquisimo, luego me subia nuevamente mi boca a sus labios y me besaba, me lamia el cuello, me comía los pezones riquísimos mientras me pedía que se la jalara y tocara, así pasaron las tardes en que me convertía en Lolis, la niña que era novia de su vecino Alex y estaba dispuesta a complacerlo como su novia a cambio de juguetitos…
    Alex ya tenia de novia a su vecinita, que de niño era Paquito y de nena Lolis, cada tarde sin falta esperaba que mis papàs salieran para llegar a “jugar” conmigo, ya los carritos y comics no formaban parte de esos planes, pues cada tarde nuestro “jueguito” era ser novios, me comia la boca a besos y me encantaba, metia su lengua hasta el fondo de mi garganta como desesperado, pasada a lamer mi cuellito hasta hacerme sentir un cosquilleo riquísimo, peñizcaba y chupaba mis pezones uno a la vez delicioso y me lamia y besaba riquisimo las axilas mientras me tocaba mis nalgas; todo esto vestida con los modelitos de mi mami y sus novios, medias, tanguitas y baby dolls muy coquetos, que aunque me quedaban grandes, me amarraba para lucir como su nena, como era de esperarse mi “novio” no aguantó mucho con los fajes y las mamadas, como buen macho lo que quería era clavar su verg4 en una colita y me lo dijo: me recordó que los novios le meten a sus novias su p3ne en su colita y que ellas lo disfrutan mucho, que una verdadera novia tenia que hacer eso, entregar su colita, un buen día después de los besos me convenció, Alex hizo algo que nunca había hecho, comenzó a bajar sus besos hasta que llegar a mi pequeño p3n3 y se lo metío a la boca, así estuvo chupándome mi pequeña cosita y bajó a mis huev1tos, los lamió y acarició mientras me la jalaba y me ponía callientísima, me comenzó a tocar el 4no con sus dedos, me lo masajeaba, se echaba saliva y me lo iba masajeando màs y màs, ya sabía yo o que seguía, ese día nuestro noviazgo iba a dar un paso adelante…
    Yo estaba loquita con sus dedos en mi colita, me metía el índice mucho, cuando cambió al dedo de en medio sentí durísimo como me tocaba por dentro, pegué un brinco: ahhhhh Alex, ¿Qué me metiste? Mi dedo nada más chiquita me dijo para tranquilizarme, me dijo que las novias debian moverse, que las niñas se movían para atrás y adelante como un vaiven, cuando se las metían, que tenía que aprender a moverme así y yo muy obediente comencé a menearme, a flexionar en cuatro para adelante y atrás, todo esto sin que su dedo se saliera de mi colita, bien cogidit4, estaba concentrada en mi trabajo cuando sacó su dedo, masajeo su v3rga todavía empapada de mi saliva, hizo para atrás su prepucio desnudando su cabecita y la puso en la entrada de mi colita, y poco a poquito comenzó a hacerme suya, me estremezco a la fecha en recordar aquella deliciosa verg4 sin condon, entrando riquisimo en mi colita virgen, debo confesar que esa ocasión no me dolió, no fuera una experiencia dolorosa o traumática, al contrario, era riquisimo sentirme su novia, su niña, mientras el, mi novio, no paraba de gemir al sentir lo apretadito de una colita virgen, no hubo cambio de posición, todo el rato me disfruto en cuatro, yo aprendí rápido a moverme, adelante y atrás metiéndomela toda, a cada metida me chupaba el cuello, me lamía la espalda, acariciaba mis pezones; tambiñen aprendí a gemir, nada de palabras, no hablaba solo practicaba mis mejores gemidos de mujer, yo los practicaba y los hacía: ay ay ay ay, auuuu mmmmm, me hubiera gustado tener mas experiencia en el porno para poder gemir más rico y hacerlo más feliz, en ese momento era una niña inocente siendo encul4ada por alguien mayor, un inocente entrgando el culito a su amiguito… De momento se detuvo, sentí como si me orinaran adentro, el cabron estaba deslechandose adentro de mi, sacó su verg4 latiendo y me dijo que yo comenzaba a sacar un juguito, que sale antes de hacer popo, así que era hora de detenernos para no ensuciar, nos besamos un ratito y se fue a su casa.
    ¿Cuántas veces me hizo su “novia”? No lo sé, Alex estaba en la edad de la calentura, cuando se comienzan a calentar y hablar con sus amigos de masturbación, de jalársela entre clases o en su casa, los amigos de Alex se la tenían que jalar, el había encontrado un tesoro, una sorpresa mejor, una colita que lo esperaba en ropa de mami todas las tardes para consentirlo como su novia, Alex no pasó hambre de sexo en su adolescencia y yo aprendí a ser una “buena novia” chupando y entregándome a mi novio, recibiendo su lechita todavía inmadura en mi colita virgen…
    Perlita
    18 min
  • Madura española.
    Seguro que todos hemos estado aburridos de salir de trabajar y hacer el mismo camino un dia tras otro y seguro que muchos hemos alterado dicha ruta varias veces pero aún asi se nos acaba haciendo pesado, por suerte para mi, al trabajar de noche, las rutas suelen ser algo mas pintorescas debido a la gente con la que puedes llegar a encontrarte en tu camino.
    Hace ya tiempo que regreso a casa por un camino en el que no suelo encontrarme a nadie, me pongo algo de musica en los cascos al salir del almacén, recorro varias callejuelas hasta llegar a un parque bastante grande, lo atravieso y ando un rato mas hasta llegar a mi piso.
    El parque suele estar vacío entre semana, con algunos jovenes bebiendo durante el fin de semana, de vez en cuando hay alguna persona en un banco o alguna pareja en pleno inicio de su amorio, asi como Joaquín, el guardia de seguridad que siempre me encuentro fumando en la entrada, siempre excepto el dia de hoy.
    Me parece raro no encontrarle en su habitual lugar, pero el dia ha sido duro y estoy abshorto en mis pensamientos por culpa de Bea, una compañera de trabajo que se deleita en calentarme mientras curramos como para darle mayor importancia a que el de seguridad falte en su puesto.
    No camino ni diez pasos cuando veo en un banco a una mujer de unos 40 años, morena de pelo corto, que esta mirandome fijamente mientras una de sus manos esta metida en su pantalón fregando su entrepierna. Me pilla por sorpresa y me quedo quieto a un par de metros mientras mi pantalón de gimnasia se tensa con mi creciente erección. La mujer no es especialmente guapa, pero sus labios pintados de rojo y su descarada masturbación son mas que suficiente para mí, me acerco hasta quedar frente a ella y me bajo un poco el pantalón haciendo saltar mi pene hacia arriba, erecto frente a su cara, sin decir palabra la mujer extiende su mano y me agarra el tronco, empieza a masturbarme de forma bastante enérgica mientras mira hacia arriba, hacia mis ojos.
    -Buenas noches.- le digo con una sonrisa mientras me quito los cascos de las orejas.
    Su respuesta es agarrarme el tronco con mayor firmeza mientras acerca sus labios y besa mi capullo, seguido de un juguetón lametazo antes de abrir la boca y meterselo dentro. Que sensación tan increible cuando una cálida y húmeda cavidad te rodea el glande! Gruñí de gusto varias veces mientras ella seguía masturbandome y moviendo su cabeza alante y atras, introduciendose mi polla hasta mitad de tronco y volviendo hasta el capullo.
    En ningun momento de los proximos cinco minutos que estubo haciendome esa tremenda mamada se habia quitado la mano de su propia entrepierna, el sonido de sus dedos entrando y saliendo de su húmeda vagina era increiblemente excitante, sobretodo acompañados de su apasionada mamada que la hacia atragantarse si trataba de abarcar mi tronco hasta la base.
    -joder, vas a hacer que me corra muy rápido si me la sigues chupando asi.- aún podía aguantar un poco, pero esto era demasiado bueno para terminar tan pronto.
    -entonces mejor paro un poco- me dice, sacandose mi polla de la boca mientras aún succionaba generado un peculiar "plop". Me sonrie mientras se levanta y se da la vuelta, bajandose al mismo tiempo los pantalones y las bragas y moviendose hacia mí, mi erecto miembro rozandose contra sus nalgas, no tiene un gran culazo ya que es bastante delgada, pero notando el calor que emana de su entrepierna en estos momentos me da bastante igual.
    Se inclina hacia delante agarrando el respaldo del banco con las manos y se queda quieta, yo aprovecho el momento de agarrarle un poco una nalga mientras me agarro la polla con la otra mano y la muevo de arriba a abajo paseando mi glande por su bien lubricada vagina, eso le gusta, empieza a gemir y moverse suavemente mientras sus carnosos labios vaginales se separan y abrazan la cabeza de mi polla. Le agarro las caderas con ambas manos y dejo mi polla apuntada hacia la entrada, no lo duda un segundo y mueve su cuerpo hacia mi, introduciendose lentamente mi polla en el coño, poco a poco, gimoteando de placer hasta que noto sus nalgas en la base de mi miembro.
