Como siempre os cuento, yo me crié con valores muy claros. Mi padre, Jose Luis, y mis abuelos paternos me enseñaron que si dices que vas a llamar, llamas. Que, si dices que vas a informar, informas.
Tratar a las personas con respeto no es un extra, es una obligación, independientemente del cargo que ocupes o de si vas a contratar a esa persona o no.