Enderezar los canales de negociación severamente debilitados por un permanente énfasis de confrontación polarizante, es sin duda el objetivo mayor de un nuevo Ejecutivo y un nuevo Congreso.
Volver a ver hacia atrás y repasar estos últimos cuatro años, solo será meritorio si es para superar ese estilo político de magros resultados, particularmente en la necesaria modernización del Estado.
Las nuevas autoridades tienen mucho que ganar (y con ellas el país, claro está) si logran trocar el estilo, la estrategia y la acción para ganar más que popularidad.
Conversamos con el próximo jefe de la bancada gobernante a partir del primero de mayo, Nogui Acosta.