    Oh dios! Como necesitaba una buena polla!- me dice, girandose a mirarme y mordirndose el labio cuando me muevo para retirar mi pene de su interior hasta quedar solo la cabeza dentro.
    -pues disfrutala- le respondo, moviendo mis caderas para penetrarla con todo el largo de mi tronco. Mi ritmo es lento al inicio pero firme, y voy aumentando la velocidad de mis movimientos conforme ella aumenta el de sus caderas y gemidos. Puedo notar como el interior de su vagina aprieta todo mi pene intentando mantenerlo ahí entro cada vez que la penetro, 'joder con la calentorra' pienso para mis adentros mientras extiendo los brazos y le agarro las tetas por encima del jersey, mis caderas siguen bombeando y en cuanto noto su climax aproximarse se la entierro con decisión mientras le pellizco los pezones.
    Ni siquiera entiendo lo que me dice entre gemidos, resoplando para recuperar el aire mientras su cuerpo se convulsiona con su reciente orgasmo.
    -joder...uff...que energía tienes chaval...- me dice, mientras retiro lentamente mi polla de su interior, ella se sienta despues de subirse los pantalones y sin decirme nada mas se mete mi pene en la boca de nuevo, relamiendo y succionando sus propios jugos de todo el largo y grueso de mi miembro.
    Su orgasmo no ha reducido su pasión, al contrario, parece que lo necesitaba mucho y ahora trata de mostrarme su agradecimiento con una renovada intensidad.
    -siii, joderrr que bien la chupassss, me corro, me corro!- consigo avisarla y su reaccion me sorprende gratamente cuando redobla sus esfuerzos para mantener mi polla en lo profundo de su garganta y consigue hacer que mr corra mientras se ahoga con mi pene. Mis chorros de semen directos a su garganta mientras traga con habilidad. Cuando nota mi ultima descarga se la saca lentamente de la boca, relamiendo el tronco y usando sus dedos para recoger cualquier resto de semen que se le haya escapado, se lo llevo a la boca y lo traga mientras me sonríe picarona.
    -eso no te lo esperabas de mi eh chaval?- se sonrie mientras recupera el aliento.
    -pues no, pero repetimos cuando quieras- le digo, guardandome la polla de nuevo en el pantalón.
    -con algo de suerte...- me dice seductora, me guiña un ojo y se levanta, caminando en dirección opuesta a donde yo me dirigo.
    Empiezo a caminar para cruzar el parque, moviendo mi cabeza, aun incredulo de lo que me acaba de pasar, voy a ponerme de nuevo los auriculares cuando veo delante de mi a una mujer de unos 50 años vestida con el uniforme de seguridad del parque, una mujer rubia bastante guapa y gorda.
    32 min
  • Jugando con mi cuquita cremosita hasta acabar bien rico.
    Su lengua jugaba con su glande, lo lamía lentamente, deleitándose, saboreando la polla del hombre que la había convertido en una auténtica zorrita de tan solo 18 años.
    No estaban solos en el cine y el riesgo a ser descubiertos, la excitaba más de lo que nunca había llegado a imaginar. Era la primera sesión de una película que llevaba más de tres semanas en cartelera y en el cine habría unas diez personas. Aun así, en cualquier momento, alguien podría girar la cabeza e intuir que algo raro estaba pasando en la última fila.
    Era la segunda vez que se veían en persona, tras más de tres meses intercambiando emails, él le había enviado un escueto email:
    "Cine *** Sala 3
    Sesión: 16:30
    Última fila, butaca central"
    Mientras jugaba con su polla, recordó como había empezado todo, no se reconocía, en tres meses, había pasado de ruborizarse al ver una escena de sexo en la televisión a masturbarse varias veces al día... siempre que él se lo ordenase, pues había dejado de ser Laura, para ser su "Zorrita", como a él le gustaba llamarla.
    Soy su Zorrita, la Zorrita de Daemon, pensó mientras trataba de introducirse toda su polla en la boca.
    ¿Como empezó todo? Todos los días daba las gracias a esa insignificante pestaña emergente que saltó en el ordenador mientras buscaba información en el ordenador para terminar su trabajo de clase. Trató de cerrarla varias veces, pero la condenada, emitía un sonido de error y se mantenía abierta todo el rato a pantalla completa. Era una página de contactos en la que aprecian varios anuncios de gente buscando sexo. Frustrada, por no poder cerrarla, optó por pulsar sobre uno de ellos, a ver si así, por arte de magia, podía cerrarla y, al menos, guardar las diez páginas del trabajo que estaba haciendo, porque reiniciar el ordenador estaba descartado, la última vez que pulsó el botón de guardar, fue terminada la introducción.
    El anuncio decía así:
    "¿Fantaseas con la idea de ser sometida? ¿Que un hombre te someta a su antojo y haga de ti una buena zorrita? Ponte en contacto conmigo y lo hablamos."
    Sin saber el cómo ni el por qué, se encontró contestando al mensaje, algo había hecho CLICK en su cabeza y la instaba a contestar:
    "Hola, mi nombre es Laura, no tengo apenas experiencia, me enseñarías?"
    Tras firmar el mensaje que una dirección de correo antigua, pulso el botón de enviar.
    ¿Que había hecho? ¿Cómo había pasado? Se había equivocado y había puesto su email actual. Rezó por poder cerrar de una vez por todas, la maldita pestaña emergente y olvidarse de todo, pero, la suerte no estaba de su parte y tras forzar el apagado del ordenador, decidió que ya era hora de acostarse y que mañana sería otro día.
    Eran las once de la mañana y se encontraba en el descanso entre clases, cuando vibró su móvil, tenía un email nuevo. Lo abrió instintivamente y su corazón se puso a mil por hora. Le había contestado!! El hombre del anuncio le había respondido!!
    Pensó en borrar el mensaje, en marcarlo como spam, para no volver a recibir ninguno más de esa persona, pero no fue capaz, la curiosidad ganó la batalla. Se dirigió a los aseos para encerrarse en el baño y poder leer tranquila el email. Durante el breve trayecto que había entre su clase y los aseos, sentía las miradas de todos sus compañeros posadas en ella, como si supiesen que algo pasaba.
    Tras cerrar la puerta del baño, puso el pestillo para asegurarse que nadie la vería y abrió el mensaje. Era un mensaje corto y directo, más tarde, Daemon, le explicaría que usa ese primer mensaje a modo de filtro para asegurarse que quien contesta está realmente interesada. Decía así:
    "Buenos días Laura.
    Mi nombre es Daemon, tengo 25 años y de momento no necesitas saber nada más de mí. En próximos emails, te hablaré sobre mí, pero ahora es tu turno...
    ¿Realmente quieres aprender?
    Háblame de ti, que edad tienes, que te gusta y que no te gusta, que experiencia tienes, si tienes o no novio/marido, estudias trabajas, etc.
    Quiero que te desnudes y te pongas delante de un espejo y me digas todo lo que ves, trata de describirte lo más exactamente posible, porque tarde o temprano, te pediré una prueba de que eres real.
    Después, cierra los ojos y recorre tu cuerpo con la yema de tus dedos imaginando que son mis manos las que te acarician. Imagina que estoy tras de ti. Por esta vez, puedes hacer lo que quieras, si quieres masturbarte... adelante, pero deberás decírmelo.
    NO ME MIENTAS, si no quieres hablar de algún tema y/o algo de lo que te pido te parece excesivo, dímelo y buscamos opciones.
    Espero tu respuesta.
    Daemon"
    Dios! No sabía porqué, pero automáticamente se sintió excitada. Quizás fue por el tono del mensaje, por haberlo leído encerrada en el baño de la universidad, no lo sabía, pero la chica que todos tomaban por una mosquita muerta (y así era, para ser sinceros) notó como sus braguitas blancas empezaron a humedecerse.
    Las horas hasta llegar a casa se le hicieron eternas, por fin, tras llegar a casa y cenar apresuradamente, se despidió de sus padres hasta el día siguiente y se encerró en su cuarto con la excusa de que había tenido una migraña durante todo el día y necesitaba descansar.
    Tras apoyar una silla en la puerta, para evitar visitas inesperadas, se sentó en la cama y pensó en que contestar. Podía ser una persona completamente diferente a quien era en realidad, decir que tenía mucha experiencia y que conocía todo sobre el sexo, pero, decidió ser sincera. Al fin y al cabo, no se conocían y podía decir la verdad sin miedo a ser juzgada de estrecha, como la llamaban sus compañeros de clase.
    "Buenas noches Daemon.
    Mi nombre es Laura, tengo 18 años, voy a la universidad (Enfermería) sin novio y apenas tengo experiencia en el sexo.
