Un saludo amigos y mecenas. Hoy vamos a estudiar al máximo representante de la izquierda hegeliana que como fácilmente podréis deducir es Luis Feuerbach (1804-1872).
Abandera una interpretación atea del mundo ( o visto desde otro punto de vista un panteísmo muy descafeinado); y concibe al mundo como autosuficiente. Recordemos que los jóvenes hegelianos eran inflexibles en el rechazo de todo compromiso entre hegelianismo y cristianismo.
La religión es meramente un sentimiento de dependencia y sobrecogimiento ante la naturaleza (en esto es deudor del teólogo romántico Schleiermacher). Reduce la teología a antropología.
Sin embargo la verdadera religión es el Estado, que ha sustituido a Dios y a la iglesia, ya que las instituciones religiosas alienan al hombre, lo vacían y lo convierten en un esclavo (aunque históricamente fue necesaria la aparición de las religiones como elementos del devenir dialéctico). Ya no se trata de que el hombre tenga fe en Dios, sino en sí mismo, porque Dios en una mera proyección del hombre.
Y en este punto citemos a nuestro filósofo: "El Estado es la esencia de todas las realidades existentes. El Estado es la providencia del hombre. El verdadero Estado es el ilimitado, infinito, verdadero, completo y divino hombre: El hombre absoluto".
En realidad la izquierda hegeliana fue nacionalista en términos generales aunque la deriva desde los ideales de la Revolución francesa se va tornando poco a poco francamente en totalitarismo (David Strauss, como "segundo de a bordo" de la izquierda hegeliana es también nacionalista, pero sueña con una institución internacional que instaure la paz en el mundo; empero se posiciona como contrario a las revoluciones socialistas) . Es esta concepción de exaltación de la propia patria uno de los elementos de ruptura de Marx con la izquierda hegeliana.
Audio relacionado: La escuela hegeliana, derecha, centro e izquierda.
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Nota: Desde el canal consideramos que el reduccionismo de teología a antropología y de Iglesia a Estado es del todo inaceptable, pues no solo cercena una realidad necesaria al hombre sino que abre la vía al totalitarismo político.