Vox ha logrado un avance electoral en Extremadura tras la campaña encabezada por Santiago Abascal, especialmente en municipios del norte de la provincia de Cáceres.
El pasado 21 de noviembre, el líder del partido celebró un mitin en Navalmoral de la Mata, donde destacó la presencia de numerosos jóvenes y presentó a Óscar Fernández como candidato a la Presidencia de la Junta.
Un mes después, los resultados confirmaron el impulso del partido. Vox pasó de cinco a 11 escaños en la Asamblea y duplicó su porcentaje de voto del 8% al 17%.
En Navalmoral de la Mata obtuvo el 23,5% de los votos, superando al PSOE y consolidándose como segunda fuerza.
El crecimiento también se extendió a la comarca del Campo Arañuelo, una zona agrícola con fuerte presencia de inmigración y marcada por el debate sobre el cierre de la central nuclear de Almaraz.
En municipios como Talayuela, Vox empató en votos con el PP, y en Almaraz se convirtió en segunda fuerza tras aumentar más de 13 puntos respecto a 2023.
Miguel Ángel Gallardo dimite como secretario general del PSOE de Extremadura
Miguel Ángel Gallardo ha presentado su dimisión como secretario general del PSOE de Extremadura.
Lo hace tras firmar el peor resultado del partido en una región donde los socialistas han gobernado 36 de los últimos 42 años.
El candidato, que ha llevado al PSOE a perder 108.000 votos respecto a las anteriores elecciones, ha explicado que, tras dar “un paso atrás”, se formará una gestora hasta el próximo congreso extraordinario.
Gallardo ha agradecido el apoyo de sus compañeros y ha afirmado que ha resistido a momentos difíciles frente a una denuncia falsa.
Dardo de Podemos a Yolanda Díaz
La coalición de izquierdas Unidas por Extremadura, ha explicado que parte de su avance en las elecciones autonómicas recientes se debe a que no contó con la intervención directa de Yolanda Díaz en su campaña.
Con un resultado que le ha permitido sumar más de tres escaños, y alcanzar alrededor del 10,2 % de los votos en la Asamblea regional, la candidatura extremeña optó por diseñar una campaña autónoma desde el territorio, bajo el liderazgo de Irene de Miguel.
Según dirigentes de la formación, evitar la presencia de líderes nacionales como Díaz fue una decisión estratégica para mantener el equilibrio interno y reforzar la identidad propia del proyecto.