    He tenido dos novios y prácticamente soy virgen. Digo esto porque con el primero no pasé de darnos besos y meternos mano (por encima de la ropa) y el segundo, me hizo el amor dos veces antes de dejarme por Vane, la guarrilla de clase, que se come las pollas a pares. Ninguna de las dos veces que me hizo el amor disfruté, en apenas dos minutos se corría y tras vestirse de nuevo, me apremiaba para volver con sus amigos."
    Llegado a esta parte del email, Laura se levantó y tras desnudarse, permaneció 5 minutos delante del espejo mirándose.
    Era bonita, eso no lo podía negar nadie, tenía un cuerpo bien formado, con unas piernas fuertes debido a todos los partidos de baloncesto que jugaba, un culo bien duro pero su mirada se posó en sus pechos, eran pequeños, no diminutos, pero si pequeños comparados con los de la guarra de la Vane. Maldita zorra chupapollas.
    Continuó con el email:
    "Me pides que me describa, pues bien, allá voy: Soy morena, ojos marrones verdosos, con el pelo largo hasta los hombros, mido 1,70 y tengo unas piernas y un culo bien fuertes. Tengo poco pecho.
    Hasta el siguiente email"
    Cuando pulsó la tecla para enviar el mensaje, cerró los ojos y tras dejar el móvil en la cama, se puso de nuevo ante el espejo. Cerró los ojos y empezó a acariciar sus pechos, tenía los pezones duros y estaban especialmente sensibles.
    Bajo las manos lentamente por su estómago e imaginó que del espejo salía un hombre mayor que ella. Sin decir nada, cogía su barbilla con una mano y mientras recorría su espalda con la otra mano, la besaba en los labios. Notaba como una fuerza invisible tiraba de ella hacia el suelo, y tras arrodillarse, abrió la boca, esperando que ese hombre imaginario le metiese la polla en la boca. Su mano había llegado hasta su coñito, notó lo húmeda que estaba y empezó a masturbarse lentamente mientras se imaginaba comiendo su primera polla. Como la recorrería con la lengua, despacio, muy despacio, para luego ir metiéndosela poco a poco en la boca.
    Imaginó que ese hombre misterioso la agarraba del pelo, y aumentaba el ritmo de las embestidas, pasando de una mamada suave, a una autentica follada de boca. Sus dedos se movían cada vez más rápido y empezó a notar que se iba a correr. En el momento del clímax, imaginó que el hombre le sacaba la polla de la boca y se corría en su cara. Casi notaba la corrida en la cara, como el esperma resbalaba por sus mejillas para caer en sus pechos. Abrió los ojos y se vio reflejada en el espejo, estaba sudada, el sudor la cubría por completo haciendo que su cuerpo brillase.
    De repente, se dio cuenta de lo que había hecho y se avergonzó. Ella no era así, cuando se masturbaba siempre pensaba en el actor de moda, en como la cubría de besos y le hacía el amor despacio llegando los dos a un orgasmo maravilloso. Esta vez había sido diferente, fue salvaje, se sintió usada por ella misma y por el desconocido Daemon... lo peor de todo, es que le encantó.
    Se metió en la cama y trató de dormir, pero tras media hora dando vueltas en la cama, cogió el móvil y mandó un email:
    "Daemon, después de enviarte el email, me he masturbado. Me he imaginado que salías del espejo y me follabas la boca.
    No soy así, ni siquiera se me había pasado por la cabeza algo así.
    Por favor, enséñame, quiero ver de que soy capaz.
    Me he corrido como nunca".
    13 min
  • Videollamada erótica xxx.
    Nota de autor “Historia real, yo no escribo nada que no haya vivido o visto, es decir, no siempre tengo la formidable sensación de tener un encuentro sexual y tras hablar con dicha persona o personas, escribir el relato, no todo el mundo quiere que se inmortalice en el mundo digital sus experiencias sexuales, hay que respetar a todo el mundo y sus decisiones, pero si es cierto que cuando no participo sexualmente si lo hago como visor o viéndolo, alguna vez me ha pasado. Pero nunca escribo ni escribiré sobre algo que me han contado sin yo verlo, por el simple motivo de que cuando te cuentan una hazaña o una experiencia, lo hacen desde su punto de vista y yo puedo tener dudas o incluso no saber algunos detalles, por eso siempre estoy presente cuando ocurren, aunque no participe en la follada como tal. Esto lo indico porque una cosa es que mis amigas o clientas me cuentes sus aventuras sexuales, que siempre les gusta hacerlo, no sé el motivo, pero lo hacen, jejeje, y otra muy distinta es que me invente las historias, porque para inventar ya está la imaginación y todo el mundo tiene imaginación. Es por ello que indico que jamás, y digo JAMAS, en mayúsculas, escribiré algo que no he visto, sentido o participado.
    Esta historia, vivida por mí, ya que tuve que ir a una especialista para una lesión leve que tuve, por mi trabajo diario, ya que también los masajistas como los fisioterapeutas o quiromasajistas se lesionan, no somos de hierro precisamente y yo tuve que buscar una nueva. Indico como autor de la historia, que consta de cuatro partes, la primera es está, el prólogo, en el cual intento no ser muy extenso, pero hay que poner en situación para que sepan lo que ocurre en las otras tres partes. Dicha historia sucede en un pueblo de la costa malagueña, en Torre del Mar, que tiene un interés turístico aparte de muchas festividades, un museo del azúcar y tres faros, para quien le guste ver arquitectura antigua también tiene un castillo, pero no voy a hablar de lo que tiene el pueblo en sí que, por cierto, es costero. Tiene playa. Digamos que me gusta más el mar, aunque nunca sea navegante, pero me transmite un halo especial para poder escribir, aunque cuando hace mucho calor, la humedad en el ambiente haga que las gotas de sudor caigan encima del teclado del portátil o incluso moje las hojas del cuaderno en donde escribo apuntes necesarios para las historias que escribo, no tengo una habitación que sea un congelador en verano, precisamente, jejeje.”
    Empecemos la historia.
    ¿Protagonistas? Maya (de treinta y nueve años y casada) y yo(con cincuenta cumplidos hace un año, jejeje, y digamos que solo ante el peligro pero no tan solo).
    ¿Lugar de dicho encuentro? La casa en donde vive Maya, en Torre del Mar(lindando creo que con Vélez-Málaga o al menos estaba cerca de dicha localidad).
    ¿Personas que vieron lo que sucedió? Ni idea, porque puede que nos vieran u oyeran, pero no las vi, por tanto, digamos que los espectadores eran invisibles, pero estaban.
    ¿Fecha del acontecimiento sexual? Pues realmente el acto en sí fue el sábado 23 de este pasado mes de julio, es decir, el año 2022. Aunque debo de indicar que empezó todo el martes de dicha semana, cuando note que empezaba a tener un dolor en la espalda. Si, los masajistas, así como cualquier persona que da masajes o repara lesiones musculares también tenemos posibles lesiones, aunque sabemos cómo hacer ejercicios para que no tengamos dichas lesiones, tengan en cuenta señoras y señores lectores de dicha historia, que no somos de hierro y también podemos tener lesiones por nuestro esfuerzo. Por eso, al llevar ya unas cuantas semanas notando un pinzamiento en la espalda, pues intente contactar con algunos fisioterapeutas que conozco, indicándome algunos que estaban muy saturados de trabajo y no tenían ni un hueco libre para atenderme, otras personas estaban de vacaciones, la manía que tiene la gente de irse de vacaciones en verano, jajajaja, y los que ya busque por mi cuenta y que no los conocía, pues aparte de decirme lo exagerado que eran sus cuotas por sesión, indicando que yo también me dedicaba a ello, pues no me convencieron mucho, aparte, cuando trabajas en un sector y sabes los precios que se barajan, no te vas a ir a uno que no conoces de nada y que casi sabes que te va a medio solventar el problema pagando de más, hasta que me harte de buscar y pensé en cómo solucionar mi pequeña lesión para el verano que estaba teniendo yo con todas las clientas que me pedían cita. Menudo verano de trabajo he tenido, pero bueno, no hay que quejarse cuando te van bien las cosas.
    Normalmente para pensar suelo irme a ver el mar, no sé porque lo hago, pero me relaja. Pensé en muchas cosas y de repente me llego algo que me dijeron en primavera de que había un museo del azúcar en un pueblo cercano al mío. Concretamente en Torre del Mar, Málaga, Andalucía, España, para quien no sepa en qué lugar se realiza esta historia o para que se ubiquen mejor.
