Jorge Antunes, nacido en Río de Janeiro (Brasil), en 1942, y pionero de la creación musical electroacústica en Latinoamérica, protagoniza la presente edición de Ars Sonora. Antunes estudió Violín, Composición y Dirección de orquesta en la universidad de su ciudad natal, cursando paralelamente estudios de Ciencias Físicas. Esta formación híbrida, tanto artística como técnico-científica, le permitió construir varios de los instrumentos electrónicos con los que Antunes realizó sus primeras obras electroacústicas en los años sesenta del pasado siglo (por ejemplo, un oscilador electrónico que generaba ondas de dientes de sierra, una cámara de reverberación por muelles, un theremin...).
Como otros autores de su generación, Antunes combinó la práctica de la escritura instrumental con las posibilidades creativas de los incipientes medios electrónicos. Las obras que presentamos en este programa reflejan, precisamente, esta fusión de timbres acústicos y electroacústicos. Así, comenzamos escuchando "Insubstituível 2ª" -con Guerra Vicente como intérprete de cello-, composición que integra figuraciones rítmicas vinculadas al folclore brasileño. Anterior a esta obra es "Canção Da Paz", que nos llega en la versión del barítono Leonardo Neiva y el piano de Deyvison Miranda -unidos, ambos, a los sonidos electrónicos-. Los contenidos políticos se manifiestan de manera aparente en este trabajo, fechado en 1965, que incorpora textos del propio Antunes.
Saltando en el tiempo hasta 1999 (y, consiguientemente, también hacia el uso de tecnologías digitales, y hacia otras técnicas compositivas electroacústicas diferentes de las escuchadas anteriormente), presentamos a continuación "Rituel Violet", con el saxo tenor de Daniel Kientzy. Esta obra fue elaborada en la ciudad de Madrid, concretamente en el LIEM (Laboratorio de Informática y Electrónica Musical), dependiente del ya extinto CDMC (Centro para la Difusión de la Música Contemporánea). Si esta pieza ya revela, desde su propio título, las conexiones sinestésicas que tan importante papel desempeñan en la poética de Antunes, esta tendencia se acentúa en la siguiente composición que presentamos, "Miró Escuchó Miró" (con Mariuga Lisbôa Antunes como intérprete de piano), gestada también en el LIEM/CDMC tras una visita al Museo Nacional de Arte Reina Sofía -donde se ubicaba el citado laboratorio- que permitió al compositor brasileño descubrir la obra plástica de Joan Miró, que le sirvió no ya de inspiración sino, en la expresión del propio Antunes, "como partitura".
Para finalizar nuestro recorrido, retornamos hacia 1968 -y también a la dimensión política de la obra de Jorge Antunes, tan presente en aquellos años-, para escuchar el último movimiento de "Invocação Em Defesa Da Máquina". Su apología del humanismo se articula, en este pasaje titulado "A Música Humaniza A Máquina", a través de grabaciones procedentes de cuatro percusionistas y cuatro metrónomos (cada uno con un tiempo diferente).