El objetivo del biohacking es manipular de manera directa o indirecta nuestros procesos biológicos para “reparar” lo que no funciona o se “estropea” en nuestros organismos. Sería algo así como el “bricolaje de la biología”. Sin embargo, algo que a priori se muestra positivo, tiene una cara B en la figura de aficionados que no dudan en experimentar consigo mismos con consecuencias insospechadas. Es el caso de Aaron Traywick, que saltó a la fama en la comunidad biohacker por inyectarse ante las cámaras su propia cura para el herpes.
Mucho se ha especulado sobre si la muerte de Aaron Traywick tuvo que ver con saltarse las regulaciones médicas...”
Poco después su cuerpo fue hallado sin vida en un tanque de flotación de un spa en Washington (EE.UU.). Aunque aparentemente se trató de una muerte natural, mucho se ha especulado sobre si tuvo que ver con saltarse las regulaciones médicas. Para hablar sobre esta cuestión nos acompañarán en plató Julio Mayol, Director Médico del Hospital Clínico San Carlos y colaborador del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), y nuestro compañero Santiago Camacho.