    Tenía toda la mañana libre, porque como mis clientas suelen trabajar en verano en jornada reducida o no trabajan, pero digamos que en verano es mejor evitar el calor, suelen llamarme casi por la tarde, así que, al recordar que llevaba tiempo sin alimentar mi cultura popular con lugares que apenas son de interés, pero para mí me enriquecen muchísimo, pues recordé ese museo del azúcar. Ufff, no es que sea diabético ni nada por el estilo, pero me gusta mucho saber cómo se fabrican algunos de nuestros productos alimentarios y el azúcar siempre lo tengo de alguna manera en mi dieta. Así que, me di una ducha, me arregle para no pasar mucho calor, a las doce del mediodía en mi zona no te quita nadie en pleno mes de julio, esté precisamente tenia los cuarenta grados si o si al sol y a la sombra los treinta y nueve, así que mi vestimenta era más bien veraniega, bermudas como pantalón y camiseta, más gorra para tapar la cabeza, unas chanclas o zapatillas de ir por la playa o piscina, muy veraniegas y por supuesto las gafas de sol para no deslumbrar mis ojos con los rayos solares y sobre todo, una mochila con una botella de agua o bebida isotónica (no diré la marca porque no subvencionan ninguna de mis historias, jejeje) y algunos frutos secos porque retienen líquidos, vamos, preparado para al menos estar de mediodía hasta la tarde bien hidratado. Mire los autobuses y sus horarios para irme a dicho pueblo y en cuanto llegue, tirando del móvil, porque hay que andar mucho hasta llegar a un puesto de información turística o no los tienen y tienes que ir al ayuntamiento para ver si te lo dan, por lo que lo mejor es el móvil y ese navegador tan bueno que existe conocido por todo el mundo, para ver donde se encontraba el museo del azúcar de dicha localidad.
    Para eso lo puedes hacer de pie o mejor sentado, y porque no hacerlo en una cafetería, total, también tenía que mirar donde comer, porque pensaba comer en algún bar o restaurante que hubiera cercano a donde yo tendría mi ruta turística, así que le pedí un té helado, porque me apetecía, y porque también el té tiene muchas propiedades y mientras el camarero me traía la bebida, pues tuve una llamada de una de mis clientas, a veces me llaman no solo para pedirme citas sino para ver como estoy, sobre todo porque se aburren, jejeje, creo.
    Mientras el camarero me servía mi bebida, pues tuve que indicar a mi clienta que realmente hoy no tenía previsto trabajar nada más que a última hora de la tarde, con otra clienta que me había pedido cita y que parecía que fuera urgente, así que estaría de ruta turística por Torre del Mar, que siendo uno de los pueblos con mucho interés turístico, ahora solo estaba para los veraneantes, como casi toda la costa andaluza, sobre todo con el calor que nos estaba asfixiando, y que no era nada con lo que luego vino en agosto. También le dije que como estaba buscando a un masajista para una dolencia que llevaba arrastrando desde hacía semanas, y por no dejar de trabajar, pues seguía aumentando, sin llegar a dejarme no trabajar, pues el camarero lo escucho. Cuando finalice la llamada, el hombre, muy amable y sin llegar a ser molesto me indico:
    — Disculpe caballero, pero le he escuchado sin querer mientras le servía la bebida que me había pedido y creo haber entendido que no encuentra una masajista para una lesión que tiene, si no me equivoco. Yo, por mi trabajo de estar tantas horas de pie también suelo tener contracturas sobre todo en la espalda y en las piernas, y todos los que estamos en este trabajo lo sufrimos mucho, y aquí en el bar tenemos o vamos a una masajista que es muy buena y barata. Se lo comento por si quiere hablar con ella, al menos no perderá el tiempo buscando.
    La verdad es que no me molesto en nada, es más incluso me incorpore un poco, el hombre estaba de pie y le conteste:
    — Gracias camarero, y la verdad es que, si me interesa, por el dinero digamos que no hay problema, pero si me gustaría saber si me puede tratar, ya que no es que me urja mucho, pero mejor prevenir que lamentar. Si me puede dar el número de teléfono, yo la llamo ahora mismo.
    El camarero, muy gentil me indico:
    — No hace falta señor, yo mismo la llamo y si quiere, usted continúa hablando con ella.
    Así lo hizo. Saco su móvil de su bolsillo, llamo a la dicha mujer y le pude escuchar “Hola Maya, soy Ricardo, del bar, supongo que ya sabes quién soy. No. No te llamo para una cita, sino porque tengo aquí un cliente que sin querer he escuchado que está buscando un masajista y están todos ocupados y he pensado que tú puede que estés libre, te paso con él y ya habláis lo que sea. Un beso.” Y me paso su móvil, por lo que, al presentarme, pues bueno, ella me dijo que hoy tenía el día completo y mañana también, pero que para el sábado por la mañana no tenía citas que, si no era mucho la molestia, podríamos quedar para eso de las once de la mañana. Yo le indiqué que, si no la molestaba, encantado, incluso le di mi número de teléfono para que me mandará un mensaje y así saber dónde tenía que ir para el masaje. Quedamos en eso. Le di al camarero que estaba sirviendo en otras mesas, su móvil, le pagué la consumición con una buena propina por dejarme hablar por su teléfono y por el favor que me había hecho, y me fui a ver el museo del azúcar. Lo interesante que es saber cómo se hace todo el proceso, de verdad que alimenta y aprendes muchas cosas.
    Estuve todo el mediodía visitando dicho pueblo, y comí también en el mismo bar, por cierto, me atendieron muy bien, creo que ese bar ya está en mi lista de sitios donde comer de lujo y barato, en la costa, jejeje. Hay que hacer publicidad de lo bueno cuando lo encontramos.
    Eran casi las cuatro de la tarde cuando recibí un mensaje en mi móvil que indicaba lo siguiente “Hola, soy Maya, la masajista. Te pido disculpas, pero no he tenido tiempo de mandarte nada, en estos días tengo muchos clientes. Te mando este mensaje para que tengas mi número, que no sé si el camarero Ricardo te lo ha dado, suelen ser muy prudentes dando mi teléfono a gente desconocida, pero por la breve conversación que hemos tenido, he querido que lo tuvieras. Puedes llamarme si quieres o lo hacemos por mensajes, aunque he de decirte que si no descuelgo es porque estoy trabajando, espero que me disculpes. Un beso”. Me fui a dar un paseo por la parte costera del pueblo y casi ya llegando las siete de la tarde me fui a mi casa en autobús público, después de un día bastante interesante para todo mi ignorante conocimiento de los pueblos costeros en los que viven gente y hacen sus vidas normal y corriente como cualquier otra persona.
    Al llegar a mi casa, ante todo, dejar la mochila que llevaba, algunos objetos que compre porque me interesaban y porque es bueno tener recuerdos de dónde has estado a lo largo de tu vida, aunque sean tonterías como gorras, camisetas o incluso los famosos llaveros o imanes para la nevera. Me quite toda la ropa y me metí en la ducha, necesitaba una buena ráfaga de agua sobre mi cuerpo y tras la ducha, saliendo como siempre desnudo de ella, no me gusta meterme en la ducha con ropa, que luego cuesta un montón quitártela, jejeje, pues me puse un albornoz ligero y así mi cuerpo se secaría por partes, pero seguiría estando fresquito.
    Mire mi móvil y como siempre tengo algunos mensajes, entre ellos los de mis amistades, porque el resto siempre son de clientas solicitando cambios de fechas u horas de las citas, pero algunas amigas a veces te mandan cosas interesantes. Y recordé que no había contestado a Maya, por lo que le mande un mensaje tal cual como esto “Gracias Maya por dedicar tiempo de tu descanso en darme el masaje, que yo también doy masajes, de otro estilo al tuyo y sé que no es fácil que te dejen libre ni un momento. Te escribo principalmente para darte las gracias, pero también para saber si el sábado no tendrás más clientes que yo y así te llevo un regalo por el favor de atenderme, que supongo que tanto el sábado como el domingo son tus días de descanso, y es una faena el tener que seguir trabajando. Como te he dicho antes, yo también doy masajes, pero solo a mujeres y digamos que son de la rama sensual subida de tono, supongo que no tengo que decirte nada más, pero también sabrás las cargas musculares que tenemos los que nos dedicamos a los masajes y que siempre viene bien que otra persona nos descargue, algún colega conocido, pero en mi caso, todos están o de vacaciones o liados hasta final del verano. Bueno, te dejo con lo que estés haciendo, espero no haberte molestado” y con ello me fui a ver que me preparaba de cena, dejando el móvil encima de la encimera en modo vibración que, aunque tengo melodías para clienta y amistades, a veces es mejor que no suene nada, solo que vibre.
