No quería tomar el tema.
Pero parece que el destino se niega,
a quedar en silencio y a la espera,
de que yo esté completo, lleno de fuerza.
Pero no hay control en esto, simple llega,
el recuerdo de los vivos, y los demás en ausencia.
Y es ahí, cuando el corazón me gira,
como noria en feria,
no puedo callar sentimientos, cala
y hasta el hueso llega.
No hay más, no hay nada.
- Porque cuando ya no queda nada,
cuando ya no hay motivos,
no queremos seguir vivos
y nos duele hasta respirar;
paso a paso, vuelvo a andar
masticando mis recuerdos
que me dejan, que me atacan
con el flilo de una espada -
Sólo el dolor aparece, cuando cruzo la puerta.
Me puede, me lastima,
no evito su embestida,
porque desde que se fue mi mamá,
dejé de esperar un buen día.
Después mi padre le siguió, su esposa
que tanto amaba, que tanto quería,
y mis días encobijados en sombra,
me adoptaban sin caricia.
Mi abuela, la madre de mi mamá,
decidió no quedarse atrás, otra más sin despedida.
-Por que así son las partidas;
nunca dejan alegrías:
callejones sin salida
que se cierran a mi paso.
Y ni el eterno descanso
deja paz, deja un remanso
de dolores, de agonías
que revivo a cada paso...-
Y así pasaban los días, en plena agonía.
Dolor del bueno, yo lo adoptaría.
Hasta enterarme un desgraciado día,
que el amor de mi vida, me abandonaría,
para siempre, mi princesa, mi hija.
En penumbra, en silencio, sin salida.
Me mantenía con fuerza,
aunque en el interior me rompía,
sabía que tenía que seguir en la lucha,
de esas que aunque vivir no quisiera,
tenía la necesidad imperiosa
de ser más fuerte cada día.
No por vanidad, sino por resistencia.
Y así lo hice (y como loco entrena).
El cuerpo construía,
la mente cultivaba,
al corazón (cirugía eterna),
el alma quebrada, pero dispuesta.
Todo marchar bien parecía.
Hasta que volví a la red social.
Y un recuerdo bonito abrió la herida.
(dos años ya de esa fotografía)
Un golpe, rompió la armadura.
- Corazón, te quiero entero;
ya no te rompas
pues no quiero que corrompas
el recuerdo más sincero
de una vida, de mi vida
que hoy no quiero
que se vaya, mas no puedo
evitar que me deshaga... -
Libre se encuentra,
la amargura,
la tragedia,
la herida sangra y no cierra.
Mis demonios, la ausencia.
Y entre la muerte y la vida,
mi debilidad se encuentra.
Mis miedos en plena huida,
porque la caja de pandora,
decidió romper cerradura
y abrió la maldita puerta.
- Pandora, cierra tu caja
para volverla mortaja
de recuerdos ahora eternos:
cuando volvamos a vernos
sé que seremos los mismos
que cruzamos los abismos
para estrechar nuestras manos.
Pero hoy... Hoy somos hermanos. - Autores: JC Sánchez & Kristoff Salmaz
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