Conversamos con Oier Etxeberria, músico y artista visual nacido en Azpeitia (Guipúzcoa) en 1974, y formado en Bellas Artes en la Universidad del País Vasco, antes de que cursara diversos talleres en Arteleku (particularmente en su Audiolab, coordinado por Xabier Erkizia), en la ciudad de Donostia, donde actualmente reside y trabaja como responsable de proyectos artísticos en el Centro Internacional de Cultura Contemporánea Tabakalera.
Entre sus exposiciones más recientes se encuentran las muestras individuales "Pure Data" (Tratado de Paz, Donostia, 2014) y "LaLana", en Montehermoso Kulturunea (Vitoria, 2011), así como otras colectivas; "C as in Curry S as in Seen", Marion de Cannière (Amberes, 2016) y "La Bestia y el Soberano", en el MACBA y la Württembergischer Kunstverein (Barcelona y Stuttgart, respectivamente, entre 2015-2016). Como artista sonoro, ha presentado su trabajo en directo en festivales como ERTZ, Musica Ex Machina o Sonic Circuits.
Nuestra conversación recorre el paso de este creador por proyectos como el grupo musical Akauzazte (vinculado a las escenas hardcore y punk del País Vasco), "K.O. Toys", el canal libre de televisión AmatauTV, el programa de arte "Periferiak07" -organizado junto con Miren Jaio-, o el ciclo sobre cine y traducción "Talka Egin/Talking!".
También presentamos muestras del disco C14, así como fragmentos de las obras "Conversación con Unamuno" (desarrollada -a partir de manipulaciones de la voz del autor bilbaíno- tras una propuesta de Enrike Hurtado, responsable de Ixi Software), "Vitoria, Victoria, Vitorear" (un collage sonoro vinculado a una instalación presentada en el Centro Cultural Montehermoso) y otros trabajos vinculados a las indagaciones de Oier Etxeberria sobre el folklore y las músicas populares -actividades espoleadas, en algunos casos, por el artista, comisario y teórico Pedro G. Romero-.
Escuchamos, finalmente, las creaciones sonoras realizadas por nuestro protagonista a partir del concepto de "Loquela" en la obra del también azpeitiarra San Ignacio de Loyola (un proyecto desarrollado en colaboración con el cantaor Niño de Elche y el contratenor David Azurza). Esta experiencia se conecta con las investigaciones que Etxeberria está desarrollando sobre el jesuita padre Laburu, uno de los primeros documentalistas del cine vasco, y en particular sobre sus películas dedicadas a los ritos mágicos en la medicina popular, los experimentos perceptivos realizados con animales, y su interés por los zoológicos y los centros de internamiento psiquiátrico.