    Mientras me preparaba la cena, indico que sigo solo con el albornoz puesto, nada más de ropa, pues note varias vibraciones en el móvil, pero a mí me gusta preparar mi comida o cena o desayuno o lo que sea sin estar pendiente del móvil, por eso, cada vez que oía el sonido de la vibración no me fijaba en quien era, pasaba del aparato y seguía con lo mío. Cuando acabé de preparar mi cena, ya que eran casi las nueve de la noche, llamaron a la puerta de la calle y claro, yo solo iba con el albornoz y al abrir la puerta vi a una mujer conocida por mí pero que nunca había tenido el placer de darle algún masaje o tener sexo con ella. No diré quién era, pero digamos que es un alto cargo de un partido político andaluz, y bueno, me extraño que se me presentará en la puerta de mi casa. Nunca doy a gente que no conozco mi dirección, pero entonces ella se presentó así:
    — Hola José, ya no te acuerdas de mí por la cara que pones, y te voy a decir quién soy, aunque creo que lo sabes, pero realmente no de que nos conocemos, aparte de que soy tu nueva vecina, la que vive justo detrás de tu casa. Nos vimos por primera vez cuando estabas en una mesa electoral, de vocal, en tu ciudad y yo era la presidenta de otra mesa al lado tuya, pero ya sabes lo tedioso que es ese día para los que estamos ejerciendo ese maldito derecho de pringar en la mesa electoral nacional. Bueno, si no te acuerdas de mí, te diré que ahora soy una parlamentaria del gobierno central autonómico, o dicho de otro modo, tengo un escaño en la junta de Andalucía. Bueno, que no quiero aburrirte mucho, solo decirte que llevo dos semanas de mudanza, espero no haberte ocasionado molestias y espero que no te molesten mucho algunas de las fiestas que tengo que hacer en el jardín, colindante con el tuyo.
    Sigo indicando que yo estoy con solo un albornoz, porque si puedo estar cómodo, para que narices tengo que estar con ropa de calle o ajustada, ya que estoy en mi casa. Le dije que estaba a punto de cenar y que, si ella quería, pero claro, esta mujer supo cómo indicar que tenía pizza esperando en su casa, y que para otro día aceptaría la invitación. Le ofrecí una copa de vino que, aunque yo no bebo vino, siempre hay que tener alguna botella en casa, para visitas o para amistades o clientas, es lo que tiene ser un caballero.
    Sonaba el móvil tanto el de ella como el mío en modo vibración, y sí se tomó esa copa de vino, pero al cabo de media hora dijo que se iba, que no me quería molestar y que la perdonará si alguna vez hacia demasiado ruido, pero en su casa, que no suele llevar cosas del trabajo, si tiene que hacer como dijo ella políticamente correcta “alguna fiesta de cerrar objetivos de interés para el partido” o dicho como yo lo entendí claramente “hacer la pelota para conseguir subvenciones de particular” jajaja, que queda mejor incluso. Yo le respondí que no había problema y que, si ella necesitaba alguna vez de mis servicios, pues que no dudará. Cuando oyó lo de mis servicios, me pregunto a que me dedicaba, y con su copa en la mano, le enseñe la habitación en donde tengo la camilla automática y eléctrica para los masajes, señalando que doy masajes sensuales y relajantes y otros especiales, pero ella se quedó mirando el interior y me tomo la palabra. Miro su móvil y dando de nuevo las gracias, me dijo que se tenía que ir, por lo que la acompañe a la puerta de mi casa y tras despedirnos, me fije en su figura por detrás mientras salía por la calle en dirección a su casa. La verdad es que hay mujeres que mejoran más por la parte de atrás, aunque está por delante tampoco estaba nada mal.
    Nota de autor “Se estarán preguntando muchas personas que están leyendo este prólogo, por qué estoy hablando de esta vecina nueva que tengo, y es muy simple, en esta historia, esta mujer entra en escena, por eso lo de ponerla aquí, pero no entrará muy pronto, sino más adelante.”
    Entonces, yo cerrando la puerta de mi casa y yendo a la cocina para cenar solo, sí, a veces es mejor cenar o comer solo, así puedes pensar más tranquilo en tus cosas, pues miré por un momento mi móvil, no miré los mensajes de las clientas, tampoco el de algunas amistades que querían saber si podíamos quedar para tomar algo, sino que me fijé en el de Maya. Sí. Tenía dos mensajes. Leí el primero que me decía “Espero no molestarte con tu cena o preparándola, pero yo ahora es cuando estoy en mi momento de relax y quería contestarte a tu mensaje. A mí no me molesta tener que hacer masajes en mis días de descanso, sobre todo si es una persona nueva y que conoce nuestro trabajo, es como hacer un favor a un colega que luego te lo hará a ti y no hay problema ni se pide nada a cambio, es más, prefiero que sea en tu caso, porque ambos sabemos dónde tenemos las posibles molestias y es mejor que tener que buscar entre todo el cuerpo. Por otro lado, Ricardo, que me ha llamado, me ha dicho que veía en ti una persona de confianza, y eso que solo te ha servido la comida por lo que me ha dicho. Por otro lado, me ha quedado esa duda de que tipo de masajes das, pero si no te parece mal y estás de acuerdo, a mí me gusta también que me den masajes, por eso te mando este mensaje”. Si cuando la curiosidad mató al gato por algo sería, jejeje.
    Pero luego leí el segundo mensaje que me envió, diez minutos antes de leerlo, y me decía “Oye José, mira, he estado pensando que no voy a tener a ningún cliente a lo largo del sábado por la mañana y que, en vez de darte el masaje en mi clínica, mejor lo hacemos en mi casa, que también tengo camilla para dar masajes y si quieres, pues comemos y pasamos la tarde entre masajes mutuos y tranquilidad, que mi casa tiene un jardín muy amplio, esta con la montaña cerca, digamos que solo hay campo. También tengo una piscina, por si quieres que nos demos un baño. Ahhhh, tengo pareja, pero está por motivos de trabajo dos semanas fuera, por tanto, no hay problema de que nos interrumpa. Espero que te parezca bien el plan para el sábado, si no tienes nada más que hacer, porque si no, pues lo pasaré sola.
    Yo la verdad es que los sábados y domingos es cuando más trabajo tengo, pero estábamos a mediados del mes de julio de este año, el 2022. Tenía la molestia muscular que iba creciendo y o le ponía fin a ello o tendría graves consecuencias musculares para mí y mi trabajo. Por lo que cancele todas las citas que tenía para este fin de semana, mande a las clientas que tenía concertadas y les dije que me había surgido un problema familiar que requería de mi asistencia, sé que es una excusa cutre pero cuando trabajas con personas que entienden perfectamente que cualquier ser humano se puede poner grave de enfermedad, pues es una causa mayor para cancelar las citas, por lo que suspendí las citas. Cuando yo suspendo una cita que ya tengo cerrada, les doy a dichas personas, un bono de tres sesiones gratis. Hay que tener contentas a las clientas, y más en mi caso, cuando llevo tanto tiempo ejerciendo uno de los trabajos manuales más placenteros. Tras acabar de cancelar mi agenda para el sábado y domingo, le mandé un mensaje a Maya que decía lo siguiente “Maya, guapa, como me has dicho, estás sola, por tanto, ¿te molesta si te llamo y te cuento algunas cosas que sé que quieres saber?” y ella me mando al instante un mensaje diciendo que sí, que la llamará.
    Así lo hice. No voy a poner toda la conversación porque no hace falta que sepan lo que hablamos, pero lo resumo en qué quedamos para hacer los masajes, el sábado a las doce de la mañana. Para mí es casi como madrugar, teniendo en cuenta que yo no tengo una jornada de ocho horas diarias, y no entro a trabajar a las ocho de la mañana, estilo oficina, sino que yo estoy dependiendo de los horarios de mis clientas, mujeres todas, que trabajan en casi todos los trabajos habidos y por haber, con horarios que son de oficina, de tienda, de restauración (hostelería para quien no lo sepa), de jornadas partidas, de jornadas intensivas, e incluso de jornadas nocturnas, es decir, no tengo personas que siempre tienen el mismo horario, y cuando me visitan pueden ser desde las nueve de la mañana, a las doce, a las tres de la tarde, a las cinco, a las nueve de la noche, a las once o incluso a las dos de la madrugada, digamos que tengo el peor horario laboral del mundo, que no se sabe cuándo empieza y peor para mí, no se sabe cuándo acaba, teniendo en cuenta que mis masajes son al menos de hora y media el más rápido o dos horas o más. También por eso tengo unas tarifas acordes a dichos horarios, ya que no es lo mismo dar un masaje por la mañana, por la tarde, por la noche o de madrugada. Y los fines de semana tienen el mismo precio que entre diario, es decir, yo no contemplo si es de noche o de madrugada y si es fin de semana, pero tampoco tengo lo que todo el mundo piensa de la gente que trabaja por su cuenta, que tenemos todo el tiempo del mundo para hacer un montón de cosas, jajajaja, ojalá. La verdad es que me gustaría que una empresa, me contratará de masajista, solo para sus empleadas, pero creo que no existe una empresa, al menos en mi país que solo tenga mujeres y que necesiten a diario masajes, así que, yo sigo con mi trabajo.
