La ayer candidata Laura Fernández Delgado tiene ahora el imperativo de asumirse y actuar como la Presidenta Electa de Costa Rica. Y para ello, debe establecer un equilibrio político (y emocional) delicado; debe atender a quien le transfirió su capital para ganar la elección (obviamente el presidente Rodrigo Chaves) pero debe dejar claro que será ella y nadie más quien estará al frente del Ejecutivo.
¿Podrá acopiar su propio capital o será una figura de transición para el movimiento chavista?
Conversamos con los politólogos Sergio Araya y Jesús Guzmán.