79º - FRAGMENTOS DE LUZ Y BARRO.
El barro de la ciudad se mezcla con lágrimas,
el oro de los gobernantes se refleja en charcos que huelen a injusticia,
un hombre hubier a sentido la fractura del mundo,
una mujer hubiera encontrado poesía en la resistencia,
un perro habría escrito sobre la eternidad de los actos humildes.
Suben los sueldos del trono, bajan los del pueblo,
cada maestro que enseña, cada obrero que construye,
cada niño que sueña, son la verdadera riqueza
que los gobiernos no pueden comprar.
El dolor enseña, la memoria guía,
los barrios callados guardan, son historias de coraje,
las manos que labran la tierra, son escudos de dignidad,
mientras unos duermen en camas con sabanas de seda,
el pueblo escribe epopeyas en calles, plazas y talleres,
y la esperanza se convierte en escudo contra la indiferencia.
La grandeza vive, el poder olvida,
la verdadera grandeza reside en la acción,
no en los discursos vacíos ni en los tronos dorados,
empuña una intención, un destino, el fruto liberara condenas
de aquellos que merecen ir a galeras.
Los fueros crean conductas de urgencia,
la libertad es reflejo de vida y fuerza de piedra,
ella apaga los fusiles y los gritos del desamparo
y esconde bajo palio la palabra dada.
Dadme una intención y destruiré las milicias
vacías de los pensamientos, los dones de los parias,
y destruiré la riqueza que se esconde en la bajeza
de almas que viven del odio, de dones de la mentira,
y tirare por tierra los muros que otros construyeron
con el dolor y la esclavitud de sus hermanos.
Así respiraremos el aire del aire, no de mazmorras del alma
donde nos desean sin luz, sin voluntad en el castigo,
ausentándonos de la voluntad de Dios por decir su verdad.
Chema Muñoz©