    Tras hablar con Maya y ya con la cena fría, porque es lo que tiene hablar por teléfono a ciertas horas de la noche, pues a las diez me vuelvo a calentar la cena.
    Lleva el sábado día 23 de julio, me dirijo en transporte público al centro de la localidad de “Torre del Mar” que es donde había quedado con Maya para que, con ella irnos a su casa, en las afueras del pueblo, lindando cerca de la localidad de Vélez-Málaga, incluso creo que está más en dicha localidad que en Torre del Mar, porque se veía algo de montaña, que no es muy grande, pero sigue siendo montaña. Me baje del autobús y fui de nuevo a la cafetería en donde el comí el día que visite dicho pueblo y donde estaba el camarero Ricardo sirviendo mesas. Lo salude amigablemente, que menos, si no es por él, yo no tendría cita con una masajista ni pasaría la tarde con esta mujer, en su casa de campo, aunque realmente es su casa. Vi a una mujer morena, pelo con melena, recogida como una cola, vestida con un pantalón corto y una camiseta del mismo color que el pantalón, negra. Y que estaba charlando con Ricardo. Él de pie y ella sentada tomando un café. Entonces Ricardo me presento a Maya. Ella se levantó y pude ver que su metro ochenta gracias a unos zapatos con bastante tacón, pero no de punta, sino estilo alpargata playera que tenía una buena cuña, pues la hacía que casi fuera alta esta mujer. Creo haber indicado alguna vez que observo mucho todo lo que tengo a mi alrededor, por si no se han dado cuenta hasta ahora. Bueno, pues tras la presentación y saludo, besos incluso en las mejillas, porque por fin ya no tenemos que usar mascarillas como años anteriores, pues me siento con esta mujer.
    Bella es poco.
    Alucinante me quedo corto.
    Atractiva es casi su segundo apellido.
    Pedazo de mujer.
    Y en vez de pedir algo para acompañarla, me dice que tiene que hacer unas pequeñas compras como el pan y algo más, y que si la acompaño hasta que vayamos a su casa. A ver. Esto no hace falta escribirlo, claro que la acompaño, si he quedado con ella para que me dé el masaje y además pasar la tarde con esta mujer. Mientras nos vamos andando hacia las tiendas del pueblo y compramos lo que ella necesita, también charlamos para ir conociéndonos un poco más. Ahhhh, se me olvidaba, yo este día llevaba unas bermudas vaqueras, una camiseta azul marino, mi gorra para no quemarme mi cabeza, mi mochila en donde siempre llevo una muda, bóxer y camiseta de repuesto, nunca sabes donde puedes dormir o acabar ese día, aparte de algunos aceites y lubricantes en botes pequeños, para una emergencia, jejejeje, mi botella de agua de litro y medio y algunas cosas que no vienen a cuento.
    Y hasta aquí el prólogo de esta historia. Solo decir que se pone muy interesante y muy caliente, tanto o más como el calor que hacia ese día en la costa malagueña, que anda que no hizo calor.
    Como siempre indico, millones de gracias por leerme, millones de gracias por dedicar tiempo de sus vidas en leer mis historias y las de los demás que participamos en esta página y, sobre todo, sean felices y follen mucho, porque el sexo da alegría y mata virus.
    10 min
  • Gemidos y sonidos vaginales 2.
    Viernes tarde,salgo de trabajar con ganas de llegar a casa, y verte, contarnos el día, tu que eres mi musa y amor. Llego a casa pero no te veo.
    Eva, estas en casa?- te llamo
    Tu dulce voz suena desde la habitación- si cariño estoy aquí en la cama.
    Me acerco a la puerta de la habitación y ahì te veo, esbelta, solamente cubierta por tus braguitas granates, tus pechos medio caìdos con tus grandes aureolas, y estimulándote unos pezones grandes y erectos con una mano, y la otra mano acariciando tus labios vaginales que ya se notan hinchados y mojados por la manchita mas oscura que observo en las braguitas.
    Hola cariño, que bien estas no?-digo yo con ansias de tirarme encima de ti.
    Si amor,esperándote- me dices tu mordièndote el labio, y abriendo mas las piernas invitándome a saborear tus jugosos flujos.
    Me acerco, te beso tiernamente, saboreo tu cuello, voy bajando por tus pechos, mordisqueo tus pezones, -primer gemidito- y mientras te quito las braguitas, beso tu pubis.
    Saco y me embriago del olor que desprende tu conchita, oliendo tus ropa interior, cosa que me enciende, y meto mi cabeza entre tus piernas.
    Saco la lengua y la paso por toda tu flor,humedecièndolo y sacando tu primer-mmmmm.
    Beso a cada lado de tu conchita,la parte interior tan sensibles de tus muslos,mientras mis manos amasan tus nalgas. Tu te mueves contorneándote por lo agustito que te sientes, y voy al lio.
    Paso la punta de la lengua por tus labios vaginales, de arriba a abajo,abrièndolos poco a poco, absorbo un par de veces tu clítoris- mmmmm si cielo-vuelvo a oir y empiezas a acariciar mi pelo.
    Bajo otra vez a la conchita, y metiendo la lengua cada vez mas dentro de ti,beso alrededor de la vagina, y mi nariz roza tu pepita, sacando tu lado mas animal con sonidos ilegibles.
    Mi lengua acosa tu sexo, no paro de mover toda mi boca por todo tu coño, comièndome todos los fluidos internos que pringan mi cara.
    Uffff,siiii,así amor así-sale de tu boca. Presionas mi cabeza y empiezas a moverte como a ti te gusta que mi boca te dé placer, arriba,abajo, izquierda ,derecha, tu flor es una fuente que emana fluidos sin parar y de rrepente- aaahhh, joderr,joder,joderrr- sientes tu primer orgasmo apretando mas mi cabeza contra ti.
    Pero yo no te dejo descansar y ataco tu clítoris, y mi mano derecha acaricia tus hinchados labios, mientras empiezo a penetrar tu vagina con los dedos del medio dejando los otros apoyados en ellos. Te penetro buscando ese bultito interno tuyo que tanto te pone. Lo busco, te rozo todas las paredes vaginales, pero sobre todo la parte superior donde poco a poco empieza a asomar tu punto g. Mas labios siguen besando tu clítoris,mi lengua rodeando y presionándolo suavemente subiendo y bajando la intensidad. Mis dedos juegan,cada momento mas mojados, estimulo tu bultito, cada vez mas notorio,metiendo y sacando mis dedos,ejerciendo mas y mas pressió.
    No puedes con el placer que sientes te mueves,te tensionas,gritas,gimes, bufas,estas muy cachonda. Te encanta como juego con mi boca en tu pepita, pero sobre todo el roce de mis dedos sobre tu punto g.
    Noto mas y mas flujos,intensifico mis movimientos, que se acompasan con tus espasmos y en pocos minutos noto un chorro de placer en fluidos saliendo de tu interior y un grito de locura que deja tu delicado cuerpo temblando de los orgasmos que acabas de encadenar. Doy el ultimo beso a tu coño,subo,me quedo abrazando tu cuerpo mientras vas retomando con algún que otro espasmo sorpresa el control de él,me miras con ojitos, me besas los labios con besitos y fundimos nuestras bocas en un tierno beso.
    6 min
  • Gemidos y sonidos vaginales 1.
    Viernes tarde,salgo de trabajar con ganas de llegar a casa, y verte, contarnos el día, tu que eres mi musa y amor. Llego a casa pero no te veo.
    Eva, estas en casa?- te llamo
    Tu dulce voz suena desde la habitación- si cariño estoy aquí en la cama.
    Me acerco a la puerta de la habitación y ahì te veo, esbelta, solamente cubierta por tus braguitas granates, tus pechos medio caìdos con tus grandes aureolas, y estimulándote unos pezones grandes y erectos con una mano, y la otra mano acariciando tus labios vaginales que ya se notan hinchados y mojados por la manchita mas oscura que observo en las braguitas.
    Hola cariño, que bien estas no?-digo yo con ansias de tirarme encima de ti.
    Si amor,esperándote- me dices tu mordièndote el labio, y abriendo mas las piernas invitándome a saborear tus jugosos flujos.
    Me acerco, te beso tiernamente, saboreo tu cuello, voy bajando por tus pechos, mordisqueo tus pezones, -primer gemidito- y mientras te quito las braguitas, beso tu pubis.
    Saco y me embriago del olor que desprende tu conchita, oliendo tus ropa interior, cosa que me enciende, y meto mi cabeza entre tus piernas.
    Saco la lengua y la paso por toda tu flor,humedecièndolo y sacando tu primer-mmmmm.
    Beso a cada lado de tu conchita,la parte interior tan sensibles de tus muslos,mientras mis manos amasan tus nalgas. Tu te mueves contorneándote por lo agustito que te sientes, y voy al lio.
