Se cumplen dos años desde que se cortaran los suministros eléctricos en la Cañada Real, dejando sin luz, sin calor y sin capacidad para cocinar a sus cerca de 7.000 vecinos, de los que aproximadamente 2.000 son menores. "Es muy triste que la gente esté normalizando algo que no es normal", denuncian desde la Plataforma por el Restablecimiento de la Luz, y es que ya son más de 700 días los que llevan los niños teniendo que estudiar con velas y con varias mantas en las épocas frías. Sus vecinos, sin embargo, se niegan a abandonar sus casas. Isidro, de 87 años, lleva 30 viviendo en el Sector 6 y rechaza la posible idea de marcharse "así tenga que usar un mechero para cocinar". Informa, Àlex Llorca.