Ciclos de conferencias: Cuatro ciudades. Episodios de la historia cultural del siglo XX en Occidente (IV). Los Ángeles 1968-1989: Disney, Bradbury, Fuller. Luis Fernández-Galiano.
Los años de las crisis del petróleo y el despertar de la conciencia ambiental serían también los del espectáculo planetario, y en Los Ángeles se anudarían muchos de los hilos que tejen las dos décadas de los californianos Nixon y Reagan en la Casa Blanca. La ciudad de Hollywood es también la cuna de otra fábrica de sueños, los parques de Disney, que han colonizado la imaginación popular en no menor medida que las propias películas. En el laberinto de autopistas que enmadejan Los Ángeles, los parques ofrecen a la vez un refugio de urbanidad tradicional y la prefiguración de una ciudad futura con infraestructuras colectivas, así que no sorprende que la compañía Disney haya llegado a emprender la promoción urbanística comercial, o que el autor de ciencia-ficción Ray Bradbury propusiera a Disney como alcalde para domesticar la ocupación del territorio por el automóvil y la casa unifamiliar. Sin embargo, son estos los mejores iconos de la ciudad, y así lo han entendido sus mejores intérpretes, ambos británicos, el pintor David Hockney con sus piscinas y casas hedonistas, y el crítico Reyner Banham, que aprendió a conducir "para poder leer Los Ángeles en versión original".
Desde las Case Study Houses de los Eames o Craig Ellwood a los geodésicos de Buckminster Fuller –emblema de las comunas rebeldes y ecológicas– y a las residencias de Frank Gehry, el clima estilístico transitó de la modernidad lacónica a la técnica visionaria y a la fragmentación deconstructiva, pero se mantuvo la centralidad de la casa en la construcción de la ciudad. En todo caso, la figuración pop contamina generosamente la arquitectura de Los Ángeles, de manera que las tesis de Venturi y Scott Brown sobre Las Vegas se aplican bien a esta urbe tan figurativa como descompuesta, un paraíso de palmeras que ha ensayado las formas más extremas de individualismo económico y autonomía estética.