    Paso la punta de la lengua por tus labios vaginales, de arriba a abajo,abrièndolos poco a poco, absorbo un par de veces tu clítoris- mmmmm si cielo-vuelvo a oir y empiezas a acariciar mi pelo.
    Bajo otra vez a la conchita, y metiendo la lengua cada vez mas dentro de ti,beso alrededor de la vagina, y mi nariz roza tu pepita, sacando tu lado mas animal con sonidos ilegibles.
    Mi lengua acosa tu sexo, no paro de mover toda mi boca por todo tu coño, comièndome todos los fluidos internos que pringan mi cara.
    Uffff,siiii,así amor así-sale de tu boca. Presionas mi cabeza y empiezas a moverte como a ti te gusta que mi boca te dé placer, arriba,abajo, izquierda ,derecha, tu flor es una fuente que emana fluidos sin parar y de rrepente- aaahhh, joderr,joder,joderrr- sientes tu primer orgasmo apretando mas mi cabeza contra ti.
    Pero yo no te dejo descansar y ataco tu clítoris, y mi mano derecha acaricia tus hinchados labios, mientras empiezo a penetrar tu vagina con los dedos del medio dejando los otros apoyados en ellos. Te penetro buscando ese bultito interno tuyo que tanto te pone. Lo busco, te rozo todas las paredes vaginales, pero sobre todo la parte superior donde poco a poco empieza a asomar tu punto g. Mas labios siguen besando tu clítoris,mi lengua rodeando y presionándolo suavemente subiendo y bajando la intensidad. Mis dedos juegan,cada momento mas mojados, estimulo tu bultito, cada vez mas notorio,metiendo y sacando mis dedos,ejerciendo mas y mas pressió.
    No puedes con el placer que sientes te mueves,te tensionas,gritas,gimes, bufas,estas muy cachonda. Te encanta como juego con mi boca en tu pepita, pero sobre todo el roce de mis dedos sobre tu punto g.
    Noto mas y mas flujos,intensifico mis movimientos, que se acompasan con tus espasmos y en pocos minutos noto un chorro de placer en fluidos saliendo de tu interior y un grito de locura que deja tu delicado cuerpo temblando de los orgasmos que acabas de encadenar. Doy el ultimo beso a tu coño,subo,me quedo abrazando tu cuerpo mientras vas retomando con algún que otro espasmo sorpresa el control de él,me miras con ojitos, me besas los labios con besitos y fundimos nuestras bocas en un tierno beso.
    4 min
  • Sexo lésbico entre latinas.
    Sentía que los dedos de Celeste entraban y salían de mi sexo húmedo, yo gemía lo más bajo posible y le pedía que no parase. Sin embargo frenó, sacó la traba del baño y se fue. Me levante la tanga, el pantalón y salí tras ella. No la alcancé. La llame a mi oficina ejerciéndo el poder de mi puesto. Entro de mala cara
    -Por favor Celeste, entendeme
    -Que te entienda qué cosa Sol? Que estás casada? Que tenemos que escondernos porque sos mi gerente? Que te acostaste con Lara de rrhh?
    -Sabes que estoy divorciándome… no seas injusta. Lo de Lara te lo expliqué…
    - No quiero que estemos más. Me duele mucho todo esto . Me voy a ir y no quiero que me llames
    Así pasaron los meses, al principio trabajo muy mal y recibía reportes de Ricardo pidiéndome su cabeza pero no podía dejarla sin trabajo. En paralelo yo firmaba los papeles del divorcio y de a poco empezaba a acercarme a Lara. Después de un año y medio sabía que Celeste estaba con alguien, mi relación con Lara estaba consolidada. Ella pertenecía a otro sector así que podíamos decirlo.
    Una mañana nos encontramos en el ascensor, era la primera vez que estábamos a solas desde aquella ultima charla
    -Cele! Cómo estás? Todo bien ?
    -Que lindo encontrarte Sol! Quería hablar con vos y agradecerte. Se que me bancaste mucho con Richard!
    -No tenes que agradecer nada… sos una empleada excelente
    Pasaron las semanas y una tarde de lluvia baje para ir al estacionamiento y la vi. Lloraba, me acerque a preguntarle si estaba bien y me dijo que había discutido con Sara, su novia.
    -Me tenía que venir a buscar y se fue de viaje por negocios a Rosario. Siempre en un segundo lugar
    -Celeste no digas así… estoy segura que te quiere mucho pero hay que cumplir con las obligaciones
    -Claro como las cumplíis y cumplías vos!
    -Dale, te llevo hasta tu casa así no te mojas más
    Subimos al auto, de camino se secó las lagrimas y hablamos de cómo había conocido a Sara, de que finalmente yo había terminado con Lara.Al llegar me dijo que pase a tomar un café, le agradecí pero no podía, insistió así que finalmente accedí. Preparo café y nos sentamos
    -Esta mucho más lindo el departamento
    -Si cambie algunos muebles y decore un poco
    -Tenes esta foto todavía!
    -Si es muy bonita. No pude cambiarla…
    Era el contorno de ella en el balcón, se la había tomado yo. Había sido la primera vez que iba a su casa, por tanto era la primera vez que habíamos intimado. La tome y la mire
    -Muy buena la fotógrafa que me la tomo
    - Estás mejor???. Terminó el café y me voy que tengo que ir al supermercado
    - Y con Lara? Como están?
    -Bien … todo tranquilo
    - Le contaste de nosotras? O hasta para ella soy un secreto ?!!
    -Lara es una mujer muy comprensiva y entiende que las dos tenemos un pasado
    -Entonces sabe!!!! Y tienen sexo tan bueno como nosotras?
    -Celeste que queres que te diga. No hacemos comparaciones, ni ella ni yo.
    -No peleemos. Me gusta que estes acá. Te acordas cuando cocinaste arroz!!! Jajajaja
    -Casi incendio todo!!! Ese día abandoné para siempre la cocina
    -Y después ? Te acordas?
    Después nos habíamos bañado juntas, el agua nos cayó sin cesar más de dos horas y después seguimos en la cama hasta muy entrada la madrugada. Lo recordaba perfectamente porque esa noche de regreso con mi marido le dije que quería divorciarme.
    -Claro que lo recuerdo… te veo mejor. Porque no la llamas a Sara , yo me voy yendo, tengo que ir al súper …
    -No te queres quedar un rato más?
    Se mordía los labios, sabía cuánto me gustaba que lo hiciera.
    -Cele qué haces? Sabes que no podemos … me tengo que ir
    -Jajajaja como si eso nos hubiera detenido alguna vez Sol!!!!
    -Es distinto ahora.
    Se pego a mi , me tomo del hombro, me pasó suavemente su lengua, me mordisqueo y me dijo al oído que justamente porque era distinto podíamos . Sentí que me temblaban las piernas, mi cuerpo quería desnudarla y servirme de ella pero mi cabeza no me dejaba
    -Mejor me voy
    Se dirigió a la puerta y la abrió
    -Te abre seguridad
    Tome la cartera y baje. Me mire en el espejo el ascensor , volví a marcar su piso, toque el timbre, me abrió y la besé.
    -Te extraño, me dijo.
    -Yo también
    Nos seguimos besando, nuestras bocas se buscaban, ya se conocían y sabían lo bien que se sentían en la de la otra. Intercambiábamos saliva de la más espesa. Me acorralo en la pared, estiró sus manos y me empezó a besar el cuello. Yo me mantenía quieta, entregándome de a poco y disfrutando lo que hacía. Dejé escapar un suspiro de placer. Le tome la cara y le metí la lengua salvajemente, como poseyéndola. Sus manos me desprendían la camisa, dejándome en corpiño, paso sus yemas por mi pecho, bajo hasta el vientre y me desprendío el pantalón y medio su mano adentro . Me acariciaba moviéndome suavemente el clitoris, sentía oleadas de placer. Mi mano se divertía en sus tetas, le había corrido el corpiño y me había colado en su remera. Jugueteaba con sus pezones, ella lo disfrutaba.
    Mi teléfono comenzó a sonar, nos detuvimos. Era Lara. Tenía que contestar pero estaba muy agitada. Esperé unos momentos, fui al baño y le escribí excusándome. Cuando salí Celeste estaba en ropa interior en su cama, tocándose los pechos. Me miro fijamente y me dijo que me saqué la ropa. Como si fuera su esclava la obedecí, quede completamente desnuda.
    -Estás caliente como yo, tu concha debe estar muy mojada. Sentate en mi cara qué quiero probarla
    Me senté en ella y su lengua empezó a recorrerla, se colaba en cada rincón, sentía en cada lamida fuego y me metía sus dedos. Yo se la tocaba, como podía porque temblaba y gemía. Ella con su otra mano también se tocaba ayudándome . Me di vuelta como pude y me recosté sobre ella para besarle si concha, mi lengua ahora también la bebía, las dos estábamos muy mojadas, nos relamíamos en el sexo de la otra, pidiéndonos seguir. Tras varios orgasmos nuestros rostros se volvieron a encontrar.
    -Que rica que estás!!!! Le dije
    Ella aún con su ropa interior se paró y empezó un baile sensual, de lo más erotizante. Mi mano se estiraba tocándola a penas, se daba vuelta y me mostraba su culo, se movia la tanguita y se agachaba, me levante y comencé a moverme junto a ella. Nos acariciábamos ella bajaba contorneándose y me tocaba la pierna, subía y me clavaba un dedo. Yo seguía mi baile junto al de ella tocándole el culo redondo que tenía. Me tiro en la cama, y se quito la tanga y el corpiño, me daba un beso en los labios pero no me dejaba besarla a ella. Se apoyaba en mi sexo y movía su cadera despacio haciéndome sentir más ganas de frotarme junto a ella. Además sentía sus pechos duros contra los míos que apenas me rozaban. Hervía y ella disfrutaba verme así, deseándola de forma casi incontrolable. La tome con un poco de fuerza y la acomode debajo mío
    -Esto querías?!!! Que me muera de ganas… como te gusta ser tan putita
    Me mordió el mentón, le abrí las piernas y empecé a manosearla descaradamente, mis dedos la penetraban fuerte, le movía el clitoris para darle mayor placer. Ella se retorcía y me decía cuánto tiempo había extrañado mis manos metiéndose en su sexo . Me senté encima y empecé a moverme para que nuestras conchas se choquen. Sentí un frío que me recorría la espalda cuando mi concha se acomodo en la de ella y empezamos a movernos frotándonos. La veía que se sacaba saliva y la incorporaba en nuestro sexo que se unían, chorreaban líquidos y hasta se escuchaban. Se fue sentando hasta que terminamos una montada a la otra. Éramos solo gemidos y fluidos. No podíamos parar, nos mordisqueábamos los hombros, nos cruzábamos las lenguas sedientas. Me fue dando vuelta hasta que quede boca abajo, me masajeaba el culo, yo se lo paraba en señal de gusto, me rozaba con sus pezones, me apoyaba sus tetas con fuerza, se sentó sobre el y comenzó a frotarse yo me metí la mano en mi concha y me la estimule.
    Entre gemidos me decía que le gustaba verme disfrutar así. Seguía frotándose en mi culo, sentirla caliente me exitaba más. Me di vuelta la bese y le pregunté si tenía ganas de usar el arnés.
    Se rio y me dijo que estaba esperando que se lo pida. Lo saco y se lo puso, se sentó en un borde de la cama y me dijo que se lo chupara. Me lo metí en la boca, lo recorría mi lengua y me lo tragaba mientras le acariciaba su concha y la miraba, ella jadeaba y se tocaba las tetas. Subí para besarla pero me dio vuelta y me sentó acomodando el pene de látex dentro mío. Empecé a moverme lentamente, ella me estimulaba las tetas. Fui subiendo el ritmo, sentía placer en todo el cuerpo, entraba y salía, me gustaba que fuera ella la que lo llevase. Se tumbó en la cama, me di vuelta y me volví a montar mirándonos.
    -Que tremendamente caliente que estás!?! No te atienden así?
    -Nadie como vos. Le dije
    -Seguí, seguí llénate la concha moviéndote así que me gusta mucho verte disfrutar
    Le tocaba el clitoris mientras me movía desesperadamente. Termine agotada y me recosté en su pecho. Nos besamos, ella aún con el arnés. No había mucho para decir. Él sexo siempre era inexplicable cuando estábamos juntas.
    -Párate, estira los brazos y ponete contra la pared
    Lo hice al instante. Empezó a recorrerme con sus manos y su lengua, se apoderaba de mis tetas y me apoyaba su cuerpo en mi culo. Sentía que su dedo jugaba en el, entraba de a poquito.
    -Lo estás deseando?!!
    -Siiii, así como vos sabes
    Me doble y me agarre a su cómoda, ella empezó a hacer más fuerza en mi culo hasta enterrarme el arnés. Me conocía y sabía cómo me gustaba. Me tomo de la cadera y empezó a darme. Sentía que se tocaba. Estuvo así hasta que quiso. Me la fue sacando, se quito el arnés y se recostó. Me tire junto a ella.
    -Como necesitaba tu cuerpo
    Le dije mientras le daba un beso
    - Y yo el tuyo. Me gusta servirme de él.
    Note que se manoseaba las tetas y se ponían duras . Su mano bajaba hacia su concha y empezaba a tocarse. Empecé a hacer lo mismo. De repente estábamos masturbardonos una al lado de otra. Terminamos casi juntas
    Tendidas en la cama. En silencio nos fuimos reponiendo. Cuando nos despedimos nos besamos, nadie tuvo el valor para decir o preguntar algo.
    14 min
  • Como hacer sexo oral.
    Luego de una relación algo toxicas y semanas tras semanas de peleas con mi novio, un sábado al medio día y luego de una pelea larguísima, terminamos.
    Estaba algo triste y destrozada, una ciudad que acababa de llegar hace un mes tenía que hacer algo.
    Eran las 10 de la noche, un vestido negro ajustadito, un poco de labial rojo, sin tanga y sin bra, lista para salir.
    Cogí un taxi, el tipo no dejaba de verme las piernas, no me incomodaba para nada, al contrario, me sentía mejor, tanto así que me calentaba, mis pezones se notaban en el vestido.
    Una tarifa más barata para el taxista por estar bonita y un beso bien rico en la boca con él para iniciar la noche.
    Fila para entrar al bar, picadita de ojo al de seguridad y entrar, llegar a la barra coquetear con el de la barra y conseguir tragos gratis, bailar con hombres, perrear hasta abajo
    Mas trago más alcohol y el único que de verdad se lanzó a alegrarme la noche
    - Bailas
    - Mmmmmm vale
    Me tomo de la mano, estaba sonando reguetón, me tomo de la cintura y de una me volteo, mis glúteos estaban muy pegados a su pelvis, podía sentir como su paquete crecía en medio de mis nalgas.
    - Que rico lo mueves
    - Una experta
    - ¿ah sí?
    Seguimos bailando un par de canciones más, me volteo y nos pegamos frente con frente mientras bailábamos, su mano paso de estar en mi cintura a mi nalga.
    - Cómo te llamas
    - Hoy me puedes llamar la mujer de tu vida si quieres
    - ¿De verdad?, pero que tal yo solo te quiera para una cosa y ya esta
    - Ah sí, como que
    - Como ir al baño
    - Eres directo
    - No quiero perder el tiempo
    Baje mi mano y agarre su paquete
    - Yo tampoco quiero perder más el tiempo
    Me tomo de la nalga con una mano y nos dirigimos hacia los baños, vimos que los de hombres no había mucha gente, el entro primero y entro a un cubículo, yo espere 1 o 2 minutos e ingrese al cubículo donde estaba el
    - ¿Por qué la demora linda?
    - Cállate idiota – Sonreí y me arrodillé
    Él ya tenía los pantalones hasta las rodillas y la verga fuera, yo solo tenía que disfrutar, cogí su verga y lo comencé a masturbar, mientras le daba besitos en su cabeza. El comenzó a consentir mi cabello
    Después de un rato de darle besitos y masturbarlo comencé a meterlo poco a poco en mi boca mientras lo miraba a los ojos, el soltaba pequeños quejidos y me decía puta en voz baja.
    Se escuchaba pasos de cómo la gente entraba y salía del baño, su verga invadía mi boca
    De la nada me tomo de la cabeza e hizo que me tragara esos 16 centímetros de verga, toda desapareció en mi boca
    Succionaba, lamia y saboreaba la verga de ese desconocido, sabia deliciosa.
    - Que rico comes putita
    - Mmmmgrammmciammms – mientras le picaba el ojo
    - NOOOOO PARES NENAAAA YA CASI
    Succionaba y movía mi cabeza más rápido a ver su cara de placer, de cómo gozaba con mi boca
    - Lo haces muyyyyyyyyyy ahhhhhhhhh
    Mi boca sabia a su semen, salió un chorro durísimo directo a mi garganta, me relamí toda y me tragué hasta la última gota de semen
    Termine de limpiar el glande con mi lengua, para que no quedara ningún rastro de semen, se acomodó el pantalón, me dio una nalgada y me dio las gracias.
    Se fue, a los 5 minutos después Salí del cubículo del baño.
    A la media hora de lo sucedido sonó mi celular, se escuchaba a mi ex llorando
    - Te amo, eres el amor de mi vida – decía – no puedo vivir sin ti, no quiero acabar esto, volvamos
    - Dale volvamos – mientras mi boca sabia a semen de otro.
    13 min

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